16/12/04

Dos detenidos en la "Operación Nova" acordaron atentar contra España por su participación en la guerra de Iraq

16-12-04 - Europa Press

El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón decretó esta tarde el ingreso en prisión incondicional de Khalid Zeimi Pardo y de Mohamed El Ouazzani, detenidos el pasado martes en Madrid, por un delito de integración en organización terrorista. A instancias del fiscal Pedro Rubira, el magistrado acusa a ambos de asistir a reuniones con otros presuntos terroristas islamistas en las que acordaron atentar en España a raíz de la participación de nuestro país en la guerra de Irak.

Además de Zeimi y El Ouazzani, detenidos en relación con la operación "Nova" contra el terrorismo, hoy también comparecieron ante Garzón otros tres arrestados el pasado martes en Vitoria y Alcañiz (Teruel), para dos de los cuales -Abdelkader Lebik y Brahim Amman- el juez también dictó prisión por su integración en un grupo de apoyo a la corriente islamista "salafista". El quinto detenido, Abdallah Ibn Moutalib Kaddouri, quedó en libertad con la obligación de comparecer periódicamente en el Juzgado.

En el auto dictado por el titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 contra los apresados por la operación "Nova" se señala que, después de febrero de 2002, el español de origen marroquí Zeimi Pardo se incorporó a una célula islamista creada unos meses antes en Madrid por Mustapha Maymouni, preso en Marruecos en relación con los antentados de Casablanca, a la que ya pertenecía El Ouazzani.

Sobre este último pesaba una orden de busca por el magistrado desde el pasado 2 de noviembre.

Estas reuniones duraban entre 6 y 8 horas y en ellas se veían cintas de vídeo con sermones, escenas de la Yihad y otro material que era contrrolado por el 'emir' Maymouni. En ellas "acordaron que como consecuencia de que España había entrado en la guerra de Irak, se había convertido en enemiga del Islam, y por ello había que atentar en este país", subraya Garzón.

Las reuniones tuvieron lugar en la tienda de Faisall Allouch -imputado en el sumario que investiga los atentados del 11-M-, que era el encargado de coordinar la financiación del grupo. Se desarrollaron hasta mayo y junio de 2003, meses en los que fueron detenidos, respectivamente, Maymouni en Marruecos y otro de los participantes, Diss Chebli en España.


"INCREDULOS EN INGLATERRA, EE.UU. y ESPAÑA".

Las razones que argumentaban los integrantes de esta célula islamista para defender la Yihad, según la investigación llevada a cabo por Garzón, eran que "los mulsumanes eran perseguidos por los 'incrédulos', principalmente de Inglaterra, EE.UU y España, por lo que tenían que hacerles sufrir mediante la explosión de bombas, robándoles, inmolándose o de cualquier otra forma que les hiciera daño en cualquier punto de la tierra".

Zeimi Pardo, quien permaneció durante una hora y cuarto en el despacho de Garzón, ya había sido detenido anteriormente y después puesto en libertad el pasado 21 de abril por orden del titular del Juzgado de Instrucción número 6, Juan del Olmo, que investiga los atentados del 11 de marzo. El pasado martes fue apresado de nuevo en el interior de un locutorio madrileño.

Entre los asistentes a las reuniones en la tienda de Allouch, Garzón sitúa, además de los hasta ahora mencionados, al huído Said Berraj, a Samir Ben Abdellah (imán de Alcórcón), a Sarhane Ben Abdelmajid, "El Tunecino" (uno de los presuntos terroristas que se suicidaron en Leganés el pasado 3 de abril) y a Basel Ghalyoun (encarcelado por el 11-M). También pertenía a este grupo, aunque no asistía a las reuniones, Jamal Zougam, uno de los primeros detenidos por los atentados del pasado marzo.


VIGILANCIA DE LA CENTRAL NUCLEAR

Asmismo, el auto de Garzón señala que Mohamed El Ouazzani y Khalid Zeimi Pardo fueron sorprendidos el pasado mes de septiembre en las inmediaciones de la central nuclear de Guadalajara con una máquina de fotos, según se señala en el informe policial, y "en circunstancias no suficientemente aclaradas en este momento procesal".

Por todo lo señalado, el magistrado concluye que procede acordar la prisión provisional de Zeimi Pardo y El Ouazzani "por cuanto el no hacerlo podría suponer eludir la acción de la justicia, a la vez que permitir potencialmente la reiteración delictiva". Ordena encarcelarlos en centros penitenciarios distintos.


VINCULADOS CON EL "COMANDO DIXAN"

En cuanto a los otros dos detenidos enviados hoy a prisión por el juez Garzón, por integración en organización terrorista islamista, los ciudadanos argelinos Abdelkader Lebik y Brahim Ammam, el auto explica que formarían parte del grupo terrorista argelino Grupo de Protectores de la Corriente Salafista, relacionado con uno de los procesados en prisión por la célula salafista desarticulada en Cataluña en enero de 2003 y denominada popularmente como "comando Dixán", causa que instruyó el Juzgado Central de Instrucción número 1.

Garzón vincula a ambos y al arrestado que ha quedado en libertad con la obligación de fijar su domicilio y la prohibición de abandonar el país, Abdallah Ibn Moutalib Kaddouri, con el presunto líder de la célula salafista a la que se intervinieron sustancias con cuya mezcla se podía fabricar napalm casero: Mohamed Tarahoui.

El titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 explica que los detenidos del pasado martes trataban de formar un grupo y habrían utilizado los servicios de Tarahoui y de los también miembros de la organización Djilali Hamza y Merouane Benahmed, para "obtener documentaciones falsas, a la vez que habrían ofrecido hospedaje en Vitoria a alguno de los mencionados".

Además, Abdelkader Lebik habría participado en la alteración del documento de un permiso de conducir francés en el que aparecía como "Hamou Lebik", lo que le permitía disponer de la correspondiente carta de identidad, que corresponde a uno de sus hermanos. De ahí que el juez, que está pendiente de constatar si existen órdenes de búsqueda y captura contra él por parte de las autoridades argelinas, también le acuse de un delito de falsedad.

En cuanto a Abdallah Ibn Moutalib Kadouri, el juez, aunque le deja en libertad como solicitó el fiscal adscrito al caso, Pedro Rubira, explica que está "relacionado con Abdelkader Lebik y próximo a las ilícitas actividades, sin que se haya perfilado en sus participaciones en este momento".