26/10/04

Un comisario experto en terrorismo islamista dice tener "muy claro" que el "autor intelectual" del 11-M es "sin lugar a dudas" Abu Dahdah

Gómez Menor afirma que Garzón investigó a Lamari, Zougam, El Egipcio y El Tunecino

26-10-04 - Jorge A. Rodríguez

El comisario Rafael Gómez Menor, que durante los últimos 10 años ha investigado la trama de Al Qaeda en España, dijo ayer en la comisión de investigación del Congreso que tiene "muy claro" que el "autor intelectual" del 11 de marzo es, "sin lugar a dudas", Iman Eddin Barakat Yarkas, Abu Dahdah, encarcelado en España por su implicación en los atentados del 11 de septiembre y a quien se relaciona con el ataque en Casablanca. El policía explicó que la mayoría de los implicados en el 11-M eran "seguidores de Abu Dahdah" y que todos habían sido investigados antes por Baltasar Garzón y la Unidad Central de Información Exterior. Gómez Menor, jefe de la Sección Segunda (asuntos árabes) de la Unidad Central de Información Exterior de la policía, ha pasado los últimos 10 años casi en exclusiva dedicado a investigar la trama de Abu Dahdah, pero también fue quien llegó hasta el piso de Leganés donde se suicidaron los terroristas y a la casa de Chinchón donde se montaron los explosivos. "Estamos convencidos de que hemos evitado que hubiera miles de muertos, porque este grupo iba a llenar España de sangre", dijo el comisario en la comisión de investigación del 11-M, ante la que se mostró "muy dolido" por que su unidad no haya sido condecorada con la Orden del Mérito Policial tras el enorme trabajo desarrollado y por haber evitado nuevas masacres.
El comisario dejó claro desde el principio que, a su juicio, Abu Dahdah, al que se considera el jefe de Al Qaeda en España, es "el autor intelectual" del 11-M. "Si por autor intelectual entendemos la persona que ha conformado todo un grupo, que ha preparado a todo un grupo, que les ha adiestrado ideológicamente, que les ha enviado a prepararse militarmente y de forma terrorista a Afganistán, ése es Abu Dahdah, sin lugar a dudas. Hay muchos indicios y muchas conexiones".

Gómez Menor fue desgranando estas conexiones a lo largo de su comparecencia. Dijo que Serhane Ben Abdelmajid Fakhet, El Tunecino (suicida de Leganés), quien había sido seguido durante cinco meses de 2002, "era un seguidor de Abu Dahdah". Mohamed Rabei Osman, El Egipcio, también investigado como los anteriores por orden de Garzón, era un seguidor del antedicho. De Jamal Zougam dijo exactamente lo mismo, como también de Allekema Lamari (otro suicida de Leganés). "Por supuesto que tenía relación con Lamari, pero no con él, sino con su jefe, Nouredim Doumalou, que era el hombre de Abu Dahdah en Valencia. Nouredim y Lamari eran del mismo comando".

La casa de Chinchón, contó también, había sido alquilada por primera vez, antes de que lo hiciera Jamal Ahmidan, El Chino, por Mustafá Maymouni, "que era seguidor de Abu Dahdah", uno de cuyos hombres de confianza era Mustafa Setmarian -responsable de armas de destrucción masiva en un campo de entrenamiento de Afganistán- como también lo era Amer el Azizi. Ambos han sido relacionados con la preparación del 11-M por los investigadores.

El comisario explicó que la trama del 11-M tenía tres patas: "Los islamistas de toda la vida, los delincuentes habituales a los que han convertido y la trama del norte para conseguir los explosivos. Pues bien, los islamistas de toda la vida son los antiguos seguidores de Abu Dadah".

Lo que vino a sentenciar es que este personaje, acusado "de tantos cuantos muertos y heridos" se produjeron el 11-S, estaría relacionado con este atentado, con el 11-M, con el de Casablanca, con otro en Yemen y con el responsable de las diarias masacres en Irak, Abu Musab al Zarqaui. Hasta el punto de que lo llamó "el eje del mal". Todos los citados hasta ahora han sido investigados por la unidad de Gómez Menor y casi siempre bajo la dirección del juez Garzón.

Sentada esta base, Gómez Menor aseguró que en ningún momento de sus investigaciones ha salido dato alguno que vincule el 11-M con ETA. "Nunca surgió la posible relación entre el terrorismo islamista y el terrorismo etarra", insistió en varias ocasiones antes de aclarar: "Está claro que el atentado ha sido cometido por islamistas". Eso sí, dijo que era necesario investigar la posible conexión en las cárceles de etarras y islamistas. "Dice el refrán que las malas yuntas dios las cría y ellas se juntan, y resulta que en las cárceles las estamos juntando nosotros". En su opinión esos indicios de conexión "seguro que se están investigando". También dijo no tener pruebas de cualquier implicación de los servicios secretos marroquíes, aunque sí dijo "haber oído" que este servicio controlaba a islamistas.