La investigación ha señalado con pruebas contundentes a quienes perpetraron el 11-M.- Se otorga un papel relevante en la decisión y planificación del atentado a Youssef Belhadj y Hassan el Haski
09-03-06 - J. A. Rodríguez
El juez Juan del Olmo ultima el auto de procesamiento por los atentados del 11-M, en el que culpará de la matanza a una "célula local" islamista, que sería una de las piezas "de una estructura ramificada" internacional también asentada en Francia, Bélgica, Italia, Marruecos e Irak, entre otros países. La investigación ha acumulado una abrumadora cantidad de pruebas que sitúan en los escenarios clave del 11-M a los siete terroristas que se suicidaron en Leganés, a dos de los islamistas presos y a cinco personas aún anónimas. La instrucción otorga un importante papel en la decisión y planificación del atentado a dos personas, vinculadas al Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM): Youssef Belhadj (a quien Bélgica liga con una red para repatriar a combatientes de Afganistán) y Hassan El Haski (dirigente del GICM preso).
Los autos dictados por Del Olmo para prorrogar la prisión de nueve de los primeros detenidos por el 11-M, así como el documento con el que justificó el encarcelamiento de El Haski, son las claves de por donde irá el auto de procesamiento. Los textos de prórroga de prisión no dejan dudas: "La instrucción judicial ha permitido aflorar una estructura ramificada en un marco internacional, con referentes locales en España, pero también en Francia, Bélgica e Italia (por ceñirse al ámbito europeo), que se ha mostrado muy activa, no sólo en su labor de propaganda radical islamista y en el proselitismo de nuevos adeptos para ser enviados a las zonas en conflicto como Irak, sino en su capacidad para crear presuntas células terroristas a nivel local europeo destinadas a llevar a cabo acciones terroristas (como las de Madrid)".
Esta red profesa la ideología salafista para aplicar la yihad más violenta y se apoya en "entramados de grupos terroristas (como el GICM) para facilitar el traslado, cobijo y protección de presuntos miembros de organizaciones terroristas islamistas, dando la cobertura necesaria con documentación falsa y dinero para huir del territorio español (como sucedió tras los atentados en Madrid, en el que varios implicados se dirigieron hacia Francia-Bélgica, hasta ser finalmente perdida su pista)".
Belhadj, según Del Olmo y el juez de Bruselas Daniel Fransen, sería el eje de un entramado terrorista "cuyo objetivo", asegura Fransen, "sería hacer que volvieran a Europa personas que hubieran seguido entrenamientos paramilitares en campos relacionados con Al Qaeda en Afganistán y extraer de Marruecos islamistas radicales buscados en ese país".
En ese grupo, asentado en la ciudad de Maaseik, estaría inmerso el marroquí Youssef Belhadj, quien fue considerado como la persona que se autoidentificó en un vídeo de reivindicación del 11-M como "Abu Dojanah al Afgani, portavoz militar de Al Qaeda en Europa". Éste, además, ha sido vinculado con los atentados de Casablanca y el asesinato del cineasta Theo Van Gogh. Hay un hecho significativo: en noviembre de 2003 (fecha en que Serhane El Tunecino empezó a decir que había que castigar a España por su apoyo a la guerra de Irak) compró otro teléfono y puso como fecha de nacimiento de su titular el 11 de marzo de 1921: el día y el mes del atentado de Madrid y la sura 21, que señala: "Se acerca el momento en que los hombres deban rendir cuentas". Belhadj estuvo en Leganés en febrero de 2004 y se fue de España días antes del 11-M. Con esos teléfonos antedichos y otros, el grupo de Maaseik estuvo en contacto con 65 teléfonos de España.
El grupo belga tenía relaciones, según Fransen, con Rabei Osman el Sayed, El Egipcio, imputado por el 11-M, y Hassan El Haski, Abu Hamza. Éste estaba inmerso en la época de los atentados de Madrid en una lucha interna en el GICM para hacerse con el liderazgo de la organización. Sus pasos son investigados, además de por España, por Bélgica, Francia y Marruecos. Un preso en Francia, Attila Turk, asegura que El Haski supo todos los preparativos del 11-M e incluso lo sitúa en la esfera organizativa. El Haski y Belhadj estaban supuestamente en la cúspide, pero la autoría material correspondió a la célula local. Las pruebas acumuladas, especialmente las huellas dactilares y los perfiles de ADN localizados en los escenarios de la masacre, correspondientes al menos a 12 terroristas, son la mejor forma de reconstruir el 11-M. La mayoría de estas pruebas fueron obtenidas entre el 11 de marzo de 2004 y el 16 de abril de 2004, con Ángel Acebes de ministro del Interior.
Las huellas de la matanza comenzaron a revelarse en la Renault Kangoo, matrícula 0576-BRX, junto a la que el portero de un bloque próximo a la estación de Alcalá de Henares vio, a las siete de la mañana, a tres sospechosos cargados con mochilas. El portero se lo contó al presidente de su comunidad de vecinos y éste llamó a la policía. El vehículo fue revisado con un perro policía que comprobó que "no había peligro de explosión". La furgoneta fue llevada a la Comisaría de Policía Científica, donde fueron halladas una cinta coránica y una bolsa de basura de color azul con siete detonadores y un resto de explosivo.
El análisis de la furgoneta llevó a saber que esos detonadores y ese resto de explosivo Goma 2 Eco (según certificó un alto cargo de Unión Española de Explosivos) sólo se suministraban de forma conjunta a las minas asturianas de Caolines de Merillés. Además, en la furgoneta fueron hallados 10 perfiles genéticos y 20 huellas. Entre esos restos de ADN estaban los de Abdennabi Kounjaa, Allekema Lamari y Riaat Anouar Asrih. Los tres se suicidaron en Leganés, tras cometer dos ataques fallidos. Una huella era del argelino huido Daoud Ouhnane. La presencia de un grupo de islamistas en Alcalá de Henares quedaba aún más confirmada cuando fue localizado un Skoda Fabia, matrícula 3093-CKF, en el que estaba el ADN de Lamari.
Las pruebas siguieron acumulándose el mismo 11-M. Ese día, dos testigos vieron a varias personas bajarse de los trenes en Vicálvaro (justo antes de la estación del Pozo) y desprenderse de las ropas que llevaban. La Guardia Civil recogió esas prendas, donde estaba el rastro genético de Rifaat Anouar Asrih, Mohamed Oulad Akcha y Abdennabi Kounja (muertos en Leganés junto a Allekema Lamari, Jamal Ahmidan, Rachid Oulad Akcha y Serhane Ben Abdelmajid) y también del hoy preso Othman el Gnaout.
La pesquisa sobre la única mochila bomba desactivada confirmó la implicación de una trama de traficantes de drogas y explosivos de la que formaba parte el ex minero José Emilio Suárez Trashorras. La mochila, tras un convulso trasiego desde la estación del Pozo al Ifema (donde se había instalado el depósito de cadáveres) hasta acabar en la comisaría de Puente de Vallecas, estaba cuajada de huellas dactilares, decenas, amontonadas entre sí, según los investigadores, imposible de discriminar. Pero el teléfono y la tarjeta que contenía llevaron hasta Jamal Zougam, considerado por el juez autor material y conocido de los servicios antiterroristas. Tirando del hilo de la tarjeta, los agentes llegaron al piso de Leganés, donde se suicidaron siete terroristas el 3 de abril de 2004, un día después del atentado fallido contra el AVE.
El ADN del peor atentado: La investigación ha señalado con pruebas contundentes a quienes perpetraron el 11-M
La investigación de los atentados ha permitido dejar varias cosas claras, sin posibilidad de contradicción. La principal es que hay 25 perfiles genéticos y 22 huellas dactilares de los islamistas autores de la matanza en los escenarios del crimen. La segunda es que lo único probado con sentencia firme sobre el 11-M es que José Emilio Suárez Trashorras facilitó los explosivos a los islamistas. La tercera es que ese explosivo y no otro estaba en la furgoneta usada por los terroristas para su traslado, la casucha de Chinchón donde se montaron las bombas, la única mochila desactivada, la bomba que fue colocada en las vías del AVE cuando el PSOE ya había ganado las elecciones y el piso de Leganés en el que se suicidaron siete islamistas. Con esos mimbres, y muchos otros obtenidos en las pesquisas y aún secretos, los principales encartados en el caso por el momento son.
Hassan el Haski. En prisión por los atentados del 11-M. Fue detenido en Lanzarote en diciembre de 2004. Nacido en Marruecos en 1963. Estuvo en Afganistán, vivió en Siria y residió en Madrid hasta 10 días antes del atentado. Luego huyó a Francia, donde contactó con compañeros islamistas para que le buscaran un apartamento para refugiarse. Pertenece al Grupo Islámico Combatiente Marroquí. Desempeñaba un papel importante en la organización terrorista, hasta el punto de que algunos de sus compañeros sostienen que se disputaba con Said Hakimi la jefatura del grupo criminal. Declaró a sus compañeros que el atentado de España había sido cometido por su "grupo de marroquíes". Del Olmo le procesó por "idear, preparar y contribuir de manera efectiva" el 11-M.
Serhane Ben Abdelmajid Farkhet, El Tunecino. Residía en España desde 1996. Se suicidó en el piso de Leganés en abril de 2004. Trabajaba en una inmobiliaria próxima a la mezquita del barrio madrileño de Tetuán. Cuando preparó y cometió el atentado, tenía 35 años. Desde mediados de 2003, según algunos amigos suyos que declararon ante la policía, El Tunecino hacía "expresas manifestaciones" sobre la preparación de una actuación violenta en España, y en concreto en la zona de Madrid. Su ADN está en la casucha de Chinchón y su cuerpo reventó en Leganés
Allekema Lamari. Este terrorista argelino se suicidó en el piso de Leganés. Lo que sigue es el retrato que elaboró el Centro Nacional de Inteligencia sólo unos días después del 11-M: "Fue condenado en 2001 en España por terrorismo a 14 años de prisión, pero tras haber cumplido 6 años y pendiente de la resolución de un recurso, salió de prisión de Lama (Pontevedra) en junio de 2002. Tras su salida de la cárcel, Allekema Lamari, ya de por sí frío y muy religioso, presentaba un perfil más fanático. Se mostraba solitario, cauteloso, descontrolado ideológicamente y peligroso (...) Esta radicalización y resentimiento hacia España han hecho que desde su salida de la cárcel su único objetivo sea, según manifestó en sus círculos más cercanos, llevar a cabo en territorio nacional atentados terroristas de enormes dimensiones, con el propósito de causar el mayor número de víctimas posibles. También comentó la posibilidad de materializar la amenaza llevando a cabo descarrilamiento de trenes". Su ADN está en los dos coches de Alcalá y en el piso de Leganés.
Jamal Ahmidan El Chino. Se suicidó en Leganés 23 días después de cometer el atentado. Acudía a rezar a la Mezquita, donde era conocido por "casi todos" como un traficante de drogas. En 1999, cuando tenía 28 años, intentó fugarse del Centro de Internamiento de Extranjeros de Madrid, donde esperaba su expulsión a Marruecos. El Chino provocó un pequeño incendio en el centro y roció con aerosol a varios agentes. Ahmidan fue condenado a tres años por este hecho, pero antes de ingresar en prisión regresó a su ciudad natal, Tánger, donde supuestamente fue condenado a prisión tras apuñalar a un conocido. Los investigadores aseguran que fue en una cárcel de Marruecos donde comenzó a radicalizarse. Su perfil genético está en la casucha de Chinchón y en Leganés.
Abdennabi Kounjaa. Nacido en 1975 en Taourit (Marruecos). Es el único de los terroristas que dejó un testamento escrito. Fue uno de los miembros del comando más activo, ya que su perfil genético está en todos los escenarios de la matanza, lo mismo que el de Asrih Rifaat Anouar. Estos dos, además de colocar mochilas el 11-M y participar en los dos intentos fallidos de atentado contara sendos trenes AVE, se suicidaron en Leganés.
Youssef Belhadj. Marroquí de Touzine, nacido el 27 de mayo de 1976. Fue detenido en Bélgica. Supuestamente es el eje de un entramado internacional destinado a ayudar a volver a Europa a combatientes entrenados en Afganistán. Está considerado el presunto autor de la reivindicación del 11-M grabada en vídeo el 13 de marzo. Belhadj se identificaba entre los suyos como Abu Dojanah. El lector del texto de reivindicación se autodenomina Abu Dojanah al Afgani (el de Afganistán), portavoz de Al Qaeda.
Dos años de investigación, ni rastro de ETA
El empeño del PP desde el mismo instante de los atentados de implicar a ETA en la matanza ha obligado al Cuerpo Nacional de Policía, el CNI y a la Guardia Civil a elaborar multitud de informes sobre la matanza para entregarlos al juez Juan del Olmo. Todos llegan a la misma conclusión: nada, absolutamente nada. El juez, con una alta probabilidad, explicará en su auto qué se ha investigado sobre esta relación y la inexistencia de dato alguno que la avale. Hasta ETA lo ha desmentido y, por si faltara algo, Al Qaeda ha colgado en Internet una autocrítica sobre los fallos "en los benditos atentados de Madrid".
Lo investigado hasta ahora y que siempre ha llevado a punto muerto son estos hechos.
- La relación entre los terroristas de las dos caravanas cargadas de explosivos con dirección a Madrid. La supuesta relación parte de la premisa falsa de que partieron el mismo día y que, incluso, ETA iba hacer un préstamo de explosivos a los islamistas. Pero la caravana de los islamistas partió de Avilés a las 12.00 del 29 de febrero, mientras la de los etarras entró en España por Binéfar (Huesca), el 28 de febrero, y fue detenida en Cañaveras a las 0.40 del día 29. Se han investigado las llamadas de los teléfonos de los etarras y los de los islamistas. Ni un solo contacto. Si los islamistas tenían apalabrados los explosivos desde un mes antes, ¿para qué quería el préstamo de ETA? El juez tiene varios informes sobre este asunto. Policía y Guardia Civil califican de "falsa" cualquier relación entre ambos grupos.
- Los contactos entre etarras e islamistas en la cárcel. La Guardia Civil le contó al juez esto: "Se han obtenido indicios que revelan los contactos personales en prisiones españolas de miembros de ETA con islamistas radicales, sin que se tenga conocimiento de que la relación que haya podido existir entre ellos se haya extendido a aspectos distintos de la mera relación personal que resulta lógica entre personas que se ven obligadas a vivir en un centro penitenciario (...) A este respecto, los presos de ETA también han mantenido contactos con presos de otras organizaciones terroristas, además de las islamistas, y con presos condenados por delitos que no están relacionados con la actividad de bandas y organizaciones armadas".
- El robo en el callejón de Trashorras. El 1 de diciembre de 2002, con Ángel Acebes en Interior, dos etarras robaron un coche en la calle donde tenía un taller el ex minero José Emilio Suárez Trashorras. Se ha investigado la presencia de los etarras en Avilés y se ha entregado un informe al juez. No se ha encontrado relación alguna, ya que los investigadores concluyen: "La presencia de los componentes de este comando en Asturias obedeció a razones de estricta seguridad y no a la búsqueda de ningún tipo de contacto".
9/3/06
El juez culpa del 11-M a una célula islamista local conectada con Irak, Francia, Bélgica e Italia
La Asociación 11-M Afectados del Terrorismo emprenderá acciones judiciales contra el juez Juan del Olmo
08-03-06 - EFE
La presidenta de la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo, Pilar Manjón, ha anunciado que hoy emprenderán acciones judiciales contra el juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo, por admitir la personación como acusación particular de tan sólo 10 perjudicados de los 150 que integran la organización, en la causa que investiga los atentados de Madrid.
Manjón declaró que hoy suspenderá la inauguración de un monumento en la provincia de Murcia, en memoria de las víctimas, para personarse en la Audiencia con todos los afectados y para que "alguien tome medidas". "Si no es así, pediremos amparo al Tribunal Constitucional", aseveró.
Sostuvo que sobre el magistrado pesan "calificaciones jurídicas penales", que no quiso precisar, en alusión a una supuesta actuación de mala fe con respecto a los familiares de los fallecidos, por impedir que se personen alegando que no están acreditados.
"Sobre este letrado pesa una figura penal muy dolorosa, muy penosa y que como presidenta de una asociación no puedo decir", enfatizó.
La dirigente de la Asociación 11-M negó que el problema del juez sea la "ineptitud" y adujo que su postura es "absolutamente intencionada", porque parte de una actitud "partidaria, vinculada a un partido político", al que no se refirió explícitamente.
"Que dude de que los asesinados están asesinados es lo suficientemente fuerte como para que esta sociedad reaccione y como para que este país se dé la vuelta y empiece a plantearse qué tipo de justicia tenemos en España", recalcó.
Ironizó con que "el problema" de Del Olmo podía ser que "los asesinados no le constan en sus archivos o que lo mismo no sabe encender el ordenador o a qué tecla tiene que darle".72 horas para acreditar el parentesco
Según fuentes jurídicas, el titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 necesita que cada una de estas personas especifique el grado de parentesco que tenía con alguna de las víctimas o heridos, aunque sólo sea haciendo constar que se trata del padre, la esposa o la pareja de hecho de éstas.
Ante el plazo otorgado a los miembros de la asociación para acreditarse, de 72 horas, afirmó que no tenían "voluntad alguna" de "solventar un problema" creado "por un señor que escribe una providencia y que dice que, en su base de datos, no le constan como perjudicados" familiares directos de las víctimas, con sus mismos apellidos.
A su juicio, no tiene sentido acreditar a personas sobre las que no cabe "la menor duda" de su parentesco con las víctimas, tales como su propio ex marido o "Jesús Abril e Isabel Alegre, padres de Oscar Abril Alegre, quien fue asesinado junto a su hijo, puntualizó.
Manjón, que fue refiriéndose uno a uno de gran parte de los casos, resaltó que "a un juez que tiene una base de datos así" lo único que podía ofrecerle era "un buen curso de informática".
Recordó que Del Olmo no concedió a los perjudicados que aglutina la organización que lidera la posibilidad de personarse en el juicio como acusación popular, sino que pretendió "obligarles" a ir dentro de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), con la que tienen considerables diferencias de criterio.
Los afectados decidieron entonces buscar su propia defensa como acusación popular y, el juez, aseguró, les negó el registro de forma "absolutamente inmoral" y ofendió a sus letradas, ya que, al verlas "jovencitas", apostilló, les preguntó "si eran profesionales".
"Lo último es la providencia de hoy: si a este juez no le constan los asesinados, imagínate cuando empecemos a hablar de heridos", aventuró.
Manjón arguyó que un magistrado tiene que limitarse a recoger la instrucción del caso mientras que los perjudicados, abundó, "ya se encargarán de presentar las pruebas pertinentes en el momento de la celebración del juicio".
"A este señor no sabemos que le hemos hecho, ni a él ni a la fiscal que lleva el caso, pero si le debemos algo que nos pase la cuenta y se la saldamos, porque los ataúdes los hemos puesto nosotros", concluyó.
Manjón consigue de la Audiencia el compromiso de que su asociación tendrá "voz propia" en el proceso del 11-M
El juez precisa que basta con que los familiares precisen el parentesco y explica quiénes pueden personarse
09-03-06 - Europa Press
El presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Javier Gómez Bermúdez, se comprometió hoy con Pilar Manjón a que la asociación que preside, Asociación 11-M Afectados del Terrorismo, tendrá representación como acusación popular en el sumario en el que se investigan los atentados perpetrados el 11 de marzo de 2004 en Madrid, que será independiente de la ejercida por la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), según señaló la propia Manjón al abandonar la sede judicial.
Pilar Manjón declaró a los periodistas que la esperaban: "Confiamos en la palabra dada de que tendremos voz propia, con abogados y procuradores, como asociación". La presidenta de la principal asociación de víctimas del 11-M se reunió hoy durante una hora con Gómez Bermúdez.
En el encuentro, que repiten con una periodicidad mensual, hablaron de la providencia notificada ayer a las partes, en la que el juez rechaza la personación solicitada por 114 personas, a las que pedía que en el plazo de 72 horas precisaran el parentesco que tienen las víctimas, por el que quieren personarse como acusación particular. El magistrado admitía la personación de otros 57 familiares de víctimas.
Según Manjón, la providencia desató ayer "una absoluta crisis" en la asociación, aunque espera que la providencia "se siga corrigiendo". De hecho, ayer mismo el titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 dictó una nueva, que se notificó hoy, en la que explica que 38 personas (de las que cuatro ya son admitidas por ser lesionadas) podían simplificar el trámite señalando que son los padres de determinada víctima.
No obstante, el juez Del Olmo precisa que "en todo caso consta también que tratan de personarse como acusaciones particulares hermanos de fallecidos", cuando ya se han "realizado ofrecimiento de acciones a ascendientes o cónyuges y descendientes", que tienen preferencia. También se intentan personar familiares de lesionados mayores de edad, que ya se han personado. Por ello, en opinión del magistrado, "resulta necesario clarificar la condición jurídico procesal de acusación particular", puesto que sólo pueden hacerlo los herederos directos.
En este sentido, Manjón dijo que sólo le quedaba hacer "una súplica" para que se recuerde que las providencias "no son sólo papeles escritos", sino que "detrás están las víctimas". "Cuando alguien dicte una providencia que piense que las víctimas lloramos, sentimos y somos personas", agregó.
OBLIGADOS A IR CON LA AVT.
El problema de las personaciones surgió porque el juez que instruye el 11-M se negó a permitir que la asociación de Manjón se personara como acusación popular en la causa, de forma independiente a la AVT, ya que les impuso la condición de compartir abogado y procurador, a pesar de las discrepancias existentes entre ambos colectivos.
Entonces, los miembros de la Asociación 11-M comenzaron a solicitar su personación individual como acusación particular, a pesar de que ya lo pudiera haber hecho un miembro de cada familia. Para ello, cuentan con 25 abogados y, a pesar de las personaciones rechazadas, pretenden subsanar los errores denunciados por el juez y, además, presentar otras más de 200.
Manjón, quien negó que fuera a iniciar acciones legales contra Juan del Olmo, explicó que, según el juez, la obligación de compartir acusación con la AVT se debe a "economía procesal", a pesar de que en otros procedimientos ha habido varias acusaciones populares. La presidenta de la asociación, que dijo desear un juicio técnico, en el que se aplique el Código Penal, destacó que se va a mejorar la base de datos de afectados de los atentados, con lo que espera que se subsanen parte de los errores de identificación detectados por el juez.
BUCLE JURÍDICO
La solución para que la Asociación 11-M se persone es una especie de "bucle jurídico". La Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia confirmó la decisión del juez de que la plataforma no podía personarse como acusación popular, pero incluía una "salvedad" consistente en que podía personarse "en nombre de algunos de los perjudicados del atentado", con lo que "aparecerían unos intereses diferentes de los que se postulan como acusación popular". "Sólo en tal medida gozará de defensa y representación procesal distinta de la acusación popular ya personada desde el inicio", precisaba.
La artimaña consiste, según fuentes jurídicas, en que, al admitir la personación de un familiar de las víctimas como acusación particular, puede conceder un poder especial a favor de la Asociación 11-M, que, por ello, tendrá que tener representación para representarla. Así, el representante legal de la asociación podrá solicitar actuar como acusación en nombre de varias acusaciones, como una acción popular.
En el caso de que el juez Juan del Olmo vuelva a rechazar esta petición, su decisión se podrá recurrir en apelación ante la Sala de lo Penal, y esta vez, previsiblemente, será estimado, y la asociación podrá personarse como acusación popular en el procedimiento.
8/3/06
Un juez abre diligencias contra Aznar por un presunto delito de infidelidad en la custodia de unos documentos sobre el 11-M
08-03-06 - Europa Press / Cadena SER
El titular del Juzgado de Instrucción número 23 de Madrid, Julio de Diego López, ha abierto diligencias previas al ex presidente del Gobierno José María Aznar, en relación a una querella por presunto delito de infidelidad en la custodia de documentos por los informes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) sobre el 11-M que en una entrevista a una emisora colombiana dijo que tenía por haber estado al frente del Ejecutivo.
Tras archivarse las actuaciones, el pasado 2 de enero, la Audiencia Provincial de Madrid ordenó al juez incoar diligencias previas y requerir al querellante (la Asociación contra la Injusticia y la Corrupción -Ainco-) para que ratifique el escrito presentado.
El auto de apertura de diligencias afirma que "los hechos que resultan de las actuaciones presentan características que hacen presumir la posible existencia de una infracción penal". Agrega que "no estando determinadas la naturaleza y circunstancias de tales hechos ni las personas que en ellos han intervenido, es procedente, de acuerdo con la Ley de Enjuiciamiento Criminal, instruir diligencias previas y practicar aquéllas esenciales encaminadas a efectuar tal determinación y en su caso, el procedimiento aplicable".
La querella presentada por Ainco en diciembre de 2004, "bajo la dirección del abogado José Luis Mazón", se dirige contra Aznar por un presunto delito de infidelidad en la custodia de documentos (sustracción de informes o copias de informes del CNI que tienen carácter secreto, según el artículo 413 del Código Penal) o, subsidiariamente, un delito de apropiación indebida cometida por funcionario o autoridad sobre objetos o bienes públicos.
Entrevista en Radio Caracol
La querella relata que en una entrevista a Radio Caracol de Colombia, el 16 de julio de 2004, Aznar contestó a una pregunta sobre los atentados del 11 de marzo de ese mismo año en Madrid y ciertos documentos del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) diciendo textualmente: "Yo tengo todos los informes del servicio de información. Comprenderá que los tenga, porque era el presidente del Gobierno".
Según Ainco, la respuesta deja claro que Aznar responde que "tiene todos los informes del CNI y que se cree en el derecho de tenerlos porque fue presidente del Gobierno español, a pesar de que los informes expresados tienen por destinatario al cargo y no a l apersona, por lo que nade tiene derecho a llevárselos o a llevarese copias una vez dejado el cargo".
La querella, que recuerda titulares de prensa sobre lo ocurrido, pide que declare Aznar y que se oficie al CNI para que su director informe al Juzgado del régimen de limitaciones de uso y obtención de copias a que están sujetos los informes clasificados entregados por el Centro al presidente del Gobierno tras los atentados del 11-M. También pide que se oficie a Presidencia para que informe al Juzgado de si los citados documentos están en los archivos donde deberían estar o han desaparecido.
Segunda apertura de diligencias
En septiembre del año pasado el titular del Juzgado de Instrucción número 16, José Emilio Coronado Ruiz, también abrió diligencias a Aznar pero por una querella por el borrado de archivos de La Moncloa. Tras tomar esta decisión, el magistrado se inhibió a favor del Juzgado de Instrucción número 9, cuyo titular es Mario Pestana, ya que éste investigaba una denuncia anterior por los mismos hechos.
El juez Pestana incoó diligencias previas el pasado mes de junio para aclarar si existió delito en el borrado de los archivos informáticos del palacio de la Moncloa antes de que el PP dejara el Gobierno tras perder las elecciones del 14 de marzo de 2004. Las diligencias fueron abiertas tras una denuncia del abogado murciano José Luis Mazón.
Ratificación de la denuncia
Las primeras diligencias ordenadas por el juez son que los abogados ratifiquen la denuncia. Precisamente, el letrado José Luis Mazón, que se presenta como acusación popular, ha anunciado a la Cadena SER que ratificarán punto por punto la denuncia presentada.
Según este abogado, el próximo paso del juez debe ser la citación como imputado de José María Aznar con el fin de que explique si se llevó los documentos a los que hacía referencia en sus declaraciones a la emisora colombiana Radio Caracol el pasado 16 de julio de 2004.
Artículo 413 del Código Penal
La autoridad o funcionario público que, a sabiendas, sustrajere, destruyere, inutilizare u ocultare, total o parcialmente, documentos cuya custodia le esté encomendada por razón de su cargo, incurrirá en las penas de prisión de uno a cuatro años, multa de siete a veinticuatro meses, e inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de tres a seis años.
7/3/06
Una infamia orquestada por "El Mundo" (2): La interesada simbiosis entre el diario y los implicados-confidentes en el 11-M
¿Hay algo más abyecto que dar credibilidad y hacerse eco de declaraciones efectuadas por implicados-confidentes en el 11-M y extraer de ellas conclusiones interesadas? Genial simbiosis: el implicado trata de lavar su sucia imagen y El Mundo transforma sus palabras en hechos probados. Es así, de este modo, como avanzan los fabulosos fascículos de la mareante conspiranoia fabricada por Pedro J. y CIA para convertir el 11-M en un queso gruyére. Los supuestos "agujeros negros" se tragan toda luz en la investigación y, al tiempo, se enmascara las actuaciones del Partido Popular durante los trágicos "3 días de marzo".
Pedro J. y su cuadrilla de intoxicadores (Fernando Múgica, Casimiro García-Abadillo, Antonio Rubio, Fernando Lázaro, Luis del Pino...) son hoy por hoy los mejores abogados defensores de los presuntos autores materiales, es más, no tienen reparo alguno en entrevistarlos. Enhorabuena.
Respecto al famoso "reportero" de El Mundo, Rafá Zouhier, confidente de la guardia civil y presunto enlace entre la célula terrorista y Suárez Trashorras, sirva de ejemplo lo que de él dice la Audiencia Nacional: "Rafá Zouhier genera deliberadamente mucha confusión en sus declaraciones sobre los atentados(...) está ocultando su responsabilidad cuando pretende ampararse en los comentarios que hizo a la Guardia Civil en 2003". Según el juez, Zohuier aporta cada día una versión contradictoria, que "parece obedecer a una estrategia planificada de aportar datos con arreglo a los intereses de cada momento."
Otro episodio memorable de las mentiras deliberadas del diario de Pedro J. fue el "caso Haddad":
Más ejemplos de lo que he decidido llamar simbiosis, es decir, asociación en la que sus miembros se benefician unos de otros:
Esta semana se cumplen dos años desde los terribles atentados. Continuará Pedro J. con su cruzada personal contra la investigación "oficial" o por el contrario se producirá un brusco giro de guión. Por el momento, y a la vista de lo publicado hoy mismo, El Mundo parece seguir obcecado:
¿Aportará algún día una sola prueba en favor de sus tesis? ¿Tiene límite esta infamia?
(Actualización 08-03-06): Arcadi Espada (actual columnista de El Mundo), comenta en su blog esta última oleada de "agujeros negros" infundiosos y prefabricados:
"Reaparece El Mundo (m). El proceso de pensamiento de Luis del Pino en el repaso de los supuestos vínculos entre islamistas y etarras
1. La relación existente entre El Chino y los etarras. Del Pino le llama (al Chino) “el jefe del comando mercenario” para subrayar que no cobraba de Alá. La relación tiene estos fundamentos:
—El Chino estuvo en la cárcel en 1995. Conoció etarras. Uno, incluso, parece que le enseñó a fabricar una bomba con bombillas. Aunque el testimonio no es ni del Chino ni de los etarras. Sino de un conmilitón del islamista que dijo que el Chino un día se lo contó.
—El 17 de marzo, y durante una conversación exploratoria con la policía, Suárez Trashorras dijo que el Chino le había dicho que era amigo de los etarras que quisieron atentar en Madrid. Ni el Chino ni los etarras, pues. No se determina cuándo le dijo eso. Tampoco hay constancia escrita de que lo dijera a la policía.
2. “Las coincidencias son tan numerosas que resulta imposible atribuirlas sin más a la mera casualidad”, dice Del Pino. Con independencia de que no son, en absoluto, numerosas, aquí está perfectamente reflejado el núcleo del modelo argumentativo de Del Pino. Que pasa por extravagancias tales como hacer depender la naturaleza de las coincidencias de su número. (...)"
Actualización 2): También Iñigo Sáenz de Ugarte, comenta el asunto tratado en su blog, Guerra Eterna:
"(...)Las "coincidencias" denunciadas en la tesis de El Mundo tienen menos valor como pruebas que las fuentes que las sustentan.
La última entrega vuelve a intentar atornillar la pista etarra a partir de las declaraciones de los delincuentes relacionados con los atentados del 11-M que, a ojos de El Mundo, han pasado a ser personas de probada moralidad y rectitud. Es decir, su testimonio, incluso cuando hablan sobre conversaciones con personas muertas que obviamente no pueden desmentirles, tienen más valor que las investigaciones policiales y judiciales. (...)"
Terroristas marroquíes coordinaron desde Bélgica los preparativos del 11-M, según los servicios de inteligencia belgas
Varios miembros de las células desarticuladas en Bélgica mantuvieron contactos con El Egipcio.- Bruselas desvela que un líder islamista de Rabat organizó la huida de dos de los terroristas
07-03-06 - Melchor Sáinz Pardo Madrid (El Diario de León)
Terroristas marroquíes residentes en Bélgica participaron activamente en la preparación del 11-M. Así lo desvelan los informes remitidos recientemente por la policía belga a las autoridades españolas y que apuntan a que una célula local del Grupo Islamista Combatiente Marroquí (GICM) estaba al tanto de la masacre y sirvió de enlace entre diferentes 'yihadistas' del 11-M.
Las comisiones rogatorias contestadas por Bruselas señalan un nombre por encima del resto: Lahoussine El Haski, un marroquí de 30 años detenido poco después del 11-M y al que la Policía belga considera el verdadero jefe del GICM en Europa. Hasta ahora, la Comisaría General de Información (CGI) situaba en este lugar a su hermano, Hassan El Haski, detenido en Tenerife en diciembre de 2004 y procesado en el sumario de la masacre de los trenes.
Rectifican a España
La Inteligencia belga corrige a la policía española: el arrestado en Canarias sólo se hizo con las riendas del GICM en Europa cuando este grupo terrorista fue golpeado en dos operaciones el 19 de marzo y el 1 de julio de 2004. Antes del 11-M -señalan los informes- Lahoussine El Haski era el 'número dos' de la «comisión teológica» del GICM, además de encargarse de las finanzas de la organización y de las operaciones terroristas de este grupo en Europa, entre ellas de la masacre de Madrid.
Según los investigadores del Benelux, los nexos de Lahoussine El Haski y sus acólitos con el 11-M son numerosos. El primero es que el detenido en Bélgica fue durante meses el jefe directo del también marroquí Youssef Belhadj, más conocido como 'Abu Dujan Al Afgani', el denominado «portavoz de Al Qaeda en Europa», y cuyo nombre invocaron los terroristas que reivindicaron los atentados de Madrid en la cinta de vídeo encontrada el 13 de marzo junto a la mezquita de la M-30 de Madrid. 'Abu Dujan' fue detenido el 1 de febrero de 2005 y entregado a España en abril del año pasado.
Los informes confidenciales de la Policía Belga aseguran además que cuando fueron detenidos Abdelkader Hakimi y Mustafá Louani, dos de los hombres de confianza de Lahoussine El Haski, tenían en sus teléfonos móviles el nombre en clave de 'Abu Dujan'.
El Egipcio
La célula belga también mantuvo contactos con el presunto cerebro de los atentados, Rabei Osman, Mohamed El egipcio, arrestado en Milán y ya extraditado a España. Mourad Chabarou -un marroquí de 25 años, ya detenido en Bélgica y que pretendía inmolarse en un atentado en Europa- conoció a El egipcio en 2001 cuando viajó a España para intentar beneficiarse del proceso de regularización de inmigrantes abierto entonces. Según las intervenciones telefónicas realizadas por la Inteligencia belga, fue en este viaje a España cuando Mohamed El egipcio le convenció para convertirse en mártir.
Mourad Chabarou, hombre muy cercano Lahoussine El Haski, volvió a España en la primavera de 2002, se alojó en la casa de El egipcio y mantuvo contactos con diversos integrantes de la célula del 11-M, supuestamente para iniciar los preparativos de los atentados.
Los informes belgas aseguran que su relación fue muy estrecha con uno de los autores materiales de la masacre, Mohamed Afalah, todavía en busca y captura. El piso de alquiler en el que Chabarou vivía en Bruselas se encontraron las huellas dactilares de Afalah. Es probable que los dos terroristas pasaran por la casa de Chabarou en su huida poco después de los atentados.
La gran incógnita del 11-M
07-03-06 - Carlos Carnicero (El Zumbido - elplural.com)
Es cierto que los españoles tenemos derecho a conocer lo que ocurrió el 11-M, que se sintetiza en una falta inconcebible de explicación sobre el comportamiento del Gobierno de José María Aznar: ¿cómo es posible que dos años después de la masacre, quien era ministro de Interior y mintió a los españoles mientras tuvo el más mínimo resquicio para hacerlo, siga en la política activa y sea, ni más ni menos, que secretario general del PP?
Asistimos con una paciencia franciscana a la indecencia de quienes mintieron en aquellas horas desde el gobierno y desde algunos medios de comunicación y siguen pretendiendo sembrar las dudas sobre la autoría del atentado más brutal de la historia de España. Frente a los servicios de inteligencia de todo el mundo, en contra de las investigaciones de la policía y de la Justicia, continúan intentado justificar la utilización torticera del poder que tenían para influir en el día de las elecciones generales utilizando la más burda de las mentiras.
Todavía ayer, en el diario El Mundo se seguía insistiendo en la pretensión de que las incógnitas que ellos mismos fabrican sostienen la hipótesis de una conspiración. Todo para tratar de deslegitimar al Gobierno de España y para encubrir sus propias mentiras. En las hemerotecas está lo que cada medio publicó aquellos días.
En cualquier país del mundo Ángel Acebes tendría que haber dejado la política, Pedro J. Ramírez hubiera sido desahuciado editorialmente por sus lectores y José María Aznar estaría enclaustrado entre sus propias contradicciones. Aquí, quienes pretendieron que los españoles acudieran a las urnas creyendo que ETA era la responsable de la matanza de Atocha, siguen en activo, gozan de crédito entre sus fanáticos seguidores y se permiten el lujo de cuestionar la legitimidad de aquel resultado.
Faltan solo unos días para el segundo aniversario de la catástrofe y nos esperan oleadas de intoxicaciones pretendiendo desacreditar la instrucción del sumario y aumentando los ruidos de toda esta execrable campaña de diversión de la realidad. El Gobierno de José María Aznar, a pesar de las muchas señales de alarma que recibió del CNI y de otros servicios de inteligencia, fue absolutamente incompetente para tomar medidas preventivas que tal vez hubieran evitado la catástrofe. Y en vez de pedir disculpas por su incompetencia, asumir que mintieron a los españoles y que desde sus medios de comunicación trataron de manipular a la opinión pública, intentan echar la bronca a quienes la historia ha demostrado que teníamos razón. Pero, ¿por qué nos extrañamos de esta desfachatez? ¿No acaba de afirmar Aznar que él nunca negoció con ETA?
El Juez vincula el 11-M a la estrategia del terrorismo internacional de ataques masivos.- El sumario acumula 400 pruebas periciales y 50.000 llamadas
El juez instructor dictará el auto de procesamiento de los imputados por el 11-M antes del 10 de abril
07-03-06 - José Yoldi
El juez Juan del Olmo vinculó ayer los atentados del 11-M con la "estrategia salafista y yihadista" del "terrorismo internacional", y aseguró que los autores de la matanza integraban "una estructura ramificada", con enlaces en Francia, Bélgica e Italia, destinada a cometer atentados "indiscriminados". Así lo afirma en las resoluciones en las que confirma la prórroga hasta cuatro años de la prisión preventiva de nueve islamistas imputados que fueron detenidos entre marzo y abril de 2004. Éstas serán sus últimas resoluciones antes del auto de procesamiento, que el juez hará público antes del 10 de abril.
En las resoluciones dictadas ayer, Del Olmo rechaza las peticiones de libertad de los nueve imputados: Jamal Zougam, Emilio Suárez Trashorras, Basel Ghalyoun, Rafa Zouhier, Rachid Aglif, Otman el Gnaoui, Hamid Ahmidan, Fouad el Morabit y Abdelilah el Fadoual el Akil por el riesgo de fuga y la presunción de haber cometido delitos muy graves, entre ellos el asesinato terrorista de 191 personas, y el asesinato terrorista de otras 1.741 en grado de tentativa.
El magistrado alude textualmente en las resoluciones de prórroga que hizo públicas ayer a "la realidad de un tipo de delincuencia organizada, transnacional, terrorista y con repercusión internacional, con reiteradas manifestaciones violentas en tal sentido, y que actúan a través de redes que superan el marco de las fronteras estatales, participando de una visión peculiar de lo que puede resultar no sólo una estrategia terrorista internacional, sino unas tácticas que no se ven limitadas por sentimientos de supervivencia personal, ni de exclusión de 'objetivos' (terrorismo indiscriminado)".
"La instrucción judicial", señala el juez en sus resoluciones, "ha permitido aflorar una estructura ramificada en un marco internacional, con referentes locales en España, pero también en Francia, Bélgica e Italia, que se ha mostrado muy activa, no sólo en su labor de propaganda radical islamista y en el proselitismo de nuevos adeptos para ser enviados a las zonas en conflicto como Irak, sino en su capacidad para crear presuntas células terroristas a nivel local europeo destinadas a llevar a cabo acciones terroristas (como los atentados de Madrid)".
"Estructura ramificada"
Precisamente, el magistrado destaca que en esa estructura ramificada, "el factor personal nacional como aglutinante ha sido superado, al enmarcarse las redes en una estrategia salafista yihadista, sin perjuicio de utilizarse entramados de grupos terroristas (como el Grupo Islámico Combatiente Marroquí) para facilitar el traslado, cobijo y protección de presuntos miembros de organizaciones terroristas islamistas, dando la cobertura necesaria con documentación falsa y dinero para huir del territorio español". Así sucedió tras los atentados de Madrid, cuando varios implicados se dirigieron hacia Francia y Bélgica, hasta que finalmente se perdió su pista, aunque se ha recobrado la pista de dos de ellos en Irak (donde se suicidó uno de ellos) y Serbia (donde fue detenido Abdelmajid Bouchar).
El juez justifica la prórroga de la prisión preventiva hasta los cuatro años por "existir una previsión penológica" de entre seis y 12 años de prisión por el delito de pertenencia o integración en organización terrorista, de hasta 30 años por cada uno de los asesinatos terroristas consumados o de hasta 20 años por cada uno de los asesinatos en grado de tentativa y de hasta 20 años de prisión por cada uno de los delitos de estragos terroristas que se les imputan.
Dentro y fuera de los trenes
Además, en los nueve casos, el juez precisa que "el imputado lo es por delitos graves, está inmerso en un procedimiento de gran complejidad y de especial gravedad en España" y "su arraigo en España no es factor determinante que evite o impida el riesgo de huida". A ello cabe añadir que el entorno de los imputados está "íntimamente relacionado con redes de traslado de personas o de adquisición de documentación falsa -lo que se ha evidenciado en la instrucción judicial-, y genera una dificultad añadida a un eventual control policial y judicial en libertad".
Uno de los principales imputados es Jamal Zougam, del que la fiscal dice que fue reconocido por cinco testigos "dentro y fuera de los trenes", y que existen informes periciales que demuestran que las bombas que hicieron explosión en los trenes fueron activadas por medio de teléfonos móviles que habían sido proporcionados por Zougam.
El sumario del 11-M acumula 400 pruebas periciales y 50.000 llamadas telefónicas
06-03-06 - Jorge A. Rodríguez (EL PAíS)
El juez del 11-M ha encarado la recta final de la investigación del mayor atentado en España: 192 muertos, incluido el geo muerto en Leganés, y más de 2.000 heridos. Juan del Olmo pretende hacer público a finales de este mes o a primeros de abril el auto de procesamiento, punto culminante de un sumario que en dos años de pesquisas suma 200 tomos y 80.000 folios. La indagación acumula más de 400 pruebas periciales y datos sobre 50.000 llamadas telefónicas por los imputados en esta causa. El juez mantiene acusadas a 116 personas, pero, según fuentes judiciales, serán procesadas entre 30 y 40. Si todo va como parece, el juicio podría celebrarse a partir del primer trimestre del año que viene.
El sumario del 11-M se ha convertido en casi una biblioteca. En los 200 tomos que ya ocupa se reúnen 80.000 folios con pesquisas para desentrañar los propios atentados de los trenes, la trama asturiana que puso los explosivos en manos de los terroristas islamistas, el episodio de los siete suicidas de Leganés, dos atentados fallidos contra sendos trenes AVE y otras investigaciones colaterales. De lo que se conoce hasta el momento, no hay rastro de una intervención de ETA, ni siquiera marginal, y todo apunta a una confabulación entre islamistas locales, procedentes de la delincuencia común, inspirados y jaleados por Al Qaeda.
La inmensa mayoría de los 116 imputados en la causa son islamistas, salvo una veintena de españoles, muchos de ellos mineros asturianos. De los 116 imputados, 25 permanecen en prisión (incluido Rabei Osma, El Egipcio, preso en Milán), aunque otros 42 están en libertad con medidas cautelares. La previsión es que Del Olmo incluya en su auto de procesamiento (ya ha superado los 1.000 folios) a un tercio de ellos. Los procesados serán fundamentalmente aquéllos cuya implicación en los hechos está basada en testimonios y, sobre todo, en pruebas periciales.
El juez ha acumulado unas 400 de esas pruebas, la mitad de las cuales corresponde a los 200 perfiles de ADN recogidos. A todos los imputados se les ha tomado su huella genética para compararlas con las halladas en los escenarios de los crímenes.
El mayor volumen de pruebas corresponde a las llamadas telefónicas efectuadas por los imputados. En total se han rastreado 50.000, realizadas desde el 26 de febrero de 2004 (para conocer los preparativos y el traslado de explosivos) y finales de abril.
Además, la policía y la Guardia Civil han puesto en manos del juez el resultado de 50 inspecciones oculares y de otras tantas pruebas de documentos-copia sobre textos en castellano y árabe.
5/3/06
Zaplana acusa a Zapatero de ocultar la autoría del 11-M
5-03-06 - CadenaSER.com / elplural.com
La segunda jornada de la convención del PP ha tenido como protagonista a Eduardo Zaplana. Éste ha recuperado la masacre del 11-M en Madrid al acusar a Zapatero de "dejar de interesarse" por quiénes estaban detrás de los atentados tras ganar las elecciones.
El portavoz del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana, miró hacia el pasado en esta segunda jornada de la convención que el PP celebra estos días en Madrid al recordar el atentado del 11-M y denunciar que, dos años después, se "sigue sin saber quiénes fueron los autores materiales y quiénes estaban detrás de aquella masacre".
Zaplana, el mismo hombre que era portavoz del Gobierno cuando cientos de miles de ciudadanos se preguntaban en las calles españolas “¿quien ha sido?”; el mismo que hizo una intervención televisada desde la sede de la agencia EFE dándo la apariencia de estar en Moncloa, ha vuelto esta mañana con la historia de la verdad del PP sobre los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid. “La democracia española sigue sin saber quienes fueron los autores materiales y menos aún quienes estaban detrás de aquella masacre, y no lo sabemos porque a Zapatero le dejó de interesar la verdad sólo tres dias despues, el 14 de marzo”, ha dicho Zaplana, quien acusó al presidente del Gobierno de “haber cerrado la comisión de investigación”
Las palabras de Zaplana eran recogidas con aplausos entre los delegados de una convención a la americana que, a estas alturas, ha dado ya sobradas muestras de que no hará sino reforzar la línea dura seguida por el PP desde su derrota del 14 de marzo. Los responsables de la organización dicen ahora que en esta convención no pretenden innovar sino ratificar quienes son como partido. El margen para que Rajoy diga mañana algo distinto a lo oído hasta ahora se da ya por inexistente.
Simancas recuerda a Acebes que aún quedan muchas preguntas sin responder del 11-M
El secretario general de los socialistas madrileños, Rafael Simancas, recordó este sábado al ex ministro del Interior y secretario general del PP, Angel Acebes, que "aún quedan muchas preguntas sin respuesta" relacionadas con el 11-M.
En un acto de la campaña explicativa y de difusión de la Ley de Dependencia Simancas junto con el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, defendieron la labor del Gobierno de Rodríguez Zapatero y rechazaron la actitud del PP.
En ese contexto, señaló que, según han puesto de manifiesto los medios de comunicación, antes del atentado de Madrid hubo numerosos informes policiales "diarios" que alertaron al Gobierno de que los islamistas se preparaban para un atentado y que el entonces ministro no hizo nada por evitarlo. Se preguntó cómo es posible que Acebes siga en "la vida pública", así como que "quien mintió a los españoles, a la ONU, a los medios de comunicación aún no se haya ido", en referencia a José María Aznar.
27/2/06
El CNI alertó cuatro meses antes de que el emir del 11-M, Allekema Lamari, planeaba atentar en España
27-02-06 - M. González / J. A. Rodríguez / J. Yoldi
Cuatro meses antes de los atentados del 11 de marzo de 2004, el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) advirtió al Gobierno del PP, entonces presidido por José María Aznar, del riesgo creciente de atentado islamista en España, e incluso acertó a identificar al presunto cabecilla del comando que perpetró la matanza: el argelino Allekema Lamari, uno de los siete terroristas que se suicidaron el 3 de abril de 2004 en Leganés (Madrid), haciendo estallar cargas explosivas cuando estaban rodeados por la policía.
Así lo reflejan dos notas informativas del servicio secreto que el pasado 17 de septiembre fueron desclasificadas por el Consejo de Ministros y remitidas al juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo, para su incorporación al sumario sobre el 11-M.
Una de estas notas, que se reproduce al pie de esta página, fue enviada, con una foto del islamista que habría de convertirse en emir (jefe) del grupo autor del 11-M, a la Secretaría de Estado de Seguridad, dirigida por Ignacio Astarloa, y a la Comisaría General de Información de la Policía el 6 de noviembre de 2003.
El texto explica que el CNI ha tenido conocimiento "por una fuente sensible, cuya fiabilidad se considera media-alta" -de la que no desvela, lógicamente, su identidad-, de que Lamari había realizado, los días 17 y 20 de octubre de 2003, cinco giros postales a otros tantos islamistas presos. Se trata de Nourredine Salim Abdoumalou, Bachir Belhakem, Abdelkrim Benesmail, Mohamed Amine Akli y Souhbi Khouni.
Todos ellos estaban en prisión por su pertenencia al Grupo Islámico Armado (GIA) argelino, una escisión del Frente Islámico de Salvación (FIS) de inspiración salafista. Como recuerda la nota, Lamari fue detenido en Valencia en abril de 1997 en el marco de la llamada Operación África. La Audiencia Nacional le impuso 14 años de cárcel, que el Supremo redujo a nueve. Debido a un error, fue puesto en libertad en junio de 2002, cuando sólo llevaba cinco años entre rejas.
La nota del CNI agrega que el hecho de que Lamari distribuyera ese dinero, pese a su "precariedad económica", sólo podía explicarse, a juicio de su fuente, como una "despedida"; "bien porque [Lamari] va a abandonar España o bien porque sería inminente una acción violenta".
El servicio secreto se inclinó por esta última tesis, al recordar que "la misma fuente había comentado a mediados de septiembre la intención de algunos elementos argelinos de cometer algún tipo de atentado en España, posiblemente provocando algún incendio forestal de grandes proporciones sobre algún elemento rentable (opción descartada al parecer por diferentes motivos) o una acción mediante un vehículo conducido por un mártir". A continuación subraya que "la fuente señaló a Allekema Lamari como uno de los organizadores y posible ejecutor del comando".
El documento no llega a pedir de forma expresa la captura de Lamari, pero su título es bastante elocuente ("Nota informativa sobre Allekema Lamari, sus actividades, su peligrosidad, sus intenciones y su foto"), y también su último párrafo ("se comunica esta información por la gravedad que pueden suponer la actitud y las actividades de Allekema"). El Ministerio del Interior, dirigido por Ángel Acebes, no puso en marcha ningún dispositivo para detener a Lamari, aunque la Audiencia Nacional ya había ordenado su búsqueda y captura, tras constatar la irregularidad de su excarcelación.
Diez días antes de advertir sobre la peligrosidad de Lamari, el CNI emitió otra nota menos útil desde el punto de vista operativo, pero más relevante políticamente. Por eso no se envió, como la anterior, a los responsables de las Fuerzas de Seguridad del Estado, sino al Gobierno de la época, presidido por José María Aznar.
El informe, de 27 de octubre de 2003, era un análisis sobre el riesgo de que se produjera en España un atentado fundamentalista islámico y sus conclusiones no podían ser más inquietantes.
El CNI constataba que la "visibilidad de España en el mundo árabe" se había incrementado considerablemente en los últimos meses, lo que atribuía a varios factores: el apoyo del Gobierno español a la invasión de Irak en los debates del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas; el despliegue de tropas españolas en el sur de Irak, a partir de agosto de ese año; la desarticulación de células integristas en España (como la detención del llamado comando Dixán, en Cataluña, en enero de 2003), o la celebración en Madrid de la Cumbre de Donantes para la Reconstrucción de Irak, entre el 23 y el 24 de octubre de ese año.
El aumento de la "visibilidad" de España fue muy perceptible en los medios de comunicación árabes, según la nota, que citaba el amplio eco de la detención en Granada, el 5 de septiembre de 2003, de Taysir Alouni, corresponsal de la cadena de televisión Al Yazira y único periodista que entrevistó a Bin Laden durante la guerra de Afganistán.
Por si fuera poco, el despliegue de las tropas españolas en el sur de Irak, "a pesar de realizar tareas de seguridad civil, es mayoritariamente percibido por las sociedades árabes como ocupación militar de un territorio islámico", advertía el servicio secreto.
En resumen, en opinión del CNI, se había afianzado entre los grupos radicales islámicos la idea de que España "hace el trabajo sucio a los americanos" y el Gobierno español "se ha alineado con los enemigos del islam".
Esta imagen no sería tan grave si el CNI no constatara, al mismo tiempo, un auge de los grupos radicales islámicos en España. En efecto, la nota avisaba de que "el incremento de militantes afines a la Yihad Internacional en nuestro territorio es un elemento de riesgo adicional".
El documento contiene dos referencias que parecen proféticas: la primera es la alusión a la presencia en España de "elementos islamistas radicales" que "hasta la fecha" se dedicaban a tareas de apoyo logístico y cuyas actividades aparecían "ligadas a la pequeña delincuencia". La mezcla de delincuencia común y fanatismo religioso fue uno de los elementos más sorprendentes del grupo que perpetró el 11-M.
También resulta clarividente el párrafo que advertía de que "la represión policial marroquí tras los atentados de Casablanca alienta la tendencia al refugio en España de islamistas radicales". En efecto, la investigación posterior al 11-M evidenció conexiones entre algunos huidos tras las bombas del 16 de mayo de 2003 en Casablanca, que costaron la vida a 45 personas (entre ellas, cuatro españoles), y la trama autora de la matanza de Madrid.
Pero el desencadenante de la nota del CNI fue el mensaje difundido el 18 de octubre de 2003 por Bin Laden. "Nos reservamos el derecho de responder, en el momento y lugar oportunos, contra todos los países que participan en esta guerra injusta [Irak], en particular Gran Bretaña, España, Australia, Polonia, Japón e Italia", dijo el líder de Al Qaeda.
"La amplia difusión del comunicado", advirtió el servicio secreto, "constituye una referencia a seguir para numerosos elementos y grupos radicales", incluidos los asentados en suelo español.
Los responsables políticos del anterior Gobierno del PP, en sus comparecencias ante la Comisión de Investigación del Congreso sobre el 11-M, siempre dijeron que los avisos que recibieron antes de 2004 sobre el riesgo de atentados terroristas islámicos eran de carácter muy genérico.
El propio informe del CNI parece responder por anticipado a este argumento cuando afirma: "Las amenazas explícitas a intereses españoles han crecido significativamente en los últimos meses. Aunque muchas de ellas son vagas o no concretas, el conjunto es indicativo de la elevación considerable del nivel de riesgo en territorio nacional, y especialmente en algunos países de mayoría musulmana".
Finalmente, el servicio secreto recomienda: "Parece necesario reforzar las medidas de protección en estos ámbitos, contemplando entre ellas las de los vuelos de aviones oficiales a zonas sensibles". Esta última alusión parece relacionada con el viaje que, del 19 al 23 de octubre de 2003, efectuaron los Reyes a Siria y a varios emiratos del golfo Pérsico y responde a la preocupación por la seguridad aérea que se extendió tras los ataques del 11-S a Nueva York y Washington.
No hay constancia de que el Gobierno del PP tomara medidas para reforzar la protección ante posibles atentados fundamentalistas, tras recibir estas notas informativas. De hecho, nunca llegó a celebrarse ninguna reunión entre responsables del CNI y del Ministerio del Interior para abordar el fenómeno del terrorismo islamista, al estilo de las que se celebraban sobre ETA.Nota Informativa de 6 de noviembre de 2003: "La fuente señaló a Lamari como uno de los organizadores y ejecutores"
"Nota informativa sobre Allekema Lamari, sus actividades su peligrosidad, sus intenciones y su foto.
Por una fuente sensible, cuya fiabilidad se considera media-alta, se ha sabido que el ciudadano argelino Allekema Lamari -detenido en Valencia en abril de 1997 en el marco de la operación África, acusado de pertenencia a grupo armado (GIA) y puesto en libertad el 19.06.02-, habría realizado los días 17 y 20 de octubre pasado cinco giros postales por valor de 150 euros cada uno a los siguientes individuos, todos ellos cumpliendo condena actualmente en las cárceles españolas por un delito de pertenencia a banda armada:
-Nourredine Salim Abdomalou.
-Bachir Belhakem
-Abdelkrim Benesmail
-Mohamed Amine Akli
-Souhbi Khoni
La fuente considera que el hecho de que Allekema realice este tipo de ingreso a favor de los detenidos y se lo comunique a él puede entenderse como una despedida, bien porque va a abandonar España bien porque sería inminente una acción violenta por su parte. Por otro lado, no se considera normal que Allekema se desprenda de esta cantidad de dinero a favor de los detenidos, habida cuenta de su precariedad económica.
Los giros han podido ser depositados en una oficina de correos cercana a la plaza de Colón o a la plaza de Alonso Martínez, o más precisamente en la calle Génova, en Madrid.
Se da la circunstancia de que la misma fuente había comunicado a mediados de septiembre la intención de algunos elementos argelinos de cometer algún tipo de atentado en España, posiblemente provocando un incendio forestal de grandes dimensiones sobre algún objetivo rentable (opción descartada al parecer por diferentes motivos) o una acción contra algún edificio mediante un vehículo conducido por un "mártir".
En este caso, la fuente señaló a Allekema Lamari como uno de los organizadores y posible ejecutor de estas acciones.
Por si fuera de interés localizar a Allekema, se sabe que a mediados del pasado mes de octubre realizó dos llamadas telefónicas, una desde el número 91-3788124 (correspondiente al locutorio Multicom Net, ubicado en la calle Capitán Blanco Argibay, 47, Madrid), y otra desde el número 91-5708731 (correspondiente al bar ubicado en la calle Estébanez Calderón, 7, Madrid).
No obstante, desde su salida de la cárcel de Alama (Pontevedra) en junio de 2002, parece ser que estableció su residencia en la zona de Tudela (Navarra).
Se comunica esta información por la gravedad que puede suponer la actitud y las actividades de Allekema.
Se adjunta fotografía de Allekema Lamari.
06.11.2003". Nota Informativa de 27 de octubre de 2003: "El despliegue español en Irak es percibido como una ocupación militar"
"La visibilidad de España en el mundo árabe se ha incrementado considerablemente en el último año (posición de España en el CSNU [Consejo de Seguridad de Naciones Unidas] sobre la cuestión de cuestión de Irak, presencia de las FAS [Fuerzas Armadas] en territorio iraquí, acciones contraterroristas en nuestro país contra células islamistas radicales, celebración en Madrid de la Conferencia de Donantes para Irak).
Las reiteradas alusiones a España en m. c. s. [medios de comunicación social] árabes (sobre todo en la TV -vía satélite- qatarí Al Jazeera) y especialmente el reflejo de las operaciones antiterroristas contra células islamistas en nuestro país (de forma muy destacada la detención de Taysir Alouni, periodista de Al Jazeera), ha provocado en el radicalismo islámico la percepción de que España "hace el trabajo sucio a los americanos" y que "persigue al Islam".
Se constata un auge de la presencia de elementos islamistas radicales en España, hasta la fecha dedicados al proselitismo, al reclutamiento y a actividades logísticas, sobre todo ligadas a la pequeña delincuencia. La represión policial marroquí tras los atentados de Casablanca alienta la tendencia al "refugio" en España de islamistas magrebíes.
A pesar de realizar tareas de seguridad civil, el despliegue de las FAS españolas en Irak es mayoritariamente percibido por las sociedades árabes como ocupación militar de un territorio islámico. El Islam radical estima que España se ha alineado con "los enemigos del Islam",
El último comunicado de Osama Ben Laden señalaba explícitamente a España como potencial país objetivo de sus ataques terroristas. La amplia difusión del comunicado constituye una referencia a seguir para numerosos elementos y grupos radicales. El incremento de militantes afines a la Jihad Internacional en nuestro territorio es un elemento de riego adicional.
Las amenazas explícitas a intereses españoles han crecido significativamente en los últimos meses. Aunque muchos de ellos son vagos o no concretos, el conjunto es indicativo de la elevación considerable del nivel de riesgo en territorio nacional y, especialmente, en algunos países de mayoría musulmana.
Parece necesario reforzar las medidas de protección en estos ámbitos, contemplando entre ellas las de los vuelos de aviones oficiales a zonas sensibles.
27.10.2003".
"Lamari comentó la posibilidad de llevar a cabo un descarrilamiento de trenes"Los informes del CNI remitidos ahora al juez prueban las insistentes alertas sobre el jefe del 'comando' del 11-M - "Desde la salida de la cárcel su única motivación era atentar en España"
28-02-06 - J. A. Rodríguez / J. Yoldi / M. González
El 15 de marzo de 2004, un día después de las últimas elecciones generales, el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) elaboró un informe, ahora remitido al juez Juan del Olmo, en el que apuntaba la participación del argelino Allekema Lamari en la matanza del 11-M y pedía que se diera la "máxima prioridad y urgencia" a su localización y detención.
Esta nota informativa fue llevada a la reunión de la célula de crisis celebrada el 16 de marzo, la primera a la que fueron invitados representantes del servicio secreto, a quienes se mantuvo totalmente al margen de la investigación de los atentados de Madrid hasta pasadas las elecciones. La imagen de Lamari no se incluyó en los juegos de fotos de sospechosos distribuidos a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Sólo ocho meses después, en octubre de 2004, cuando las autoridades argelinas confirmaron que el ADN del séptimo de los islamistas que se suicidaron el 3 de abril en un piso de la calle Carmen Martín Gaite de Leganés correspondía a Allekema Lamari, los avisos del CNI cobraron su verdadero valor.
Las notas del 15 de marzo y el 18 de mayo, que EL PAÍS reproduce hoy, forman parte de los documentos del servicio secreto que el Consejo de Ministros decidió desclasificar el 18 de septiembre del pasado año, para su incorporación al sumario del 11-M. En esos documentos se apuntaba a Lamari como posible autor del atentado y, citando a distintas fuentes, el servicio secreto aseguraba que el jefe del comando del 11-M preparaba acciones en España para causar el mayor número de víctimas, y entre esas acciones hablaba de provocar "el descarrilamiento de trenes".
El escepticismo inicial del Ministerio del Interior sobre la implicación de Lamari en los ataques contra los trenes se basaba en que la investigación del 11-M se desarrolló a partir de las tarjetas prepago de los móviles utilizados como detonadores de las mochilas bomba y en ninguna de las llamadas aparecía el argelino.
Sin embargo, la propia nota informativa del CNI destacaba que éste adoptaba extremadas medidas de seguridad y, como precaución, nunca utilizaba teléfonos móviles. Para el servicio secreto, "Lamari tiene el suficiente liderazgo, grado de fanatismo, motivación y capacidad técnica para la preparación, en todos sus detalles, de atentados como los ocurridos el 11-M". Lo peor, sin embargo, no era que el argelino estuviera implicado en el 11-M, sino que siguiera en libertad. "Lamari fue excarcelado en junio de 2002 y, según nuestras fuentes, juró que los españoles pagarían muy cara su detención", agregaba el CNI.
"Como consecuencia de lo anterior, se estima que, a corto plazo, es probable la ejecución de nuevos atentados indiscriminados en lugares de grandes concentraciones de personas", concluía.
En esto también acertó el servicio secreto, ya que el comando autor del 11-M, del que formaba parte Lamari, intentó nuevos atentados indiscriminados -aunque no en Valencia, como sugirió el CNI, sino contra la línea del AVE- y hubiera perpetrado más si la mayoría de sus miembros no hubieran fallecido en la explosión de Leganés.
El 18 de mayo de 2004, un mes después del cambio de Gobierno, ya con José Luis Rodríguez Zapatero como presidente, el servicio secreto volvió a elaborar un nuevo informe sobre Allekema Lamari. Hacía más de un mes que el argelino se había inmolado con sus compañeros en el piso de la calle Carmen Martín Gaite, pero en ese momento aún era una sospecha sin confirmar.
"Esta radicalización y resentimiento hacia España han hecho que, desde su salida de la cárcel, su único objetivo sea, según manifestó a sus círculos más cercanos, llevar a cabo en territorio nacional atentados terroristas de enormes dimensiones, con el propósito de causar el mayor número de víctimas posibles", advertía la nota del CNI, que aludía a la amenaza de materializar sus propósitos mediante "descarrilamientos de trenes" o incendios.
Nota informativa de 15 de marzo de 2004: "La detención se considera de la máxima prioridad y urgencia"
"La principal línea de investigación de nuestro Servicio apunta a que los atentados serían atribuibles a un grupo local de personas, con organización todavía rudimentaria, que responden a orientaciones ideológicas de la Yihad Internacional radicados en países de nuestro entorno, preferentemente norteafricanos.
En esta línea, uno de los nombres que se han citado como posible planificador y / o ejecutor de los atentados del 11-M en Madrid es de Allekema Lamari, Yacine o Yassine (fn [fecha de nacimiento] 10.07.1965).
Este individuo fue arrestado en España en 1997 y fue encarcelado por pertenencia del GIA [Grupo Islámico Armado] argelino. Pasó seis años en prisión (dos en Alcalá Meco) y fue excarcelado en junio de 2002. Actualmente se encuentra en búsqueda y captura para cumplir la condena definitiva de más de 14 años por delito de terrorismo.
Podría usar un pasaporte español, real pero con la fotografía sustituida, a nombre de Khaled Ali Ghadban, fn 25.03.1962. Suele emplear distintos nombres dependiendo de la ciudad en que se encuentre (Mohamed en Madrid, Yacine / Yassine en Valencia).
Se tiene conocimiento de que un correo de Lamari es el conocido como Abdulnnabi Chdadi, hermano de Saif Chdadi en prisión, quien a su vez podría tener relación con uno de los detenidos el pasado sábado en relación con los atentados de Madrid. Esta línea operativa está siendo investigada actualmente por este Centro.
Lamari fue excarcelado en junio de 2002 y, según nuestras fuentes, juró que los españoles pagarían muy cara su detención. Incluso habría declarado que cometería algún atentado con "incendios o descarrilamientos". Allekema conoce bien las ciudades españolas de Valencia, Tudela, Madrid y Alcalá de Henares.
Adopta extremas medidas de seguridad en sus contactos, no usa teléfono móvil y efectúa periódicamente giros de dinero a miembros encarcelados de su red. Se había financiado con atracos a mano armada. Actualmente se encuentra en búsqueda y captura al haber sido condenado en firme por los hechos de 1997.
Se considera que Lamari tiene el suficiente liderazgo, grado de fanatismo, motivación y capacidad técnica para la preparación, en todos sus detalles, de atentados como los ocurridos el 11-M. (Sobre él y sus intenciones, así como su fotografía, se remitió Nota Informativa a la Secretaría de Estado de Seguridad y a la Comisaría General de Información del CNP [Cuerpo Nacional de Policía] el pasado 06.11.2003).
Las informaciones que apuntan a la participación de Allekema Lamari provienen de fuentes humanas propias de fiabilidad media-alta, tanto desde dentro como desde fuera de España, y son investigadas con intensidad por nuestro servicio, constituyendo actualmente una de las principales líneas de investigación.
Como consecuencia de lo anterior, se estima que, a corto plazo, es probable la ejecución de nuevos atentados indiscriminados en lugares de grandes concentraciones de personas. Como lugar más probable, las fuentes han citado la ciudad de Valencia, coincidiendo con la celebración de Las Fallas 2004.
En consecuencia, la localización y detención de Allekema Lamari se considera de la máxima prioridad y urgencia.
Se adjuntan fotografías de estos individuos".
Nota informativa de 18 de mayo de 2004: "Puede continuar con su venganza particular contra la población"
"Como continuación a lo informado el 6 de noviembre de 2003, el CNI considera que Lamari, de 39 años de edad y aparejador de profesión, podría ser uno de los altos responsables de los atentados del 11 de marzo. Se sospecha además que podría tratarse del séptimo individuo que se suicidó en la explosión que tuvo lugar el 3 de abril en un inmueble de Leganés.
(...) Lamari fue condenado en 2001 a 14 años de prisión, pero tras haber cumplido 6 años y pendiente de la resolución de un recurso, salió de prisión de Lama (Pontevedra) en junio de 2002. (...) Tras su salida de la cárcel, Allekema Lamari, ya de por sí frío y muy religioso, presentaba un perfil más fanático. Se mostraba solitario, cauteloso, descontrolado ideológicamente y peligroso. En sus desplazamientos y actividades extremó sus medidas de seguridad, así como dejó de usar teléfonos móviles para sus comunicaciones.(...) Esta radicalización y resentimiento hacia España han hecho que desde su salida de la cárcel su único objetivo sea, según manifestó en sus círculos más cercanos, llevar a cabo en territorio nacional atentados terroristas de enormes dimensiones, con el propósito de causar el mayor número de víctimas posibles. También comentó la posibilidad de materializar la amenaza llevando a cabo descarrilamiento de trenes (...).
Cintas de vídeo
Tras la explosión del piso de Leganés, el día 3 de abril de 2004, se encontraron dos cintas de vídeo, grabadas probablemente el 27 de marzo, en las que aparecen tres personas. La situada en el centro realiza la lectura de un fragmento coránico seguido de la amenaza de la comisión de nuevos actos terroristas en España condicionada a la retirada de las fuerzas españolas de Irak y Afganistán antes del 4 de abril. Por su talla, corpulencia, tono de voz, expresiones y énfasis usado en la lectura del comunicado, la persona que se sitúa en el centro de la imagen del vídeo ha sido identificada, con una alta probabilidad, como Allekema Lamari.
Se considera de gran interés para lograr la identificación del séptimo suicida de Leganés y descartar que pudiera tratarse de Allekema Lamari, ya que si bien existen indicios suficientes que apuntan hacia esa posibilidad, de no ser así, puede asegurarse que Lamari dispone de voluntad, determinación y frialdad para, escudándose en motivaciones religiosas, continuar con su venganza particular contra la población y los intereses españoles con la ejecución de nuevos atentados terroristas".
22/2/06
Propuesta de Organigrama del 11-M
A la espera del auto de procesamiento y sin conocer aun la identidad de 'Abu Dujan Al Afgani' en cuyo nombre se reinvindicaron los atentados, propongo para la comprensión del 11-M el siguiente organigrama:
12/2/06
8/2/06
Titulares
La instrucción del sumario del 11-M vincula los atentados directamente con "la posición de España en la guerra de Iraq"
¿Mintió el Gobierno?
¿Manipuló el Gobierno?
¿Hubo imprevisión política el 11-M?
¿Llegó a plantearse el Gobierno la suspensión de las elecciones del 14-M?
¿Qué ocurrió el 13-M?
Comisión de investigación parlamentaria del 11-M
Prensa nacional: Crónicas de los tres días de marzo
Prensa internacional
Desmentido-respuesta al documental "Tras la masacre" de la Fundación FAES presidida por Aznar
Autoría del 11-M
Principales ideólogos o "autores intelectuales" del 11-M (actualizado febrero 2006)
La Instrucción del 11-M concluirá que fue obra de una célula local de radicales islamistas influidos por Al Qaeda, sin relación alguna con ETA (05-02-06)
Organigramas y lista de detenidos del 11-M
Autoría intelectual: Takfir Wal Hijra, la secta yihadista del 11-M (19-12-05)
Autoría material: El Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM), la rama marroquí de Al Qaeda (01-04-04)
La Policía baraja la posibilidad de que 'Abu Dujan Al Afgani', en cuyo nombre se reivindicó el 11-M, no sea la identidad de una persona en concreto (23-10-05)
...
5/2/06
La Instrucción del 11-M concluirá que fue obra de una célula local de radicales islamistas influidos por Al Qaeda, sin relación alguna con ETA
El juez, Juan del Olmo, procesará a 40 de los 116 imputados por el 11-M
El juez de la Audiencia Nacional encargado de la investigación del 11-M, Juan del Olmo, procesará a un tercio de los 116 imputados por los atentados que en 2004 costaron la vida a 191 personas, según fuentes próximas al caso. El juez, que ultima desde hace varios meses el auto de procesamiento, lleva escritos más de 2.000 folios. Del Olmo dejará claro que los autores de los crímenes formaban una célula local de radicales islamistas influidos por Al Qaeda y que no ha sido hallado indicio alguno de que ETA haya tenido relación con el 11-M. El relato de hechos describirá que los autores materiales de la fabricación de las bombas y de su colocación formaban un grupo integrado por 10 o 12 terroristas.
05-02-06 - José Yoldi (EL PAÍS)
El juez Juan del Olmo, instructor del sumario por los atentados del 11-M, sólo procesará a un tercio de los 116 imputados, según fuentes de la Audiencia Nacional. Del Olmo dejará claro que de las investigaciones realizadas se desprende que los autores de los crímenes formaban una célula local de radicales islamistas influenciados por Al Qaeda y que no aparecen indicios de que ETA haya tenido ninguna relación con estos hechos.
El juez instructor lleva varios meses ultimando el auto de procesamiento contra los presuntos autores de los atentados de los trenes de la muerte, en los que murieron 191 personas.
Fuentes de la Audiencia Nacional aseguran que lleva escritos más de 2.000 folios. La semana pasada trascendió que el presidente de la Sala de lo Penal, Javier Gómez Bermúdez, ha elaborado un informe encargado por el presidente de la Audiencia Nacional, Carlos Dívar, en el que resalta "la enorme inquietud y preocupación por la lentitud de la instrucción". En el informe, enviado al Consejo General del Poder Judicial, se recuerda que dentro de pocos meses se cumplirán dos años de prisión provisional de varios encausados, plazo máximo de aplicación de esa medida cautelar.
El relato de hechos que contendrá el auto de procesamiento indicará que los autores materiales de la fabricación de las bombas y su colocación en los trenes de cercanías de Madrid el 11 de marzo de 2004 formaban un grupo integrado por 10 o 12 terroristas, de los que siete de ellos se suicidaron el 3 de abril de ese año en el piso de la calle Carmen Martín Gaite de Leganés, al ser descubiertos por la policía. Para quitarse la vida, los terroristas utilizaron dinamita Goma-2 que habían robado en una mina sin vigilancia de Asturias y que no habían utilizado en las bombas de los trenes. Los siete suicidas eran: Serhane Ben Abdelmajid Fakhet, el Tunecino; Jamal Ahmidan, Mowgli y El Chino; los hermanos Mohamed y Rachid Oulad Akcha, el argelino Allekema Lamari, Abdennabi Kounjaa, Abdallah y Asrih Rifaat Anuar.
El auto recogerá previsiblemente que estos fueron ayudados por Daoud Ouhnane, Mohamed Alfalah, Mohamed Belhadj -los tres huídos y Alfalah fallecido en Irak- Abdelmajid Bouchar y probablemente por Jamal Zougam, Basel Ghayoun, Otman el Gnaoui y Fouad el Morabit.
En los autos de prisión contra los 116 imputados dictados por Del Olmo durante estos casi dos años se puede adivinar por dónde va su línea argumental. Las pruebas realizadas han restado protagonismo a algunos imputados cuya participación había parecido importante inicialmente, entre ellos Mohamed Chaoui, Mohamed Bekkali e incluso Rabei Osman, El Egipcio, pero han confirmado la importancia de otros.
Las investigaciones de Del Olmo y también las realizadas en su momento por el juez Baltasar Garzón confluyen en que en la investigación del 11-M aparecen implicados tres grupos bien definidos: el liderado por Jamal Zougam, propietario del locutorio de Lavapiés y que proporcionó los teléfonos utilizados para activar las bombas de los atentados; el de Jamal Ahmidan, El Chino (uno de los suicidas de Leganés), formado en Villaverde, y el identificado en torno a Serhane El Tunecino, (también muerto en Leganés), formado a su vez por dos grupos: el constituido por Mustafá Maymouni y el liderado por Mohamed El Egipcio (preso en Italia), junto a algunos individuos vinculados a la célula de Imad Eddin Barakat Yarkas, Abu Dahdah, desarticulada en 2001. Según uno de los autos dictados por Del Olmo, la mayoría de los miembros de estos tres grupos son marroquíes y todos ellos presentan una ideología salafista de matiz combatiente. El único nexo de unión entre los grupos investigados es Serhane El Tunecino.
Serhane busca medios y gente para su misión: "atentar en España como reacción a la posición en el conflicto de Irak". Se junta con el grupo de Jamal Ahmidan, El Chino, consiguen los explosivos y reúne un núcleo con gente de varios de los grupos participantes. A la célula se unen algunos elementos que habían quedado de las desarticulaciones de otras, como Allekema Lamari (el séptimo suicida de Leganés), "unidos por su odio a España y al mundo occidental". Según Del Olmo, dos personas "hacen alarde de conocer los atentados y se atribuyen su comisión: Mohamed El Egipcio, que evidentemente lo conocía y que seguramente fue apartado del grupo en el momento definitivo, y Hassan el Haski, líder del Grupo Islámico Combatiente Marroquí, envuelto en una sucesión a la jefatura del grupo marroquí que contaba con miembros en España".
Estos son algunos de los 116 imputados que permanecen en prisión preventiva y serán procesados por el juez:
- Jamal Zougam. Es uno de los cinco detenidos el 13 de marzo de 2004, dos días después de los atentados. Proporcionó una partida de teléfonos que fueron utilizados por la célula islamista para confeccionar las bombas. Fue reconocido por dos personas en dos trenes distintos en estaciones consecutivas llevando bolsas o mochilas, aunque él asegura que en ese momento estaba durmiendo. También poseía un teléfono y una tarjeta para su uso personal idénticos a los utilizados en los atentados como activadores de los artefactos. Hay huellas suyas en la casa de Chinchón donde se armaron las bombas.
- Basel Ghayoun. Dos testigos le vieron en el lugar de los hechos. Uno, que resultó herido, le vio en uno de los trenes -el que salió de Alcalá a las 7.05-. Otro, le vio salir en la madrugada del 10 de marzo de un restaurante de Alcalá de Henares. Admite conocer a muchos de los detenidos tras el atentado, pero dice que conoce sólo de vista a Jamal Zougam. Rabei Osman el Egipcio le implica directamente en los atentados, al igual que a su compañero de piso Fouad el Morabit. Alojó el 11-M a Asrih Rifaat Anuar, uno de los suicidas, del que era amigo.
- Hamid Ahmidan. Primo hermano de Jamal Ahmidan, el Chino. En el registro de su domicilio se encontraron 59 kilos de hachís y 125.000 comprimidos de éxtasis. Su precio aproximado es de 75.500 euros y 1.278.000 euros, respectivamente. También se encontró la documentación de otro de los imputados, Otman el Gnaoui, pero con la fotografía de El Chino. Estuvo en la finca de Chinchón, pero no se le hallado relación directa con el atentado.
- Mohannad Almallah Dabas. Detenido por prestar apoyo a alguno de los suicidas de Leganés. Las investigaciones han podido determinar las actividades de los hermanos Moutaz Almallah Dabas y Mohannad Almallah Dabas relacionadas con la captación de jóvenes radicales islamistas en España para su posterior envío al extranjero. Les albergaba, entre otros lugares, en una vivienda de la calle Virgen del Coro de Madrid, de la que era titular del arrendamiento Moutaz Almallah. Se le vincula al entorno de Abu Dahdah (en prisión por la operación Dátil) y se le relaciona con Basel Ghayoun, uno de los presuntos autores materiales del 11-M.
- Otman el Gnaoui. Trabajaba como albañil y fontanero en la casa de Chinchón junto con Hamid Ahmidan. En el domicilio de Hamid e Hicham Ahmidan se encontraron documentos (pasaporte, permiso de residencia para extranjeros y carné de conducir) a su nombre, pero con la foto de Jamal Ahmidan, el Chino. Los días 28 y 29 de febrero de 2004 Otman el Gnaoui mantuvo conversaciones con Jamal Ahmidan, refiriéndose a una "furgoneta" que tenía que recoger a otros presuntos implicados de la "célula de Morata" y trasladarse con ellos hacia Burgos, lo que efectuó Otman el Gnaoui acompañado de Rachid Oulad Akcha y Asrih Rifaat Anuar, a la búsqueda de los dos vehículos que bajaban desde Asturias con los explosivos por la carretera de Burgos con el Chino, Mohamed Oulad y Kounjaa. No ha sabido explicar qué fue a hacer a Burgos y simplemente ha negado que fuera allí.
- Rachid Aglif, 'El Conejo'. Reconoció que tenía amistad y negocios con varios implicados en el 11-M y en concreto con Jamal Ahmidan, el Chino, y con Jamal Zougam. Admitió también que participó en la reunión que se celebró en febrero en una hamburguesería próxima al hospital 12 de Octubre, de Madrid, en la que se pactó la compra de explosivos.
- Abdelilah el Fadual el Akil. Reconoció ante el juez que en febrero 2005 compró un coche, un Volkswagen Golf, azul, a la familia Ahmidan. Este vehículo, del que era usuario Jamal Ahmidan, el Chino, fue utilizado en los días previos al atentado para realizar un viaje a Asturias, y según los investigadores fue empleado para trasladar la dinamita Goma-2 Eco desde una mina del Principado hasta Madrid. Fouad estuvo en la casa de Chinchón y conocía a todos los imputados. Tenía estrechas relaciones con Jamal Ahmidan, al que, según algunos testimonios, facilitaba documentación falsa, operaciones de tráfico de drogas y de sustracción de vehículos.
- Fouad el Morabit. Vivía con Basel Ghayoun en un local del barrio de la Concepción alquilado por Mohannad Almallah Dabas. Admite que Basel le contó que Serhane había dicho a Mohannad Almallah Dabas y a Basel que se fueran de Madrid, que iba a ocurrir algo fuerte. Él lo interpretó como un atentado o un homicidio. Estudió ingeniería aeronáutica y sus huellas estaban en la casa de Chinchón. Detenido definitivamente el 7 de abril, por tercera vez en menos de un mes, tras confirmarse que mantuvo conversaciones telefónicas con los suicidas y otros detenidos por el 11-M antes y después de los atentados. Rabei Osman El Egipcio le implica directamente en los crímenes. Alojó el 11-M a Asrih Rifaat Anuar, uno de los suicidas, que pasó la tarde con su compañero Basel Ghayoun, y se quedó a dormir.
- Mohamed Bouharrat. Entre los escombros del piso de Leganés fueron encontradas fotografías suyas, lo que, a juicio de Del Olmo, "evidencia un nivel de confianza y vinculación intensa que no puede soslayarse del entorno en que se estaban preparando los atentados del 11 de marzo, ámbito en todo caso restringido y de confianza". Además, tenía relación con Said Berraj, uno de los fugados, y con Bouchar, el que avisó a los suicidas de la presencia de la policía. Bouharrat tenía el coche de este último.
- Emilio Llano Álvarez. Era el vigilante, con categoría de capataz, de la Mina Conchita (en Belmonte de Miranda, donde trabajó Suárez Trashorras) y responsable del control de sustancias explosivas y detonadores. Llano era el encargado de la recepción, almacenamiento y distribución de explosivos en esta explotación. Era la única persona que tenía acceso a los documentos en los que se certificaban los explosivos que llegaban a la mina desde la fábrica y los que finalmente se consumían. Presumiblemente alteró los libros de registro de la dinamita. El juez lo explica así: "Esta dinámica [la sustracción progresiva de explosivos y detonadores] se veía favorecida por la falta de control de las sustancias explosivas y detonadores en la propia mina, actuación atribuible al encargado de ésta, Emilio Llano Álvarez, quien haciendo dejación de su obligación de control permitía que los posibles sobrantes de sustancias explosivas y detonadores no empleados no fueran destruidos o volvieran a los minipolv. Esta situación mantenida durante mucho tiempo permitió a José Emilio Suarez, conocedor de la misma así como de determinados empleados de la mina, conseguir la sustancia explosiva interesada por Jamal Ahmidan".
- Rabei Osman el Sayed Ahman, 'Mohamed El Egipcio'. Es uno de los imputados cuya importancia se ha ido relativizando con el paso del tiempo. Detenido el 7 de junio de 2004 en su apartamento de Milán, tras dictar ese día Juan del Olmo orden internacional de busca y captura. Era vigilado desde hacía tiempo y sus conversaciones estaban controladas. Es muy conocida su llamada telefónica a Mourad Chabarou, detenido en Bélgica el 8 de junio de 2004, en la que reconocía ser el que ideó y organizó los atentados, que los suicidas de Leganés eran sus amigos y que estaba triste por no haber podido ir al cielo con ellos. La conversación intervenida el 26 de mayo decía lo siguiente: "Yo formaba parte de esta operación, pero no me han informado de la hora crítica, por lo cual Dios me ha salvado". Parece que fue apartado de la operación, puesto que el ADN traído de Italia no coincide con ninguno de los encontrados en los escenarios del 11-M. Ahora, está siendo juzgado en Italia.
- Hassan el Haski. Del Olmo lo envió a prisión por "la ideación y preparación" del 11-M en diciembre de 2004. El Haski es un "líder del máximo nivel", que estaba empezando a constituir, en Lanzarote y protegido por adeptos, "una nueva estructura para Europa, con la intención, según se desprende de las manifestaciones de algunos líderes detenidos, de hacerse con el liderazgo absoluto del continente". Estuvo alojado en el domicilio de Attila Turk, en París, en los días inmediatos a los atentados del 11-M". En el sumario constan declaraciones de Turk en las que éste asegura que El Haski "huyó de España antes de los atentados, ya que me imagino que sabía lo que iba a pasar". Según Turk, antes de los atentados, El Haski "estaba muy nervioso y quería algún sitio para esconderse". Tras los atentados, "se quedó tranquilo, como si ya no tuviera importancia lo que le pudiera pasar, y si le detenían no tenía importancia".
- Youssef Belhadj. Detenido el 1 de febrero de 2005 en Bruselas (Bélgica), es considerado el presunto portavoz de Al Qaeda para Europa y la persona que supuestamente reivindicó los atentados del 11-M en nombre de la organización terrorista islamista. Youssef es primo de Mohamed Belhadj, fugado desde el pasado 3 de abril, cuando siete de los presuntos autores materiales de los atentados se suicidaron en un piso de Leganés. Mohamed Belhadj era el titular del alquiler de la vivienda utilizada por los terroristas y que quedó destruida tras la explosión de los 20 kilos de Goma-2 Eco. El juez afirma: "Youssef Belhadj ha sido identificado, por sus propios familiares, como miembro de Al Qaeda, y su actividad ha quedado determinada a la captación y envío a Afganistán de voluntarios musulmanes ávidos de hacer la jihad. Ha quedado constatada su presencia en España hasta días antes de los atentados, así como su relación directa con algunos de los huidos por dichos hechos".
- Abdelmajid Bouchar, 'Midhar Salah'. Fue a llevar comida a los ocupantes del piso de Leganés y al bajar con la basura detectó la presencia de policías. Salió corriendo y gritó en árabe para prevenir a los ocupantes de la vivienda, según el juez. Tras la explosión de Leganés, la policía encontró entre los escombros documentación personal de Bouchar, al que se le atribuye labores de aprovisionamiento para los que vivían en el piso explosionado.
El auto que prepara Del Olmo también menciona a los huidos, entre ellos Amer Azizi, Othman el Andalusi; Said Berraj, Said el mensajero; Mohamed Belhadj, Mohamed Afalah y Daoud Ouhnane.
El juez detalla cómo se consiguieron los explosivos del 11-M
El relato de hechos del auto del juez Del Olmo se refiere a los implicados en la trama para la obtención y venta de los explosivos utilizados en los atentados. El juez establece la relación entre ellos y las reuniones que mantuvieron antes de los atentados.
- José Emilio Suárez Trashorras. Fue detenido seis días después de los atentados y su participación en los hechos aparece cada vez más nítida. Ya en la sentencia que condenó al menor se recoge que fue quien proporcionó los explosivos robados de una mina asturiana al grupo islamista a cambio de droga. Sin él, los atentados no habrían podido cometerse. El juez lo cuenta así: "José Emilio Suárez no sólo conocía la mecánica de falta de control , sino que participaba en actividades continuadas de adquisición de dichas sustancias, mediante precio, y utilizando sus contactos personales (...), realizó las gestiones encaminadas a satisfacer los encargos o peticiones de Jamal Ahmidan relativas a las sustancias explosivas. Tras la boda de Suárez Trashorras y Carmen María Toro Castro el 14 de febrero, éstos marcharon de viaje de novios, volviendo el día 26 de febrero a Madrid (circunstancia que aprovecharon para establecer de nuevo contacto con Jamal Ahmidan, trasladándose incluso a la finca de Chinchón) (...). En la conversación mantenida el 26 de febrero entre Jamal Ahmidan y José Emilio Suárez se fijó el viaje que iban efectuar desde Madrid el fin de semana del 28 al 29 de febrero Jamal Ahmidan, Mohamed Oulad y Abdennabi Kounjaa". En ese viaje se transportaron la mayor parte de los explosivos usados en las bombas de los trenes. El juez puntualiza que se ha establecido la relación de Rachid Aglif, Rafa Zouhier y José Emilio Suárez Trashorras con Jamal Ahmidan.
Suárez era confidente de un inspector de policía de la comisaría de Avilés, pero en ningún momento con anterioridad al 11 de marzo de 2004 transmitió ningún dato o información al agente en relación con los preparativos de los atentados.
- Rafa Zouhier. Confidente de la Guardia Civil para temas sobre droga. Estuvo en la cárcel de Villabona (Asturias) con Antonio Toro, cuñado de Suárez, y facilitó a un tal Hassan el contacto para hacerse con los explosivos. El 17 de marzo avisó a la Guardia Civil de la peligrosidad de El Chino y de su convicción de que estaba detrás de los atentados. Del Olmo, sin embargo, afirma que junto con Rachid Aglif y Suárez estaba al corriente de todo desde el último trimestre de 2003. Según la Guardia Civil, habló con Zouhier los días 4, 9 y 10 de marzo, pero no avisó de los atentados. El 12 y 14 de marzo negó cualquier relación con los hechos y sólo el 17 habla con la UCO, muy asustado, tras ver por la televisión la imagen de Jamal Ahmidan, el Chino, Zouhier alerta de que el Chino tiene goma 2 y detonadores y que es muy peligroso.
- Antonio Toro Castro. Cuñado de José Emilio Suárez Trashorras. Coincidió en el último trimestre de 2001 con Rafa Zouhier en la prisión de Villabona, donde estaba Toro por su participación en la denominada Operación Pipol contra el narcotráfico. Al salir, Toro puso en contacto a Zouhier con su cuñado. Toro, Suárez y Zouhier participaron en una reunión que se celebró en febrero en una hamburguesería próxima al hospital Doce de Octubre, de Madrid. También estuvieron presentes Jamal Ahmidan, Mohamed Oulad Akcha (ambos muertos en el suicidio colectivo de Leganés) y Rachid Aglif, en prisión. En la reunión se habló de explosivos y detonadores, aunque según Toro no tuvieron constancia de que iban a ser utilizados en un atentado, sino en una explotación minera en el Magreb. En los careos mantenidos entre ellos en el sumario, todos tratan de exculparse culpando a los compañeros, sin que el juez aprecie si alguno dice la verdad.
