1/4/05

Otras reseñas relativas a la autoría del 11-M

La policía halla similitudes entre el 11-M y atentados en Israel

01-08-05 - EL PAÍS

El juez Juan del Olmo solicitó un informe acerca de "precedentes de teléfonos encontrados en presuntos miembros de organizaciones terroristas islamistas". El 1 de julio, tomando como base el artefacto desactivado que se encontró en la comisaría de Vallecas, la policía remitió su informe. En ese aparato se "habían realizado modificaciones tales como un orificio en la carcasa por donde poder pasar los cables conectados al vibrador y donde se unirían mediante empalme los cables del detonador". El primer precedente que se cita es un teléfono intervenido en una operación policial del 24 de enero de 2004 en Barcelona. Ese teléfono presentaba "dos orificios en su parte superior trasera, coincidentes con rebajes por donde se introducen los tornillos de sujeción entre ambas caras sin que pudiera determinar ninguna finalidad". Fuera de España, aclara la policía en su informe, "se tiene conocimiento de la utilización de teléfonos como sistema de activación en artefactos explosivos y fundamentalmente en la zona de Israel". El informe cita un teléfono móvil recuperado en Gaza en 2002, "en el que se observan modificaciones consistentes en la adición de cables en su parte superior". Cita otro teléfono también recuperado en Gaza, "transformado mediante la adición de cables por su parte inferior para activar un artefacto improvisado". "Igualmente se sabe", concluye el informe, "en la misma zona de Israel, de otros artefactos en los que también se han utilizado teléfonos como sistema de activación".

Unos meses después de este informe, Del Olmo volvió a preguntar a la Policía si existían semejanzas entre el artefacto explosivo que se aprecia en el vídeo que los terroristas grabaron en el piso de Leganés antes de suicidarse con "otros a nivel nacional e internacional".

Los tres terroristas que aparecen en ese vídeo llevaban dos cinturones bomba y un chaleco bomba. "Según la información que obra en nuestros archivos", señala el informe, "este tipo de artefactos explosivos ha sido empleado con relativa frecuencia en Israel desde 1993 por grupos terroristas palestinos. Desde entonces, su uso se ha extendido a otros puntos de la geografía mundial, pero siempre relacionado con el terrorismo radical islámico".

También se analizaron las imágenes de los archivos del ordenador intervenido a Rabei Osmal El Sayed, El Egipcio, donde se aprecia un chaleco bomba que, a juicio de la policía española, tiene similitud con el que viste uno de los tres terroristas del piso de Leganés.

En España, aclara el informe, se ha empleado la técnica de disposición del explosivo alrededor del torso y cintura del terrorista en una ocasión por parte de ETA para ocultar el explosivo e introducirlo dentro del edificio de la Bolsa de Bilbao.



El Tunecino adoctrinó al 'comando' del 11-M con soflamas originales de Osama Bin Laden

24-04-05 - Jorge A. Rodríguez

Uno de los ideólogos y autores materiales del 11-M, Serhane Ben Abdelmajid Fakhet, el Tunecino, tenía en su poder textos originales de soflamas de Osama Bin Laden, el jefe de la red Al Qaeda, que repartía para su adoctrinamiento a los miembros del comando. Los textos eran en ocasiones cuestionarios enviados por e-mail, con preguntas muy concretas, que eran contestadas por algún miembro de Al Qaeda. Las reuniones eran amenizadas con vídeos de asesinatos de soldados rusos en Chechenia, emboscadas en Argelia o entrenamientos de terroristas en Afanistán. Y así, hasta finales de 2003.

Los 35 tomos del sumario del 11-M enviados por el juez Juan del Olmo a la comisión parlamentaria que investiga la matanza arrojan luz sobre algunas incógnitas de los atentados y confirma, al menos, que los terroristas se inspiraban en Al Qaeda. Uno de los más imbuidos por la doctrina de Bin Laden, según casi todos los detenidos y numerosos testigos era el Tunecino.

Por ejemplo. Mouad Benkhalafa, primero testigo y luego detenido, declaró que Sernahe solía solicitarle a Khalid Zemini Pardo (también relacionado con la célula española del 11-S) "fotocopias de manifestaciones de Osama Bin Laden para repartirlas posteriormente en reuniones que mantenían en el piso" del Tunecino. Serhane, al principio de vivir en España, "no era muy religioso", pero se radicalizó al trabar amistad con Amer el Azizi, un alto cargo de Al Qaeda en Europa, según declara el propio Zemini Pardo.

A partir de entonces, el Tunecino invitaba a desayunar a su casa a muchos de los extremistas luego detenidos o muertos, para mostrarles vídeos "sobre matanzas de niños y paisanos en Chechenia por parte de los rusos". Las sesiones se completaban con el visionado de otros vídeos en los que se ven acciones armadas de guerrilleros chechenos (uno de sus dirigentes residió en España durante dos años), Argelia, e incluso degollamientos de soldados rusos caídos presos.

Soflamas de Bin Laden

Mouad Benkhalafa le contó a la policía que guardaba aún algunas de las soflamas de Bin Laden que repartía el Tunecino, así como una entrevista en papel que supuestamente consiguió a través de Internet, mediante el correo electrónico serhane2004@yahoo.es. El juez pidió a Yahoo Ibérica que le remitiera todos los correos que envió, los que recibió y, además, la libreta de direcciones que utilizara.

Uno de los testigos cuenta un detalle para explicar cómo se había radicalizado Serhane. En un mercadillo, cerca de la mezquita de la M-30, el Tunecino se enfrentó a dos norteamericanos que acababan de comprar sendas camisetas en un tenderete. Cuando ya las habían comprado, pasó a su lado, les preguntó la procedencia y, al contestarles que eran de EE UU, les quitó las camisetas, arrancó el dinero de la mano del comprador y se lo tiró a los dos turistas.

Eso fue por el verano de 2003, cuando Serhane ya no ocultaba su intención de cometer un gran atentado en España. Así se lo contaron al juez al menos cuatro de los detenidos, incluido uno de los supuestos autores materiales, Basel Ghalyoun. En las reuniones que se celebraban en casa de otro detenido, Faisal Allouch, se llegó a escuchar de boca del Tunecino que con los miles de personas que estaban muriendo en Irak por el ataque combinado anglo-estadounidense tampoco pasaba nada si morían unos centenares en Europa.

En esos días, el Tunecino se declaraba salafista de la doctrina Takfir Wal-Hijra, la misma que se le atribuía a Mohamed Atta, el supuesto jefe del comando que perpetró los ataques contra las Torres Gemelas y el Pentágono. Por este motivo, dos de sus acólitos, Mohamed y Rachid Oulad (muertos en suicidio como el anterior en Leganés), decían de Serhane que "era un ángel". Fue tras una conversación en la que el Tunecino ponderó los atentados de Casablanca.

El perfil de Serhane como uno de los ideólogos del 11-M estaba ya dibujado por la policía pero faltaba aún situarlo en la escena del crimen. Eso lo ha hecho un taxista, que asegura que el 11 de marzo, a las 7.10, lo recogió con su vehículo en el polígono de las Mercedes, a la altura de la empresa Bimbo. El taxista asegura que lo reconoció posteriormente, cuando vio su imagen en El PAÍS. Una vez en comisaría señaló sin ningún género de dudas al Tunecino como el hombre con barba que no paraba de hablar por el móvil que recogió en las proximidades de la carretera de Barcelona, que discurre en una trayectoria similar a la de los trenes de la muerte.

Por otro lado, la agencia Europa Press informa de que Rabei Osman El Sayed, Mohamed el Egipcio, usaba una dirección de correo, en una empresa que ofrece un servicio gratuito de e-mail en Internet, en el que figuraba el 11 de marzo de 2004 como la fecha de nacimiento de quien lo contrató. A preguntas del juez instructor de los atentados del 11-M, Juan del Olmo, el imputado afirmó que este correo se lo creó un tal Abdalah en Milán y que con esta dirección era con la que contactaba con su familia en Egipto. La dirección electrónica kishkmohamed@yahoo.com fue abierta el día 4 de febrero de 2004, supuestamente por un ciudadano palestino que trabajaba esporádicamente como pintor.



El Chino montó las bombas en Chinchón

23-08-05 - Jorge A. Rodríguez (El PAÍS)

La policía ha cerrado uno de los círculos del 11-M. Parte de Lavapiés y, tras pasar por la estación de El Pozo, Chinchón y Leganés, regresa al barrio multiétnico de Lavapiés. Tirando del hilo de la tarjeta telefónica recuperada de la única bomba desactivada, los investigadores han interrelacionado, sin género de dudas, el locutorio de Lavapiés de Jamal Zougam con el robo de los explosivos en Avilés, con la casucha de Chinchón (Madrid) en la que se montaron las bombas y con la casa de Leganés en la que se suicidaron siete terroristas. Además, en el último informe entregado al juez Juan del Olmo, la policía revela que Jamal Ahmidan, El Chino, montó, al menos, una de las bombas, porque su huella dactilar estaba en un soporte de tarjeta localizado en Chinchón. Y descubre que Serhane Ben Abdelmajid, El Tunecino, usó una de las tarjetas que vendió Zougam para telefonear a su familia antes de suicidarse en Leganés.

La Unidad Central de Inteligencia de la policía entregó el pasado 19 de mayo al juez Juan del Olmo el llamado "informe judicial actualizado", de 54 folios, sobre el papel jugado en la trama por Jamal Zougam. En el texto, la policía, "en estrecha colaboración con personal de distintas empresas de telefonía móvil, principalmente Amena", desentraña el viaje de 230 tarjetas telefónicas de Amena compradas en dos tandas por aquél. De la mayoría de ellas no se sabe nada. Pero de 15, casi todo. Y casi todo gira sobre lo mismo: el grupo de terroristas que montó las bombas en Chinchón y se suicidó en Leganés.

La pesquisa arranca del número de teléfono 652 282 963. Es el que estaba en la bomba que no explotó en El Pozo y fue desactivada. Ésta tarjeta "había sido comprada, junto a otras 29, en fecha 25 de febrero de 2004, en el establecimiento Sindhu Enterprise (...) por el locutorio tienda Jawal Mundo Telecom", es decir, el que regentaban en Lavapiés los hermanastros Jamal Zougam y Mohamed Chaoui, y Mohamed Bakali. Esta primera pista sirvió para detectar otros números de teléfono y seguirlos. Así, por ejemplo, gracias al rastreo del número 665.040.605, se supo que El Chino había viajado, el 28 de febrero de 2004, a Avilés para recoger los explosivos que le había comprado al ex minero José Emilio Suárez Trashorras.

La pesquisa condujo entonces a Chinchón. De las 30 tarjetas que vendió Zougam, siete "fueron introducidas en un terminal, marcando el número PIN, sin hacer llamada alguna bajo la cobertura del BTS (estación base o poste repetidor) de la localidad de Morata de Tajuña, un día antes de los atentados, entre las 16.00 y las 19.00, encontrándose entre esas tarjetas la que fue hallada en la bolsa que contenía el explosivo desactivado e intervenido en la estación del Pozo".

Esa pista condujo a la casucha de Chinchón, cuyo repetidor telefónico más cercano es el antedicho de Morata. Durante el registro, los investigadores encontraron "el soporte de una de estas siete tarjetas", el plástico troquelado con el que se venden, en concreto la del número 652 282 947, en la que fue revelada "una huella del fallecido en el piso de Leganés Jamal Ahmidan, lo que probaría su plena implicación en la confección directa de los artefactos explosivos".

Ésta línea de investigación llevó a descubrir que los terroristas habían alquilado un piso en la calle de Carmen Martín Gaite, en Leganés. Cuando la policía llegó a ese domicilio, el 3 de abril de 2004, fue recibida con intenso fuego de ametralladoras. Poco antes de suicidarse, El Tunecino y los hermanos Rachid y Mohamed Oulad Achka activaron a las 19.15 la tarjeta número 653 026 047, procedente de la partida de 30 vendidas por Zougam, para "despedirse de sus respectivas familias antes de la explosión", que acabó con la vida de siete terroristas y un subinspector del GEO.

Pero, si sólo se activaron en Chinchón siete de las tarjetas utilizadas en los atentados y en éstos se utilizaron 13 bombas, faltan seis tarjetas para otros tantos artefactos. El informe ofrece varias pistas que se refieren, justamente, a otras seis tarjetas que fueron igualmente activadas bajo el repetidor de Morata. Cinco proceden de un segundo lote de 200 tarjetas, que también fueron activadas en ese punto y con las que los terroristas se han intercambiado llamadas. La sexta, con el número 653 026 053, procede del lote original de 30 y, como las anteriores, "ha sido activada en alguna ocasión bajo la BTS de Morata" y "ha mantenido contactos con teléfonos móviles utilizados por los integrantes de la célula terrorista". La pesquisa aclara también que otra de las tarjetas del mismo lote "fue recuperada en el interior del móvil que portaba Jamal Zougam en el momento de su detención". Círculo cerrado.

1.035 teléfonos sin identificar

Las investigaciones sobre los teléfonos que, de una u otra forma, se han relacionado con el 11-M han supuesto un trabajo descomunal para las fuerzas de seguridad y las compañías telefónicas, especialmente las de móviles. Tres datos dan idea de la magnitud del esfuerzo: se ha seguido el rastro de 230 tarjetas telefónicas relacionadas directamente con la matanza, se ha seguido el rastro de más de 11.000 llamadas y, por si fuera poco, quedan 1.035 teléfonos sin identificar plenamente.

El trabajo que mejores resultados ha dado es el de seguimiento de las 230 tarjetas vendidas por Jamal Zougam, porque ha permitido relacionar los escenarios de los crímenes con las guaridas de los terroristas y a los propios radicales islamistas entre sí. Quedan por identificar seis teléfonos que, supuestamente, fueron los que estallaron en otras tantas bombas.

Pero el seguimiento de las más de 11.000 llamadas efectuadas entre 2003 y 2004 por los distintos teléfonos utilizados por los terroristas ha abierto un abanico de investigación difícilmente abarcable.

El pasado 9 de mayo, la Comisaría General de Información entregó al juez Juan del Olmo "el listado de teléfonos sin identificar relacionados con el atentado del 11 de marzo de 2004". La lista ocupa 15 folios a cuatro columnas: una dedicada a los teléfonos móviles, otra a los fijos (incluidas líneas 900 y 902), la tercera sólo para números extranjeros y la cuarta, para otros, en general.

La suma total es de 1.035 teléfonos, de los que 793 son móviles de diferentes compañías españolas. La lista de los fijos se eleva a 132 números, la inmensa mayoría de Madrid, pero también los hay de Barcelona, Asturias, Toledo, Navarra, Granada, Vizcaya, Cuenca y Cádiz. La relación de los números extranjeros, que incluye fijos y móviles, se eleva a 87, y lleva hasta Marruecos, la mayoría, pero también hasta Reino Unido, Yugoslavia, Portugal, Bélgica, Holanda, Suecia e Italia. Faltan otros 23 números que o están codificados, o son abreviados o, simplemente, son errores.



Los suicidas veían en los autores del 11-S "un ejemplo a seguir"

28-11-05 - El PAíS

El ordenador hallado semidestruido en Leganés contenía, entre otros, un vídeo titulado Memoria del aniversario de los ataques del 11-S, creado el 25 de septiembre de 2002, por la empresa Sahab (nubes). La película describe la vida de los jefes de los comandos que perpetraron el 11-S y asegura que sus 19 integrantes son "ejemplos de muyahidines a seguir".

- Loa al 11-S. El vídeo hace un panegírico sobre Mohamed Atta (piloto del avión que se estrelló contra la torre norte del World Trade Center), Marwan Al Sumí (Torre Sur) y Hans Manjour (Pentágono), pero no menciona al jefe del cuarto comando, Ziad Samir Jarrah, cuyo avión se estrelló en Pensilvania "sin alcanzar su objetivo, el Congreso". "Durante el vídeo, una voz en off describe la humillación del pueblo árabe por parte de EE UU e Israel".

- Bin Laden, "un mito". Se trata de un fichero sonoro, del 2 de octubre de 2003, en el que un imán llamado Yaser, con acento de Arabia Saudí, que defiende la yihad como única solución para dar salida a situación del mundo islámico, con especial atención a Irak. Justifica el terrorismo en Palestina para hacer frente al ejército invasor. Califica a Bin Laden como "un mito" que devuelve la dignidad al pueblo musulmán. "Sin razón alguna critican a Osama Bin Laden y a los muyahidines, ¿acaso se puede matar al palestino y al americano no?", dice.

- Armas de guerra. Un documento actualizado el 3 de mayo de 2005, editado por la Oficina de Servicios para la Dirección de Campamentos y Frentes de la Yihad, incluye un manual sobre el uso de armas automáticas Sten, HK, Uzi y Sterling. Los terroristas del 11-M dispararon con dos ametralladoras Sterling a los policías que les cercaron en Leganés.

- Atentados en Irak. El 18 de febrero de 2004 el ejército de Ansar al Sunnam difundió un vídeo sobre la situación en Irak tras la caída de Sadam Hussein, en el que se incluye la comisión de cinco atentados contra las fuerzas de EE UU.

- "Foro del terrorista". Un texto de 12 páginas, titulado La tercera Guerra Mundial, explicaciones con fotos y mapas añadidas. El Mundo tras el 11-S, fue extraído de la web pro yihad Foro del Terrorista musulmán.

- Brigadas de la muerte. Es una alocución del dirigente de Al Qaeda Aiman Al Zawahri, de enero de 2004, en el que advierte de nuevos ataques de las llamadas Brigadas de la Muerte (nombre usado por los terroristas del 11-M) y de que "existen más grupos preparados para golpear y llevar la muerte para conseguir el paraíso".

- Manual de explosivos. Es un texto de dos páginas donde se dan consejos para manipular explosivos sin peligro.



La policía halla decenas de foros de Internet y correos electrónicos usados para el 11-M

28-11-05 - Jorge A. Rodríguez

La policía está investigando a los usuarios de casi un centenar de direcciones de correo electrónico con las que los autores del 11-M intercambiaron mensajes en las fechas previas a los atentados y hasta el suicidio colectivo de Leganés. Un informe recién entregado al juez Juan del Olmo incluye un listado de direcciones utilizadas por varios de los terroristas, así como documentos extraídos de foros y grupos de discusión de Internet. Entre ellos figura un manual sobre el uso como detonador de teléfonos móviles, otro para cometer atentados, textos de Al Qaeda y vídeos sobre seis atentados contra fuerzas de EE UU en Irak.

Los discos duros de dos ordenadores y seis dispositivos portátiles de almacenamiento de datos (memoria USB) hallados en las ruinas de Leganés se han revelado como una inagotable fuente de información sobre los preparativos del 11-M. La Comisaría General de Información acaba de entregarle al juez un compendio de todo lo que ha encontrado en esos dispositivos.

Las memorias USB halladas en Leganés tras el suicidio de siete terroristas el 3 de abril de 2004 (en la explosión asesinaron al geo Francisco Javier Torronteras) estaban en bastante buen estado, pero no uno de los discos duros. Éste ha sido clonado y reparado por una empresa especializada, que recuperó los archivos y los copió en un CD "reproduciendo la misma estructura del disco duro".

El ordenador más jugoso era el perteneciente a Jamal Ahmidan, El Chino, supuesto autor material del 11-M y uno de los siete suicidas. En él sólo estaba configurada una cuenta de correo (rguayo1@madritel.es), para cuya apertura se facilitaron los datos de la compañera sentimental de El Chino, de quien tiene un hijo. La cuenta fue dada de baja el 12 de agosto de 2004 por falta de pago.

Mensajes con Almallah

El usuario de ese ordenador mantuvo contactos frecuentes con Muhannad Almallah Dabas, el islamista que fue detenido, liberado (aprovechó para afiliarse al PSOE) y detenido de nuevo, a través de las direcciones mohamadabbas@gawab.com y mohamadabbas@mail2muslim.com. Lo que no se ha podido rastrear, aunque se está intentando, es el contenido de los mensajes que se intercambiaron.

Los terroristas también entraron en numerosos grupos de discusión de Internet, de los que se bajaron documentos y de donde también extrajeron otras direcciones de correo de los usuarios que más les interesaban. Así, destaca la dirección electrónica zubeiddah1417@hotmail.com.

El líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, tuvo como lugarteniente hasta su detención en Pakistán en diciembre de 2001, a Abu Zubaydá. Éste fue quien reclutó al portorriqueño José Padilla, también conocido como Abdulá al Mujahir, un antiguo pandillero de Chicago y delincuente de poca monta en Florida, acusado de preparar una bomba sucia para atentar contra su país, EE UU. Ahora va a ser juzgado por lo civil, bajo la acusación de conspiración en favor de grupos terroristas islamistas.

Entre las 66 direcciones analizadas en ese ordenador (también se investigan varias decenas más halladas en el ordenador de Abdelhak Chergui, detenido y liberado) figura una colectiva, que deja pocas dudas sobre sus usuarios o sobre de qué se hablaba: iraqresistance@iraqpatrol.com.

Los investigadores están especialmente interesados en los textos que les facilitó un tal Abu Banan (con la dirección ababanan@hotmail.com) a través de documentos depositados en grupos de discusión. Uno de ellos se refiere a cómo deben comportarse los terroristas en caso de ser detenidos, e informa "a los luchadores sobre lo que les puede pasar en la cárcel en caso de ser detenidos". Otro es un manual sobre cómo deben camuflarse los explosivos para atentar en mercados, autobuses, estaciones, centros públicos y restaurantes. También se informa sobre "operaciones con coches trampa por medio de un temporizador o mando a distancia".

El ordenador también fue utilizado para el montaje del vídeo de reivindicación de la matanza de Madrid que estuvo perdido hasta el verano pasado. Las imágenes sobre atrocidades cometidas por las fuerzas de ocupación en Irak que fueron incluidas en dicha película fueron remitidas desde otra dirección de correo electrónico, abuabdmalik@hotmail.com, que también está siendo investigada.

Los agentes de la Comisaría General de Información han comprobado que al menos uno de los ficheros alojados en la subcarpeta de borrados del ordenador (10858_rsayl.Damar) es un documento de Word "atribuido a Abdullah, apodo por el que se conocía a Abdennabi Kounjaa", otro de los supuestos autores materiales del 11-M y también muerto en el suicidio colectivo. Es un texto de 36 páginas, escrito en árabe, pero de izquierda a derecha (a la manera occidental), cuyo título es Carta contra los no creyentes, escrita el 21 de mayo de 2003 por Nassar Bin Hamad el Fahd. Se trata de la extensión de una fatwa (decreto religioso) para utilizar armas de destrucción masiva.

La investigación topa con una enorme dificultad. La mayoría de los correos pertenecen a servicios gratuitos de correo en Internet, especialmente de Hotmail. Para estas cuentas no es necesario ser fiel al contestar las preguntas para suscribir el contrato, aunque sí queda rastro del ordenador desde la que se ha configurado.

Además, los agentes han comprobado que los correos no tienen que ir necesariamente de una dirección a otra. Basta con que dos personas, aunque estén en distintos continentes, conozcan la dirección y la clave de acceso. Uno de ellos puede escribir un correo, pero no tiene por qué enviarlo. Le basta con dejarlo en la carpeta de borrador. El destinatario sólo tiene que acceder con las claves compartidas, ir a la carpeta de borrador, leerlo y escribir la contestación sin enviarlo. El otro usuario repite este último paso, de forma que del mensaje no queda ni rastro una vez que se borra.



La policía sospecha que el 'comando' ensayó el atentado para fijar la hora de las explosiones

21-11-05 - El PAÍS

La policía está convencida de que el comando que perpetró el 11-M, compuesto por entre nueve y 13 personas, ensayó los atentados en los trenes para ajustar los horarios de las explosiones. Además, dispone de datos que indican que hicieron simulaciones del recorrido en una web oficial que calcula el tiempo que se invierte en los recorridos entre varias estaciones. Sólo un retraso evitó que el tren que estalló en Atocha lo hiciera en el túnel del paseo de Recoletos, y el de la calle Téllez, en la estación de Atocha. Los otros dos convoyes cumplieron el horario. Los agentes creen que parte del comando residía en Alcalá de Henares, donde montaron en los trenes. No han hallado ni el piso donde vivían ni un tercer coche que usaron para llegar a la estación.

Los investigadores creen que los 13 teléfonos utilizados en las bombas fueron alterados y manipulados en un mismo punto. Sin embargo, sólo siete de ellos fueron activados, el día antes, en la casa de Chinchón (Madrid) que se había convertido en la guarida de los terroristas. Entonces, ¿dónde fueron activados los otros seis? Por el momento se ignora, pero están convencidos de que fue en Alcalá de Henares. Varios testigos han reconocido a dos de los terroristas como las personas que estuvieron cenando la noche antes en un conocido restaurante de la ciudad de Cervantes.

La decisión de partir desde Alcalá de Henares, de subir a los trenes en la citada estación, fue tomada una vez que los terroristas comprobaron los horarios de los trenes, a fin de que estallaran entre las 7.37 y las 7.39. Las comprobaciones, según las fuentes consultadas, se hicieron de dos formas. Una, comprobando el recorrido en los trenes, en los mismos horarios en los que luego se perpetraron los crímenes. La otra, tras acudir a una página web oficial, en la que basta con escribir la estación de partida y la de término para que haga una simulación del horario de parada en cada una, en las intermedias y el tiempo que dura el recorrido.

Sin embargo, el tren que estalló en Atocha sufrió un retraso de un par de minutos, lo que hizo que la entrada en la estación del que reventó en la calle de Téllez también demorase dos minutos su entrada en la estación. Así, la primera bomba reventó en Atocha a las 7.37 horas con 47 segundos, la segunda a las 7.38 horas con 36 segundos y la tercera, cuatro segundos después. Esa secuencia, de haberse producido en el túnel de Recoletos, posiblemente en la estación subterránea, hubiera provocado muchísimas más víctimas, y sin posibilidad de rescate. Justo en ese intervalo explotaban dos bombas en la estación del Pozo del Tío Raimundo y otra en la de Santa Eugenia. Las últimas explosiones fueron las de la calle de Téllez, entre las 7.38 y las 7.39.

La policía ha revisado el tráfico de llamada de móviles en todos los postes repetidores del recorrido entre Alcalá y Atocha para localizar posibles llamadas de los terroristas con anterioridad al 11-M. Sin éxito. También ha hecho el mismo rastreo en Alcalá, sin éxito también, entre otros motivos porque desconoce como mínimo los números de las tarjetas y los teléfonos utilizados en seis de las bombas.

Esta segunda pesquisa ha sido efectuada ante el convencimiento de que varios de los terroristas partieron de Alcalá, donde residían. Es una conclusión por eliminación. Si el comando estaba compuesto por nueve personas, como inicialmente se pensó, pudieron llegar hasta el punto de origen en dos coches: la Renault Kangoo que tenía una cinta coránica (junto a la que un testigo vio a sólo dos sospechosos) y un Skoda Fabia, con los que posiblemente viajaron desde la casucha de Chinchón. Pero si, como parece más probable, fueron 13 terroristas (uno por mochila o bolsa bomba), falta un transporte para tres de ellos.

Los agentes han intentado, sin éxito, localizar ese tercer coche. Como no lo han encontrado y tampoco tienen rastro de seis de los teléfonos de las bombas, creen que éstos tuvieron que activarse en esa ciudad. Por ello se han esforzado en encontrar otra supuesta base de los terroristas en Alcalá de Henares, también sin frutos.



Halladas en el ordenador de 'Mohamed El Egipcio' fotos de un chaleco y un maletín preparados para explotar

23-09-04 - EL PAíS

La policía italiana ha encontrado en el ordenador del presunto celebro del 11-M, Rabei Osman, alias Mohamed El Egipcio, diversas imágenes de artefactos explosivos listos para preparar atentados. La Cadena SER ha tenido acceso a esas pruebas materiales.

Rabei Osman, detenido en Milán el pasado 7 de junio tenía en su ordenador las fotografías de varias bombas preparadas para ser detonadas. Una de ellas es un maletín de color rojizo de los utilizados como portafolios en cuyo interior estaban conectados en serie ocho cilindros de metal que contienen el explosivo, y que van unidos a un teléfono móvil similar a los utilizados par los atentados de Madrid. El maletín contiene también tornillos largos y tuercas perfectamente alineadas a lo largo de toda la superficie para que actúen como metralla.

Artefactos similares a los de Atocha

Fuentes del grupo de artificieros de la policía, los Tedax, han asegurado que son "más sofisticados que los de Madrid pero similares en diseño y manera de ser accionados". Sin embargo, su capacidad destructiva podría ser superior debido a los envases cilíndricos metálicos a presión en cuyo interior está el explosivo. En total, calculan que el maletín podría contener alrededor de dos kilogramos de explosivo sólido probablemente prensado y dentro de la gama de la dinamita como la utilizada el 11-M.

Un chaleco bomba con interruptor

El otro artefacto cuyas fotografías tiene la policía italiana, es un chaleco largo con varios bolsillos en los que están estos mismos cilindros de metal pero que serían accionados por un simple interruptor.

Según fuentes consultadas por la Cadena SER, es presumible que este artefacto pudiera ser utilizado por un terrorista suicida, ya que no hay ningún sistema electrónico para programar la hora de la explosión, sino únicamente un botón interruptor.






La casa de Chinchón donde se planificó el atentado era un centro de terroristas islamistas

31-07-05 - EL PAÍS

La parcela número 2 del Polígono 44 de Chinchón, en las cercanías de Morata de Tajuña, a unos 45 kilómetros de Madrid, albergó durante semanas a seis de los siete terroristas islamistas que se suicidaron en un piso de Leganés apenas 21 días después de cometer el mayor atentado que ha sufrido España.

La investigación policial y judicial ha reconstruido, basándose en lo encontrado en esa finca, la vida en un chalé que ha podido ser en los últimos años el centro de otras conspiraciones terroristas relacionadas con lo que los islamistas denominan "guerra santa", según los agentes que han buscado pistas en la parcela de Chinchón.

En el sumario instruido por el juez Del Olmo figura el último informe policial sobre todas las investigaciones relacionadas con la casa donde se prepararon las bombas que mataron a 191 personas que viajaban en la mañana del 11 de marzo de 2004 a bordo de cuatro trenes de cercanías.

Las principales conclusiones de ese informe, sobre el que el juez ha levantado el secreto de sumario, son las que siguen:

- Propietarios. Los dueños de la parcela de Chinchón son Nayat Fadal Mohamed y su marido, Mohamed Needl Acaid. Éste fue procesado por el juez Baltasar Garzón por supuesta pertenencia a banda armada, en relación con el sumario 35/01 sobre la célula de Al Qaeda en España vinculada a los atentados de septiembre de 2001 en Estados Unidos.

Mohamed Needl, según la investigación de Garzón, es uno de los muyahidin que Abu Dahdah -cerebro de la célula española de Al Qaeda- envió a Bosnia. Tras su regreso a España, en 1996, trabajó junto a otra persona en labores de apoyo financiero y de ayuda a la infraestructura de la Yihad Internacional. Needl, según la policía, usó en aquel periodo tarjetas de crédito falsas, "defraudando casi dos millones de pesetas e intentado defraudar otros siete millones...".

Por todas estas cuestiones, los investigadores no descartan "que la mencionada finca [donde se preparó el atentado del 11-M] haya sido utilizada ya con anterioridad como parte de la infraestructura del movimiento yihadista al que estaba adscrito Needl".

- Primer arrendatario. Mustapha El Maymouni (preso en Marruecos por su implicación en los atentados de Casablanca) alquiló la finca en octubre de 2002. Maymouni era amigo de Abu Dahdah (preso y a la espera de sentencia como cerebro de la célula de Al Qaeda en España). Maymouni dejó la casa para volver a Marruecos, donde fue detenido en mayo de 2003 al ser relacionado con los atentados de Casablanca.

- El Tunecino, intermediario. Para alquilar la casa, Maymouni se valió de Serhane Ben Abdelmajid, El Tunecino, al que la policía atribuye desde el principio un papel principal en la preparación y ejecución de los atentados del 11-M.

El Tunecino era cuñado de Maymouni -estaba casado con una de sus hermanas- y se suicidó junto a otros seis terroristas en el piso de Leganés al verse acorralado por la policía.

- El Chino, nuevo arrendatario. El 28 de enero de 2004, apenas 42 días antes del atentado, la finca de Chinchón es alquilada a Youssef Ben Salah, identidad falsa usada por Jamal Ahmidan, El Chino, el terrorista del 11-M que se encargó de conseguir la dinamita para los atentados y que, como El Tunecino, se suicidó en el piso de Leganés. Como intermediario del alquiler también intervino El Tunecino. Como el propietario estaba en prisión, como consecuencia del procesamiento de Garzón, en el contrato de alquiler firmaron en su lugar Walid Altarakji y Mohamed Badr Ddin.

Tomando como base todos estos alquileres, los investigadores apuntan en su informe: "No hay que descartar que hubiese sido el propio Sarhane [El Tunecino] el que sugirió o tomó la decisión de ubicar en Chinchón la base de operaciones para la planificación y preparación de los artefactos explosivos utilizados en los atentados del 11-M, dado que era un lugar apartado y que reunía ciertas condiciones de intimidad".

- El explosivo. "Fue trasladado directamente desde Asturias a la finca de Morata, siendo almacenado en el zulo construido a tal efecto y al que se incorporan paneles de porexpán para su aislamiento". En el interior de la finca, según el informe policial, "fue planificada, al menos en una parte del área operativa, la ejecución de los atentados del 11 de marzo, así como la preparación de los artefactos explosivos". Entre los datos que aportan los investigadores para hacer esta afirmación figura el seguimiento de las tarjetas de los teléfonos móviles usados por los terroristas para fabricar sus bombas. Dichas tarjetas fueron activadas "como primera y última vez bajo la estación base de Morata de Tajuña".

En los trabajos de construcción del zulo, según la investigación, intervinieron dos ciudadanos marroquíes que están en prisión y que la policía "no descarta" que conocieran el objetivo último de la obra que hacían.

- Perfiles genéticos. Por si fueran indicios insuficientes, los estudios de huellas y de perfiles genéticos de las distintas pruebas recogidas en la finca han identificado dentro de la casa de Chinchón a seis de los suicidas de Leganés, a los que se encontraron explosivos y detonadores de la misma partida que la robada en la mina Conchita y que la utilizada en los atentados de los trenes.

En el chalé de Chinchón estuvo, según la investigación, el ex minero José Emilio Suárez Trashorras, que facilitó a los terroristas supuestamente el robo de los explosivos utilizados en el atentado de los trenes.

En la parcela también estuvieron algunos agentes de la Guardia Civil unos días antes del atentado del 11 de marzo de 2004 como consecuencia de una denuncia vecinal, que había sospechado de una actividad irregular dentro de la finca.

Los agentes visitaron el chalé, hicieron una inspección visual desde fuera y concluyeron que, de haber alguna irregularidad, se refería a que los inquilinos de esa vivienda podían ser trabajadores sin permiso de residencia en España.



Conversaciones interceptadas a Rabei Osman, 'Mohamed El Egipcio': "El 11-M fue un proyecto mío"

02-12-04 - El PAÍS

"Los atentados de Madrid son un proyecto mío. Los mártires que allí murieron eran mis queridísimos amigos". Ésta y otras afirmaciones en el mismo sentido permitieron a la policía italiana detener, el pasado 7 de junio en Milán, a Rabei Osman el Sayed, Mohamed el Egipcio, de 33 años, uno de los cerebros del 11-M y que estaba en busca y captura por orden del juez Juan del Olmo.

El Egipcio puso en alerta a la policía italiana días antes de su captura cuando fue interceptada una llamada telefónica en la que proclamó: "Estamos listos para el martirio". Su relación con el 11-M se estableció cuando, en la misma conversación, añadió: "Fue todo una idea mía

[la matanza de Madrid]. Yo no pude estar con ellos cuando sucedió, pero sí pude hablar con ellos antes. Eran mártires y eran mis amigos del alma Me siento muy triste por no haber subido al cielo con ellos. Me costó mucha paciencia y estudio. Fue mi proyecto y me llevó dos años y medio".

A continuación, se transcribe la parte más significativa del diálogo del El Egipcio con uno de sus seguidores.

Rabei. Mira lo que hacen a nuestros hermanos en Irak, lo que hacen a los árabes, mira las cárceles, mira qué humillaciones ¿no es mejor morir? (...) tengo tantos amigos que han muerto mártires en Afganistán, en la cárcel. Hay una cosa que no te escondo el atentado de Madrid ha sido un proyecto mío y los que han muerto mártires son mis amigos más queridos.

Yahia. Ahh.

Rabei. El hilo de Madrid soy yo. En el momento del hecho no estaba allí pero, te digo la verdad, antes de la operación, el día 4, he tenido contactos con ellos... Como abras la boca tendrás problemas, yo me muevo solo y ellos trabajan en grupo.

Yahia. ¿Murieron mártires?

Rabei. Cinco han muerto mártires y a ocho les han arrestado. Son los mejores amigos, amigos del corazón, amigos fieles (...) Este proyecto me ha costado tanto estudio y paciencia, he necesitado dos años y medio. Ten cuidado. No digas nunca nada (...) ni siquiera al teléfono.

Yahia. ¿Ni con la tarjeta?

Rabei. No, de ninguna manera, porque estas informaciones no las sabe nadie. Todos mis amigos están muriendo uno tras otro (...) Hay dos grupos preparados para el martirio. El primero parte el 20 o el 25 del mes que viene hacia Irak, hacia Siria. Son cuatro que están preparados para el martirio (...)

Yahia. Sí

Rabei. Los pasaportes egipcios no van bien. En España han sido comprados al precio de 200 o 300 euros, depende del color; pasaportes franceses, marroquíes, sirios, ingleses y paquistaníes. Están en el mercado. No es un problema (...)

Yahia. Estoy preparado para sacrificarme.

Rabei. (...) ¿Por qué no te ocupas de coger informaciones sobre la Embajada y sobre los movimientos de los funcionarios? Trata de conocer a alguno de la Embajada porque nos va servir, siempre, si nuestros hermanos quieren entrar o salir. Que sepas que nuestros hermanos necesitan informaciones sobre los consulados en Europa (...) Que sepas que ha habido un grupo preparado en Holanda. Después, por diferentes motivos, el nudo se ha deshecho (...) Que sepas también que he conocido a otros hermanos, que poco a poco he creado con pocas cosas; antes eran camellos, criminales; yo les he hecho conocer la fe y ahora son los primeros que preguntan cuándo es el momento de la yihad. Alguno se ha ido a Afganistán y otros están orando y esperando".

En otra conversación, Rabei le habla a su interlocutor sobre el motivo de su huida de España, en 2003:

Rabei. Después del 11-S me vi obligado a desplazar todo de España a París porque en España había demasiado movimiento de los servicios secretos (...) He empezado con las cosas normales, hasta llegar a las cosas más importantes.



Informes policiales desvelan que la célula terrorista del 11-M 'tenían un proyecto de continuidad delictiva' y planeaba nuevos ataques

03-07-04 - EFE

Informes de la Unidad Central de Inteligencia de la Policía revelan que los terroristas tenían planeados nuevos atentados que se vieron frustrados tras el suicidio colectivo en LEganés.

Entre estos objetivos para futuras acciones se encontraba una finca de recreo de la Comunidad de Madrid frecuentada por familias judías, a una hospedería judía en Avila y un colegio infantil británico ubicado en el madrileño barrio de La Moraleja.

Así se desprende de los informes de la UCI remitidos a la comisión parlamentaria que investiga los atentados del 11 de marzo.

En los informes se revelan algunos datos de la investigación policial, entre ellos el contenido de documentos intervenidos en el piso de Leganés (Madrid) donde se suicidaron siete terroristas islamistas el pasado 3 de abril.

En esos documentos se hacían, según la Policía, varias referencias a potenciales objetivos terroristas "de índole religioso" como la finca de recreo "Masada" ubicada a 35 kilómetros de Madrid y dedicada a la organización de campamentos infantiles, seminarios y otras actividades "a las que suelen acudir los domingos y festivos familias de origen judío".

Otros posibles objetivos serían, según los mismos documentos, la hospedería denominada "Hospedería de la Sinagoga" de Avila y el barrio residencial de La Moraleja, en Alcobendas, dentro del que se ubica el colegio infantil británico "Brains".



Los terroristas de Leganés tenían vídeos del asesinato de los agentes del CNI en Irak

05-12-04 - EL PAíS

El disco duro del ordenador hallado por las fuerzas de seguridad entre los escombros del piso de Leganés (Madrid) donde se suicidaron el 3 de abril siete supuestos implicados en la masacre del 11 de marzo en Madrid contenía vídeos con brutales escenas de atentados, incluidas imágenes grabadas por televisiones tras el asesinato de siete agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en las afueras de Bagdad (Irak) en noviembre de 2003. En ese disco duro, según informó ayer la cadena SER, hay también una enciclopedia sobre armamento de combate e incluso un manual sobre guerra nuclear, así como indicaciones muy precisas sobre fabricación de explosivos.

El pasado 3 de abril, siete de los presuntos implicados en los atentados de los trenes que mataron a 191 personas e hirieron a 1.500 se suicidaron en Leganés cuando estaban rodeados por la policía. En esa operación falleció también un miembro de los GEO, Francisco Javier Torronteras.

Tras la brutal explosión que voló el edificio de la calle de Carmen Martín Gaite, los investigadores hallaron entre los escombros páginas del Corán y otros libros islámicos y 30.000 euros (que presumiblemente procedían de la venta ilegal de tarjetas de teléfono prepago y de drogas), así como un ordenador muy deteriorado por efecto de la deflagración. Los especialistas han logrado finalmente acceder a la información almacenada en el disco duro.

Voces de imanes saudíes

Los archivos de sonido contienen voces de diferentes imanes de Arabia Saudí en los que hacen llamamientos a la guerra santa. En los vídeos almacenados en el disco duro se observan imágenes brutales de atentados cometidos contra soldados estadounidenses, así como parte de las imágenes que grabaron varias televisiones sobre el asesinato de los siete agentes del Centro Nacional de Inteligencia español, el 29 de noviembre del pasado año a unos 30 kilómetros al sur de Bagdad.

En una de estas imágenes aparece el permiso de conducir y una tarjeta de identidad de uno de los siete agentes secretos asesinados. Esa persona llevaba pocos días en Irak, ya que iba a relevar a otro compañero, el mismo caso que otros de los asesinados. En los dos vehículos atacados viajaban dos grupos de cuatro agentes (uno resultó herido), el que llevaba cuatro meses destinado en Irak y los compañeros que iban a proceder a relevarlos.

Abdelkrim Bensmail, uno de los presos detenidos por el juez Baltasar Garzón por la planificación de un atentado en la Audiencia Nacional en octubre, había invitado a café a otros reclusos en la prisión asturiana de Villabona precisamente para "celebrar la muerte de los infieles" en esa emboscada a las afueras de la capital iraquí.

En el registro a Bensmail se le halló un papel con el nombre de dos etarras que dio lugar a más especulaciones sobre la relación de los terroristas de ETA con islamistas.

Enciclopedia de armamento

Según informó ayer la cadena SER, el disco duro contenía además una enciclopedia sobre armas de guerra y automáticas. Figura como editora una organización hasta ahora desconocida para las fuerzas de seguridad: la Oficina de Servicios para la Dirección y Frente de la Yihad (guerra santa).

Además se ha encontrado un manual escrito en árabe sobre cómo fabricar explosivos y un texto de 100 paginas titulado Introducción a la cultura militar, con manuales sobre aspectos referidos a la guerra convencional, a la guerra de guerrillas y a la guerra nuclear.

Los manuales contienen indicaciones muy precisas que incluyen dibujos de granadas de mortero que determinan los objetivos que pueden ser derribados con este tipo de armamento, según las fuentes consultadas por la cadena SER.


Un disco duro repleto de 'fatwas' e imágenes de atentados en Irak

04-08-05

El ordenador recuperado por la policía en el piso de Leganés donde se suicidaron el 2 de abril de 2004 siete de los terroristas responsables del 11-M estaba repleto de fatwas o edictos religiosos que justificaban la yihad y de vídeos sobre atentados cometidos en Irak. Esa es la conclusión de la policía en el informe que hace llegar al juez, tal y como consta en el sumario. El disco duro de dicho ordenador pudo ser clonado y su información pudo ser analizada por los investigadores: no había en su interior datos relevantes sobre la elaboración de los atentados, pero sí se podía determinar que los usuarios pertenecían a unas de las corrientes salafistas imperantes en Europa y más difíciles de detectar, según el análisis policial. Las imágenes de vídeo que contienen escenas de atentados cometidos en Irak contra las fuerzas de ocupación están grabadas de forma casera por miembros de las fuerzas rebeldes. En una de las escenas aparece la imagen de un permiso de conducir y de la tarjeta de identificación de uno de los agentes españoles del CNI asesinados en Irak el 29 de noviembre de 2003.

El análisis del contenido del ordenador no ofrece datos relevantes en cuanto a la elaboración de los atentados de Madrid, pero sí recopila numerosos documentos y vídeos que muestran el grado de adoctrinamiento de los terroristas. Según las conclusiones de la policía, el ordenador probablemente fue utilizado por Jamal Ahmidan, El chino, y por su compañera sentimental, con la que tuvo un hijo. Hay también documentos explicativos de la confección de bombas de distinto tipo, ninguno de ellos coincidente con las elaboradas para estallar en Madrid, y sobre el uso de distintas armas de fuego, además de explicaciones de tipo histórico sobre la guerra de guerrillas.

La mayoría de fatwas contenidos en el disco duro están relacionadas con la corriente Takfir Wal Hijra, una corriente sobre la que los expertos policiales destacan que "recluta a sus militantes dentro del ámbito delicuencial, como se ha demostrado en las recientes investigaciones llevadas a cabo por las autoridades francesas. Como consecuencia de ello, este grupo constituye la base logística de casi todos los grupos terroristas islamistas que operan en Europa". Según la policía, los Takfir, como así los denomina, "consideran lícito matar a todos los infieles, incluso a los musulmanes que no siguen su rígida conducta, así como a los niños para que éstos no pequen en el futuro". De ahí que sus blancos sean escogidos tanto de manera indiscriminada como selectiva, siempre en función de sus intereses. "Sus miembros se constituyen en pequeñas células, aunque en la cúspide de la organización se suele situar un emir [jefe]", dice el informe. En cuanto a su modus operandi, la policía reconoce que no es fácil detectar a los miembros del Takfir por la cautela con la que actúan y porque "fingen costumbres no acordes con los preceptos coránicos (...) tienen una capacidad inigualable para infiltrarse en las sociedades occidentales". Según la policía, "pueden beber alcohol, comer carne de cerdo, tener relaciones sexuales con mujeres libertinas..." Sus contactos son muy fluidos con elementos asociados a bandas de delincuentes comunes.

Uno de los vídeos es una alocución de un imán, llamado Mohamed Fizazi, residente en Tánger, que justifica la yihad defensiva dada la situación de sometimiento del pueblo musulmán por parte de Estados Unidos e Israel. El citado imán cumple actualmente 30 años de prisión como inspirador de los atentados de Casablanca.



La policía revisa miles de llamadas hechas el 11-M desde los cuatro trenes atacados

06-01-06 - Jorge A. Rodríguez

Los investigadores del 11-M saben casi todo sobre siete de las 13 bombas utilizadas en los atentados de los trenes, pero de las otras seis no tiene ni un solo dato. Su único convencimiento es que las seis ignotas fueron activadas con teléfonos móviles, al igual que las siete conocidas. Para intentar cortar este gran fleco de las pesquisas, el juez Juan del Olmo ha ordenado a la policía que revise todo el tráfico de llamadas de móviles registrado entre las estaciones de trenes de Alcalá de Henares y de Atocha y recogidos por los postes de telefonía situados junto a la línea férrea. La indagación se ha centrado en la compañía Amena, marca de la tarjeta hallada en la única bomba desactivada. Se trata de decenas de miles de datos.

Los encargados de la pesquisa del 11-M han recurrido a una de las máximas de la investigación: si algo no queda claro, si hay hilos que parecen no conducir a ninguna parte, hay que repasarlos para avanzar. La revisión de todas las llamadas y mensajes de texto recibidos o mandados desde los móviles que iban en los cuatro trenes atacados se enmarca en esta línea.

Es un trabajo de encaje de bolillos, a pesar de que la investigación se ha centrado en revisar el tráfico por las antenas de telefonía móvil de la empresa Amena repartidas a lo largo de la línea de cercanías que discurre entre Alcalá de Henares y Atocha. Es decir, desde la estación en la que se subieron los terroristas a los trenes hasta el punto de destino de los cercanías.

La investigación se concentra en Amena (aunque también se extenderá al resto de las compañías) debido a que la tarjeta recuperada de la única bomba desactivada es de esa empresa. Esa tarjeta y otras seis con números muy similares y de esa compañía fueron activadas la noche antes de los atentados en la guarida de los terroristas en Chinchón (Madrid). Además, los miembros del comando y el ex minero José Emilio Suárez Trashorras (supuesto suministrador de los explosivos) usaban fundamentalmente teléfonos de Amena.

Pero hay otro motivo. Resulta que el 11-M, no se sabe muy bien por qué, una alta empleada de Amena tuvo una idea: recoger, ordenar y almacenar todo el tráfico de llamadas registrado por su compañía en los repetidores situados a lo largo de la línea férrea atacada. Las fuentes consultadas no saben precisar qué movió a esa empleada a tomar esa decisión y rechazan aportar cualquier dato que permita identificarla. Lo que sí saben es que esa labor provocó algunos problemas con las comunicaciones de Amena a lo largo de la vía en las horas posteriores a los atentados, que mataron a 191 personas e hirieron a 2.000.

Teléfonos en los convoyes

Gracias a ese rapto de genialidad de la empleada de Amena, los investigadores han probado que los siete teléfonos que se conoce que se utilizaron en las bombas viajaron realmente en los trenes el 11 de marzo. Y ahora puede permitir localizar los otros seis teléfonos.

Dado que se conoce la hora exacta de cada una de las explosiones y que tanto los aparatos como las tarjetas habrían resultado destruidos por los estallidos, se trata de delimitar qué teléfonos estuvieron funcionando en los vagones desde las siete de la mañana y no volvieron a tener movimiento alguno a partir de las ocho.

La investigación, de tener éxito, permitiría probar el origen de esos seis teléfonos desconocidos y saber cuándo y dónde fueron activados. Aclararía también si, como se sospecha, el comando estaba formado por dos grupos, uno que partió de la casucha de Chinchón y otro que, supuestamente, salió de la misma Alcalá. Y también dejaría claro si las tarjetas de los móviles desconocidos formaban parte de las 100 compradas el 25 de febrero de 2004 por Jawal Mundo Telecom, el locutorio de Jamal Zougam en el barrio madrileño de Lavapiés.

Todos los datos van a se introducidos en la base de datos llamadas Infopera (que almacena los tráficos de llamadas para efectos policiales y judiciales) y se van a cruzar con los datos hallados en registros domiciliarios (agendas, facturas, otros móviles) o encontrados en poder de los detenidos.

Los agentes de la Comisaría General de Información encargados de este trabajo pretenden tenerlo acabado antes de que el juez concluya su auto de procesamiento en las próximas semanas.

Esos cruces de datos, en otros aspectos de las pesquisas, han llevado a aclarar extremos hasta ahora no suficientemente claros. Hasta hace sólo unos meses, los investigadores sospechaban que, además de la casucha de Chinchón, los terroristas disponían de otra vivienda por la zona de Arganda del Rey.

Esto es así debido a que las llamadas controladas a Jamal Ahmidan, el Chino unas veces eran rebotadas por el poste de Morata de Tajuña (el más cercano a la guarida de los terroristas) y otras por el sito en el kilómetro 32,9 de la N-III (Madrid-Valencia), a la altura de Arganda del Rey.

Los ingenieros de Amena han explicado que se trata de dos repetidores contiguos y que las llamadas, por sobrecarga u otra razón, pueden ser rebotadas por una antena u otra, aunque esté algo más alejada. Igualmente se ha aclarado que el móvil con el que Rachid Oulad Akcha viajó a Asturias tuvo tráfico de llamadas el 11-M con el repetidor de la calle de Holanda, en Leganés, que corresponde con el piso de la calle de Carmen Martín Gaite en el que este terrorista acabaría suicidándose el 3 de abril siguiente con otros seis terroristas.