El líder del PSOE regional, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, ha dado a conocer el fallo del órgano provincial que reconoce que la información publicada es falsa pero no vulneró su honor
11-02-08 - Extramadura Press
Cabe señalar que, el fallo de la Audiencia Provincial de Badajoz responde al recurso que Rodríguez Ibarra presentó contra la sentencia del Juzgado de Primera Instancia de Mérida que, rechazó la demanda presentada contra el director de "El Mundo", Pedro J. Ramírez y, el periodista Casimiro García, por una información en la que aseguraban que, en marzo de 2004, el entonces Presidente de la Junta cedió un despacho a Rafael Vera, desde donde investigar el atentando del 11-M; y, dicha demanda fue presentada por considerar que este diario había vulnerado su honor.
En referencia a este fallo, con fecha de 30 de enero de 2008, el Secretario General del PSOE de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, ha recalcado estar "muy contento" pues, aunque se desestima el recurso de apelación, a lo largo del texto, si se reconoce que "es falso" lo publicado por El Mundo.
Concretamente, en sus fundamentos de derecho, se expone que cuando se trata de noticias, como la de El Mundo, "directamente elaboradas por el medio de comunicación", son "obligatorios" una "buena fe y celo en la cumplida comprobación de los elementos primordiales de la noticia", lo cual"no es dable tener por verdaderamente acreditados en la presente litis".
Junto con esto, la Audiencia de Badajoz entiende que tampoco es dable "respetar el correspondiente parecer, de signo opuesto, de la juzgadora de primer grado", en alusión a la sentencia del Juzgado de Mérida en la que sí se estimaba la veracidad de la información.
Además, Rodríguez Ibarra ha añadido que, se le exime de la condena al pago de las tasas, como establecía la sentencia de primera instancia y, esto algo significará pero, se rechaza su recurso porque se entiende que puede haber una "ofensa" pero, no se ha vulnerado su derecho al honor, al ser un "personaje", cuestión con la que no está de acuerdo, por lo que presentará recurso al Tribunal Constitucional.
Según el responsable socialista, con este fallo, queda claro que no hay confrontación entre el derecho a la información y, el derecho al honor pues, al ser la información falsa cae el primero pero, él si considera que su honor ha sido atacado, por lo que espera que el Alto Tribunal lo entienda también así y, le dé la razón.
Para Rodríguez Ibarra, lo más importante de la sentencia de la Audiencia Provincial es que se reconoce que la información de "El Mundo" era falsa y, "espera" que el medio de comunicación y sus responsables así lo reconozcan pero, está convencido de que no será así.
11/2/08
La Audiencia Provincial de Badajoz estima que la información de EL MUNDO sobre la cesión de un despacho de Ibarra a Vera tras el 11-M es falsa
30/7/07
Telemadrid y El Mundo TV condenados al pago de 75.000 euros por implicar a un hombre inocente en el 11-M a través de un documental
30-07-07 - Adaptación de un reportaje de José María Irujo para EL PAÍS
El 10 de marzo de 2005, un día antes del primer aniversario del 11-M, Telemadrid emitió el documental titulado 11M, historia de un atentado, producido por El Mundo TV. En él aparece en pantalla durante un minuto la imagen del rostro de Ahmad Mardini. Su rostro, en primer plano, apareció bajo el nombre erróneo de Mohamed Nedl, un sirio ya condenado como integrante de la célula de Al Qaeda en España y propietario de la casa de Morata de Tajuña donde presuntamente se montaron las bombas empleadas el 11-M.
A la misma hora del 10 de marzo el rostro de Mardini apareció en las cadenas de televisión TV de Galicia, Canal 9 de Valencia y Canal 4 de Baleares a las que la productora vendió su reportaje. El documental, se distribuiría además junto al diario El Mundo, en formato DVD, en los quioscos de toda España.
El 11 de marzo, 24 horas después, durante la emisión del programa El Debate de Telemadrid se difundió de nuevo la imagen de Mardini, a cámara lenta y reteniendo su rostro en varias ocasiones. Para colmo, el debate tuvo lugar poco después de que la cadena emitiera la segunda parte del reportaje sobre el 11-M en el que apareció una nota de disculpas de la productora.
El periódico publicó una fe de errores que el demandante consideró "insatisfactoria" porque el DVD se siguió comercializando durante más de un año sin suprimir su imagen "con el agravante de que la editorial era perfectamente consciente de la vulneración cometida". Mardini decidión finalmente presentar una demanda contra la televisión pública y la productora por intromisión al derecho al honor y a la imagen.
La juez María José González Ovejero, titular del juzgado número uno de Valdemoro (Madrid), ha condenado a Telemadrid y a Canal Mundo Producciones Audiovisuales SA a indemnizar a Mardini con 15.000 y 60.000 euros respectivamente por "intromisión ilegítima en su derecho al honor y propia imagen". El fallo destaca que ese daño lo causó " la falta de diligencia de los profesionales que elaboraron el mencionado reportaje quienes debieron extremar las precauciones a la hora de colocar imágenes de presuntos terroristas". La sentencia obliga a la productora a destruir los soportes con la fotografía de Mardini y a reproducir el fallo a la misma hora y en todos los canales donde se emitió. El recurso presentado por la productora contra las medidas cautelares que paralizan la venta del DVD ha sido rechazado.
4/6/07
Las conversaciones de presuntos autores del 11-M en la cárcel destapan los manejos del diario EL MUNDO para engordar las teorías de la conspiración
"El periodista quería sonsacarme, todo era mentira".- Ghalyoun cuenta que el abogado Abascal "busca su propio interés"
04-06-07 - Ernesto Ekaizer / José Manuel Romero (EL PAÍS)
El sirio Basel Ghalyoun es uno de los 29 acusados en el juicio oral por los atentados del 11-M. La abogada Isabel Herrero Sanz, letrada de oficio, llevó su caso hasta mediados de 2005. En esas fechas, otro abogado entró en escena y ocupó su lugar. Se llama José Luis Abascal. Algunos meses después, el 9 de febrero de 2006, Ghalyoun mantuvo una conversación con su madre en la cárcel de Texeiro (A Coruña), donde estaba encerrado. Algo había sucedido que le tenía descontento. El interno expresó su desdén respecto a su letrado, Abascal, con quien ya llevaba más de seis meses. No le gustaba su forma de actuar. En el diálogo con su madre, Ghalyoun apuntó:
-"Busca su propio interés. Es por su amigo, aquel periodista que quería sonsacarme información. Me escribió una carta, pero no le contesté. El abogado se inventó una carta en mi nombre y se la mandó... Era todo mentira y se veía".
- Carta inventada. ¿A qué se refería Ghalyoun? La carta inventada fue presentada como una entrevista por el diario El Mundo el jueves 13 de octubre de 2005. "La Policía controlaba a El Tunecino, era imposible que montara el 11-M", decía el titular en la portada del diario, que anunciaba las "primeras declaraciones del sirio Basel Ghalyoun, acusado de ser autor material de los atentados".
La información reproducía, además, ocho líneas manuscritas firmadas por Ghalyoun y fechadas en Texeiro el 25 de septiembre de 2005. Esas líneas manuscritas no correspondían a las respuestas que aparecían en el diario en boca de Ghalyoun. Sólo hacían referencia a "dos papeles" que "explican todo sobre la visita y las llamadas telefónicas", sin aclarar nada más. El Tunecino al que se refería la falsa entrevista de El Mundo a Ghalyoun -siempre según las palabras de éste- fue uno de los autores materiales del 11-M. Decenas de pruebas acreditan su participación en los atentados de los trenes, su implicación como líder espiritual de parte del grupo de radicales que perpetraron la matanza, y su presencia en el piso de Leganés, donde se suicidó junto con otros seis terroristas el 3 de abril de 2004.
La "mentira", según el calificativo empleado por Ghalyoun, tenía por objeto salpicar a la policía, insinuando que los agentes tenían bajo control las actividades de El Tunecino. Por lo tanto, si éste participó en la masacre, la Policía lo consintió. Y si no participó, el objetivo es el mismo: desacreditar la instrucción judicial.
La apócrifa entrevista, siempre según se desprende de la conversación entre Ghalyoun y su madre, es una prueba más de cómo se ha ido engordando durante tres años el bulo de la conspiración sobre el 11-M. Para ello, nada mejor que buscar la complicidad de los principales encausados, cueste lo que cueste. Es el caso del ex minero José Emilio Suárez Trashorras, quien, también en una conversación mantenida en la cárcel con su familia, afirmó: "Mientras El Mundo pague, les cuento la guerra civil". Meses después Trashorras concedió una entrevista a El Mundo en la que cambió radicalmente la versión que de los hechos había dado a la policía y al juez, desmintiéndose a sí mismo e implicando a gente que, en cartas privadas, había defendido meses antes.
- El edificio de la manipulación. Ghalyoun es otro ladrillo en el edificio de la manipulación. Desde marzo de 2005, las comunicaciones del interno con sus familiares en la cárcel prueban que El Mundo le dedicó diversas atenciones al tiempo que insistió en tener una entrevista con él o, al menos, una carta suya. La madre intentó convencerle para que lo hiciera. A partir de octubre de ese mismo año, Ghalyoun y sus familiares empezaron a hablar de envíos de dinero para pagar a su abogado y para que él dispusiera de dinero.
Pero el abogado Abascal no sólo sustituyó a la abogada de Ghalyoun. Con otro de los procesados como autor material de los atentados, Jamal Zougam, se produjo una operación similar. Primero se hizo cargo de su defensa una abogada de oficio, pero Zougam buscó un abogado por su cuenta. Fue el caso de Mateo Seguí, letrado del Colegio de Abogados de Barcelona.
Después de un trabajo intenso y ante el incremento de los gastos que suponía para Seguí el traslado a Madrid para estar presente en una vista oral que iba a durar meses, Zougam prescindió de sus servicios y solicitó un abogado de oficio. La Audiencia Nacional le designó a Juan Ramón Gemeno Marín. No duró mucho.
Corría la primera semana de noviembre de 2006. El juicio oral del 11-M se acercaba. Mohamed Chaoui, hermanastro de Jamal Zougam, mantenía contactos para cambiar otra vez de abogado. Sin embargo, surgieron problemas. Gemeno Marín se resistió: se había estudiado la causa y quería ejercer la defensa. Pese a todo, los dos hermanos estaban decididos a cambiar de letrado, según se desprende de una comunicación que mantuvieron el 9 de noviembre. Gemeno Marín supo entonces por Mohamed que el abogado Abascal ya había entrado en escena, pese a que Zougam no había requerido sus servicios y no podía pagarle.
El 24 de noviembre, Mohamed señaló, en una conversación con su madre y su hermano en la cárcel, que un periodista de El Mundo le había informado de que en el sumario del 11-M "nada está claro". Los tres comentaron que el problema que tenían era el abogado, en referencia a Gemeno Marín, y que el periodista del medio ya citado decía que los testigos habían mentido y que con toda probabilidad se equivocarían en algo.
Una vez más, los tres llegaron a la conclusión de que necesitaban un buen abogado. Abascal ya estaba por hacerse con la defensa, pero, ¿quién se haría cargo de los gastos? Es lo que reconoció Aicha Achab Ben Mokhtar, la madre de Zougam, en una conversación el 29 de noviembre de 2006: "¿Cómo voy a poder pagar al abogado?, ¿con qué?".
Ese día 29 ocurrió un hecho de interés. Aun cuando el nuevo abogado todavía no estaba formalmente contratado, comenzó a aportar a la familia de Zougam información sobre las noticias que se "cocinaban" en El Mundo. Abascal recomendó ese miércoles 29 a Mohamed que el lunes siguiente, día 4 de diciembre, comprara el periódico y mirara lo que se iba a publicar. ¿A qué se refería? Zougam avanzó, en otra conversación en la cárcel tres días más tarde, el sábado 2 de diciembre, de qué podía ir la cosa. Señaló que ya le había advertido a su abogado sobre "ese imán mentiroso que colabora con la policía". Y añadió: "Le dije que mintió y que yo no lo conocía de nada". Zougam se refería a Abdelkader Farssaoui, alias Cartagena, confidente de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE) de la Policía. El acusado explicó que el letrado (Abascal) les había recomendado que compraran el periódico para ver la noticia sobre el asunto.
- Coacciones. En efecto, el lunes 4 de diciembre de 2006, El Mundo abrió su edición dando cuenta de que el confidente Cartagena había presentado el viernes 1 de diciembre de 2006 un escrito de 16 folios en la Audiencia Nacional. Allí dejó constancia de que fue supuestamente coaccionado por agentes de la Unidad Central de Información de la Policía (UCIE) para que no informara a los jueces de la Audiencia Nacional Juan del Olmo y Baltasar Garzón "sobre la banda terrorista ETA y su relación con grupos islamistas".
Abascal sabía, pues, de lo que hablaba. Ya desde el miércoles 29, es decir, antes de que Cartagena presentase su carta en la Audiencia Nacional, conocía que se publicaría el lunes siguiente una información sobre el asunto. El propio Zougam, al día siguiente de la presentación de la carta, según se ha señalado, cuando aún no era un hecho público, habló con su familia sobre "ese imán mentiroso que colabora con la policía...".
Durante el mes siguiente se consumó la operación en la que, ya formalmente, Abascal se convirtió en el letrado de Jamal Zougam. El 24 de diciembre de 2006, Aicha y su hijo Jamal hablaron sobre el nuevo abogado. La madre no lo conocía.
Durante enero de 2007, Abascal se puso manos a la obra. En nombre de Zougam, dirigió un escrito a la Audiencia Nacional en el que solicitaba que declarasen en el juicio, como testigos, dos grupos de etarras. Uno de ellos era el formado por Gorka Vidal e Irkus Badillo, detenidos en Cañaveras (Cuenca) el 29 de febrero de 2004 cuando se dirigían a Madrid con 500 kilos de explosivo Titadyn.
Según Abascal, "el ex minero Suárez Trashorras, encarcelado por su presunta implicación en los hechos, aseguró que Jamal Ahmidan, El Chino, era amigo de los dos etarras que fueron detenidos en Cuenca con 500 kilos de explosivos. En aquel encuentro informal
[17 de marzo de 2004, con los agentes], el minero contó que El Chino le dijo, cuando se produjo la detención de los dos etarras, que eran sus amigos". Esa supuesta declaración implicando a etarras fue desmentida por tres de los cuatro policías que participaron en el interrogatorio a El Chino, algo que Abascal ignoró.
- El temporizador. El otro grupo de etarras para el que pidió su citación como testigos era el formado por Henri Parot, Hariet Iragi, Jorge García Sertucha y Fernando Irakula. Sus nombres aparecieron en un papel manuscrito encontrado en poder de Abdelkrim Bensmail, terrorista preso del grupo GIA argelino y compañero de Allekema Lamari, uno de los islamistas que se suicidó en Leganés.
En nombre de su otro defendido, Basel Ghalyoun, Abascal acompañó su escrito de defensa con una fotografía de un temporizador utilizado por ETA e incautado por la Guardia Civil en el que se podía leer Segurtasun Temporizadorea (ST) en lugar del temporizador hallado en uno de los registros que siguieron a los atentados del 11-M. Abascal es una persona didáctica. Acompañó la foto con la siguiente reseña: "Nadie más que ETA usa estos temporizadores marcados con la sigla ST". ¿Una chapuza sin importancia? No. Este asunto saltó al juicio oral el 20 de febrero de 2007, cuando el letrado de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M preguntó a uno de los acusados, Hassan El Haski, por los "segurtasen temporizadorea".
El 23 de enero de 2007, la Audiencia Nacional aceptó, para evitar un recurso de nulidad del acusado Zougam ante el Tribunal Supremo, que comparecieran tres de los siete etarras: Vidal, Badillo y Parot.
- El "mazazo" de la citación de tres etarras. Al día siguiente, el 24 de enero de 2007, la madre de Zougam y su hijo hablaron en prisión de las consecuencias de la decisión conocida ese día de que comparecieran como testigos en el juicio los tres etarras. "Es un mazazo", señalaron. La mujer añadió que, según comentarios de la fundación FAES del Partido Popular, "las víctimas van a recibir un jarro de agua fría". En la misma conversación se refirieron a la difusión que de la noticia había dado Telemadrid. El presidente del PP, Mariano Rajoy, al ser preguntado por la citación de los etarras, señaló: "La decisión del tribunal de la Audiencia Nacional es de enorme relevancia". En la vista oral, el testimonio de los tres etarras fue totalmente irrelevante.
- 50.000 euros de abogado. A juzgar por las conversaciones de Zougam y su familia en la cárcel, la preocupación por quién iba a pagar al abogado Abascal desaparecieron en las fechas previas al juicio. El 7 de febrero, a una semana de la vista, Aicha y su hijo Jamal lamentaron la escasa suerte del resto de acusados que tenían abogados de oficio y no contaban con 50.000 euros para pagarse uno propio.
Abascal consolida, asimismo, la relación entre Zougam y El Mundo. El lunes 12 de febrero de 2007, a cuatro días de la primera sesión del juicio, el citado diario tituló en portada: "Zougam afirma que le implicaron en el 11-M por negarse a trabajar para el CNI". Cuando habló ese mismo lunes 12 con su familia, Zougam se refirió a la información como una simple noticia. Sin embargo, el citado diario sostuvo haber "conseguido que, el único autor material, según el magistrado Del Olmo, responda en un cuestionario a una serie de preguntas por primera vez, con un medio de comunicación".
La madre de Zougam, según las conversaciones grabadas en la cárcel, mantuvo una fluida relación con otro periodista que trabaja para El Mundo, la Cope y Libertad Digital y que es autor de varios libros en defensa del bulo de la conspiración. Aicha, que decía sentirse muy satisfecha por la actuación de El Mundo, comentó que este periodista le había dicho que iban "a por él". Zougam comentó en varias ocasiones los consejos que le había dado un "gran periodista" de ese diario. Y llegó a desconfiar de su abogado Abascal. Así, en una de sus conversaciones en la cárcel, le contó a su hermano Mohamed que el letrado le formulaba "preguntas con connotaciones políticas". Su hermano le aconsejó: "Si son preguntas difíciles, no las contestes". En las comunicaciones de la cárcel, Zougam expresó su preocupación en torno a los dos testigos de los trenes que aseguraron haberle visto en los vagones, principal prueba de cargo que pesa contra él.
- La estrategia de Abascal. Abascal, como parte de su estrategia, también ha estado muy pendiente del asunto de los explosivos, uno de los pilares del bulo. Así, solicitó tener un perito en la comisión de expertos que el tribunal nombró para hacer un examen completo de las sustancias que estallaron en los focos de las explosiones el 11-M. De los cuatro peritos de parte, tres han representado a asociaciones de víctimas que han intentado probar contra toda evidencia la presencia de ETA en los atentados, y un cuarto, a la defensa de Jamal Zougam, quien sostiene que el explosivo pudo ser Titadyn.
Mateo Seguí, el letrado que defendió a Zougam durante largos meses, tal vez tenga ya la respuesta a sus dudas cuando vio que la defensa de Zougam se aferraba a ETA. "Hablamos con Zougam cientos de veces para establecer la línea de trabajo y jamás, repito, jamás me mencionó a ETA ni nada que se le pareciese. Pasados varios meses y cuando una vez leyó algo que hablaba de ETA en un diario de Madrid comentó que le estaban poniendo de cabeza de turco", declaró Seguí al diario barcelonés La Vanguardia.
17/4/07
Víctimas y afectados por el 11-M reclaman la máxima pena para los culpables y "responsabilidades políticas" al Gobierno del Partido Popular
El hermano de una víctima aun en coma: "(EL MUNDO) sacó el pasado 11-M informaciones sin permiso que no vamos a tolerar sobre mi hermana, que está en estado vegetativo"
Antonio Miguel Utrera Blanco reclama la máxima pena para los culpables y responsabilidades políticas al anterior ejecutivo
El padre de un fallecido alude a un informe de FAES y el libro publicado por el ex Presidente, Aznar
17-04-07 - Europa Press
Seis víctimas de los atentados relataron esta tarde ante el tribunal las consecuencias de la masacre sobre ellos mismos o sus familiares directos. Durante más de una hora cargada de emotividad, los testigos detallaron los acontecimientos de la mañana del día 11 de marzo y pidieron condenas máximas para los culpables y responsabilidades políticas para el Ejecutivo que gobernaba en 2004.
Entre ellos se encontraba Francisco Javier García cuya mujer resultó herida en el tren que explosionó en la estación de El Pozo. Describió como recibió una llamada de su esposa pidiendo ayuda desde el andén de la estación de cercanías. Se desplazó hasta allí en menos de dos minutos con su hija, ya que vivía en las cercanías, indicó.
Una vez accedió a la entrada vio, a la derecha "un montón de cadáveres" entre 10 o 15 personas "destrozadas, amputadas, evisceradas". El testigo transmitió en todo momento a lo largo de su declaración la impotencia que le produjo la situación y su lucha interna entre la necesidad de encontrar a su esposa y las ganas de ayudar a las personas heridas en el tren. Su hija, de 16 años, permaneció en la entrada al andén.
"La gente pedía ayuda. Yo les decía: Estoy buscando a María, a mi mujer", enfatizó. Detalló de manera muy gráfica la desesperación de su búsqueda. "No sabía qué hacer", explicó y puso como ejemplo uno de los detalles que recordaba de los minutos que separaron la llamada de su esposa y el momento en que la localizó. Así, recordó que encontró a "un chico herido" al que le caía el polvo de un extintor en la cara. "Se lo aparté", dijo
"Al lado de los fallecidos había un grupo de gente herida. Me miraban cómo diciendo: ¿cuándo van a venir a por nosotros?", agregó. Rememoró al igual uno de los instantes que más le impresionó: "Me llamó la atención el silencio en aquella mañana tan fría", dijo.
Francisco Javier García buscó a su mujer desde las ocho menos cuarto de la mañana hasta las ocho y diez. Tras esos 25 minutos de angustia, indicó, la vio a lo lejos. "Nos abrazamos los tres y dije: ¡Qué suerte hemos tenido María, hemos sobrevivido!".
El testigo intentó incluso justificar el momento en que abandonó la estación y afirmó que sintió la necesidad prioritaria de atender a su mujer y "una gran rabia". "¿Quién ha podido hacer algo así, en un barrio obrero, un tren cargado de estudiantes y trabajadores que lo único que hacen es aportar a la sociedad su esfuerzo?", se preguntó.
Otro de los testimonios fue el del estudiante Antonio Miguel Utrera, herido en el tren que explosionó en la calle Téllez. Tenía 18 años en el momento de los atentados. "Lo único que recuerdo después de la explosión es que alguien me levantaba en la otra punta del vagón. Bajé y llamé a mi madre diciéndole que tenía la sensación de que algo había pasado", relató.
UN BAILE DE SONÁMBULOS
El joven describió su impresión al descender del convoy asegurando que lo que veía parecía "un baile de sonámbulos". "La gente caminaba, nadie miraba a nadie, todos miraban a la nada", dijo.
Como consecuencia de la explosión de las mochilas-bomba Utrera sufrió dos coágulos de sangre en el cerebro, que le fueron extirpados más allá de las 10 de la mañana. Los coágulos le provocaron tres infartos cerebrales que desembocaron en una hemiplejia. El testigo reclamó "la máxima pena para los culpables y responsabilidades políticas para los miembros del anterior ejecutivo".
El primero en dirigirse a la sala fue A.V.G, hermano de L.V. que se encontraba en la estación de Atocha en el momento en que se produjeron las explosiones. Explicó que en el momento de la masacre Laura tenía 26 años y se dirigía a su trabajo. Su familia la localizó en un hospital a la una de la tarde del 11 de marzo, dijo.
Actualmente se encuentra en estado vegetativo, explicó el testigo que detalló que tiene todas sus funciones "superiores perdidas" y no tiene capacidad de movimiento, voluntad, comunicación, no puede realizar ningún tipo de actividad por ella misma. Su hermano añadió que a pesar de ello, se puede apreciar que "sufre" por ejemplo "cuando bosteza o tose".
Denunció, además, la tardanza de las ayudas concedidas por la administración que llegan, dijo, "siempre bajo demanda o petición, rellenando papeles". "A pesar de ello en muchas ocasiones no tenemos respuesta. El problema sanitario no ha quedado resuelto", enfatizó.
RESPONSABILIDAD DE AZNAR
El ex marido de Pilar Manjón y padre de su hijo Eulogio Paz testificó también esta tarde y describió la angustia hasta el momento en que les confirmaron su fallecimiento. Culpabilizó, además, de forma directa al ex presidente del Gobierno José María Aznar e incluso apuntó que en un libro escrito por este "dice cosas como que la sociedad no era consciente de la amenaza del terrorismo islamista hasta el 11 de marzo". "Pido que se asuma la responsabilidad como ha pedido el propio Aznar", apostilló.
Agregó que la fundación que lidera el ex presidente, la FAES, llegó a anticipar "lo que se nos venía encima" y describió que cuando se produjo la conocida como foto de las Azores, comentó a varios amigos: "Aquí nos van a pegar un pepinazo".
Por su parte, la madre y ex mujer de dos fallecidos en la masacre, Isabel Casanova, relató que cuando tuvo noticia de los sucedido su reacción fue "salir corriendo a casa de su madre "y apoyarme en ella". Solicitó "responsabilidad para los gobernantes del momento y respeto a las víctimas".
Por último, uno de los heridos en la estación de El Pozo, describió como vivió el momento de la explosión y destacó que aún tiene "metralla en el organismo". "Reclamo justicia", pidió
Los testimonios provocaron emoción en la sala. Incluso algunos de los letrados se mostraron afectados por los relatos de las víctimas. Al término, el presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez, interrumpió la sesión diciendo: "Creo que necesitamos 20 minutos de descanso".
'Abu Dahdah', líder de Al Qaeda en España, cree que el 11-M lo cometieron miembros de la secta Takfir Wal Hijra (Anatema y Exilio) como consecuencia de la Guerra de Irak
"Lo que ha pasado con el 11-M es inadmisible, aunque a mí no me extraña que pasara esto por la guerra de Irak"
17-04-07 - elpais.com
El sirio Imad Eddin Barakat Yarkas, alias Abu Dadah, fue condenado en 2006 a 12 años de cárcel por el Tribunal Supremo como líder de la red terrorista Al Qaeda en España. Hoy ha comparecido como testigo en el proceso por los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid que se sigue en el pabellón de la Audiencia Nacional en la Casa de Campo, pero apenas ha podido aportar algo de luz. Ha negado que conociera las intenciones asesinas de la célula islamista a la que se acusa de la matanza, y sólo ha admitido que mantenía tratos comerciales con Jamal Zougam, uno de los supuestos autores materiales del ataque.
Preguntado por la fiscalía por qué pidió comparecer ante el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón tras la matanza, Abu Dadah ha explicado que "tenía interés para explicar que era inadmisible", "que no se pueden hacer esas cosas". "No me extrañaba [que hubiera ocurrido] por la guerra de Irak, porque en nuestra cultura el abuso genera odio", ha dicho, "pero llegar a ese nivel bajo nuestra ideología está prohibido".
Además de a Zougam, el testigo ha admitido que conocía a alguno más de los encausados: a Mouhannad Almallah Dabas (miembro de la célula islamista para el que la Fiscalía pide 12 años de cárcel), porque en alguna ocasión le arregló una lavadora y coincidió con él en la mezquita; también en el templo vio a Serhane Abdelmajid Fakhet, El Tunecino, uno de los miembros del grupo que se suicidó en Leganés días después del atentado. Pero ha negado conocer al resto de implicados por los que se le ha preguntado.
Abu Dadah ha dicho que, en su opinión, el atentado lo cometieron seguidores de la doctrina takfir, aunque ha dicho que no conoce a nadie relacionado con esta línea de pensamiento. Esta doctrina de islamismo radical, que está también detrás de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, era la profesada por uno de los líderes de la célula, Jamal Ahmidan, El Chino (muerto también en Leganés).
Según la ley islámica, takfir es pronunciar anatema contra alguien porque se ha desviado del islam y se comporta como los infieles. El castigo es la muerte. Takfir wal Hijra (Anatema y Exilio) es una línea de islamismo radical que nació en los años 60 en Egipto y propugna la aplicación de esta pena, es decir, la eliminación de los infieles. Tienen permitido comer durante el Ramadán, beber alcohol y fumar y comportarse en general como un occidental, disimulando así para llevar a cabo sus fines asesinos.
Ficha resumen de Europa Press
OSÉ GARZÓN. PROPIETARIO DE LA FURGONETA RENAULT KANGOO
- Indicó hoy que entre las cintas de música del automóvil localizó, una vez le fue devuelta la furgoneta, una en árabe. "De momento la junté con las otras y luego me di cuenta de que no era mía. No me la reclamaron y al cabo de unos días se la llevé al juez Del Olmo", dijo.
- Un año antes del robo del vehículo le desapareció uno de los juegos de llaves de la furgoneta cuando se encontraba descargándola en la puerta de la nave donde tenía su negocio.
DANIEL FERNÁNDEZ. AYUDANTE DE MINERO MINA CONCHITA
- Dijo que a principios de 2004 notó la desaparición en Mina Conchita de cinco o seis cajas de dinamita, de unos 25 kilos cada una, que habían dejado ocultas tras una chapa metálica.
- Recordó también que un grupo de trabajadores detectó entre el segundo y tercer nivel de la mina unas etiquetas del centro comercial Carrefour.
JUAN CARLOS MECO. PASAJERO TREN
- Reconoció ante el tribunal al suicida Alekema Lamari como una de las personas a las que vio aquella mañana en el convoy.
- Vio a "tres personas con unas mochilas" que le llamaron la atención por la tonalidad de su piel "oscura pero de un tono rojizo". Añadió que parecía que los hombres estaban "esperando algo" y "no hacían más que mirar hacia atrás".
Mª CRISTINA MARTÍN. NOVIA DE ZOUHIER
- Dijo que el acusado Rafa Zouhier le hablaba de que manejaba, en ocasiones, explosivo. "Me dijo que era para abrir cosas como cajas fuertes o coches", indicó.
- Explicó que después de los atentados, el acusado le dijo que había "síntomas" en su casa de que se había producido una explosión y que "había que eliminarlos".
JOSÉ ANGEL MORAN. MINERO MINA CONCHITA
- Ratificó la declaración del ayudante de minero Fernández sobre la aparición en la explotación de unas etiquetas del centro comercial Carrefour. En estas tiendas el grupo liderado por Jamal Ahmidan que se encargó de la sustracción de los explosivos compró antes del robo mochilas y macutos para transportarlos
CONRADO PÉREZ TRONCO. VIGILANTE MINA CONCHITA
- Precisó que en un plazo de tiempo de entre dos y tres años la Guardia Civil únicamente se desplazó a la explotación "en un par de ocasiones".
ISRAEL LÓPEZ. MINERO MINA CONCHITA
- Dijo que en muchas ocasiones vio "cajas de explosivos" en el exterior en Mina Conchita.
EDDIN BARAKAT YARKAS ALIAS ABÚ DAHDAH
- Declaró hoy ante el tribunal que los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid "no le extrañaron" y los consideró una consecuencia de la guerra de Irak. Indicó que en la cultura musulmana "la guerra y el abuso generan odio".
- Tachó la masacre de "inadmisible" y dijo que ese tipo de actuaciones están prohibidas por "nuestra ideología" y que únicamente las practican determinadas sectas que actúan por iniciativa propia. "No se pueden hacer esas cosas", agregó.
RUBEN IGLESIAS. AMIGO DE TRASHORRAS
- Indicó que José Emilio Suárez Trashorras le contó que "unos moritos" iban a acudir a Avilés a visitarle.
ROBERTO LOPEZ. DIRECTOR FACULTATIVO DE MINA CONCHITA
- Dijo que en una inspección realizada por la Guardia Civil en junio de 2004 en la que estuvo presente los agentes localizaron Goma 2 ECO y Goma 2 EC en distintos puntos de la explotación
JUVENTINO PEREZ. VIGILANTE DE MINA CONCHITA
- Indicó que es cuñado de Emilio Llano y confirmó las declaraciones anteriores.
JOSÉ ANTONIO RIESGOS. MINERO MINA CONCHITA
- Declaró, en la misma línea que sus compañeros, sobre la desorganización en Mina Conchita
SEIS VÍCTIMAS: FRANCISCO JAVIER GARCÍA, ISABEL CASANOVA, ANTONIO MIGUEL UTRERA, EULOGIO PAZ, A.V., JESUS RAMIREZ.
- Relataron esta tarde ante el tribunal las consecuencias de la masacre sobre ellos mismos o sus familiares directos. Durante más de una hora cargada de emotividad, los testigos detallaron los acontecimientos de la mañana del día 11 de marzo y pidieron condenas máximas para los culpables y responsabilidades políticas para el Ejecutivo que gobernaba en 2004.
RICARDO GUTIERREZ. AMIGO DEL ACUSADO ANTONIO TORO
- Indicó que Antonio Toro le presentó a Rafa Zouhier durante un fin de semana que ambos pasaron en Madrid.
EMILIO FERNÁNDEZ. ADMINISTRADOR DE CAOLINES DE MERILLES
- Explicó que ni la denominada Policía Minera ni la Guardia Civil "impuso nunca una sanción" a la empresa.
JORGE LUIS DE LA TORRE GONZÁLEZ. CONTABLE DE CAOLINES DE MERILLES
- Precisó que el consumo de explosivo en los cuatro o cinco meses precedentes a los atentados fue de 1.200 kilos. Indicó que el consumo medio alcanza mensualmente los 1.500 kilos por lo que "desde la perspectiva de los números" nada le hizo pensar en la existencia de anomalías o alteraciones.
BEATRIZ HIGUERO. PROPIETARIA DEL TOYOTA COROLLA EN EL QUE "EL CHINO" BAJÓ LOS EXPLOSIVOS
- Dijo que la Guardia Civil le preguntó por el acusado José Emilio Suárez Trashorras y "una persona con nombre árabe" el día 5 de marzo de 2004.
AGENTE DE LA GUARDIA CIVIL
- Actuó como instructor en las declaraciones de varios detenidos en relación con la trama asturiana de los explosivos.
MOHAMED EL IDRISSI. AMIGO DEL ACUSADO MOHAMED LARBI BEN SELLAM
- Negó que su amigo le propusiera viajar a Irak para llevar a cabo la yihad.
