26/12/04

El cerebro del 11-M tenía fotos para planear acciones suicidas

25-12-04 - Enric Hernández (El Periódico)

La entrega temporal a España de Rabei Osmán el Sayed, Mohamed el Egipcio, presunto cerebro del 11-M, está aportando nuevos datos sobre los preparativos de la matanza de Madrid. Tras su detención, el 7 de junio en Milán, la Policía italiana incautó al Egipcio unas fotografías destinadas a la preparación de atentados con kamikazes (terroristas suicidas), alternativa finalmente descartada por los autores materiales del 11-M.


EL SUMARIO

Experto en explosivos, el Egipcio ha sido reconocido por un testigo como uno de los ciudadanos de raza árabe que, en vísperas de la matanza de Madrid, frecuentaron la casa de Morata de Tajuña donde se fabricaron las mochilas bomba usadas en los atentados. En el sumario del 11-M, que instruye el juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo, obran ya las copias de las fotografías halladas por la Policía italiana en el ordenador de Osmán el Sayed, que arrojan luz sobre su papel en el diseño de los atentados.
Son nueve imágenes captadas de internet, concretamente de una web paramilitar de Estados Unidos, en las que se muestra cómo fabricar dos tipos de artefactos explosivos. En seis de ellas aparece, desde ópticas distintas, un chaleco con explosivos como los que los terroristas suicidas palestinos utilizan en Israel.
Las imágenes fueron exhibidas por expertos antiterroristas israelís en un encuentro celebrado en Charleston (Carolina del Sur, EEUU), según especifica un texto adjunto en el que se destaca lo "fáciles de disimular" que son los artefactos expuestos. La información procede de la página web www.sftt.org, perteneciente a una asociación, Soldiers For the Truth, destinada a militares, veteranos y mercenarios de EEUU.


EL MALETÍN BOMBA

Otras tres imágenes detallan cómo preparar una bomba con un maletín y un teléfono móvil a modo de activador del explosivo. Ése fue el modelo seguido por los autores materiales del 11-M, que en vez de maletines depositaron 14 mochilas en cuatro trenes que aquella mañana se dirigían a la estación de Atocha. Sólo falló una de ellas, y la tarjeta del móvil que contenía ofreció a la Policía española la pista necesaria para practicar las primeras detenciones, sólo 48 horas después de los atentados.
La supuesta aparición de un terrorista suicida entre los fallecidos en los trenes, anunciada por la SER en la tarde del 11 de marzo y después descartada por los médicos forenses, fue uno de los datos que José María Aznar esgrimió en la comisión del 11-M para implicar a la cadena radiofónica en una conspiración contra el Gobierno del PP.


EL BULO

"Semejante bulo no era simplemente una información fallida. Se empezaba a fabricar la teoría de la ocultación del Gobierno. El dato del supuesto e inexistente suicida no era inocente", sentenció Aznar. La propia SER admitió su error, pero las fotos enviadas por la Policía italiana revelan que el cerebro del 11-M se documentó sobre la preparación de atentados con kamikazes.
De hecho, tres semanas después de la masacre siete de los terroristas, acorralados, se suicidaban en un piso de Leganés. Uno de ellos se ciñó un cinturón con dos kilos de goma-2 Eco, y entre los restos del inmueble apareció un vídeo grabado el 27 de marzo en el que dos de los terroristas portaban sendos chalecos con explosivos.