Del Olmo confirma que los confidentes no avisaron a ningún agente del tráfico de explosivos
19-06-2004 - José Yoldi (EL PAÍS)
El juez Juan del Olmo levantó ayer parcialmente el secreto del sumario e hizo público el auto por el que deja en libertad a Antonio y Carmen Toro Castro, así como a Sergio Álvarez, y mantiene la prisión de los asturianos Iván Granados, Raúl González y Emilio Llano por su vinculación con la trama que facilitó los explosivos a los terroristas que los utilizaron en la matanza del 11 de marzo. En el auto, el juez confirma que los confidentes no avisaron a los agentes con los que tenían relación de la venta de explosivos que se estaba produciendo y descarta que los cuerpos policiales conocieran los preparativos del 11-M. Del Olmo explica minuciosamente que los confidentes de la policía, José Emilio Suárez Trashorras, y de la Guardia Civil, Rafá Zuheir, nunca avisaron de que un grupo de radicales islamistas se estaba abasteciendo de explosivos y detonadores. Fue en la pesquisas posteriores a los atentados del 11-M cuando los especialistas informaron de que los detonadores sin explosionar encontrados en la furgoneta Renault Kangoo procedían de una mina de Asturias.
Luego, tras cruzar las llamadas de los teléfonos móviles y el movimiento de las tarjetas activadas en Morata de Tajuña, se descubrió que el teléfono número 665040605, que correspondía a Jamal Ahmidan, El Chino o Mowgli, -uno de los suicidas de Leganés- había viajado a Asturias el 28 de febrero. También se localizó a un ex minero, José Emilio Suárez Trashorras, que había mantenido numerosos contactos telefónicos con los integrantes de la "célula de Morata de Tajuña".
Sólo tráfico de droga
Suárez proporcionó los detonadores y los explosivos a los terroristas, pero nunca informó a la policía que "los moritos", expresión utilizada por él, se interesaban por explosivos y detonadores. Unicamente dijo que estaban dedicándose al tráfico de drogas.
El otro confidente, Rafá Zuheir, informó el 17 de marzo a un oficial de la Guardia Civil que sospechaba que Jamal Ahmidan, El Chino, estaba detrás de los atentados porque tenía detonadores y explosivos. Sin embargo, el confidente no orientó a los investigadores a Asturias, sino al País Vasco, a Bilbao.
Zuheir confirmó al juez que antes del 11-M no había transmitido información alguna sobre preparativos de los atentados, aunque sí había informado a la Guardia Civil en los primeros meses de 2003 de que dos asturianos, José Emilio Suárez Trashorras y Antonio Toro, le habían ofrecido detonadores y explosivos para quien estuviera interesado. Zuheir llegó a proporcionar a la Guardia Civil una muestra de los explosivos que Suárez y Toro proporcionaban, como confirmó el agente del Servicio de Información del instituto armado cuando declaró como testigo en la causa.
El cruce de llamadas telefónicas demuestra que Suárez llamó a Jamal Ahmidan 11 veces entre el 20 de enero y el 4 de marzo de 2004, y fue llamado por éste en 28 ocasiones. Además, realizó numerosas llamadas a otros teléfonos que utilizaban los miembros de la célula de Morata de Tajuña.
La implicación de Suárez Trashorras en los hechos aumenta por momentos, y así lo refleja el auto del juez Del Olmo, que señala que tras recibir las peticiones de Jamal Ahmidan, Suárez "procedió a fijar el sistema de recogida de la sustancia explosiva y su traslado a Madrid". Así, ofreció 600 euros a Sergio Álvarez para que trasladara a Madrid el 5 de enero una supuesta partida de DVD piratas, que en realidad eran explosivos. La bolsa que contenían los explosivos la recogió en Madrid Jamal Ahmidan y Suárez nunca pagó los 600 euros.
Tras los atentados, Álvarez se percató de la trascendencia de los hechos cuando se enteró de la detención de Suárez y vio la foto de Ahmidan en los periódicos, pero no dijo nada por miedo. Un menor también transportó a Madrid una bolsa de deportes con candado, en la que supuestamente había explosivos, y de la que se hizo cargo Ahmidan, según ha confesado el menor.
Lo curioso es que Suárez niega las evidencias y asegura que el menor miente. Suárez sigue manteniendo que creía que los explosivos iban a ser utilizados en una explotación minera en el Magreb, aunque no ofrece ni pruebas ni datos que avalen su versión.
La mayor parte de los explosivos utilizados para el 11-M y en la bomba colocada en las vías del AVE fueron obtenidos en el viaje que Ahmidan, Mohamed Oulad y Abdennabi Kounjaa, tres de los integrantes de la célula de Morata de Tajuña, realizaron a Asturias el 28 y 29 de febrero de 2004.
6/6/04
El juez descarta que los cuerpos policiales conocieran los preparativos del 11-M
Los hombres de Abu Dahdah y el 11-M
Varios de los presuntos autores o inductores de la masacre de Madrid eran miembros de una célula de Al Qaeda ya desarticulada
20-06-04 - José María Irujo (EL PAÍS)
En noviembre de 2001, la policía detuvo en Madrid a Imad Eddin Barakat, Abu Dahdah, presunto jefe de Al Qaeda en España. Este sirio de 40 años, casado con una madrileña y padre de cinco hijos, dirigía a los Soldados de Alá, un grupo de radicales islamistas que repartían propaganda en la mezquita madrileña de Abu Baker, enviaban muyahidin a Bosnia, Chechenia y Afganistán y financiaban presuntamente a Al Qaeda a través de varias ONG.
La policía creyó que el grupo estaba desarticulado, con sus principales dirigentes en prisión o huidos, y sus entrañas al descubierto. La investigación sacó a la luz los vínculos que Abu Dahdah y sus hombres mantenían con Mohamed Atta y los miembros de la célula de Hamburgo que perpetraron el atentado en Nueva York del 11-S. En el Ministerio del Interior se celebró el descubrimiento, fruto de una investigación judicial y policial de ocho años, pero el grupo estaba todavía vivo y resucitó.
Varios de los principales autores de la matanza de Atocha eran hombres de confianza de Abu Dahdah. Según un informe policial, tras la detención del sirio en España y de Mustafá el Maymouni, otro de sus cabecillas, en Marruecos, Serhane ben Abdelmajid, El Tunecino, se constituyó en el principal referente de los radicales islamistas. Él y otros miembros vinculados a la antigua célula de Abu Dahdah captaron a nuevos integristas y, "movidos quizás por las detenciones de sus correligionarios, así como imbuidos por la fetua (edicto religioso) de Osama Bin Laden sobre la ocupación de Irak, decidieron pasar a la acción y ejecutar los atentados del 11-M". Abu Dahdah ha negado cualquier relación con el atentado.
- Jamal Zougam
El 5 de septiembre de 2001 el marroquí Jamal Zougam, dueño del locutorio Nuevo Siglo en el barrio madrileño de Lavapiés y presunto autor material del atentado del 11-M, telefoneó a Abu Dahdah. Su conversación quedó grabada ya que el teléfono del sirio estaba intervenido desde hacía cinco años con autorización judicial del juez Baltasar Garzón. Zougam le informó de que acababa de regresar de Marruecos, le comunicó que había ido a visitar a un amigo común y transmitió un cariñoso mensaje para todos los "jóvenes" de Abdulaziz Benyaich, uno de los hermanos Benyaich, todos muyahidin y miembros del grupo al que investigaba la policía. Quedaron en verse.
Zougam estaba ansioso por charlar. El 10 de agosto de ese mismo año agentes de la Unidad Central de Información Exterior habían registrado su casa, en el número 14 de la madrileña calle de Sequillo, por orden de un juez francés que le vinculaba con un grupo de extremistas detenidos en París. En el registro se hallaron nombres y teléfonos de otros miembros de la célula, pero Zougam no fue detenido.
Abu Dahdah visitaba con frecuencia el locutorio el Nuevo Siglo y tomaba el té con Zougam en el bar Alhambra de Lavapiés. Se veían con frecuencia y tenían muchos amigos comunes. La investigación ha acreditado que Zougam compró las tarjetas prepago que sirvieron para activar las mochilas bomba que los terroristas colocaron en los trenes de la muerte. Dos testigos aseguran haberlo visto en uno de los vagones. Está detenido y se ha declarado inocente. Abu Dahdah ha señalado al juez que conocía a Zougam porque le compraba tarjetas en su locutorio.
- Serhane ben Abdelmajid Fakhet
El Tunecino, de 36 años, presunto coordinador del atentado, según un auto del juez Juan del Olmo, pertenecía a la célula de Abu Dahdah y había sido investigado en el transcurso de esa misma investigación judicial. El interés que tenía la policía por este licenciado en Económicas que estudiaba su doctorado en la Universidad Autónoma de Madrid lo prueban los seguimientos a los que estuvo sometido durante varios años. Lo fotografiaron y filmaron varias veces entre 1996 y 2001. Mandos policiales aseguran que no se le detuvo porque entonces su "perfil era bajo". La última investigación sobre este hombre tuvo lugar meses antes del 11-M en el marco de unas diligencias sobre un presunto blanqueo de dinero por parte de fundamentalistas. El seguimiento fue intermitente. Serhane fue uno de los siete suicidas que murieron en el piso de Leganés. Los informes de la policía lo definen como uno de los cerebros del ataque junto a Rabei Osman el Sayed Ahmed, un marroquí de 33 años al que denominaban Mohamed el Egipcio. Este último fue detenido recientemente en Italia y había sido investigado por Garzón como líder de un grupo fundamentalista en el curso de otro sumario diferente al de Abu Dahdah.
- Mustafá el Maymouni
De nacionalidad marroquí. Se le atribuye la dirección en España del grupo Salafia Jihadia. Abu Dahdah mantenía frecuentes reuniones en su casa y le quiso enviar como muyahidin a un campo de entrenamiento terrorista en Indonesia que dirigía Parlindungan Siregar, Parlin, otro miembro de la célula española. Mustafá, que también reclutaba combatientes para enviarlos a Bosnia y Chechenia, se excusó diciendo que acababa de tener un hijo. En un viaje a Marruecos, Mustafá fue detenido por su presunta participación en los atentados de Casablanca, en mayo de 2003, en el que murieron 45 personas. Ha sido juzgado y condenado por estos hechos. Su hermana estaba casada con El Tunecino.
El informe preliminar de la policía remitido al juez Juan del Olmo, instructor del 11-M, asegura que Zougam y otros autores del atentado de Atocha estaban contactados a un grupo de integristas dirigido por Mustafá.
- Saíd Berraj
Durante cinco años, la policía y el juez Garzón ignoraron quién era Saíd el Mensajero, un personaje al que Abu Dahdah denominaba así cuando hablaba por teléfono con los soldados de Alá. Hasta octubre de 2003 no se resolvió el misterio. Una comisión rogatoria (petición de ayuda judicial) remitida a Turquía desveló que se trataba de Saíd Berraj, un marroquí de 32 años. Había sido detenido en Estambul en el año 2000 en compañía de otros miembros de la célula española. La policía intervino su teléfono el pasado mes de diciembre. Sus huellas y fotografía reclamadas a Turquía llegaron el 9 de marzo, dos días antes del ataque terrorista. La policía asegura que no se le detuvo por falta de pruebas. Berraj es uno de los presuntos autores materiales del atentado del 11-M. Se ha dictado contra él orden de búsqueda y captura.
- Driss Chebli
Hasta su detención, en junio de 2003, Driss Chebli, de 31 años, residía en el número 70 de la madrileña calle de Rocafort, un piso que luego ocupó Saíd Berraj. Está procesado por el juez Garzón por su presunta vinculación con el 11-S. Tras la detención de Abu Dahdah y del resto de su grupo, Driss Chebli se unió a la célula que comenzó a planificar el 11-M y asistió a las reuniones que se celebraban en el piso de Faissal Allouch, en el barrio madrileño de Villaverde, en las que, según la policía, se exaltaba la yihad. A estos encuentros asistieron varios de los autores del 11-M, según los informes policiales remitidos al juez Del Olmo. Chebli no está imputado en el 11-M.
- Amer Azizi
Para los investigadores, el marroquí Amer Azizi es uno de los presuntos inductores del 11-M. La policía difundió su fotografía y el juzgado ha dictado una orden de búsqueda y captura. Era el hombre de confianza de Abu Dahdah y se encuentra huido ya que en 2001 consiguió burlar la vigilancia policial y escapó de la redada que desarticuló la célula. Fue detenido en Estambul en octubre de 2000 junto a Saíd Berraj cuando buscaban nuevas rutas para enviar muyahidin a Agfanistán. El propio Azizi había sido adiestrado en Bosnia y Afganistán. Su nombre apareció en un campo militar de Al Qaeda de ese país donde le llamaban Othman al Andalusi. Zacarías Moussaoui, detenido en agosto de 2001 cuando aprendía a pilotar en una escuela de EE UU, tenía en su agenda el teléfono de Azizi. Los servicios de inteligencia de varios países lo consideran uno de los jefes de esta organización terrorista en Europa.
- Mohamed Needl
Muyahid en Bosnia y dueño de la casa de Chinchón, municipio madrileño, donde se montaron las mochilas bomba que colocaron los terroristas del 11-M en los cuatro trenes de Atocha. Pertenecía a la célula de Abu Dahdah y permanece en prisión desde noviembre de 2001 por su presunta pertenencia a Al Qaeda. Su esposa, Nayat, alquiló la finca a través de un amigo de su marido llamado Walid. Según un informe policial, los trámites se hicieron a través de una inmobiliaria en la que trabajaba El Tunecino, uno de los autores materiales. Éste formalizó el contrato de alquiler el 28 de enero de 2004 a nombre de Youssef ben Salah, un documento falso que utilizaba Jamal Ahmidan, El Chino, presunto autor material del 11-M y uno de los siete suicidas. El director de esta inmobiliaria niega que la finca se alquilara, aunque reconoce que figuraba en sus ficheros a nombre de un tal Oualid. En sus archivos, la casa de Chinchón tenía anotada esta referencia: "Contactar con Serhane".
- Saíd Chedadi
Permanece preso por orden del juez Garzón por su presunta pertenencia a la célula de Abu Dahdah. Un informe policial sobre el 11-M señala que, junto a Driss Chebli y Faisal Allouch, pertenecía a uno de los grupos en cuyo seno se fraguó presumiblemente el atentado. Su hermano Abdennabid trajo el agua de La Meca con la que presuntamente se purificaron los terroristas. Dos de los hermanos Chedani fueron detenidos y puestos en libertad. Ni Saíd ni sus hermanos están acusados por el 11-M.
Los avisos de la amenaza terrorista de origen islamista
Europol, policía, Guardia Civil y CNI elaboraron informes de Al Qaeda
22-06-04 - EL PAÍS
La comisión de investigación del 11-M intentará conocer, entre otras cuestiones, si hubo imprevisión política en el combate contra el terrorismo de origen islamista antes de los atentados en los trenes de Madrid.
Los diputados pretenden analizar los informes elaborados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y del Centro Nacional de Inteligencia para saber si se podía haber hecho más y mejor en la lucha contra el terrorismo internacional.
El Gobierno deberá responder si desclasifica los informes del CNI solicitados por el Congreso de los Diputados. El presidente José Luis Rodríguez Zapatero tan sólo puso la seguridad del Estado como límite para entregar los documentos que solicitan los diputados. Algunos de los informes que se solicitan ya alertaron sobre la amenaza terrorista. Lo que sigue resume el contenido de esos informes que ahora pretenden analizar en profundidad los diputados que forman parte de la comisión de investigación del 11-M.
AL QAEDA EN ESPAÑA
Los primeros informes
Desde 1999 la Comisaría General de Información de la policía reflejó en diversos estudios que España estaba sirviendo como refugio y apoyo logístico a activistas de numerosos grupos radicales islamistas.
Las primeras evidencias de aquellas alertas saltaron en junio de 2001, cuando la policía detuvo en Alicante al argelino Mohamed Bensakhria, lugarteniente de Osama Bin Laden y miembro del comando Meliani, un grupo desarticulado en Alemania que pretendía atentar contra el Parlamento Europeo en Estrasburgo.
Después del atentado del 11 de septiembre, los servicios de información españoles conocieron que el egipcio Mohamed Atta, jefe del comando terrorista del 11-S, y el yemení Ramzi Binalshibh, coordinador de los atentados, se habían reunido en Tarragona entre el 8 y 19 de julio de 2001 para acordar los últimos detalles del ataque a las Torres Gemelas y al Pentágono, que provocó más de 3.000 muertos.
El 13 de noviembre de 2001, la policía española logró desarticular la célula de Al Qaeda que investigaba desde 1995 por orden del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón. Imad Eddin Barakat, Abu Dahdah, de 39 años, su presunto dirigente, casado con una española, mantenía estrechos vínculos con los miembros de la célula de Hamburgo que ejecutaron el 11-S.
Días antes del 11-S, la policía grabó una conversación de Barakat con un tal Shakur que le anunció que "habían entrado en el campo de la aviación" y que tenían un objetivo. A medida que avanzó la investigación se descubrieron más relaciones entre los detenidos en España y los autores del atentado contra las Torres Gemelas y el Pentágono.
A la intervención policial de 2001 siguieron las de 2002 y 2003 contra diversas células de Al Qaeda, en su mayoría presuntos miembros del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), una escisión del GIA argelino.
INFORME DE EUROPOL
¿Cuándo habrá otro ataque?
Durante una reunión de Europol celebrada el 4 de junio de 2002 en Bruselas, los responsables policiales emitieron un informe confidencial: "La principal pregunta no es si habrá otro ataque, sino quién lo hará, cuándo, cómo y contra qué objetivo". Los expertos señalaron que el riesgo a los países de la UE había descendido "por la fuerte reacción" tras los ataques del 11-S, "las operaciones policiales desarrolladas en Europa, el bloqueo de cuentas corrientes sospechosas de financiar a Al Qaeda, la liberación de Afganistán y desaparición de los campos de entrenamiento terrorista, y la muerte y captura de algunos militantes".
"No obstante, la amenaza todavía es alta en la Unión Europa". El mayor nivel de riesgo apuntaba al Reino Unido. En el capítulo referente a España se destacó que tras la detención de la célula de Barakat, en noviembre de 2001, "el nivel de amenaza ha descendido considerablemente". "De todas formas, hay otras investigaciones abiertas para detectar la existencia en nuestro país de nuevos grupos de Al Qaeda. Los viajes de Mohamed Atta y de Ramzi Binalshibh (...) están siendo investigados. Estamos todavía alerta ante cualquier clase de respuesta terrorista de organizaciones vinculadas a Osama Bin Laden", señalaba el documento, aprobado por los ministros del Interior de los Quince. Ese informe señalaba que las actividades desarrolladas por los grupos radicales islamistas en España se centraban en "la infraestructura, reclutamiento, apoyo logístico y financiación, y en el uso de España como país de tránsito para los activistas que viajan desde el norte de África hacia otros países o viceversa".
GUARDIA CIVIL EN ALERTA
"Intensificar protección"
El 25 de junio de 2002 la subdirección de operaciones de la Guardia Civil envió una nota a todas las unidades del cuerpo para informar de la posibilidad de un atentado terrorista por parte de un grupo islamista: "Noticias sin confirmar alertan sobre la posibilidad de un atentado terrorista de la organización Al Qaeda en territorio nacional. En consecuencia, disponga que se intensifiquen las medidas de protección, en especial de objetivos relacionados con intereses de EE UU e Israel (embajadas, consulados, bases militares, empresas multinacionales, etc.)".
INFORMACIÓN POLICIAL
Preparativos de atentado
La Unidad Central de Información Exterior de la policía, especializada en terrorismo islamista, remitió un informe confidencial a los servicios de inteligencia de Europa y Estados Unidos en el que se aseguraba que Al Qaeda preparaba una acción terrorista "espectacular" en fechas próximas al primer aniversario del 11-S. La fuente, según uno de los responsables de esta unidad, era una persona próxima a Osama Bin Laden. La información se obtuvo en agosto de 2002.
ATAQUE DE CASABLANCA 14
terroristas suicidas
El 16 de mayo de 2003, 14 terroristas suicidas, radicales islamistas, perpetraron varios atentados en Casablanca (Marruecos) en los que murieron 45 personas. Uno de sus objetivos fue la Casa de España, en la que murieron cuatro ciudadanos españoles.
Un mes más tarde la Unidad Central Especial de la Guardia Civil, dedicada a combatir el terrorismo islamista, elaboró un informe en el que anunció "la dimensión grave" de una amenaza de atentado en España. El documento analizaba el atentado de Casablanca y señalaba que la proximidad geográfica del ataque terrorista afectaba "claramente" a España. El hecho de que se atentara contra la Casa de España y la numerosa población de inmigrantes marroquíes en suelo español apoyaban esta evaluación de amenaza. "Consideramos que la valoración de la amenaza era importante y que podíamos vivir aquí una situación operativa parecida a la de Casablanca".
Pese a la existencia de informes similares redactados por la Comisaría General de Información de la policía, la entonces ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, negó que el atentado contra la Casa de España fuera un ataque contra intereses españoles.
EUROPOL 2003
Riesgo adicional
Los expertos de Europol elaboraron un informe el 22 de diciembre de 2003 en el que señalaron que la guerra de Irak se había convertido "en un riesgo adicional para España" por su apoyo incondicional a la intervención militar.
AL YAZIRA
"Consecuencias en España"
En septiembre de 2003 fue detenido Tayseer Alouny, el corresponsal de la cadena Al Yazira, por su presunta vinculación con Al Qaeda. "Habrá consecuencias para España, habrá manifestaciones en el mundo árabe y llamamientos para boicotear el turismo y los productos españoles", declaró el corresponsal de Al Yazira en Madrid. Alouny estaba siendo investigado por el juez Garzón desde 1995. Fue el único periodista occidental al que los talibanes permitieron seguir en Kabul (Afganistán) durante la guerra.
AUTO DEL JUEZ GARZÓN
La amenaza a España
En septiembre de 2003, el juez Baltasar Garzón procesó a Imad Eddin Barakat y a otras 35 personas, entre ellas a Osama Bin Laden, para el que decretó una orden de búsqueda y captura. El magistrado acusó a varios de los procesados de cooperar en la preparación del 11-S y añadió: "La acción del terrorismo de Al Qaeda incluye a todo occidente y, por tanto, a España".
VÍDEO DE BIN LADEN
"Derecho de responder"
El 19 de octubre de 2003 Osama Bin Laden amenazó a España en un vídeo distribuido por la cadena Al Yazira: "Nos reservamos el derecho de responder, en el momento y lugar oportunos, contra todos los países que participan en esta guerra injusta, en particular Gran Bretaña, España, Australia, Polonia, Japón e Italia". Era la primera vez que el dirigente de Al Qaeda citaba a España como uno de sus objetivos.
ATENTADOS DE ESTAMBUL
Sin cambios
En noviembre de 2003 varios comandos de Al Qaeda volvieron a actuar. Dos sinagogas de Estambul (Turquía), el consulado británico y la sede del banco británico HSBC fueron atacados con coches bomba que dejaron más de 50 muertos.
A raíz de aquel suceso, la Unidad Central Especial de la Guardia Civil redactó otro informe sobre el riesgo para España. "No había ningún elemento nuevo para decir que la amenaza había cambiado", asegura uno de sus autores. Los oficiales de este servicio hicieron posteriormente nuevos informes, aunque reconocen que nunca advirtieron de que el ataque fuera inminente.
Admiten que carecían de datos concretos sobre el objetivo, la fecha o la identidad de los posibles autores. Tras los atentados de Estambul, la Comisaría General de Información de la policía redactó informes genéricos sobre la posibilidad de un atentado de Al Qaeda en España.
INFORMACIÓN DEL CNI
'Células durmientes'
El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) elaboró en 2003 varios informes en los que vinculaba el protagonismo de España en la guerra de Irak con el aumento del riesgo de atentados por parte de grupos integristas islámicos.
- 27 de octubre de 2003. En esta nota se advertía de que había que tomar "en serio" las amenazas contra España vertidas por el máximo líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden. El CNI hacía en ese informe una "evaluación de la amenaza" que suponía para la seguridad nacional el terrorismo islamista.
Los expertos del centro de inteligencia llegaron a la conclusión de que la amenaza debía tomarse en serio, incluso si posteriores análisis demostrasen que la voz de la cinta difundida por la cadena qatarí no correspondía a Bin Laden.
La razón era que el llamamiento del líder de Al Qaeda se consideraba auténtico entre los radicales islamistas y cualquiera podía ejecutar su dictado aunque no recibiera una orden expresa, lo que no resulta necesario en la nebulosa de grupos, sin estructura jerárquica, que utilizan la marca terrorista islamista.
El servicio secreto constató la existencia de una creciente hostilidad hacia España en la opinión pública árabe. El informe del 27 de octubre aludía a la celebración en Madrid de la Cumbre de Donantes para la Reconstrucción de Irak, los días 23 y 24 de ese mismo mes, como otro acontecimiento que había colocado a España en el primer plano. Y mencionaba la detención, el 5 de septiembre en Granada, del corresponsal de Al Yazira Tayseer Alouny, que entrevistó a Bin Laden durante la guerra de Afganistán, y cuyo encarcelamiento en España por orden del juez Baltasar Garzón tuvo un amplio eco en los medios de comunicación árabes.
El informe del CNI subrayaba la presencia en España de varios grupos de radicales islamistas que podían actuar como "células durmientes" y activarse en cualquier momento para cometer atentados terroristas.
La investigación de la matanza del 11-M en Madrid confirmaría medio año más tarde uno de los aspectos más sorprendentes que incluía la nota elaborada por el servicio de inteligencia español: la conexión entre radicales islamistas y elementos vinculados a la delincuencia común. El informe del CNI también constataba que las bombas del 16 de mayo de 2003 en Casablanca (Marruecos) no sólo habían tenido entre sus objetivos la Casa de España, sino que la posterior represión de la policía marroquí había provocado una fuga hacia territorio español, en busca de refugio, de individuos relacionados con el integrismo islamista, lo que constituía un riesgo adicional.
El CNI siguió los pasos de algunos de ellos, especialmente en Ceuta y Melilla, donde tenía mayor experiencia y facilidad de penetración el servicio secreto español. Todos estos elementos llevaron al CNI a concluir en su informe que existía un riesgo serio de atentado islamista en un plazo de tiempo no muy largo.
Aunque entre los objetivos probables de los terroristas el CNI apuntaba a las tropas españolas en Irak o intereses españoles en países árabes, no descartaba atentados en territorio español. El documento mostraba especial preocupación por la seguridad de las aeronaves de Estado, quizá porque se redactó pocos días después del viaje que, entre el 19 y el 23 de octubre, realizaron los Reyes a Siria y varios emiratos del golfo Pérsico.
A pesar de que el centro de inteligencia, como demuestran esas informaciones que elaboró, era consciente de la amenaza creciente que el terrorismo islamista suponía para España, sus expertos no la reconocieron cuando se materializó el 11 de marzo de 2004 en Madrid.
La nota informativa del CNI fechada a las 15.51 de aquel día, que el Gobierno en funciones del PP desclasificó el 18 de marzo, daba por "casi segura" la autoría de ETA en los ataques contra los trenes de cercanías.
NOTA DESCLASIFICADA
"Casi seguro"
La nota desclasificada por el Gobierno y redactada por el CNI el jueves 11 de marzo señalaba: "Se considera casi seguro que la organización terrorista ETA es la autora de estos atentados".
Entre otras circunstancias que avalaban esta afirmación, el CNI citaba que ETA "tenía intención de hacerse presente en la campaña electoral por medio de la realización de atentados terroristas en Madrid para demostrar su capacidad operativa y por el impacto mediático y propagandístico que consiguen" y el hecho de que "el procedimiento" utilizado por los terroristas era "el que ETA ha empleado en buena parte de las acciones que ha realizado o intentado en los últimos años". El CNI recordaba en este sentido "la intención de ETA de volar el tren Madrid-Irún las pasadas Navidades mediante maletas bomba".
Una comisión devaluada
24-06-04 - Josep Ramoneda
Aznar debe comparecer ante la comisión de investigación sobre el 11-M. Sin su presencia la comisión quedaría definitivamente devaluada. PP y PSOE deben reconsiderar su decisión inicial de no llamarle. Piqué ya ha dado una primera señal de rectificación. El PSOE argumenta que el ex presidente "en estos momentos no aporta nada". ¿Será que no se han enterado de lo que se va investigar? El 11-M, Aznar era presidente del Gobierno, es decir, el principal responsable político del Estado. Sabemos que nada se movía en el Gobierno o en el PP sin su autorización. Su principal preocupación, el lema de su reinado, fue la lucha antiterrorista. Fue él quien acuñó los criterios doctrinales que presidieron la política antiterrorista del Gobierno. Entre ellos, su principal dogma: "Todos los terrorismos son iguales". Principio que hace que, a estas alturas, sus herederos sigan buscando la unidad de cooperación entre ETA y Al Qaeda. De la lectura del libro de Pepe Rodríguez (11-M, mentira de Estado), queda clarísimo que Aznar dirigió la catastrófica operación comunicativa que tenía por objetivo mantener hasta el día de las elecciones que ETA era la autora de la matanza. Es decir, Aznar es el principal responsable de la estrategia antiterrorista (y, por tanto, de sus errores de análisis y de sus negligencias) antes del 11-M, y de todos los pasos en falso que dio el Gobierno entre aquel trágico jueves y el domingo electoral. Si él no aporta nada, ¿qué aportarán los demás?
Citen o no a Aznar, la realidad es que ni el PSOE ni el PP tienen demasiado interés en la comisión. El PSOE ya ganó y el PP ya perdió. Las comisiones de investigación, tal como están diseñadas, sirven, fundamentalmente, para desgastar al Gobierno con una serie de comparecencias de impacto mediático, aun sabiendo que éste al final impondrá con su mayoría las conclusiones que más le convengan. Pero el Gobierno que estaba al frente del país el 11-M ya no está, de modo que nada se puede reclamar al actual. Incapaz de asumir sus errores, el PP intentará organizar una bulla con su paranoico discurso de la conspiración mediática. Aislado como está en el Parlamento, poco puede ganar en una comisión cuya tarea principal es detectar las imprevisiones de su gobierno, para que no pueda repetirse un atentado parecido.
Una vez más se ponen en evidencia las enormes limitaciones de las comisiones de investigación. La verdad de los hechos no puede establecerse por mayorías parlamentarias. Las comisiones serán un paripé mientras los diputados que la constituyen no actúen con independencia de criterio y responsabilidad. Aquí la estrategia a seguir la determinan las direcciones de los grupos parlamentarios. En un sistema en que el diputado debe su escaño al criterio del Pepiño Blanco de turno, y no a la voluntad de los ciudadanos, difícilmente se puede hablar de autonomía. En otros Parlamentos -EE UU o el Reino Unido- el diputado tiene el peso que le da el haber ganado en su circunscripción. El partido se ve obligado a respetar a quien aporta votos y gana elecciones. Aquí, en cambio, las elecciones las gana el cabeza de lista y los demás son escogidos para votar y obedecer. Este sistema convierte a nuestra democracia en una democracia burocrática, que es una contradicción en los términos. Sin autonomía, no hay responsabilidad. Sin responsabilidad, no hay democracia. Esta es la gran coartada con la que se justifican los diputados cuando aprueban o votan cosas con las que están flagrantemente en desacuerdo: "Yo sólo cumplo órdenes". No es muy ejemplar que los representantes de los ciudadanos utilicen la misma coartada que los torturadores.
Con estos ingredientes, la comisión del 11-M parece de corto vuelo. El Gobierno que debería ser controlado ya no gobierna. Y el nuevo dio por amortizada políticamente esta historia con sus dos victorias electorales. Los Gobiernos son, por definición, alérgicos a las comisiones de investigación. Incluso cuando no les conciernen.
5/6/04
Enigmas del 11-M
05-05-04 - Javier Pradera
Las investigaciones emprendidas por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para esclarecer los orígenes y las circunstancias de la matanza del 11-M descubrieron a las pocas horas del crimen las pistas y los indicios que permitieron detener y poner a disposición de la justicia a buena parte de sus autores. Aunque las pruebas hasta el momento disponibles descargan toda la responsabilidad del brutal atentado sobre una organización islamista vinculada a Al Qaeda, la fuga de algunos sospechosos, la inmolación colectiva en un piso de Leganés de otros implicados, el papel desempeñado por dos confidentes en los preparativos de la operación, los cabos todavía sueltos de las pesquisas y las zonas de sombra en la reconstrucción de los acontecimientos han dado alas a nuevas hipótesis y conjeturas -complementarias o alternativas- acerca de las eventuales conexiones ocultas y los posibles inductores secretos de los cuatro trenes de la muerte.
Abstracción hecha de la veracidad -mejor o peor fundada- y la congruencia -más o menos lógica- de los datos y argumentos manejados, las elucubraciones sobre los enigmas del 11-M no son siempre ejercicios inocentes de imaginación e ingenio: también están siendo utilizadas por los portavoces oficiales y mediáticos del PP para sembrar dudas y propalar insidias en torno a los propósitos del monstruoso atentado terrorista a cuya ominosa sombra se celebraron las elecciones del 14-M. Abandonada ya -salvo por algunos celotes inasequibles al desaliento- la fantasía de una joint-venture criminal de Al Qaeda y ETA, las sospechas de esos enredadores profesionales apuntan hacia una misteriosa conspiración urdida por servicios de inteligencia extranjeros -en connivencia con policías españoles- para dar la victoria al PSOE en las elecciones. La mayor dificultad de esta retorcida conjetura paranoide estriba precisamente en la imprevisibilidad de una relación causal entre el sangriento 11-M y la derrota en las urnas de Rajoy. Si la matanza de Atocha no provocó un corrimiento de votos a favor del partido del Gobierno (en momentos tan dramáticos los ciudadanos suelen volverse hacia el Estado en busca de seguridad), la razón más probable es que a Aznar se le fue la mano en su torpe y descarada maniobra de manipular el atentado. En vez de convocar el jueves por la mañana una reunión del Pacto Antiterrorista, ceder a los candidatos de los partidos democráticos -con Rajoy y Zapatero al frente- el protagonismo de la manifestación del viernes y proporcionar a la opinión pública una información objetiva sobre las investigaciones en curso, el presidente del Gobierno -resuelto a conseguir la mayoría absoluta para el PP a través de cualquier medio- despertó la desconfianza y la indignación de buen número de ciudadanos por su fraudulento empeño en seguir atribuyendo a ETA la autoría del atentado pese a que desde la noche del jueves era evidente la pista islamista.
Sólo en ese contexto cabe entender la catarata de insultos -"miserable, vil, indecente, mediocre, incompetente"- lanzada por Acebes, ministro del Interior en funciones en los días de atentado, contra su sucesor en el Gobierno socialista, José Antonio Alonso, que mantuvo hace una semana en una entrevista radiofónica con Iñaki Gabilondo la tesis según la cual "hubo una clara imprevisión política" en el atentado del 11-M, aunque las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado habían advertido ya sobre las potenciales amenazas del terrorismo islámico. También Mariano Rajoy, secretario general y líder parlamentario del PP, ha arrojado haces de leña verde a la pira inquisitorial donde arde el Gobierno de Zapatero. Paradójicamente, la aseveración del ministro Alonso - equivocada o cierta- encuentra su mejor aval en la reflexión autocrítica de Aznar incorporada al epílogo de su libro
Ocho años de Gobierno. Una visión personal de España (Planeta, 2004), presentado anteayer a bombo y platillo en Madrid: "Debo reconocer, sin embargo, que tal vez la opinión pública española no era lo suficientemente consciente hasta el 11 de marzo del alcance del terrorismo islámico, o por lo menos no tanto como lo ha sido de la amenaza del terrorismo de ETA. Si es así, el Gobierno tiene sin duda una responsabilidad que asumir. Quizás los propios éxitos conseguidos en la lucha contra ETA en los últimos años nos han llevado a bajar la guardia ante la amenaza fundamentalista".
11M: Manipulación, información y elecciones (sindocumentos.com)
4-06-2004 Javier Pueyo Sindocumentos.com
Faltan unos minutos para las ocho de la mañana del 11 de marzo de 2004. Madrid amanece nublado y quedan pocas horas para que finalice la campaña electoral. Hay convocada una huelga universitaria en Madrid y son pocos los estudiantes que cogen los trenes de cercanías para acudir a las universidades Autónoma y de Alcalá. Los medios informativos repasan las noticias de campaña y hacen referencia a Guinea Ecuatorial y al Real Madrid.
Sin embargo, algo sucede en la estación de Atocha. Comienzan a llegar los primeros datos. Iñaki Gabilondo, en la SER, comparte con sus oyentes la información disponible a las 07:52. No hay más que confusión. En La Mañana de la COPE, los responsables de la desconexión territorial de Madrid logran hablar por teléfono con vecinos de la zona. En Telemadrid se emiten dibujos animados, y en La Primera de TVE se comienza a mencionar el asunto en el tramo posterior a las 08:00. Cuatro medios de comunicación, dos privados y dos públicos, que no tardarían en convertirse en los protagonistas de la noticia.
Tras las elecciones del 14 de marzo, que conceden una mayoría inesperada al PSOE, muchos analistas coinciden en afirmar que entre el jueves y el domingo hubo manipulación y mentiras, y que alguien quiso aprovechar la tragedia en su propio beneficio. ¿Pero quién fue? ¿El Partido Popular sostuvo hasta el final la tesis de ETA para alcanzar la mayoría absoluta y romper el tripartito catalán o el Partido Socialista, en colaboración con el Grupo Prisa, dio un golpe de Estado para llegar a La Moncloa?
A lo largo de este reportaje reviviremos aquellas terribles horas de tensión y angustia, y fijaremos nuestra mirada en el comportamiento de los políticos y de los medios de comunicación –y más concretamente en el de los que, de un modo u otro, se convirtieron en los grandes protagonistas del momento.
PRIMERAS HORAS
Mientras el Gobierno vasco anuncia la comparecencia de Juan José Ibarretxe para las 09:30 de la mañana (en la que el lehendakari condenaría sin paliativos los atentados y tacharía a los etarras de “alimañas y asesinos”), comienzan las primeras tertulias radiofónicas del día. En la Cadena SER, Iñaki Gabilondo asume la autoría de ETA y afirma que hay que estar con el gobierno, con “nuestro gobierno”. A lo largo de esa edición especial de Hoy por Hoy, Gabilondo pide a los ciudadanos que el domingo vayan a votar masivamente, y que lo hagan sin cambiar el voto que tuvieran pensado.
En la COPE, Federico Jiménez Losantos también se refiere al gobierno de Aznar: “En los últimos años, el gobierno de España ha demostrado que mantiene una política coherente, y es la que hay que hacer”. Pero añade que “ERC comparte la abyección moral con ETA”. A lo largo de la mañana, en la cadena de los obispos se aprovecha la masacre para atacar a las fuerzas nacionalistas: “Ibarretxe estaba y está en el pacto de Estella que hizo precisamente el PNV cuando toda España, después del asesinato de Miguel Ángel Blanco, se movilizó contra ETA y el PNV se lanzó a apoyar a ETA”. Pedro J. Ramírez, director de El Mundo, exige en la tertulia a Zapatero que pida responsabilidades políticas a Maragall, por gobernar con “partidos que están estimulando a la banda terrorista”.
Las principales fuerzas políticas, PP, PSOE e Izquierda Unida, anuncian la conclusión de la campaña electoral. Pero la campaña, sin embargo, sigue adelante.
“En la sede del PP en la calle Génova, uno de los consejeros electorales que ayudaba en su campaña a Mariano Rajoy, Pedro Arriola, se hizo la misma pregunta: ¿ETA o AlQaeda? Aunque no puede decirse que Arriola sea un experto en la materia, se trata de un hombre de la confianza personal de José María Aznar, hasta el punto de que negoció con la banda terrorista en representación de su gobierno, cuando este creyó que una tregua decretada unilateralmente por aquella podría acabar, al estilo irlandés, con su rendición. ¿ETA o AlQaeda? ¿Y qué impacto electoral tendría un hecho tan monstruoso en las elecciones del domingo siguiente? Arriola hizo algunas llamadas telefónicas, comentó el caso con otros colegas, amigos y miembros del partido. Las conclusiones de ellos eran fruto exclusivo del sentido común: los atentados, en principio, supondrían una movilización del voto cuando las encuestas anunciaban un empate técnico entre los dos grandes partidos. Si era ETA la responsable, resultaba más que posible una concentración de electores en torno al gobierno, cuando menos por instinto de seguridad de los votantes, y quizás veríamos volcarse las urnas a favor del PP. Pero, si era AlQaeda, los ciudadanos relacionarían las bombas con la participación de España en la invasión de Irak, y las consecuencias electorales podrían ser distintas, impredecibles en cualquier caso.”
Juan Luis Cebrián (periodista)
A mediodía, el líder de Batasuna, Arnaldo Otegi, condena la masacre y niega cualquier participación de ETA en ella. El partido ilegalizado por su relación con la banda terrorista jamás ha condenado un atentado de ETA.
A la una y media, Ángel Acebes, ministro del Interior, afirma en rueda de prensa que “las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado no tienen ninguna duda de que el responsable es ETA. Estamos asistiendo a un proceso de intoxicación que ha iniciado el señor Otegi de manera miserable para desviar la atención. [...] No me cabe ninguna duda de que es una estrategia miserable como todo lo que hace ETA y los que le apoyan”. Acebes no otorga ninguna credibilidad a ETA. Sí se la concedía, sin embargo, Jaime Mayor Oreja el 20 de febrero de este mismo año, al referirse al comunicado de la banda sobre la tregua decretada en Cataluña tras la reunión con Carod-Rovira: “ETA dice la verdad. [...] ETA mata, pero no miente”.
Mientras Ángel Acebes realiza estos comentarios en rueda de prensa, su Ministerio emite un comunicado –del que se hace eco la agencia EFE- en el que se explica que la dinamita empleada en los atentados es Titadyne, la que usa ETA. En realidad, la dinamita es Goma 2, pero esto no se reconoce oficialmente hasta el día siguiente, cuando se hacen públicas las conclusiones del estudio de la mochila encontrada el jueves en uno de los trenes.
Antes de que Acebes comparezca en rueda de prensa, José María Aznar llama a los directores de los principales periódicos españoles para confirmarles la autoría de ETA: “Ha sido ETA con total seguridad”. Tampoco se libran de las llamadas del Gobierno los corresponsales extranjeros que se encuentran en Madrid.
“Desgraciadamente tenemos que comunicar nuestro malestar con la actuación de la dirección general de comunicación del área internacional del ministerio de la Presidencia. Algunos corresponsales oficialmente acreditados en La Moncloa, miembros del Círculo, han recibido a lo largo de la tarde del Jueves pasado, día 11 de marzo, una llamada desde su dirección general con el explícito llamamiento de apuntar en nuestras crónicas y difusiones que ETA fue el autor de los atentados en Madrid.”
Círculo de Corresponsales Extranjeros (16/03/2004)
Pero las presiones no acaban aquí. El embajador español en la ONU, Inocencio Arias, logra el mismo día 11 que el Consejo de Seguridad apruebe, no sin cierta reticencia, una resolución de condena en la que se menciona explícitamente al grupo terrorista ETA.
A las cinco de la tarde, para fortalecer la tesis de ETA allende nuestras fronteras, el Ministerio de Exteriores se pone en marcha y contacta con todas las embajadas para que insistan en la autoría de ETA y no den pábulo a otras hipótesis.
Hasta este momento, las fuerzas de la oposición se mantienen en silencio. PSOE e IU siguen respaldando al Gobierno y piden “unidad frente al terror”.
EL DISCURSO DEL REY
Juan Carlos de Borbón graba en la tarde del jueves 11 de marzo un mensaje que en España sería emitido pasadas las ocho y media de la tarde, entre veinte y treinta minutos después que en Estados Unidos. En ningún momento se oye en boca del Monarca la palabra “ETA”.
El retraso en la emisión televisiva del mensaje del Rey se debe a la comparecencia realizada unos minutos después de las ocho por el ministro Acebes. Juan Luis Cebrián afirma que “se sabe que el monarca pidió que, antes de su declaración, el Gobierno compareciera en público para dar a conocer que existían otras líneas de investigación diferentes a las que se habían anunciado a mediodía”. De hecho, el diario francés Libération, en un artículo titulado “Atentados del 11 de marzo: una intoxicación llevada en directo por Aznar”, sostiene que el Rey solicita en la tarde del jueves al presidente Aznar que se retracte de la teoría que responsabiliza a ETA de los atentados en Madrid. La estrategia informativa planeada por el Gobierno “llega a provocar tensiones con el jefe de Estado, el rey Juan Carlos”. Según la información de este diario, “al atardecer, el Rey decide dirigirse a los españoles. Pero exige al Gobierno que reconozca públicamente, antes de intervenir, que la pista islámica no está excluida”.
Y, en efecto, Ángel Acebes reconoce en la rueda de prensa previa a la emisión del mensaje del Monarca que acaba de “dar instrucciones para que no se descarte ninguna y se abran todas las vías de investigación”, aunque insiste en que la dinamita es la “habitual de ETA”. Añade, eso sí, que se ha localizado un vehículo, supuestamente empleado por los terroristas, que contiene versículos del Corán. El vehículo en cuestión, un Renault Kangoo, fue hallado por la policía a media mañana.
La noche aún no ha acabado. La Cadena SER informa de que tres fuentes distintas confirmaron a la emisora la existencia de un terrorista suicida entre los restos de los trenes, añadiendo siempre que tanto el Ministerio del Interior como fuentes judiciales lo niegan. En el programa especial conducido por Carlos Llamas esa noche, se recuerda que “nada hay confirmado, todo está abierto, todas las hipótesis son posibles”, mientras se pide “prudencia” ante las noticias que van apareciendo. Varios tertulianos afirman una vez más que, en todo caso, confían “en el Ministerio del Interior, en lo que dice el Gobierno”.
Pasadas las 22:00 horas un grupo integrista islámico reivindica los atentados, pero a medianoche Eduardo Zaplana declara en TVE que la pista principal conduce a ETA. También Ana Palacio insiste en esa vía, asegurando a la BBC que todo apunta a ETA.
Nos vamos a dormir con la edición final del 11 de marzo del diario electrónico Libertad Digital (cercano al Partido Popular), en la que se recogen de forma destacada declaraciones de Aznar, Rajoy, Acebes y Ana Palacio. Ningún político de la oposición tiene un titular destacado en la portada. Sí lo tiene, sin embargo, el futbolista Salva, que pide que demos “72 horas a los que hay que dárselas y verás cómo con esto se acaba rápido. Que se olviden del luto, brazaletes, pésames y mierdas, hablar no vale para nada”. La utilización partidista de los atentados que se pudo percibir en la COPE durante las primeras horas del día, se evidencia de un modo excepcional en los artículos que el diario dirigido por Javier Rubio y editado por Federico Jiménez Losantos publica a lo largo del día.
“Esta sangre de marzo es la consecuencia lógica del regalo que un fundamentalista visionario convertido en presidente autonómico en funciones le hizo a ETA. Que la reunión de Perpiñán y la matanza de Madrid, que marcará nuestras vidas, son los dos extremos de la misma estrategia de los enemigos de España y de la libertad es una obviedad que no admite discusión.”
Juan Carlos Girauta
“Los objetivos que persigue ETA y el pensamiento -que la nutre y guía- también han de ser condenados. Los delincuentes y asesinos cuando se organizan lo hacen en torno a una ideología afín, a iconos como el Che y personajes como Arana, que les dan un aval para ellos seguir cometiendo sus mismos crímenes, ya sean estos físicos como excluyentes, racistas y xenófobos. [...] El pueblo español hoy sufre más, pero solo deberá cerrar los ojos para ocultar la lágrima del dolor, deberá abrirlos para asegurar su futuro. Su voto, en las elecciones, será el castigo a los errores de los que ahora quieren eximirse de sus responsabilidades con lágrimas de cocodrilo.”
Wenceslao Cruz
“Una vez más en la historia de la democracia en España, el PSOE no estuvo a la altura de las circunstancias y traicionó la Constitución, como hizo en 1934 y como hizo en los meses 'operación de acoso y derribo de Suárez' anteriores al golpe de estado de Tejero. Ahora, el traidor es Maragall, el cual, primero, se niega a desprenderse de Carod, para aceptar después su sustitución por otro miembro de Esquerra, que nunca rectificó la posición política que significó el encuentro de Carod con ETA. La responsabilidad llega hasta Rodríguez Zapatero, máximo dirigente del PSOE, quien, en una muestra de oportunismo político y falta de ética, pretende que no ha pasado nada, que lo ocurrido en el tripartito catalán es un tema menor; incluso que es una maniobra política del PP para influir en la campaña, filtrando la entrevista y no deteniendo 'pudiendo haberlo hecho' a la cúpula de ETA, según declaraciones de 'rencor' González.”
Alberto Recarte
“Estamos consternados. Pero aún nos queda memoria e inteligencia para preguntarle a los mal-nacidos que juegan a la política: ¿Dónde están los actores que no quisieron ponerse la pegatina de 'ETA NO'? Hoy, cuando hayan visto las imágenes de los cuerpos destrozados, espero que hayan sentido vergüenza de que alguien los reconozca por su humanidad. ¡Son alimañas que desconocen lo que traen adentro las palabras solidaridad y compasión! Sus miserables actitudes ya no valen ni como abono para que crezcan los partidos políticos que los amparan. ¿Dónde están los 'intelectuales' que hablan de miedo? Ellos son los que producen miedo porque quieren dialogar a toda costa con los nacionalistas. Hoy, toda esa gentuza, nos hablará de unidad, de ser una piña, etcétera para acabar con ETA. ¡Ratas! Salid a la calle, si tenéis valor, y mirad los rostros tristes de los españoles para que aprendáis qué es la dignidad. [...] La sangre de las víctimas de ETA es el argumento para terminar con los terroristas, los independentistas y los nacionalistas. [...] ¿Dónde está Carod que aún sigue hablando de dialogar con ETA? ¿Dónde hallar a los brivones (sic) que hablan de formas plurales para convivir con los nacionalistas y sus tutores terroristas?”
Agapito Maestre
“LA MÁQUINA DE MENTIR ACOMPAÑA A LA DE MATAR”
Ya es viernes. El horror comienza a tornarse en crispación y empiezan a surgir serias dudas sobre el comportamiento del Gobierno. Iñaki Gabilondo, acusado junto con la Cadena SER de manipular los atentados en favor del PSOE, inicia su programa a las seis de la mañana, a la vez que Federico Jiménez Losantos, su principal acusador.
Mientras Gabilondo explica en la SER que hay dos vías abiertas en la investigación, informa de las noticias registradas en las últimas horas y se lamenta de que media España “parezca estar deseando que sea ETA y otra media Al Qaeda”, Jiménez Losantos, en la COPE, dice: “Estamos en campaña electoral y hay gentuza que con tal de lavar su sucia conciencia, y sobre todo la sucia conciencia de sus votantes, de los que pactaron con ETA que matara en Madrid pero no en Barcelona, son capaces de cualquier cosa; lo han demostrado ya y lo seguirán demostrando”. Y aclara, por si quedara alguna duda: “Podrían haber sido los de Al Qaeda, pero no; los cómplices del terror, los del pacto con la ETA, los de Perpiñán, tienen que disimular, no porque se arrepientan, sino porque temen por sus resultados electorales. [...] Todo criminal lo primero que hace es borrar sus huellas, y desde luego los criminales en España cuentan con una brigada importantísima y privilegiada por este Gobierno [...] que se ha esmerado en borrar las huellas del crimen; es que claro, es que está Perpiñán, es que está el Gobierno autónomo de Cataluña, es que está el tripartito, y es que está el PSOE detrás, que tiene sin duda una gravísima responsabilidad moral en los atentados pasados, presentes y futuros de la ETA. [...] Rovireche se fue en condición de presidente de la Generalidad en funciones a pactar con los etarras en Perpiñán que mataran en el resto de España pero no en Cataluña; ese pacto respaldado por el tripartito y por el PSOE de Zapatero fue ayer puesto más en evidencia que nunca”.
El comunicador turolense, votante confeso del PP, tras llamar “merluzos” y atacar a los altos cargos del Gobierno por informar el día anterior del hallazgo de la cinta con versículos del Corán, se vuelve a referir al Grupo Prisa afirmando: “El domingo hay elecciones, y la máquina de mentir tiene que acompañar a la máquina de matar”.
Iñaki Gabilondo, por su parte, deja claro a lo largo de la mañana que asume la versión del Gobierno, pero asegura que sería “muy feo” que nos llevaran a votar culpando a ETA de la masacre y que el lunes nos dijeran otra cosa. Gabilondo convoca a los oyentes a la manifestación contra el terrorismo del viernes por la tarde y les pide nuevamente que el domingo acudan a votar de forma masiva sin dejarse influenciar por los atentados.
¿QUIÉN HA SIDO?
Hoy por Hoy concluye con la rueda de prensa del presidente Aznar, que repite –en un tono extraordinariamente duro- que la vía principal de la investigación sigue la pista de ETA: “¿Es que alguien piensa que un Gobierno con dos dedos de frente en España, después de treinta años de terrorismo, ante un atentado como el de ayer, no tiene que pensar lógicamente, razonablemente, que puede ser esa banda su autora? Esa organización terrorista está hecha para matar y mata todo lo que puede”. Unos minutos después es Ángel Acebes quien comparece ante las cámaras para insistir en la tesis de ETA.
Sin embargo, tanto Otegi como ETA –esa misma mañana, a través de un comunicado a Gara y ETB- han desmentido su participación. Las pruebas materiales no señalan nada en esa dirección: las fuerzas de seguridad, que llevan desde la madrugada investigando la mochila que no explotó y que se encontró finalmente en la comisaría de Vallecas, confirman que el explosivo y los detonadores de las bombas no son los usados habitualmente por ETA. Tampoco el ‘modus operandi’ de los atentados del 11M coincide con el del resto de atentados de la organización terrorista. Así pues, ¿qué prueba o indicio lleva a Aznar y su gobierno hasta ETA? Ninguno. Y no son pocos los medios extranjeros que, citando fuentes de servicios de inteligencia de toda Europa, descartan la participación de ETA.
Mientras los ciudadanos se acercan al centro de Madrid para expresar su dolor por los atentados del jueves, Ángel Acebes organiza una rueda de prensa en el Ministerio para anunciar públicamente los datos que se desprenden de la investigación de la mochila de Vallecas –que, no lo olvidemos, comienza en la madrugada del jueves al viernes- y que ya se conocían en Interior. Además, Acebes asegura que aún no se ha traducido la cinta hallada en el coche descubierto en la mañana del jueves. ¿Debemos deducir que el Ministerio guarda una cinta -que podría ser clave para el desarrollo de la investigación de los mayores atentados sufridos en España- durante más de treinta horas sin que nadie la traduzca?
Comienza la manifestación. Telemadrid inicia un especial informativo que cuenta con los comentarios en directo de Gabriel Albiac, Amando de Miguel y César Alonso de los Ríos, todos colaboradores de la COPE. Se da por descontada la autoría de ETA y se hace especial hincapié en el lema de la manifestación: “Con las víctimas, con la Constitución, por la derrota del terrorismo”. ¿Qué tiene que ver la Constitución con esa manifestación? ¿O es que se trata de hacer política con casi doscientos muertos sobre la mesa?
Posteriormente, la televisión pública madrileña emite “Asesinato en febrero”, una película sobre los asesinatos de Fernando Buesa y de su escolta perpetrados por ETA. Manuel Soriano, ex jefe de prensa de la presidenta Esperanza Aguirre y actual director general de Telemadrid, explicaría posteriormente que se decidió poner esa película porque estaba relacionada con el terrorismo. Pero con el de ETA, añadimos.
Es difícil no ver segundas intenciones en la decisión de Soriano.
Telemadrid, medio de comunicación pagado con nuestros impuestos, no atiende a los ciudadanos que piden explicaciones al grito de “¿Quién ha sido?”. Sin embargo, sí atiende –y sobradamente- a aquellos que hacen referencia a ETA. El propio Manuel Soriano reconoce haber entrado en la sala de realización de TM para decir qué planos de la manifestación debían pincharse y cuáles no. La actuación de TVE, sin llegar a tal grado de bochorno, se queda cerca.
Sin embargo, a juicio de Federico Jiménez Losantos, la censura de Televisión Española no fue lo suficientemente rigurosa: “La desastrosa actuación informativa del Gobierno, incapaz de explicar policial, y sobre todo, políticamente, la naturaleza y responsabilidad de los atentados tuvo su corolario natural en la glosa de Urdaci en TVE a una pancarta particularmente estúpida: ‘¿Quién y por qué?’. Y dijo Urdaci: ‘Eso es lo que nos preguntamos todos’. [...] Otra vez se ha confiado todo a la improvisación en directo de los reporteros de las televisiones, muchos de ellos carentes de las más mínimas nociones de gramática y prosodia, todos ayunos de un guión político que les evite improvisar sandeces como la ya citada de la Primera Cadena de TVE”.
La madrugada se acerca con la unidad política rota. Los ciudadanos comienzan a pedir explicaciones en las calles y la oposición (Zapatero, Llamazares, Blanco e Ibarretxe) exige que los ciudadanos conozcan “toda la verdad”.
PÁSALO
Día de reflexión. Y entrevistas de Mariano Rajoy en El Mundo y El País. En el diario de Pedro J. Ramírez, Rajoy insiste: “Tengo la convicción moral de que ha sido ETA”. Y pide, indirectamente, el voto: “Ahora sería bueno que hubiera un Gobierno con mayoría absoluta”.
El Gobierno del Partido Popular se pone en marcha y decide ocupar los informativos con sus declaraciones. Aunque ya todo apunta al integrismo islámico, Eduardo Zaplana se pregunta por qué no podría ser ETA: “Cuando hay un atentado de esta naturaleza, gravedad y trascendencia y con similitudes evidentes a las intentonas abortadas recientemente a la banda terrorista ETA, resulta que algunos parece que quieren descartar que pueda ser la banda criminal y asesina ETA, cuando todo apunta y hay líneas de investigación en marcha, de las que se ha dado cuenta, que no nos debería causar ninguna sorpresa que fueran los criminales de ETA” (13:10).
Una hora y veinte minutos después, Ángel Acebes comparece en rueda de prensa para decir, esencialmente, que “la prioridad sigue siendo ETA”.
Televisión Española y Antena 3 TV se suman a la línea marcada por el Partido Popular e insisten en la tesis de ETA. Miguel Platón, director de la agencia pública EFE, ordena el envío de un telegrama con el siguiente titular: “Las pistas apuntan a ETA y descartan a Al Qaeda”. No se había producido ninguna noticia de la que se pudiera concluir eso.
Mientras tanto, la Cadena SER asegura que fuentes del Centro Nacional de Inteligencia confirman que se está trabajando con el convencimiento, al “99%”, de que el atentado fue obra de grupos integristas islámicos. Pocos medios se hacen eco de la exclusiva de la SER y el máximo responsable del CNI, Jorge Dezcallar, que depende directamente del gobierno, la desmiente. La confirmación de su veracidad, en todo caso, no tardaría en llegar: Telecinco y la Cadena SER anuncian unos minutos antes de las ocho de la tarde que ya se han producido las primeras detenciones y que estas afectan a ciudadanos marroquíes e hindúes no relacionados con la organización terrorista ETA.
Recordemos las declaraciones que Acebes realiza por la tarde insistiendo en la tesis de ETA, tan solo una hora y media antes de que se produzcan las primeras detenciones de individuos no relacionados con la banda. ¿No conocía Acebes la operación que estaba a punto de llevarse a cabo en Madrid? ¿Mintió? ¿No conocía Platón la operación que estaba llevándose a cabo en Madrid? ¿Mintió? ¿No conocía Dezcallar la operación que ya se había llevado a cabo a Madrid? ¿Mintió?
Los responsables policiales de la lucha antiterrorista lo tienen claro. Según informaría con posterioridad El Periódico de Catalunya, “los responsables policiales de la lucha antiterrorista expresaron en privado su malestar por la utilización política del atentado por parte del Gobierno. Desde el primer momento, el ministro del Interior, Ángel Acebes, ocultó los datos más significativos sobre las pistas policiales en relación con la autoría del atentado. El comisario general de información antiterrorista, Jesús de la Morena, amenazó con dimitir, según informaron fuentes policiales”.
Telemadrid decide no emitir en directo la rueda de prensa de Acebes, celebrada alrededor de las 20:15 (hay un partido de fútbol), en la que se anuncian las detenciones. El ministro, pese a todo, sigue afirmando que “no hay que descartar la opción de ETA”. TM tampoco informa en el telenoticias nocturno de las concentraciones espontáneas que se están produciendo frente a las sedes del Partido Popular de toda España.
Sí lo hacen, sin embargo, otros medios, como la Cadena SER, los servicios informativos de la Cadena COPE, CNN+ o Localia, que interrumpen sus respectivas programaciones para informar de lo que está sucediendo en la calle. En la SER conectan con Génova, donde se está produciendo la concentración frente a la sede nacional del PP, y entrevistan a un manifestante, que entiende que “el gobierno ha insistido en ETA para sacar votos mañana”. Uno de los conductores del especial de la SER, se pregunta: “¿Por qué nos empujaron en una dirección y ahora tenemos que dar un giro completo? ¿Había alguien interesado?”. Carlos Llamas recuerda que estas concentraciones espontáneas son tan respetables como las del día anterior, pero tanto él como el presentador del especial, José Antonio Marcos, piden calma y tranquilidad a los ciudadanos.
Los dirigentes populares se ponen nerviosos. Según afirma el periodista Juan Luis Cebrián, “un ministro del gobierno telefoneó de forma institucional, y también en nombre del candidato del Partido Popular, a un alto responsable del grupo Prisa para protestar porque la SER y CNN+ estaban, a su juicio, ‘llenando las calles de manifestantes”. Mariano Rajoy decide convocar a la prensa en la sede de Génova y exige a los manifestantes que dejen de presionarles. Rajoy, en directo a través de TVE, pide a los “convocantes” que “cesen en su actitud” y “al resto de partidos políticos que desautoricen de manera expresa estas presiones intolerables que repiten el acoso a las sedes del PP de las pasadas elecciones municipales y autonómicas”. Pero lo cierto es que es una concentración espontánea para que el Gobierno cuente la verdad antes de que se abran las urnas. Rubalcaba puede salir a pedir indirectamente el voto a los ciudadanos -que, según él, “se merecen un Gobierno que no les mienta”-, pero no a desconvocar las concentraciones; el PSOE no tiene ninguna relación con ellas.
Pasada la medianoche, Acebes desvela el hallazgo de una cinta de vídeo -de cuya existencia se tiene constancia en Telemadrid entre las siete y las ocho de la tarde- que confirma la autoría de Al Qaeda. Es la primera vez que Televisión Española no retransmite una rueda de prensa del Ministro.
COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN
La crispación duraría hasta pasadas las elecciones, y aún hoy hay quien asegura que en aquellos días se produjo un “golpe de Estado”; que tras aquel terrible atentado, se “robaron” unas elecciones. Y la comisión de investigación que pronto comenzará a andar en el Congreso será utilizada por muchos para deslegitimar aquellas elecciones y para acusar a media España de golpismo político-mediático. Sin embargo, los “golpistas” se dedicaron primero a apoyar al gobierno, después a preguntarle, más adelante a exigirle la verdad y, finalmente, a manifestarse para conseguir una verdad que sólo facilitaba la Cadena SER (con el consabido y único patinazo del terrorista suicida, que así reconocería Antonio García Ferreras, director de la emisora, en días sucesivos). Los “agredidos”, los “afectados”, los “golpeados” deberían explicar por qué quisieron cargar sobre ERC, sobre el PSC, sobre el PSOE, sobre IU y sobre el conjunto de la izquierda y de los nacionalismos periféricos, la responsabilidad moral de aquellos atentados. Cómo se atrevieron a decir que Carod firmó con ETA que sucediera esto. Por qué exigieron al Gobierno que mintiera o que no dijera todo lo que sabía. Cómo se atrevieron a pedir abiertamente que estos acontecimientos nos llevaran a votar al PP, y no a las “ratas” de la izquierda. Y los “expulsados”, los “empujados”, los “engañados” deberían contar por qué sostuvieron la tesis de ETA cuando se sabía que el ‘modus operandi’ no era el suyo, cuando se tenía la certeza de que las bombas empleadas no eran las suyas, cuando se conocían los desmentidos de Otegi y de la propia ETA, cuando se conocían las opiniones de los servicios secretos propios y extraños, cuando se estaban produciendo detenciones y cuando se habían localizado cintas en árabe. Cómo se atrevieron a presionar a los directores de periódicos, a la ONU, a las embajadas y a los corresponsales extranjeros en Madrid para que defendieran la tesis de ETA. Por qué emplearon todos los medios a su alcance (RTVE, Telemadrid, Canal 9, Agencia EFE, CNI...) para sostener sus mentiras y desmentir a los que contaban la verdad. Quién decidió acusar a ETA para obtener la mayoría absoluta. Cómo pensaban explicar a los ciudadanos el lunes 15 de marzo, tras ganar las elecciones, que todo lo que les habían contado era mentira.
“El gobierno hizo un intento de manipulación; Aznar aseguró personalmente a la prensa la veracidad del rastro de ETA; los servicios secretos alemanes fueron incorrectamente informados.”
De Standaard
“Los servicios secretos de España condujeron a los alemanes por la pista falsa. El gobierno español ha intentado por motivos claramente electorales desviar las sospechas hacia ETA tras los atentados de Madrid.”
Sueddeutsche
“A pesar de las evidencias que había en contra, el gobierno español llevó a cabo una intensa campaña para convencer a los españoles y a los creadores de opinión del mundo de que era el grupo separatista vasco ETA el autor de los atentados.”
The Washington Post
“España puede haber puesto en riesgo la seguridad europea al insistir en atribuir los atentados a los terroristas domésticos. [...] El Gobierno puso en marcha una agresiva campaña para persuadir a los votantes de que las bombas de Madrid eran obra de separatistas vascos, mucho después de que surgieran pruebas de que era bastante más probable que los atentados hubieran sido perpetrados por terroristas islámicos.”
Financial Times
“Creo que en mi cadena, y concretamente en informativos, se hizo un esfuerzo máximo para afrontar el hecho de que teníamos información propia que no coincidía con la que facilitaba el Gobierno.”
Montserrat Domínguez (periodista de Telecinco en marzo de 2004, actual directora de un programa informativo en A3TV)
La comisión de investigación de las próximas semanas debe servir para que no se vuelva a producir un atentado de estas características en España, para ver cómo se podría haber evitado el 11M y para determinar qué sabían los responsables políticos en cada momento, y si acaso mintieron, lo que a estas alturas ya se encuentra en el terreno de lo evidente.
Pero la comisión de investigación no debe ser un elemento de confusión ni una fuente de acusaciones gratuitas hacia los que se limitaron a pedir o a contar la verdad. Por principios, por honestidad y por respeto a la memoria de las casi doscientas víctimas de la barbarie, no podemos permitir que la realidad sea reinterpretada, rescrita o, simplemente, confundida con la mentira.
Fuente: sindocumentos.com
2/6/04
Análisis de la Nota Informativa del CNI por Joseca
Análisis de la Nota Informativa del CNI sobre los atentados del 11-M que deslcasificó el Gobierno el día 18, que acredita la manipulación informativa del Gobierno de aquellos días.
Lo documentos a los que se hace referencia en el análisis son los siguientes:
Primeras conclusiones sobre la autoría
Secuencia de hechos y comparecencias tras el atentado
Comunicación de Exteriores a las embajadas
2-06-04 - Joseca
El análisis está basado en el libro de Pepe Rodríguez "11-M: Mentira de Estado".
NOTA INFORMATIVA DEL CENTRO NACIONAL DE INTELIGENCIA REFERIDA A LOS ATENTADOS TERRORISTAS EN MADRID; CON NÚMERO DE REGISTRO 200400000039127 (11/03/2003)
Este documento gozaba de carácter confidencial hasta que fue desclasificado por el Gobierno Aznar. La desclasificación pretendía defender la política informativa del Gobierno durante los días 11, 12 y 13 de marzo y formaba parte de un conjunto de documentos (entre ellos otro informe del CNI) que fueron entregados a la Prensa el día 18 de marzo de 2003.
Sin perjuicio de la crítica que debe efectuarse sobre el propio hecho de la desclasificación (su finalidad no era salvaguardar el interés del Estado sino la imagen del Gobierno) y sus consecuencias (descrédito del CNI ante otros servicios de inteligencia y desconfianza en la esfera internacional ante un Estado que publicita documentos sensibles por motivos políticos), el propio documento y las condiciones en que fue hecho público revelan, pese a la malsana intención del Gobierno al desclasificarlo, una actitud decidida en favor de la manipulación y tergiversación de la información facilitada.
A continuación expongo algunas de las dudas que genera la Nota Informativa del CNI tal y como fue entregada por el Gobierno:
¿A qué hora fue escrita y entregada la Nota Informativa?
El primer dato que llama la atención es que en el documento desclasificado se elimina la referencia a la hora en que fue redactado. Este hecho impide a la opinión pública conocer en qué momento del día 11 fue redactada la nota informativa, impidiendo en consecuencia situarla en el contexto adecuado y valorándola en su justa medida.
La eliminación de este detalle en apariencia sin importancia se entiende aún menos si se tiene en cuenta que en otro de los documentos entregados por el Gobierno el día 18 ("11-M: Toda la verdad, en tiempo real") sí se consignaba que la Nota informativa fue elaborada o entregada (pues no se entra en ese detalle sibilinamente) a las 15,51 horas del referido día 11.
Así las cosas, la única razón que explica la eliminación en la Nota del CNI de un detalle aparentemente tan nimio como la hora en que fue redactada es que ésta no coincida con la ofrecida por el Gobierno en el documento elaborado por él mismo ("11-M: Toda la verdad, en tiempo real"), por ser aquélla anterior a ésta. La finalidad sería justificar sus tardías apariciones públicas y los "errores"; en las apreciaciones sobre la autoría, ya que si desde primera hora tenían una Nota del CNI (como luego se verá) que no descartaba la hipótesis de Al Qaeda... ¿en qué lugar queda aquello de los "miserables"[/i] (13,00 horas del día 11?.
En este punto es interesante observar como en el documento elaborado por el Gobierno no se especifica si las 15,51 horas es el momento en que se elabora la Nota o en la que se le entrega la misma, lo cual es lógico ya que si manifiestan lo primero quedaría claro que mienten (ya que, como se verá posteriormente, entraría en franca contradicción con el propio contenido del informe) y si expresan lo segundo no se entendería tampoco por qué el CNI, si elaboró la Nota en los primeros momentos del atentado no se la entregó al Gobierno hasta siete horas después, lo que reflejaría también la falsedad de esa hora. Fue preferible por tanto dejar la puerta abierta a las interpretaciones y no "mojarse".
Además de la eliminación de la hora de redacción, varios datos refuerzan la idea de que la Nota fue entregada a primerísima hora de la mañana, pocos minutos después de los atentados.
La nota comienza señalando que "se exponen las primeras conclusiones sobre la autoría y consecuencias de la cadena de atentados terroristas ocurridos en Madrid, a la espera de que la investigación policial extraiga datos concretos y concluyentes".
Lógicamente, las primeras conclusiones de un servicio de inteligencia ante un atentado de estas características no pueden efectuarse o darse a conocer al Gobierno siete horas después del mismo (en concreto a las 15,51 horas), sino que deben evacuarse, con las reservas pertinentes, en los primeros minutos, de modo que el Presidente de Gobierno pueda hacer sus primeras declaraciones públicas a los ciudadanos con un mínimo de seguridad. Por otra parte, la propia Nota reconoce que se está "a la espera de la investigación policial";. El no disponer aún de "datos concretos y concluyentes" de la misma indica que la Nota tuvo que ser redactada en los primeros momentos, ya que aún no se tenían datos de la investigación policial sobre el terreno.
Es curioso también que no se haga ninguna referencia a las declaraciones de Otegui (10:30 horas) ni siquiera a las de Ibarreche (09:35 horas) ni a la furgoneta encontrada esa misma mañana (10:50 horas según el Gobierno), lo que indica que la nota fue redactada con anterioridad incluso a dichos acontecimientos, pues sobretodo la de Otegui debió ser valorada obligatoriamente por el CNI.
Es decir, la Nota debió ser elaborada necesariamente antes de las 09,35 horas como un análisis de urgencia para la primera declaración política del Gobierno.
¿Dejaba ya abierta la puerta la Nota del CNI a la hipótesis de la autoría de Al Qaeda y el Gobierno lo obvió?
A lo largo del día 11 de marzo diferentes miembros del Gobierno fueron declarando públicamente que la autoría del atentado era con toda seguridad obra de ETA, precisamente basándose en la información que tenían (lo de la "convicción moral" vendría más tarde, cuando ya las noticias que se iban filtrando hacían inviable la misma estrategia).
A título ejemplificativo puede citarse la comparecencia de Acebes a las 13,32 horas, que tras asegurar tajante que "no le cabía ninguna duda" de que ETA estaba detrás del atentado, indicó expresamente que "en estos momentos las fuerzas y cuerpos de seguridad no tienen ninguna duda de que el responsable de este atentado es ETA".
En el mismo sentido se pronunció José María Aznar, que a partir de las 13,00 horas se puso en contacto con varios periodistas, entre ellos Antonio Franco, director del Periódico, al que le dijo "no te equivoques, Antonio, ha sido ETA. Te lo digo desde la información que tengo, desde la investigación, desde los antecedentes de ETA y desde todo lo que los servicios que trabajan sobre el terreno nos están proporcionando. No tengas ninguna duda, es ETA".
Como puede colegirse, la rotundidad de las declaraciones es manifiesta y no parece albergarse ninguna duda sobre la autoría etarra (el propio Ministerio de Asuntos Exteriores firma a las 17,29 horas el envío de un documento a todas las cancillerías españolas en el extranjero en el que, refiriéndose a la comparecencia de Acebes, afirma textualmente que "el Ministro del Interior ha confirmado la autoría de ETA" entre otros aspectos gracias a "informaciones que aún no se han hecho públicas".
Sin embargo, si a las 15,51 horas al Gobierno se le indica por el CNI que aún se está "a la espera de que la investigación policial extraiga datos concretos y concluyentes", ¿de qué "investigación"; y datos "sobre el terreno"; hablaban Acebes y Aznar sobre las 13,00 horas? O una de dos: o la Nota del CNI estaba redactada y entregada a primera hora de la mañana (de ahí que no se hubiera dado curso a la investigación) o ello no fue así y efectivamente fue redactada y entregada a las 15,51 horas, en cuyo caso el Gobierno no podía basar su conclusión a las 13,00 horas en ningún tipo de dato de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, ya que en teoría a esa hora aún no habían conseguido extraer "datos concretos y concluyentes". Parece más plausible la primera opción, pero sea como fuere, el Gobierno mentía, bien a la hora de fijar la hora en que le es entregada o redactada la Nota del CNI, bien a la hora de basar su hipótesis sobre la autoría de ETA no sólo en antecedentes sino también en la información e investigación extraída sobre el terreno.
Al margen de esta contradicción, es claro además que incluso la propia nota del CNI ya advertía que no debían descartarse otras hipótesis, lo que contrasta con la seguridad mostrada por el Gobierno.
En efecto, la Nota informativa del CNI comienza señalando que "considera casi seguro que la organización terrorista ETA es la autora de estos atentados". La expresión "casi seguro" ya avisa que la autoría de ETA no puede ser confirmada aunque parece la más plausible con base no en la investigación, información o datos sobre el terreno sino en los antecedentes que enumera para fundamentar la misma.
Por otra parte, la propia Nota, reconoce (aunque no sirve para desplazar como prioritaria la hipótesis etarra) que existen "similitudes en cuanto a los procedimientos utilizados y el objetivo genérico atacado -medios de transporte público- con los realizados por grupos terroristas islámicos radicales".
En otro orden de cosas, es sumamente significativo que las únicas líneas del documento tachadas por el Gobierno por tanto que permanecen bajo el sello de "confidencial" (además de la hora de redacción) sean las que están situadas justo antes de los argumentos que establecían como secundaria la hipótesis del terrorismo islámico.
En efecto, tras considerar como más probable la autoría de ETA, existen siete líneas censuradas que anteceden al siguiente párrafo: "Por otro lado, con los datos disponibles hasta el momento (y que recordemos sólo podían basarse en antecedentes y no en investigación sobre el terreno) no puede afirmarse que alguna organización ligada a la Jijad Internacional pudiera ser responsable de la ejecución de estos atentados. Pese a existir similitudes en cuanto a los procedimientos utilizados y el objetivo genérico atacado -medios de transporte público- con los realizados por grupos terroristas islámicos radicales, las coincidencias son lógicas en un atentado de esta magnitud"
El comienzo del párrafo "Por otro lado" remite claramente a las siete líneas censuradas precedentes, sirviendo de matización, mediante la utilización de elementos de contraste, frente a la afirmación contenida en ellas. Y dicha afirmación no podría ser otra, a juzgar por el contexto, que la advertencia por parte del CNI de que el atentado, entonces presumiblemente de ETA, también podría llevar la firma islámica, aunque "por otro lado, con los datos disponibles hasta el momento no puede afirmarse que alguna organización ligada a la Jijad Internacional pudiera ser responsable de la ejecución de estos atentados"
En conclusión, en la Nota, si bien se privilegia la autoría de ETA, no se descarta la pista islámica, línea que sólo ordena abrir el Presidente del Gobierno, obligado por las circunstancias, a partir de las 20,10 horas del mismo día 11, según consta en el propio documento "11-M: Toda la verdad, en tiempo real". O bien miente y la línea se abrió muchas horas antes sólo que se intentó ocultarla al público, o bien es cierto y la irresponsabilidad es manifiesta toda vez que ya a primera hora de la mañana el CNI no descartaba la vía de Al Qaeda.
¿Quién escribió la Nota del CNI?
Una atenta lectura del contenido de la Nota permite concluir que su redactor no era un analista de inteligencia o un investigador de campo sino un cargo político adscrito al CNI. El nivel de reflexión analítica o técnica es muy pobre y goza de una gran carga política.
En efecto, existen párrafos que no pueden (o no deben) estar escritos por un técnico. Por ejemplo:
a)En el último párrafo de la primera página del documento se escribe "ni las próximas y multitudinarias manifestaciones de repulsa". En vez de contemplar esas manifestaciones como hipótesis (que es lo que haría cualquier técnico) las da por seguras como si ya supiera la intención de Aznar de convocar la manifestación del día 12.
b)En la segunda página se señala, sin ningún tipo de recato, que "ETA pretende mostrar públicamente (...) que sigue siendo un actor a considerar en el futuro (...) en contraposición a la política antiterrorista que durante las dos últimas legislaturas ha liderado el Gobierno de España" ¿Un técnico alabando una política determinada en un informe de inteligencia? Me parece que aquí se le fue la mano.
La impresión es que la Nota fue hecha en todo lo posible a la medida de la política informativa del Gobierno. Lo que no sabemos (por la omisión de la hora de redacción) es si fue elaborada a primera hora de la mañana o en otro momento posterior para "acreditar" ex post la hipótesis del Gobierno.
Un dato curioso para terminar
Al final de la Nota se señala que "falta una de las huellas más significativas de este tipo de atentados: el terrorista suicida". No deja de sorprender esa certeza tan rotunda cuando sólo podía tenerse varios días después tras las autopsias llevadas a cabo por el Instituto anatómico-forense.
¿Se añadió este párrafo final antes de desclasificar la Nota una vez confirmado que no era la cierta la noticia filtrada a la SER sobre el terrorista suicida? ¿Admitió ello el "técnico" que redactó originalmente la Nota?
Posiblemente nunca lo sabremos, aunque una afirmación como la de que no se han encontrado terroristas suicidas efectuada tan sólo pocas horas después del atentado cuando aún se recogían cadáveres no deja de ser sospechosa.
1/6/04
Amer Azizi preparó el 11-M con 'El Tunecino' en Turquía y le autorizó a utilizar el nombre de Al Qaeda
Azizi le dijo a 'El Tunecino' que no podía enviarle 'muyahidin' para atentar en España porque sus hombres estaban 'quemados' pero le sugirió que contase con Zougam
9-04-04 - Fernando Lázaro (EL MUNDO)
Serhane ben Abdelmajid Fakhet, alias El Tunecino, tenía muchas ganas de hacer daño. Tantas que llegó a ponerse en contacto con el que hoy se considera el enlace de Al Qaeda en Europa, Amer Azizi, para pedirle que le ayudara a llenar España de sangre.
Las fuentes consultadas sitúan el encuentro entre finales del año 2002 y los primeros meses de 2003. El lugar, Turquía. En ese país, el que es considerado como coordinador de los atentados del 11 de Marzo en Madrid pidió ayuda a la organización armada Al Qaeda en forma de infraestructura terrorista y, sobre todo, muyahidin (soldados) marroquíes dispuestos a matar y, en última instancia, a morir asesinando.
De Azizi se sospecha -según el auto del juez Baltasar Garzón contra la célula española de Al Qaeda en España- que colaboró con el jefe de esta célula, Abú Dahdah, en el reclutamiento de futuros muyahidin, que enviaban a los campos de entrenamiento ubicados en Afganistán.
Seguro que la respuesta de Azizi fue decepcionante para El Tunecino, al menos parcialmente. Durante la reunión mantenida entre el Tunecino con Azizi -o un emisario autorizado de este último-, su interlocutor no quiso satisfacer estos deseos. Azizi arguyó que todos los hombres que estaban bajo su control o cuya radicalidad, fidelidad a la causa y preparación terrorista conocía estaban quemados, seguidos de cerca por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Sin embargo, Azizi no quiso quitar al solicitante la idea de atentar en España. Le vino a decir que, si quería seguir con sus planes, podía hacerlo, pero que tenía que realizarlo por su cuenta. Eso sí, quizá a modo de compensación, autorizó a El Tunecino que podía utilizar la marca Al Qaeda a la hora de organizar los atentados y, posteriormente, reivindicarlos.
Esta concesión confirma uno de los factores que hace más difícil combatir el terrorismo islamista en comparación con el clásico, cuyo paradigma es el etarra: la cualidad de franquicia de Al Qaeda, es decir, que funciona como una marca a la que se pueden apuntar muchas organizaciones integristas sin que necesariamente pertenezcan a la banda criminal comandada por Osama bin Laden.
Azizi no quiso dejar así al futuro coordinador de la masacre de los trenes de cercanías de Atocha. Aunque era mucho menos de lo que El Tunecino le había solicitado, sí que le dio un nombre que podía sondear y a partir del cual organizar un comando plenamente operativo: el de Jamal Zougam, del que era mentor. «Tira de él», le vino a decir.
Efectivamente, El Tunecino tiró de Zougam, y quizá a partir de su reclutamiento vinieron los demás. El resultado es conocido.Zougam y su hermanastro Mohamed Chaoui adquirieron presuntamente los teléfonos móviles y las tarjetas prepago con las que se prepararon las mochilas bomba. Varios testigos que sobrevivieron a los atentados sitúan al primero en los trenes de la muerte. Al final, se salieron con la suya. Mataron a 190 personas e hirieron a más de 1.000.
El papel desempeñado por Azizi, -también conocido como Othman al Andalusí-, en este crimen debilita la idea de que él fue el cerebro del 11-M, pero potencia la de su ascenso meteórico dentro de Al Qaeda. De hecho, cuando el juez Baltasar Garzón explicó en un auto la operación contra la llamada célula española de esta organización criminal, allá por noviembre de 2001, colocó a Abú Dahdah el papel de cabecilla y a Aziz, el de su mano derecha.Lo cierto es que el primero está en prisión preventiva desde entonces, como otros presuntos integrantes de la célula -entre ellos un español- mientras que al segundo todavía se le está buscando mediante una orden internacional de busca y captura.
Según Garzón, Azizi contactó con los grupos radicales islamistas en la mezquita de la madrileña carretera de circunvalación M-30.Cuando, tras el 11-S, los soldados estadounidenses entraron en los campamentos de entrenamiento de Al Qaeda en Afganistán, descubrieron que en muchas de las fichas que tenían que rellenar los aspirantes a muyahidin figuraba su nombre como la persona que les había enviado allí.
Colaboró también en la financiación de Al Qaeda. En el registro que se realizó en el domicilio madrileño de Azizi se encontraron cartas preparadas para ser distribuidas entre la población musulmana en las que se pedía dinero para un campamento de La Base en Indonesia.
En los días precedentes al 11-S, facilitó los desplazamientos y alojamiento de los integrantes del comando que tiró abajo las Torres Gemelas. En concreto, habría facilitado el encuentro, el 16 de septiembre de 2001, en Salou (Tarragona) entre Mohamed Atta (uno de los pilotos suicidas) y Ramzi Binalshib, compañero de piso del primero y coordinador de este crimen. Zacarias Moussaoui, el secuestrador de aviones número 20 de los atentados de Nueva York, tenía su número de teléfono.
El diario estadounidense The Wall Street Journal (ver EL MUNDO de ayer) también le atribuye contactos con Parlindungan Siregar, jefe de un campo de entrenamiento de soldados de Al Qaeda en Indonesia. El rastro de Azizi también se encuentra en relación con los atentados de Casablanca (Marruecos), en mayo de 2003.En concreto, se le relaciona con con los cabecillas de este asesinato múltiple: Abdelaziz Benyaich, Mustafá Maymouni y Diss Chebli.
También se le ha relacionado con Abu Musab al-Zarqawi, terrorista jordano líder de la resistencia iraquí, así como con un subordinado de éste, Abdelatif Mourafik. Se cree que el primero de ambos le ayudó a escapar de Irán a Afganistán en 2001.
Así se pierde el poder (Miguel Ángel Nieto IBLNEWS.COM)
Así se pierde el poder
A las nueve de la mañana del 11-M, Aznar había reunido en su despacho un gabinete de crisis compuesto por sus colaboradores más directos, entre ellos el ministro de Interior Ángel Acebes. A esa hora de vértigo existía la certeza unánime, avalada por la opinión de los altos mandos de la lucha antiterrorista, de que ETA era la responsable de la bárbara masacre.
Miguel Ángel Nieto (IBLNEWS.COM)
Un mes antes, de hecho, ETA había intentado volar sin éxito la madrileña estación de tren de Chamartín. Cualquier otra hipótesis sobre la autoría era poco menos que fantasiosa y exótica. A nadie le cabía la menor duda, por otra parte, que el escenario político era totalmente distinto, a tres días de unas elecciones generales en las que la derecha partía como clara favorita, si el atentado era o no obra de ETA.
Apenas tres horas después de iniciada esa reunión, Arnaldo Otegi, portavoz oficioso del separatismo vasco, protagonizó una aparición histórica antes las cámaras de televisión: condenó en euskera la matanza, algo insólito en la historia terrorista vasca; y en un alarde de cinismo y desmemoria dijo que nunca, en ningún escenario hipotético, ETA hubiera atentado contra obreros. Es decir, por primera vez se negaba la participación de ETA en una acción terrorista que le había sido atribuida y se señalaba como autora, por boca de Otegi, a la “resistencia árabe”.
El Gobierno optó por calificar de “miserables” a quienes ponían en duda la verdad “oficial” y por boca de Acebes, a la una de la tarde de ese jueves fatídico, el gobierno de Aznar aseguraba “no tener ninguna duda” de que había sido ETA. Y ello a pesar de que una semana antes el propio Acebes había dado por prácticamente desarticulada a la banda terrorista. En su comparecencia ante los medios, por si cabía alguna duda, Acebes introdujo un primer dato que enseguida se demostraría falso: el tipo de dinamita utilizado por los terroristas era el usado habitualmente por ETA.
A esa hora, a 30 kilómetros de Madrid, hacía 60 minutos que la policía había encontrado una furgoneta en cuyo interior había siete detonadores, medio cartucho de dinamita de la marca Goma 2 Eco ¬–que no es la que usa ETA¬– y una cassete con versículos del Corán. En el lugar de uno de los atentados también se había hallado una mochila que no llegó a estallar cargada también de Goma 2 Eco. En su interior, además, había un teléfono celular con tarjeta prepago y dos detonadores de cobre, material rara vez utilizado por ETA, que desde hace años usa detonadores de aluminio.
A última hora de la tarde de ese jueves, Acebes compareció de nuevo ante los medios para explicar que había dado orden a la policía de que no se descartara ninguna línea de investigación, aunque el gobierno seguía apostando por la certeza de la implicación de ETA. No mencionó la mochila, pero sí el hallazgo de la furgoneta con los detonadores y la cinta del Corán. Insistió en algo que no era verdad: el tipo de explosivo era el utilizado habitualmente por ETA.
Poco antes habían hablado por televisión el Rey y el presidente del Gobierno. En sus discursos institucionales mencionaron a los “terroristas”, pero ninguno pronunció la palabra ETA. Tal vez porque en Dubai un grupo islámico denominado Los Leones de Al-Mufridoon había ya reivindicado el atentado como una respuesta al apoyo de España en la guerra contra Irak y porque otro grupo islámico, en un correo electrónico dirigido a un diario londinense que se publica en árabe, felicitaba a los autores de la masacre por una operación a la que denominaban trenes muertos.
A juzgar por todos estos datos y por el análisis de un atentado que poco parecía tener que ver con el modus operandi de ETA, a última hora de la noche del 11-M era evidente que la masacre, 192 muertos en aquel momento y 1.400 heridos, tenía que ver con la actitud del gobierno en la guerra contra Irak. De hecho, la mayor parte de la prensa internacional tituló con ese mensaje sus primeras páginas.
Acebes volvió a comparecer al día siguiente por la tarde, el viernes 12 de marzo, a menos de 48 horas de la jornada electoral. Once millones de personas habían salido a las calles en todas las ciudades españolas para mostrar su indignación y su duelo y para preguntar al Gobierno “¿Quién ha sido?”, una de las consignas que más coreadas.
En su nueva aparición, Acebes aseguró que el modus operandi había sido el de ETA y explicó el hallazgo de la mochila, el celular y los explosivos de su interior. Dijo que el explosivo hallado era un tipo de Goma 2 marca Eco, de fabricación española, pero no dijo que la que utiliza ETA es de la marca Titadyne, de fabricación francesa. Acebes puso en duda la veracidad de los comunicados reivindicativos del día anterior en Londres y Dubai y afirmó que “ETA sigue siendo la principal línea de investigación”. El ministro tampoco aclaró la paradoja de que el tipo de explosivo hallado en la mochila fuera idéntico al encontrado el día anterior en la furgoneta en la que se halló la cassete que declamaba versos del Corán.
A esa hora, ETA había desmentido su participación en la masacre a través de dos llamadas telefónicas: una al diario Gara, donde habitualmente reivindica sus acciones, y otra a la televisión pública vasca, a la que un mes antes había hecho llegar un video proclamando la tregua en Cataluña. Quienes recibieron las llamadas aseguraron que la voz del comunicante era la misma del etarra que anunció la tregua en Cataluña. Pero el Gobierno tampoco dio credibilidad a esas comunicaciones.
El ministro tampoco dio crédito a expertos españoles de la luchan antiterrorista que discrepaban de la versión oficial ni a una información publicada esa tarde del viernes por la cadena noruega NRK. Agentes de inteligencia de ese país que investigan la pista de Bin Laden habían hecho pública la página 42 de un documento interceptado a Al Qaida en 2003 en el que podía leerse lo siguiente: “Debemos utilizar al máximo las elecciones. El Gobierno [español] podría resistir como máximo tres ataques”. El objetivo que manifiesta Al Qaida en dicho documento es que España, país al que consideran “eslabón débil” de la coalición, retire sus tropas de Irak. A continuación, explican, el resto de países seguirá su camino “como piezas de dominó”.
El sábado 13 de marzo todo se precipitó en España. La televisión pública aplicó a rajatabla la orden gubernamental de que nadie que no fuera miembro del Gobierno apareciera en pantalla en esa delicada víspera electoral. Portavoces gubernamentales llamaron personalmente a los corresponsales extranjeros acreditados en este país para pedirles que insistieran en sus crónicas en que había sido ETA la autora de la matanza. Sin duda, se trataba de un intento a la desesperada de administrar 24 horas más la realidad para evitar que la verdad influyera en el sentido del voto.
Pero no hubo forma de evitar que fuera pública la información sobre la detención de dos hindúes y tres marroquíes relacionados con el teléfono móvil hallado en la mochila de los explosivos. Además, a media tarde de ese sábado, un autodenominado portavoz militar de Al Qaida en Europa, Abu Dujan al Afgani, reivindicó los atentados a través de un video que trató de hacer llegar a la televisión autonómica madrileña y que finalmente recogió la policía. Era, según la transcripción, “la respuesta a la colaboración [española] con Bush en Irak y Afganistán”.
Es ministro Acebes escamoteó la existencia y el contenido de ese video hasta muy avanzada la madrugada del sábado al domingo, hasta que creyó estar seguro de que los españoles se habrían ido a la cama después de haberles programado en la televisión, sin previo aviso, Asesinato en febrero, una sobrecogedora película sobre el asesinato por ETA del parlamentario socialista Fernando Buesa.
Datos de que algo se estaba ocultando llegaron oficiosamente a través de Internet y de colegas periodistas que llamaban desde Tokio, Nueva York, Londres o Toronto. El rumor de la existencia de ese video reivindicativo que parecía incontestable comenzó endiabladamente a circular en los chats y en forma de mensajes cortos a través de los teléfonos móviles. A la memoria colectiva acudieron las imágenes del hundimiento del Prestige, que sorprendió de cacería a los ministros, los militares muertos en un avión ucraniano que volaba en lamentables condiciones, y las famosas armas de destrucción masiva que justificaron una guerra a la que nueve de cada diez españoles se habían opuesto firmemente.
Mediante mensajes a través de los celulares se convocaron manifestaciones en toda España ante las sedes del Partido Popular para exigir al Gobierno la verdad. “Sin partidos, en silencio, para exigir la verdad”, se decía en la cadena de mensajes.
Y fue entonces cuando el Partido Popular se hizo su harakiri. El candidato de la derecha a la presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy, hizo una desesperada aparición en la televisión a las ocho de la tarde para denunciar las manifestaciones en plena jornada de reflexión. Su intervención, amplificada por una televisión pública manifiestamente intervenida, puso sobre la pista a millones de ciudadanos que no se habían percatado todavía de la existencia del video reivindicativo.
El domingo, cuando amaneció, la certeza de una nueva mentira estaba ya instalada en la jornada electoral. Y miles de ciudadanos que se acercaron a las urnas no lo hicieron para votar. Lo hicieron para vengarse.
