19/10/04

¿Qué ocurrió el 13-M?

  • Multimedia: Fotogalerías, vídeos, documentales

  • Vídeos de las manifestaciones (12-M y 13-M)



  • Dictamen de la Comisión de Investigación: "La indignación de los ciudadanos ante la manipulación de la información"

    La Red del 13-M. A modo de prefacio (Víctor Fco. Sampedro Blanco) (Capítulo 1 de "13-M: Multitudes Online")[PDF]

    Del desconcierto emocional a la movilización política: redes sociales y medios alternativos del 11 al 13M (Sara López Martín y Gustavo Roig Domínguez) (Capítulo 7 de "13-M: Multitudes Online") [PDF]

    11-M: Redes para ganar una guerra (David de Ugarte) [PDF]

    Datos sobre el 13-M (13-M)

    La verdadera historia del sábado 13 en Madrid

    Asi se montó el 13-M

    "A la sede del PP. Pásalo"

    La concentración frente al Partido Popular no fue "acto de propaganda electoral"

    El fiscal jefe de Madrid archiva las denuncias por las concentraciones ante sedes del PP

    Los atentados del 11M aumentaron 8 veces el tráfico de Internet y un 30% los sms

    Entrevista al autor del primer SMS

    La mayoría de las denuncias presentadas por las protestas del 13-M han sido archivadas

    Protestas en la jornada de reflexión (Reportaje un año después de EL PAIS)

    Archivada la última denuncia contra las manifestaciones en las sedes del PP

    Red espontánea contra Aznar

    Sampedro: «Entre el 11 y el 14-M sólo los terroristas no mintieron»

    Otros enlaces: 13-M. Multitudes online | 13M | 13M FLASHMOB | Smart Mobs.com









    Datos sobre el 13-M

    A medida que pasa el tiempo, aparecen datos objetivos sobre lo que ocurrio el 13-M Datos medibles, que hablan del impacto, que se recogen en varias estudios y publicaciones

    En los dias del 11 al 14 de marzo, el volumen de llamadas telefónicas entre móviles se multiplicó hasta por ocho, mientras que las llamadas de teléfonos fijos a móviles aumentaron en torno a un 725%. Los picos se producen el día 11, por los atentados,o el 14, por lo resultados electorales. En cambio, el 13-M, el aumento del volumen de comunicación, se produce no tanto por llamadas, sino porque el volumen de mensajes SMS en circulación aumentó en torno a un 30-40%, comparado con un sábado cualquiera(1). Mientras con la llamada se pretende una comunicación específica, con una persona determinada, el SMS permite la transmisión a un numero mayor de personas de un mensajes sintético y menos personalizado. En otros casos de revueltas ciudadanas desjerarquizadas e inmediatas (Seattle, Paraga, Genova, Filipinas, Corea), tambien se usó el SMS como herramienta principal de convocatoria, como bien cuenta Howard Rheingold en su libro Smart Mobs .

    Paralelamente, el SMS de convocatoria salta rápidamente a Internet, cambia de medio. Los portales activistas mas frecuentados en España, Nodo50 e Indymedia reciben 1.144.000 visitas el primero ( frente a 745.000 el sábado anterior, y 923.000 el siguiente, un 50% más) y 418.000 el segundo. Nodo50 recibió 28.000 entradas a la página donde estaba publicado SMS. Además, ambos portales reenviaron el mensaje a todas sus listas de correo. Por último, ambos portales tienen una fuerte participación de colectivos extranjeros, que poseian una información no mediatizada, 34% en el caso de Nodo50, y 27% Indymedia.(2) En conjunto, el tráfico en Internet en España supera ese sábado al del lunes previo cuando el lunes es normalmente el de más trafico de la semana (como ejemplo, en 13-M, los lunes hay el doble de visitas que los sábados). Además, la gran mayoria de las visitas se produce a medios de comunicación extranjeros y medios gubernamentales (3)

    Con respecto a los medios de comunicación españoles en sus versiones digitales, todos experimentan importantes subidas de visitas aunque de forma desigual. Segun datos de www.alexa.com. la SER pasa de 400 a 1150 visitas por millón (x2,88); El Pais, de 1000 a 3500 (x3,5); El Mundo, de 3000 a 5000 (x1,67); La Razón, de 700 a 1000 (x1,43); Libertad Digital, de 650 a 1050 (x1,62);ABC de, 600 a 1800 (x3);la COPE, de 100 a 250 (x2,5). En conjunto los medios afines al PP reciben 9100 visitas por millón esos dias, mientras que habitualmente recibirian 5050 (x1,8); practicamente duplican las visitas de los medios de PRISA, afines al PSOE, que reciben 4650, que sin embargo experimentan subidas mucho mayores (x3,32).

    (1) La Movilización social en el 11-M Noelia Salido

    (2) De Seattle a la calle Génova: tecnologia, tecnoactivismo y acción política. Sara López

    (3) 11M-14M.La revolta del mobils. Documental de TV3 dirigido por Manuel Campo Vidal

    (4) Evolución del tráfico en Internet en sitios web de medios de comunicación españoles durante 2004 . Mario Cuellar www.globalizate.org

    Leed también 11M Redes para ganar una guerra David de Ugarte Sociedad de las Indias , especialmente el capítulo Moviles, rebeldía y ciberturbas.





    La verdadera historia del sábado 13 en Madrid

    PÁSALO. Así terminaba el mensaje que recibí en torno a las tres de la tarde anunciando una concentración silenciosa por la verdad frente a la sede del PP en la calle Génova. Así comenzaba algo que con el paso de las horas iba difundiendose minuto a minuto. Por cada mensaje que la gente recibía, se enviaban diez, quince, veinte mensajes más. Hubo gente que recibió hasta diez mensajes de grupos de gente diferente: familia, trabajo, lugar de estudios, gente del colegio, del barrio, y esos mensajes se multiplicaron hasta el infinito, propagandose como las llamas de un incendio por efecto del viento. A las seis de la tarde un despliegue policial protegía la sede del partido y sus efectivos pedían la documentación a todo manifestante que llegaba. Media hora después, sin embargo, la concurrencia de tantos madrileños sobrepasó la capacidad policial y una hora más tarde la calle Génova era un hervidero de gente gritando de rabia y pidiendo explicaciones al gobierno de la nación. Había gente que lloraba, otros expresaban su indignación a gritos, mentirosos, asesinos, te dijimos no a la guerra; vuestra guerra, nuestros muertos; no estamos todos, faltan doscientos; mentirosos, vosotros teneis chófer, nosotros cercanías; lo sabe todo el mundo menos nosotros; los muertos no se utilizan, basta de manipulación, y queremos salir en La Primera.

    La prensa que se encontraba tras el cordón policial era mayoritariamente extranjera, y había un gran despliegue de antenas parabólicas de cadenas televisivas europeas. De las calles adyacentes y bocas del metro salía cada vez más gente de todas las edades y razas que se unían a la concentración, que de silenciosa al final no tuvo casi nada porque se nos hacía difícil permanecer callados cuando se pretendía celebrar un minuto de silencio. Siempre alguien lo rompía con algún grito: mentirosos, asesinos.

    Las lágrimas y la indignación se propagaban de igual modo que la información. La gente estaba pegada a sus transistores y los móviles sonaban sin parar para transmitir información a la gente, que a su vez propagaba las noticias, que corrían de boca en boca. Cuando Rajoy declaró a los medios que la concentración era ilegal e ilegítima, y acusó a sectores del PSOE de haberla organizado, la multitud rugió y contestó: "nos han convocado los asesinados", y "la voz del pueblo no es ilegal". Cómo ibamos a ser ilegales, cuando el gobierno seguía mintiendo, ocultando información y violando los derechos más elementales del pueblo: el derecho a la libertadde expresión y al derecho a la información. En TVE 1, Cine de Barrio.

    En Génova pasaban las horas y los ánimos se iban encendiendo cada vez más.

    Seguía llegando gente, y no se veían banderas de partidos políticos ni sindicatos. Sólo pancartas improvisadas con cartones y bolígrafos. Tampoco la gente cantaba; todo eran gritos de dolor e indignación. El jefe antidisturbios confesaba a un reportero de la SER que no podían disolver la concentración por la fuerza porque eramos ya más de 5 mil personas y no era cuestión de cargar contra la muchedumbre donde había ancianos y niños. Cada vez que algún miembro de la sede se asomaba a la ventana la gente rugía y pedía la verdad, y mientras, seguían llegando noticias de concentraciones espontáneas en todas las ciudades de España. Las nueve de la noche y nadie se movía de allí, pese al frío. Nos llegó una nota que circulaba en manos de todo el mundo: A las doce en sol. Pasaló.

    De pronto otra noticia que se propaga entre la gente: dos hindúes y tres marroquíes detenidos por su relación con los supuestos asesinos en Lavapiés. Los servicios de inteligencia por un lado y el gobierno por otro.

    Españoles en el extranjero, amigos de todos los puntos del planeta seguíanmandando noticias de las principales cadenas televisivas del mundo:

    Bush lamenta que el apoyo de España a su guerra contra Irak haya tenido estas consecuencias para Madrid. En cambio, el gobierno no lo lamenta, sino que oculta toda la información y llama a la calma, e insiste en que en la jornada de reflexión el pueblo no puede salir a la calle para expresarse.Rugimos más aún: no nos vamos, sal al balcón, da la cara, PP responsable, PP culpable, vuestra guerra, nuestros muertos, vosotros teneis chófer, nosotros Cercanías, vosotros, fascistas, sois los terroristas. Diez de la noche y la gente sale hacia Sol tomando las calles sin permiso.

    Yo me voy a Lavapiés para cenar un poco y ponerme algo de abrigo porque ya no siento las manos del frío. La plaza está vacía, y al llegar a la calle Cabeza nos encontramos con una chica joven que, en la puerta de su casa, aporrea una cacerola con la cabeza alta y el semblante grave. Tímidamente salen a los balcones vecinos que salen a aporrear las cacerolas. Primero es un suave tintineo, después comienzan a abrirse los balcones de todas las calles y comienza un zumbido ensordecedor que se expande por todo el barrio. Bajamos a la plaza, que comienza a llenarse de gente que aporrea sus cacerolas, sartenes e instrumentos con fuerza. Aparece una cámara de televisión alemana, mientras la plaza y las calles están llenas de gente protestando sin palabras, y en un momento precioso hasta parece que seguimos todos el mismo ritmo. Un ritmo fúnebre y contundente, seco, duro, lleno de rabia y solemnidad. Y marchamos todos hacia Sol, donde ni siquiera podemos entrar porque Madrid está en la calle. Siguen volando las noticias, siguen multiplicándose los mensajes de solidaridad con las protestas de otras ciudades, siguen propagándose las noticias. La policía ha cargado contra la gente en Zaragoza y en Barcelona. Están estudiando suspender las elecciones, ha aparecido en manos del PP, de repente, un vídeo en el que Al Quaeda reivindica el atentado, y la gente comenta asombrada e indignada que no salimos en los medios. En la SER comentan que pese a la toma de las calles por parte de la ciudadanía, no van a seguir retransmitiendo para mantener la calma y no calentar los ánimos. La censura del siglo XXI. Las cámaras, los micrófonos, y las luces desaparecen; solo quedan los reporteros alemanes que trabajan a destajo, y nosotros gritando, y todas las calles que desembocan en Sol colapsadas. No hay banderas, no hay partidos, no hay magnetófonos, no hay organizadores, no hay órdenes. La multitud avanza espontáneamente hacia Atocha y la policía se retira discretamente. La calle es nuestra y caminamos por donde queremos, cortando el tráfico. Nadie rompe cristales, nadie destroza el mobiliario urbano, Madrid avanza cívicamente y Ansuátegui ordena invisibilidad. La policía apaga las sirenas, y las lecheras apenas son percibidas. "Veniros con nosotros", grita alguno a los uniformados, que no se atreven ni a mirarnos a los ojos. La rabia está en el grito, en las palabras. La gente exige que el gobierno informe, que los medios informen, la gente exige que el gobierno asuma su responsabilidad, y que deje de mentir a un país entero, que a través de internet y los teléfonos móviles va conectandose con el mundo entero. Los medios nacionales ningunean la protesta y dejan claro de qué lado están. La gente alza sus móviles para que los que escuchan al otro lado perciban el ambiente que hay en Madrid. Más de un millón de personas bajan hacia Atocha por la calle del Prado y por la calle Atocha. Y circula otro papel: a las dos en punto cinco minutos de silencio. Pasaló.

    Todos al suelo. Silencio sepulcral. No hay cámaras. Miles de velas encendidas, y se rompe el silencio con el grito lleno de orgullo: viva Madrid, y todos gritamos, viva, viva Madrid. Aznar escucha, el pueblo está en lucha, y las riadas humanas avanzan hacia el Congreso. En la radio solo se oye música y resúmenes del partido del Real Madrid. Las voces ya cascadas por el paso de las horas, los pies doloridos, y no hay miedo, no hay policía, solo el helicoptero rugiendo encima de nuestras cabezas, y una sensación de euforia al ver que somos tantos, que somos incontables.

    "También estuvimos en la manifestación de ayer", decian algunos cartones a modo de pancarta. Frente al congreso, las lecheras protegiendo el recinto sagrado donde unos cuantos toman las decisiones sin preguntar. La gente vuelve a gritar, dijimos no a la guerra, dijimos no a la guerra, vuestra guerra, nuestros muertos, un pozo de petróleo por un pozo de sangre, embushteros, tve = nodo, urdaci nazi, queremos la verdad.

    Pasamos el congreso, llegamos a la Gran Vía, seguimos por Hortaleza. La gente sale de los bares, los pubs y las discotecas. Unos se unen, otros provocan preguntando qué pasa y por qué tomamos las calles, y Madrid avanza imparable bajo la atenta mirada del helicoptero. Los porteros de las discotecas desde las que sale música evasiva y alegre nos miran alucinados, tratando de proteger los imperios del alcohol y la música entretenida.

    Llegamos a la sede del PP de nuevo, y la gente, pese al cansancio, sigue aullando. Cuatro, cinco de la mañana, y la gente grita hoy protestamos, mañana os cesamos, a la hora de votar se tiene que notar, asesinos, mentirosos. Agotada regreso a casa. En Sol hay cientos de velas encendidas, y decenas de ramos de flores y carteles, cartas, gritos de papel donde la gente demuestra su solidaridad y su cariño. La gente se arodilla, enciende más velas, y todo está en silencio. Siguen las pancartas colgando de todos los rincones de la Puerta del Sol; los servicios de limpieza esta vez respetan el dolor de una ciudad entera que llora a sus muertos. Banderas de todas partes del mundo, y escritos en árabe, no al terrorismo, PP responde, mensajes de las familias de los fallecidos, basta de horror, queremos la verdad, televisión manipulación, y cuatro mendigos apoyados contra la pared, rodeados de velas, en silencio. El pueblo llora, el gobierno miente. Lucía no te olvidaremos nunca. Papá te quiero. Esta no es nuestra guerra. Agotada, no puedo ni moverme de allí. Porque si la gente expresaba la rabia ante la mentira en la calle Génova, allí se concentra el dolor, el silencio, velas encendidas y flores congeladas del frío que hace.

    Esto es lo que sucedió en Madrid la víspera de las elecciones. Y si en los medios no se quiso recoger esta toma de las calles por parte del pueblo madrileño, por lo menos que se difunda por la Red lo que pretende ser acallado y ocultado. Porque algo ha cambiado desde anoche: ya no tenemos miedo. Ni en Madrid, ni en el resto de las ciudades, ni los pueblos.Y no necesitamos partidos políticos que organicen manifestaciones: ya sabemos que internet y los móviles cuentan lo que no cuentan los medios oficiales, y ya sabemos que tenemos una herramienta de comunicación, la del boca a boca, para expresarnos. Se nos han negado los derechos fundamentales que reconoce nuestra Constitución, y el pueblo ha pagado caro la incursión de su gobierno en una guerra por petróleo. Un pueblo que nunca ha tenido problemas con el mundo árabe, un pueblo que se indigna ante la mentira y los insultos del candidato a la presidencia de España. Madrid demostró que está llena de gente de todas las nacionalidades, edades y condiciones sociales que son sensibles, y fue anoche la verdadera democracia, la de la soberanía del pueblo, en la que la gente se expresaba libremente.



    Protestas en la jornada de reflexión

    Fueron los activistas contra la guerra quienes impulsaron las manifestaciones frente a las sedes del PP en la noche del 13-M

    13-03-05 - Carlos E. Cué (EL PAÍS)

    Más de 40 manifestaciones ilegales en una jornada de reflexión sin convocante oficial, sin publicidad en medios impresos, difundidas por mensajes de móvil. Nunca se había llegado tan lejos. Aunque fueron muy limitadas en número, el PP las considera una de las claves de su derrota.

    Desde el principio, el partido de Mariano Rajoy acusó al PSOE de organizar esa protesta con un lema común: "Queremos la verdad, antes de votar". Los que estuvieron allí saben que, aunque entre los manifestantes hubiera algunos militantes del PSOE y de IU -Llamazares ha reconocido que él también reenvió el mensaje-, los partidos no estaban detrás.

    La persona que envió el primer mensaje, que luego escapó a su control con un reenvío masivo (creció un 20% el tráfico sobre la media de un sábado) es un padre de familia que este año cumplirá los 40 y esconde su nombre por temor a la presión del PP. No es militante de ningún partido, pero sí activista contra el Gobierno de Aznar. Estuvo en todas las manifestaciones del no a la guerra, el Prestige y la huelga general. Él sólo envió la convocatoria ante la sede central del PP en Madrid a 12 personas. El resto lo hizo la tensión de ese sábado, que derivó en tragedia en Pamplona, donde un policía retirado mató a un panadero porque se negó a colocar en su tienda un cartel con el lema "No al terrorismo, ETA no".

    Las manifestaciones no eran espontáneas. Detrás de ellas había activistas de minúsculas organizaciones. Y voluntarios que van por libre. Uno de los argumentos más utilizados para tratar de demostrar que había un partido o un sindicato detrás es la coincidencia de las pancartas en Madrid. Miles de páginas con la palabra Paz en rojo no pueden improvisarse, señala el PP. Es verdad. Detrás de ellas está Martín Sagrera, un jubilado de 69 años. Es muy conocido por los habituales de las manifestaciones. Las recorre todas -las de la guerra, las del terrorismo, hace años las del 0,7% y más recientemente, las del no a la Constitución europea- con un carrito lleno de pancartas. Las hace él, y las regala. No llevan el lema de ningún partido, son sencillas (Eta No, Paz) y gratuitas. Todo el que se acerca a él las coge. Sólo para la protesta contra la guerra de Irak hizo 20.000. Lo paga todo, "más barato de lo que parece", asegura, con una herencia que tuvo de su abuelo y que destina a su pasión, el activismo.

    Su casa en Madrid es como una imprenta. En cada armario y debajo de las camas hay cajas enteras llenas de papeles con mensajes y palos para sujetarlos, que compra a una empresa de Alicante. "Soy un voluntario profesional", se ríe Sagrera, ex profesor universitario, teólogo laico, que lleva sus pancartas por toda España.

    Ahora se enfada cuando lee la pregunta: ¿Quién llevó esas pancartas a la manifestación del 13 de marzo? "Fui yo. Unas 1.500. Me sobraban muchas del año anterior, porque calculé que la guerra duraría mucho más tiempo. Y no soy militante de ningún partido. Sólo estuve dos años en el PSOE en los 80, pero me fui, no me gustan. Estas semanas he repartido miles de panfletos contra la Constitución europea. Todo lo hago con mi coche, un carrito adaptado y algún amigo jubilado".

    Sagrera no se arrepiente de nada y cree, como muchos de los manifestantes, que ayudó a derrotar al PP. Aunque también piensa que fue muy útil la publicidad que le dio Mariano Rajoy a una protesta muy limitada (10.000 personas como máximo), cuando entró en directo en el telediario, seguido por casi cinco millones de personas, precisamente para denunciar el acoso a su sede.


    Martín Sagrera repartió el 13-M ante la sede del PP pancartas como las que regaló en otras protestas.





    Archivada la última denuncia contra las manifestaciones en las sedes del PP

    30-06-05 - C. Monserrat (EL PAÍS)

    La Audiencia Provincial de Zaragoza señala en un auto que no hubo delito electoral en las manifestaciones ante la sede del PP en Zaragoza el 13 de marzo de 2004, víspera de las elecciones legislativas. La Audiencia ha decidido archivar el auto de apertura de juicio, dictado por el titular del Juzgado de Instrucción número 1, Carlos Lasala, contra 26 personas, entre ellas varios dirigentes de Izquierda Unida, para las que pedía multas de 1.800 euros. Esta era la única causa que quedaba abierta en España por manifestaciones antes sedes del PP el 13-M.

    La denuncia la presentó en su día el PP en el juzgado de guardia. El fiscal del caso pidió que se sobreseyese, pero el juez la mantuvo abierta y ordenó a la policía que identificase a los manifestantes para abrir juicio oral. Fueron llamadas a declarar unas 30 personas.

    El auto de la Audiencia señala ahora que ese juicio no debe abrirse porque ni los hechos investigados son constitutivos de delito, ni existen pruebas de que participaran en ellos las personas imputadas. Por tanto, no se puede formar un juicio de probabilidad sobre responsabilidades penales.

    En el auto se desestima la existencia de un delito electoral. Ante este fallo no cabe recurso.



    Red espontánea contra Aznar

    13-08-05 - Enrique Gil Calvo - Babelia

    La mayor parte de los libros que se han escrito sobre la crisis política que alteró la historia de España durante aquellos días de marzo del año 2004 suelen centrarse en alguno de sus límites extremos, inicial y terminal, analizando ya sea la masacre del 11-M o bien el vuelco electoral del 14-M. En cambio, el libro que aquí se comenta no procede así, pues dirige su atención al día que considera el centro de gravedad de la crisis: el 13-M, la jornada de reflexión interrumpida por masas de manifestantes decididos a cercar las sedes del partido en el poder en airada demanda de verdad antes de ir a votar. Y por una irónica paradoja, este libro parte de una hipótesis que coincide en lo esencial con la línea de defensa manejada por el PP para justificar su derrota electoral, atribuirla al efecto de las citadas manifestaciones del 13-M, definidas como producto de una interesada conspiración ilegal. Es lo que también sostienen estas páginas, que consideran aquella movilización colectiva como el catalizador que precipitó el vuelco electoral.
    Pero las coincidencias con las tesis del PP terminan allí, en todo lo demás el libro se sitúa en una posición antagónica que puede resumirse así. Es verdad que el 13-M fue producto de una conspiración ilegal. Pero no fue una conspiración interesada ni partidista, orquestada en connivencia con los partidos de la oposición, sino que fue puramente espontánea, independiente y desinteresada, al estar desconectada de los futuros beneficiarios del vuelco electoral. Y aunque fuera ilegal, también fue perfectamente legítima, como gesto colectivo que dio pública prueba de insumisión civil contra la manipulación aznarista.

    Como las conspiraciones no surgen de la nada por generación espontánea sino que han de ser urdidas por conspiradores de carne y hueso, para descubrirlos el libro sigue la pista detectivesca de los agentes anónimos que promovieron y difundieron la convocatoria de la conspiración a través de Internet, el correo electrónico y los mensajes SMS de telefonía móvil. Pero estos espontáneos conspiradores en red, ajenos a la maquinaria de los partidos, tampoco surgieron del vacío, pues procedían de los diversos movimientos antisistema que se habían constituido a lo largo de los últimos años de lucha contra los desmanes del aznarismo: sobre todo el movimiento ¡Nunca Máis! de protesta contra la gestión gubernamental de la catástrofe del Prestige y el movimiento ¡No a la Guerra! de lucha contra la participación española en la invasión de Irak. En este sentido, la mejor aportación del libro la constituye el cuidadoso seguimiento durante aquellos días de marzo tanto de las redes humanas de conspiradores como del uso político que hicieron de los medios tecnológicos (webs, blogs, chats, foros, etcétera) esgrimidos al servicio de su conspiración, identificando de paso con pelos y señales a los responsables concretos de dar inicio a la bola de nieve del 13-M.

    Aunque este libro parezca un panfleto de internautas airados, sin embargo contiene una rigurosa investigación empírica realizada por un amplio equipo multidisciplinar que ha dedicado mucho trabajo a realizar grupos de discusión, entrevistas y seguimientos de audiencias tanto de los medios convencionales (prensa, televisión y radio) como de los nuevos medios digitales, especialmente de los que son autónomos e independientes de los grupos mediáticos, como por ejemplo, Nodo50, Indymedia y LaHaine. Y el resultado ha de calificarse de apasionante e imprescindible, por muchos reparos que quepa ponerle a su polémica toma de partido contra los medios de prensa convencionales. Pero lo más discutible del libro es su sobrevaloración de las manifestaciones del 13-M: ni fueron tan decisivas como parecen creer sus autores ni merecen ser explicadas a partir de las fantasías de Toni Negri sobre el imperio de la multitud.



    Los atentados del 11M aumentaron 8 veces el tráfico de Internet y un 30% los sms

    19-10-05 - diariodenavarra.es

    La sospecha de manipulación con respecto a la autoría de los ataques del 11M incrementó ocho veces el tráfico de Internet, mientras que el envío de mensajes de teléfono móvil creció un 30 por ciento.

    Así se puso hoy de manifiesto en la I Videoconferencia sobre Terrorismo y Comunicación en la que participaron los profesores de la Universidad de Navarra Esteban López-Escobar, Teresa Sádaba y Cristina Zurutuza y que, organizada por la Universidad Católica San Antonio de Murcia, contó también con la participación de la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad Rey Juan Carlos, y las estadounidenses Universidad de Missouri y Universidad de Texas en Austin.

    Durante la sesión, según informó el centro navarro en una nota, expertos de estos centros académicos debatieron sobre la cobertura mediática de los ataques del 11 de marzo en Madrid, así como los efectos en las elecciones nacionales celebradas tres días después.

    Así, Teresa Sádaba comentó que una de las principales distinciones entre el comportamiento informativo en el 11M y en el 11S radicó en la experiencia de España con el terrorismo, pues «una vez más, se consideró como el mayor atentado contra la democracia, y por ese motivo, los medios exhortaron a la ciudadanía a movilizarse para mostrar su rechazo».

    En su opinión, otra de las diferencias se debió a las elecciones del 14 de marzo, ya que «todo se analizaba bajo ese punto de vista», destacó.

    Por su parte, el profesor de la Universidad de Navarra Esteban López Escobar indicó que, tras los atentados del 11 de marzo, en España hubo «una sinfonía surrealista en la que se dio una gran ambigüedad. En esta sinfonía se podían distinguir las voces de los partidos políticos, las encuestas sobre las elecciones, los terroristas, el Gobierno, los medios, los resultados de la votación y la sociedad».

    Por otra parte, desde la Universidad Católica San Antonio de Murcia se analizó el incremento en el uso de las nuevas tecnologías por parte del público, como fuentes de información alternativas, frente a los canales clásicos, cuyo empleo decreció.

    Así, se reveló que la sospecha de manipulación con respecto a la autoría de los ataques del 11M incrementó ocho veces el tráfico de Internet y que dos de los 'weblogs' españoles sobre información alternativa Indymedia y Nodo50 experimentaron un aumento del número de accesos que ascendió hasta el millón y medio, y que además el envío de mensajes de móvil creció un 30 por ciento.


    "A la sede del PP. Pásalo"

    Gobierno y PSOE dirimen el sábado una sorda partida a cuenta de la información policial

    Es una jornada de reflexión vertiginosa. El Gobierno insiste en la autoría de ETA, a pesar de que ya hace 24 horas que el Cuerpo Nacional de Policía sólo baraja la hipótesis de Al Qaeda. A las cuatro de la tarde se producen las primeras detenciones. Media hora después, lo saben todos los medios. Aunque ninguno lo difunde hasta las 19.50, el rumor atraviesa el país a lomos de los mensajes de móviles. Las sedes del PP son rodeadas por personas que piden "la verdad antes de votar"

    27-03-04 - Luis Gómez / Pablo Ordaz / Francisco Peregil

    A las 22.30 del viernes no empieza la película que tenía que empezar. Los espectadores de Telemadrid esperan ver a Liza Minnelli. Cuando la película termine y se haya desenredado la trama de un grupo de universitarios que se reúne 25 años después, con la llama aún viva de los amores mal cicatrizados, será ya jornada de reflexión. Pero la película no llega a verse. El director de Telemadrid, Manuel Soriano, decide la sustitución de Vidas paralelas por Asesinato en febrero, que narra la muerte del parlamentario socialista vasco Fernando Buesa y de su escolta, Jorge Díaz, asesinados el año 2000 por la banda terrrorista ETA.

    La policía ya ha descartado la participación de ETA en la matanza de Madrid. [A las seis de la tarde del jueves, los investigadores mostraron al único testigo tres fotografías de árabes, sólo de árabes, para ver si reconocía a los autores del atentado. Y a las diez de la mañana del viernes, la policía pidió a la Guardia Civil que sólo le mandase expertos en la lucha contra el terrorismo islá-mico]. Pero la programación de Telemadrid, así como la de Televisión Española, siguen sujetas a la hipótesis de ETA.

    Yolanda Rzaca, de 28 años, se encuentra ingresada en el hospital Clínico de San Carlos. La han operado de una mano y del intestino. La joven polaca se despierta preguntando por su hija y por el marido. Le dicen que se encuentran bien. Sin embargo, su niña Patricia, de siete meses, acaba de morir en el hospital del Niño Jesús tras más de 36 horas ingresada. El cadáver de su marido, Wieslaw Rzaca, de 34, ha sido identificado en el pabellón seis de Ifema. Nadie se atreve a darle ninguna de las dos noticias.

    Eduardo Zaplana comparece en la Moncloa a las 13.30 del sábado. Viste traje oscuro y corbata negra. Su intervención no se limita a una declaración, es toda una conferencia de prensa en medio de una jornada de reflexión. Zaplana expresa el "agradecimiento emocionado" por los 11.642.000 ciudadanos que el viernes salieron a la calle para manifestarse contra el terrorismo. Se abre el turno de preguntas y todas se dirigen hacia el mismo punto. ¿Mantiene el Gobierno la autoría de ETA?

    -Algunos parece que quieren descartar que pueda ser la banda criminal y asesina ETA, cuando todo apunta, salvo que se demuestre lo contrario y hay líneas de investigación en marcha de las que se ha dado cuenta, que desde luego no nos debería causar ninguna sorpresa que fueran los criminales y asesinos de la banda terrorista ETA.

    Zaplana sí cita a ETA. Habla de 30 años de terrorismo y de 800 muertos. Añade que el Gobierno está informando a la opinión pública con "total y absoluta" transparencia.

    En Pamplona, el panadero Ángel Berroeta, de 61 años y simpatizante de Batasuna, discute con la esposa de un policía. La mujer pretende colocar en el establecimiento un cartel con las inscripción "No al terrorismo, ETA no". La negativa del propietario degenera en una discusión sobre la autoría del atentado en Madrid. Minutos después, la mujer baja con su marido. El policía mata al panadero disparándole cuatro tiros. Luego llama a sus compañeros y se entrega.

    En la sede del PSOE siguen por televisión la aparición pública de Zaplana. Alfredo Pérez Rubalcaba consulta con Zapatero si deben responderle o no. El líder socialista no es muy partidario de quebrar la jornada de reflexión, pero al final accede a que Rubalcaba lea un mensaje escueto a las dos de la tarde. Lo hace con aire institucional:

    -Los ciudadanos reclamaban ayer información sobre la barbarie cometida en Madrid. Reclamaban información, pedían seguridad, necesitaban confianza y se las tenemos que dar.

    Una hora después, Ángel Acebes comparece en el Ministerio del Interior. Rechaza que haya indicios de un terrorista suicida entre las víctimas del atentado. Reconoce que no hay pistas nuevas que conduzcan a Al Qaeda. Y añade:

    -Ningún responsable policial me ha dicho que exista ninguna preferencia en la investigación por Al Qaeda. La prioridad es la banda que lleva 30 años y 900 muertos en España.

    En esos momentos, la policía está desplegada en diversos puntos de Madrid. Llevan más de 24 horas detrás de varias pistas que proceden del teléfono móvil encontrado dentro de una bolsa de deportes y conectado a 10,2 kilos de explosivo Goma 2-ECO. Las pistas les llevan a Alcorcón y al barrio de Lavapiés. Buscan a cinco ciudadanos marroquíes, dos indios y dos españoles de origen indio. Oficialmente, esos sospechosos son detenidos a las cuatro de la tarde.

    En el hospital Clínico de San Carlos, la polaca Yolanda Razca está cada vez más ilusionada. Va recuperándose de las heridas causadas por la explosión y no ve la hora de abrazar a su hija de siete meses y al marido. El padre Mariam, de Polonia, que cuida de su compatriota Yolanda, no se atreve a decirle la verdad.

    Media hora después de que los sospechosos sean detenidos en Alcorcón y Lavapiés, los medios de comunicación se enteran de la noticia. Pese a su importancia -supone la confirmación definitiva de que no ha sido ETA-, nadie se atreve a difundirla. Falta la confirmación oficial. No obstante, el rumor recorre el país a un ritmo vertiginoso. Las ganas de saber inundan el correo electrónico y, sobre todo, los teléfonos móviles. Hay mensajes de texto, los llamados SMS, que van de una punta a otra del país con idéntico mensaje. Lo hacen en castellano, en gallego, en catalán:

    -Hoy 13-M a las 18.00. Sede del PP, calle Génova 13. Sin partidos. Silencio por la verdad. Pásalo.

    -Queremos a verdade antes d votar. Mani sede pp 20h. Pasao.

    -¿Le llaman jornada de reflexión y Urdaci trabajando? Pásalo.

    -A las 19.00 es convoca a tothom amb cassoles, a les fonts de Canaletes. Passa'l.

    A las cinco de la tarde y cuatro minutos, la agencia Efe envía un teletipo a sus abonados, que son 400 diarios en España y América, 100 revistas, todas las cadenas de radio, 86 canales de televisión y 1.200 portales de Internet, con un título muy curioso a esa hora de la tarde:

    -Las pistas apuntan a ETA y descartan a Al Qaeda.

    El despacho, de 1.043 palabras, bastante más extenso de lo habitual en la agencia, está firmado por mp (Miguel Platón, director de Información de Efe). Junto a esa firma, y donde normalmente figuran las iniciales que identifican al editor, sólo se ve:

    -/.../

    Nadie en la agencia ha querido suscribir lo que Platón sostiene: "Los elementos de la investigación efectuada hasta ahora por los servicios policiales y de inteligencia españoles respaldan la autoría de la banda terrorista ETA".

    La calle Génova empieza a poblarse de gente. Gente que no se conoce.

    La tarde avanza. Los familiares de las víctimas velan a sus muertos en los tanatorios. Se celebran funerales en algunas localidades del corredor del Henares, en Alcalá de Henares, en Coslada.

    A las seis de la tarde, los forenses José Luis Prieto y Luis Segovia salen de un pabellón situado a la entrada del cementerio de la Almudena. Es el último recodo del horror. Aquí quedan 37 muertos sin nombre.

    -No queremos que esto se convierta en un nuevo Yakolev.

    Los doctores están obsesionados con eso. Con que los familiares de las víctimas no tengan la doble pena de perder a un ser querido y de no saber además dónde han ido a parar sus restos:

    -Es necesario que sepan dónde y en qué estado han quedado los restos. Por terrible que parezca...

    Parece haberse instalado un silencio oficial. No hay noticias desde el Gobierno. Sólo se mueve la calle.

    Pero el día dista mucho de parecerse a una jornada de reflexión.

    Rajoy sigue en su casa, descansando, aparentemente ajeno a cuanto está sucediendo.

    Zapatero, no. Está reunido con José Blanco, Jesús Caldera y Alfredo Pérez Rubalcaba en la planta cuarta de Ferraz. Aquí no hay silencio. La espera se hace tensa. Los teléfonos no paran de sonar. No entienden ese silencio, esas detenciones -de las que hace rato que tienen noticias- que no salen a la luz pública.

    A media tarde, Zapatero llama a Acebes. No está accesible en ese momento. Tarda una hora en responderle.

    A la centralita del 091 llega una llamada desde Telemadrid. Son las 19.40 del sábado. Una llamada anónima comunica que se ha depositado una cinta de vídeo en una papelera, cerca de la mezquita de la M-30.

    El silencio está a punto de romperse. La noche cae con fuerza sobre la jornada de reflexión.

    La policía llega a la papelera, acordona la zona. No es una trampa. Es un vídeo con la reivindicación de Al Qaeda.

    A las 19.50, la SER informa de que hay cinco detenidos.

    A esa hora, una periodista que pasa con su moto ante la sede del PP de Sevilla, en la calle de San Fernando, frente al hotel Alfonso XIII, observa a un padre y a su hijo adolescente que gritan solos:

    -¡Queremos la verdad!, ¡queremos la verdad!

    Tres chavales que cruzan por allí se unen a ellos con el mismo grito. La policía les pide los carnés de identidad y les advierte que es jornada de reflexión y no pueden manifestarse.

    A las ocho de la tarde, comparece Ángel Acebes en la sede del Ministerio del Interior, Paseo de la Castellana, número 5. Ya ha hablado con Rubalcaba. Una conversación muy tensa. Sabe que la noticia se ha filtrado. Informa a la opinión pública de que se han producido siete detenciones en el curso de la investigación. Acebes concluye su comparecencia con una frase.

    -Creo que no debemos descartar nada.

    En esos momentos ya hay unas 1.000 personas frente a la sede del PP en Sevilla y unas 5.000 frente a la de Madrid, coreando:

    -¡Ya he reflexionado y no te voy a votar!

    -¡Queremos la verdad!, ¡queremos la verdad antes de votar!

    La peculiar jerga de los mensajes no deja de fluir en los móviles:

    -Conéctate a bloomberg.com y new york times todo el mundo escandalizado x la manipulación y mentiras del PP. Pásalo.

    -¿Se va a ir Aznar de rositas?

    Mariano Rajoy acaba de llegar a la sede del PP. Desde el coche, un Audi A8 blindado, observa al gentío que grita. Tiene que acceder por el garaje de la calle Zurbano. Se encuentra con que algunos de sus colaboradores quieren salir a la calle y replicar a los manifestantes. El candidato del PP los tranquiliza. Decide que lo más práctico será comparecer en televisión para denunciar lo que está sucediendo.

    Y aparece en pantalla a las nueve de la noche, hora de comienzo de la mayoría de los informativos. A su lado, Rodrigo Rato, número dos del PP por Madrid. Lee lo escrito en unos folios. De fondo, el anagrama de su partido. Rajoy afirma que se está produciendo una manifestación "ilegal e ilegítima" que rodea toda la sede del partido.

    -Se trata de unos hechos gravemente antidemocráticos que no se habían producido nunca en la historia de nuestra democracia.

    La intervención de Rajoy provoca indignación en la sede de Ferraz. Los socialistas llevan toda la tarde recibiendo llamadas. Pasqual Maragall. Felipe González, José Bono, Manuel Chaves... Están indignados. Opinan que hay que contrarrestar las declaraciones de Rajoy. Zapatero, muy reacio durante todo el día, va cediendo. Al final acepta que sea Rubalcaba quien salga a la arena.

    La respuesta a Rajoy se produce media hora después. Rubalcaba vuelve a la escena. Está enfadado, pero intenta medir las palabras. Sabe que está en medio de una partida. Y que hay mucho en juego.

    -Los ciudadanos españoles merecen un Gobierno que no les mienta, que les diga siempre la verdad. El partido socialista conoce las líneas de trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado. A pesar de ello, por sentido de Estado, por respeto a la memoria de las víctimas, hemos estado callados.

    De distintos barrios de Barcelona salen grupos de manifestantes para encontrarse en la plaza de Sant Jaume primero y en la sede del PP, en la calle Urgell, después. A las diez de la noche hay 5.000 personas reunidas ante el cuartel general de los populares en Cataluña. A las doce suman 7.000.

    Las palabras de Rubalcaba indignan al Gobierno. A las 23.30, comparece Zaplana en televisión. No lo hace desde su despacho, sino desde la agencia de noticias Efe, en la calle de Espronceda. Se monta un escenario imitando la sala de conferencias de Moncloa, con su atril y su bandera:

    -Lamento tener que comparecer, pero lo hago obligado ante las graves acusaciones formuladas por un portavoz que en comparecencia publica ha acusado al Gobierno de mentir a la opinión pública... Eso es falso y el PSOE lo sabe.

    El PP denuncia ante la Junta Electoral Central, integrada por ocho magistrados del Supremo y cinco catedráticos, la celebración de concentraciones antes sus sedes. Denuncia también la comparecencia de Alfredo Pérez Rubalcaba ante la opinión pública y a CNN + por emitir esta comparecencia y también la concentración ante Génova.

    A las 23.29 del sábado, TVE emite de forma sorpresiva la misma película sobre el asesinato del parlamentario socialista Fernando Buesa y de su escolta Jorge Díaz a manos de ETA, Asesinato en febrero.

    A la 00.40, Acebes anuncia que el vídeo encontrado en la papelera contiene una reivindicación de Al Qaeda.

    Después de más de tres horas de reunión, a las dos de la madrugada, la Junta Electoral Central dictamina que las concentraciones frente a las sedes del PP podrían vulnerar la ley electoral. Sin embargo, la Junta considera que ni Rubalcaba en su comparecencia ni CNN + al retransmitirla han infringido la ley.

    A las cuatro de la madrugada, la gente sigue gritando en la calle: "¡Antes de votar, queremos la verdad!".



    El fiscal jefe de Madrid archiva las denuncias por las concentraciones ante sedes del PP

    17-04-04 - El PAíS

    La fiscalía de Madrid ha archivado las denuncias presentadas por las concentraciones del 13 de marzo, víspera de la jornada electoral, ante algunas sedes del PP de la comunidad autónoma, una de ellas la central de la calle de Génova. La fiscalía no aprecia delito en esas concentraciones, relacionadas con la información que el Gobierno central estaba facilitando sobre los atentados terroristas del día 11.

    Así lo acuerda el fiscal jefe de Madrid, Manuel Moix, en una decisión que archiva tres denuncias presentadas por Juan Carlos O. Z., la Junta Electoral Central (remitida por la Fiscalía General del Estado) y la Junta Electoral de Zona de Aranjuez, informa Efe.

    El fiscal observa ausencia de delitos de calumnia e injuria y rechaza que puedan haberse cometidos los delitos descritos en los artículos 140.1.f, 147 y 146.1.b de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG), porque "ni el sujeto activo es funcionario ni las actuaciones denunciadas se desarrollan durante un acto electoral".

    Además, "no hay constancia de que el día 13 de marzo se celebrara un acto electoral y no existe indicio alguno del que racionalmente pueda desprenderse una presión sobre los electores en el modo que precisa el precepto penal".

    El fiscal considera que de los hechos denunciados y de los lemas utilizados en las concentraciones "no cabe deducir una incitación al resto de los ciudadanos a dar su voto a favor de determinada opción política o a retraerse de dicho voto".

    Libertad de información

    "Las consignas proferidas", agrega, "estaban dirigidas al Gobierno y no a otros ciudadanos, y no eran más que la expresión de una crítica respecto de una actuación concreta del mismo" y que deben situarse "en un marco sumamente excepcional de emociones encontradas debido al luctuoso suceso del día 11 de marzo y que implicaba la manifestación de la desaprobación o desacuerdo con dicha actuación, pero no un acto de propaganda electoral".

    Finalmente, "respecto del seguimiento informativo que se hubiera realizado de las descritas concentraciones, tanto en cadenas de televisión como de radio (...), supone el ejercicio del derecho a la libertad de información reconocido en el artículo 20.1.d de nuestra Constitución". Por ello, la cobertura informativa "carece de relevancia penal" y los comentarios "que se hubieran efectuado como consecuencia de tal seguimiento" son "la mera expresión de pensamientos u opiniones respecto de hechos noticiosos que se estaban desarrollando".



    La concentración frente al Partido Popular no fue "acto de propaganda electoral"

    01-07-04 - EL PAíS

    El 22 de marzo de 2004, la Fiscalía de Madrid recibió una denuncia por la convocatoria de "manifestaciones coactivas el 13 de marzo de 2004 ante las sedes del PP y por el seguimiento de esos actos por parte de las cadenas de televisión Tele 5, CNN + y Localia y por los comentarios tendenciosos realizados, al parecer, ese mismo día en la Cadena SER".

    La Fiscalía abrió un procedimiento para analizar si los hechos denunciados revestían el carácter de infracción criminal y si eran constitutivos de los delitos aludidos en las distintas denuncias.

    El fiscal entiende que no hay delitos de calumnia e injuria y reflexiona sobre la posibilidad de que la concentración supusiera un acto de propaganda electoral en el día de reflexión, lo que el artículo 53 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General prohíbe expresamente: "No puede difundirse propaganda electoral, ni realizarse acto alguno de campaña electoral, una vez que ésta haya legalmente terminado, ni tampoco durante el periodo comprendido entre la convocatoria de las elecciones y la iniciación legal de la campaña".

    Para saber lo que es un acto de propaganda, la fiscalía se remitió a una sentencia del Tribunal Supremo: "Toda acción tendente a persuadir al ciudadano para que emita su voto a favor de un candidato, o, por el contrario, dirigida a disuadir de semejante opción, siempre con una proyección pública".

    Tras analizar los gritos escuchados durante la concentración: "Manipulación", "No a la guerra", "Mentirosos", "Gobierno dimisión", "Aznar culpable, eres responsable", "Vosotros, fascistas sois los terroristas", "Aquí cabrones, a dar explicaciones", "Manipulación, más información", el fiscal concluyó: "No cabe deducir una incitación al resto de los ciudadanos a dar su voto a favor de determinada opción política o a retraerse de dicho voto, que es la conducta expresamente proscrita" por la ley. Respecto al seguimiento informativo de los medios de comunicación denunciados, el fiscal entiende que supone "el ejercicio del derecho a la libertad de información".

    Por todo ello, propuso el archivo de las denuncias.




    Sampedro: «Entre el 11 y el 14-M sólo los terroristas no mintieron»

    Profesor de Opinión Pública y coautor de un libro-DVD sobre los atentados, califica de «hecho histórico» las movilizaciones ciudadanas en la jornada de reflexión

    J. C. - La Nueva España

    Entre la masacre terrorista del 11 de marzo de 2004 en Madrid y las elecciones generales del 14 de marzo, «en medio de un cenagal de mentiras», «los únicos que no mintieron fueron los terroristas y los asesinos: los islamistas, porque reivindicaron la autoría de los atentados dejando unos versículos del Corán y luego un vídeo, y ETA, porque dejó claro ya el día 12 que ella no había sido», señaló ayer en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA el profesor de Opinión Pública de la Universidad Real Juan Carlos I, Víctor Sampedro Blanco, durante la presentación del libro-DVD «13-M. Multitudines on line», del que es coordinador y coautor. Esta obra fue calificada por el concejal de IU de Oviedo Celso Miranda y por el profesor de Historia Económica Germán Ojeda como «un contravídeo» al elaborado por la fundación FAES, vinculada al PP y presidida por José María Aznar. Tanto Ojeda como la profesora Aquilina Fueyo, decana de la Facultad de Pedagogía, ambos de la Universidad de Oviedo, calificaron el libro-DVD como «un trabajo de investigación serio, documentado, riguroso y académico» y como una denuncia crítica del comportamiento no sólo de los políticos sino también de los medios de comunicación en aquellos «cuatro días que conmovieron a España».

    Sampedro sostuvo que «fue la izquierda social, y no el PSOE, quien movilizó a miles de españoles» en la jornada de reflexión para exigir al Gobierno la verdad del atentado antes de ir a votar. «El "New York Times" y numerosas páginas webs de Francia, Italia, Alemania y EE UU contaban lo que en España se callaba, es decir, que estábamos ante el primer gran atentado de Al Qaeda en Europa. Rodríguez Zapatero tardó nueve meses en denunciar que estábamos ante un intento de "engaño masivo"», indicó el profesor de Opinión Pública.

    Víctor Sampedro sostuvo que las movilizaciones del 13-M -«en las que no se asaltó ningún banco ni ninguna sede del PP»- fueron «un hecho histórico» porque «no hay democracia asentada en la que la gente salga a la calle a exigir información veraz vulnerando la legislación vigente». En su opinión, la desobediencia civil fue necesaria porque se produjo «un colapso de la esfera pública democrática del país» y porque «en una democracia quien miente, y más si miente con doscientos muertos, ha de ser castigado. Lo contrario a esto es la dictadura». «Quienes salieron a la calle, arriesgando multas y cárcel», agregó, «no hicieron otra cosa que ejercer su ciudadanía como sujetos de obligaciones, pero también de derechos».

    «Un año y medio después siguen queriendo ocultar la verdad del 11-M», dijo el profesor Sampedro.