20/3/07

Seis agentes avalan la cadena de cutodia de la bolsa bomba desactivada la noche del 11-M

Los policías detallan el viaje del explosivo desde El Pozo al Ifema y desde allí a Vallecas

21-03-07 - José Yoldi / Jorge A. Rodríguez (EL PAÍS)

"Fue un poco caos ese día". Así justificó un agente de la comisaría del Puente de Vallecas que el 11-M no incluyeran la bolsa-bomba encontrada en El Pozo y desactivada en el parque Azorín en el inventario de los efectos a devolver a las víctimas. Seis policías avalaron ayer que el artefacto explosivo fue recogido en El Pozo y que nunca se perdió la cadena de custodia, a pesar de que, junto con otros efectos introducidos en bolsones de basura, fue paseado por medio Madrid: de la comisaría de Villa de Vallecas a la de Puente de Vallecas. de aquí al recinto ferial de Ifema y vuelta a Puente de Vallecas.

Y por lo que declararon ayer los seis agentes, no sólo fue un poco caos, sino un caos completo, aunque comprensible teniendo en cuenta que los agentes, varios de ellos con un mes de antigüedad, se enfrentaron al mayor atentado de la historia de España, con 191 muertos y más de 1800 heridos, lo que significó cadáveres quemados, cuerpos desmembrados, trenes destrozados y cientos de bolsas y mochilas por todas partes, entre las que había varias bombas sin explotar.

En ese contexto, los abogados reclamaban ayer que los testigos se acordaran de dónde encontraron una bolsa determinada, si tenía el cable azul o negro, si el azul de la bolsa era más claro o más oscuro o si tenía números identificativos.

La policía 88163, que descubrió la bomba en la comisaría de Puente de Vallecas cuando con otro compañero confeccionaba la relación de efectos encontrados en El Pozo, dijo que al examinar el último bulto que contenía una de las grandes bolsas de basura, vio un teléfono móvil azul del que salían unos cables que entraban en un paquete. Como era evidente que se trataba de una bomba, afirmó la agente, lo comunicó a su superior, la subinspectora de guardia, e iniciaron el desalojo de la comisaría y en especial de los calabozos, en los que había detenidos. La agente aseguró que tuvo la bolsa a la vista hasta que los Tedax la desactivaron en el Parque Azorín.

Esta policía afirmó que cuando descubrió la bomba ya llevaba dos horas elaborando el inventario de los efectos encontrados en El Pozo, aunque luego la relación de las bolsas fue completada por otro equipo de la citada comisaría. Sin embargo, la agente no pudo recordar junto a qué otros efectos se encontraba la bomba ni en qué punto concreto del inventario pararon para desactivar el ingenio explosivo.

Otros cinco policías destinados en la misma comisaría afirmaron que recogieron las grandes bolsas de basura que contenían los efectos de las víctimas y que estaban amontonadas en la estación de El Pozo por orden del comisario y que en dos furgonetas las trasladaron primero a la comisaría de Villa de Vallecas. El responsable de esa dependencia no permitió que se dejasen allí las bolsas y por ello los dos vehículos se dirigieron a la comisaría de Puente de Vallecas. Pero ya había llegado el comisario, quien ordenó que trasladasen los efectos al recinto ferial del IFEMA, donde se estaba centralizando el auxilio a las víctimas de los fallecidos. Las bolsas fueron depositadas en el pabellón 6 y custodiadas por efectivos de la Unidad de Intervención Policial (UIP). No obstante, una hora después, los agentes tuvieron que ir a buscarlas y trasladarlas de nuevo a la comisaría de Puente de Vallecas, para su inventario. Todos los agentes aseguraron que las bolsas estuvieron siempre bajo custodia policial, sin que nadie las abriera o las tocara.

Esas afirmaciones desmontan una de las bazas claves de la teoría de la conspiración, defendida por el PP, que parte de la sospecha de que la bomba de Vallecas no fue recogida en la estación de El Pozo, si no que fue colocada allí por alguna mano negra, que tampoco identifican a quien pertenece aunque sugieren que podría tratarse de algún policía afecto al PSOE, con la finalidad de desalojar al PP del poder.

Sin embargo, el letrado de la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo, Antonio Segura, no quería bromas con el tema y preguntó al testigo: "Durante el tiempo que usted estuvo custodiando esa bolsa, ¿observó que algún policía de la escala superior, de la ejecutiva o guardia civil o alguna otra persona abriese alguna de esas bolsas e introdujese dentro de ella alguna mochila azul?". La respuesta del policía fue tajante: "No".

En la sesión de ayer, otros agentes narraron cómo registraron la infravivienda de Chinchón y encontraron allí detonadores, algunos quemados y otros enteros, y munición, así como un zulo recubierto de aislante térmico, donde presumiblemente se guardaron los explosivos. Otros agentes relataron el registro del domicilio de Hicham y Hamid Ahmidan, primos del jefe operativo de la célula islamista, Jamal Ahmidan, El Chino, donde se encontró grandes cantidades de hachís y éxtasis, así como fuertes sumas de dinero, con el que supuestamente se iba a financiar la operativa del grupo.


Las declaraciones de la sesión de hoy se han centrado en el hallazgo y transporte del Sköda Fabia y los registros de la casa de Hicham Ahmidan y de la finca de Chinchón

20-03-07 - Europa Press

AGENTE DE LA POLICÍA NACIONAL COMISARÍA DE VALLECAS. REALIZÓ EL INVENTARIO DE LOS EFECTOS DE LAS VÍCTIMAS DE EL POZO - Cuando realizaba el listado e inventario de objetos localizó una bolsa de deportes azul que contenía una de las bombas.

- La agente no pudo hoy determinar en qué bolsa de las que contenían enseres localizó el artefacto. Tras encontrar el artefacto sin explosionar --dijo-- no anotó la bolsa-bomba en el listado que elaboraba.

- No pudo recordar tampoco cual fue el número de inventario del efecto localizado inmediatamente antes de la conocida como "mochila de Vallecas".

- Extrajo un móvil de la mochila y vio que estaba conectado con cables a un paquete por lo que dio comunicación a la subinspectora que ordenó desalojar.

AGENTE DE LA POLICÍA NACIONAL COMISARÍA DE VALLECAS. REALIZÓ EL INVENTARIO DE LOS EFECTOS DE LAS VÍCTIMAS DE EL POZO - Dijo que la bolsa de deportes azul con el artefacto estaba marcada con el número 5.

- Explicó que la conocida como "mochila de Vallecas" pesaba entre 10 y 15 kilos.

POLICÍA COMISARIA DE VALLECAS 1. RECOGIÓ BOLSAS DE BASURA CON EFECTOS DE EL POZO - Llevó las bolsas a la comisaría de Villa de Vallecas donde le dijeron que no las "querían allí".

- Desde Villa de Vallecas las transportó a la comisaría de Puente de Vallecas y abandonó el servicio por otro destino.

POLICÍA COMISARÍA DE VALLECAS 2. RECOGIÓ BOLSAS DE BASURA CON EFECTOS DE EL POZO - Llevó las bolsas a la comisaría de Puente de Vallecas donde le ordenaron que las condujera al IFEMA.

- Tras depositarlas en el IFEMA y regresar le dieron orden de volver de nuevo a por ellas al recinto ferial.

- Las recogió y depositó en una sala de la comisaría. Dijo que los efectos quedaron custodiados, con distintivo y precinto policial.

POLICÍA COMISARÍA DE VALLECAS 3. RECOGIÓ BOLSAS DE BASURA CON EFECTOS DE EL POZO - Llevó bolsas de El Pozo a Villa de Vallecas y de allí a IFEMA.

POLICÍA COMISARÍA DE VALLECAS 4. RECOGIÓ BOLSAS DE BASURA CON EFECTOS DE EL POZO - Transportó enseres de las víctimas de IFEMA a la Comisaría de Puente de Vallecas y dijo no recordar si hizo el recorrido inverso.

POLICÍA INDICATIVO SAN BLAS 1. ESTUVO PRESENTE EN LA APERTURA DEL SKODA FABIA - Observó que en el maletero del vehículo había una maleta y una bolsa con pilas, dos o tres despertadores y pegamento loctite.

POLICÍA INDICATIVO SAN BLAS 2. ESCOLTÓ EL SKODA FABIA A CANILLAS - Indicó que "nadie, en ningún momento entró en el vehículo" en su "presencia".

POLICÍA NACIONAL. ESCOLTÓ LA FURGONETA KANGOO HASTA CANILLAS - Especificó que "nadie se acercó" a la furgoneta hasta que él la dejó en manos de la Científica, que portaban su acreditación visible, en el complejo policial de Canillas.

INSPECTOR POLICÍA NACIONAL, JEFE DE LOS ZETAS. ESTUVO PRESENTE EN LA APERTURA DEL SKODA FABIA - Precisó que en la maleta encontrada dentro del vehículo había una funda sobaquera para pistola y dijo que en la parte delantera encontraron cintas con grafía árabe.

INSPECTORA DE LA BRIGADA PROVINCIAL DE POLICÍA CIENTÍFICA. REALIZÓ UN REPORTAJE FOTOGRÁFICO SOBRE LOS OBJETOS DEL SKODA - Destacó que encontraron en el coche, además de lo mencionado anteriormente, un pañuelo palestino.

OFICIAL DE LA BRIGADA PROVINCIAL DE INFORMACIÓN. SKODA FABIA - Precisó que le llamó la atención la presencia en el coche de una caja vacía correspondiente a un teléfono móvil.

FUNCIONARIOS UCIE. REALIZARON EL REGISTRO DE LA CASA DE HICHAM AHMIDAN - Encontraron en la vivienda droga, dinero en efectivo y documentación falsa.

- Uno de los documentos llevaba la foto de Jamal Ahmidan, alias "El Chino", y estaba a nombre del acusado Othman El Gnaoui.

FUNCIONARIOS UCIE. REALIZARON EL REGISTRO DE LA CASA DE MORATA DE TAJUÑA - Indicaron que los perros que inspeccionaron la finca dieron resultado negativo en su detección de explosivos.

- Explicaron que localizaron un zulo construido con ladrillo y recubierto con porexpán y un hueco en el porche donde apareció munición.

El Supremo seguirá la causa contra Manos Limpias por denuncias falsas a Del Olmo y la fiscal del 11-M

  • Auto del Tribunal Supremo [PDF]

  • 20-03-07 - OTR/Press

    El Tribunal Supremo continuará con sus actuaciones contra Manos Limpias por un presunto delito de denuncia falsa al presentar una querella contra el juez Juan Del Olmo y la fiscal de la Audiencia Nacional Olga Sánchez por supuesta destrucción de pruebas del sumario del 11-M. El Alto Tribunal desestima así el recurso de súplica presentado por el sindicato de funcionarios y confirma el auto por el que archivó la querella del pasado 1 de diciembre. El Supremo afirma que no aprecia ningún tipo de delito ni en la actuación de Del Olmo ni en la de Sánchez durante la instrucción del sumario.

    "Debemos insistir junto al Ministerio Fiscal que el instructor querellado ha cumplido escrupulosamente las prescripciones legales establecidas al menos en lo que respecta a las imputaciones del querellante", afirma el auto del Supremo que acto seguido recuerda a Manos Limpias que que, "cuando la instrucción de un procedimiento fuese incompleta o defectuosa, ello no comporta la comisión de delito alguno, sino la petición de revocación del auto de conclusión del sumario para la práctica de las mismas".

    En su querella, presentada el pasado 2 de octubre, el sindicato de funcionarios imputaba al juez Del Olmo y al fiscal los delitos de inutilización o destrucción de efectos del delito, prevaricación y omisión del deber de impedir delitos o promover su persecución. Basaba su acusación en informaciones periodísticas, de las que se desprendía que se había procedido a la destrucción de los vagones objeto de atentados el 11-M -a diferencia de lo que se había hecho en Estados Unidos con las Torres Gemelas en el 11-S- lo que provocaba indefensión a los procesados. Además, afirmaba que a los siete terroristas que se habían suicidado en Leganés (Madrid), el 3 de abril, no se les había practicado la autopsia.


    LOS ARGUMENTOS DEL SUPREMO

    Ambos argumentos fueron ya rebatidos por el Supremo el pasado mes de diciembre. Respecto a los vagones, se realizó "un completísimo informe conjunto de expertos de Tedax y Guardia Civil" y "todas las pericias que se estimaron necesarias". Y en cuanto a los terroristas afirmó que no sólo "se efectuaron unas autopsias convencionales y burocráticas, sino que se procuró -y se consiguió- extremar las precauciones" con "un amplísimo y muy documentado 'informe antropológico y radiológico" firmado por tres forenses.

    Además el Alto Tribunal destaca que Manos Limpias no está personada en la causa del 11-M "ni puede aducir que por efecto de la actuación de los querellados se le haya producido perjuicio alguno, ni mucho menos la indefensión a la que alude". El auto rechaza así el recurso de súplica interpuesto por Manos Limpias contra su decisión de deducir testimonio contra esta organización, para que los Juzgados de Instrucción de Madrid determinen si cometió un delito de denuncia falsa en su querella contra Del Olmo y la fiscal Sánchez.

    El PSOE ve "intolerable" que Rajoy se desmarque de la autoría de ETA tras meses de "mentiras e insinuaciones"

    Rajoy sostiene ahora que nadie en el PP dice que ETA hiciera el 11-M (18-03-07)

    20-03-07 - Europa Press

    El portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, Diego López Garrido, aseguró hoy que le parece "intolerable" que el presidente del PP, Mariano Rajoy, haya marcado distancias con la hipótesis de la autoría de ETA en el 11-M, después de las "mentiras" e "insinuaciones" que a su juicio ha ido vertiendo el PP en estos años.

    En rueda de prensa en el Congreso, López Garrido fue preguntado por una entrevista de Rajoy en el 'Diari de Girona', donde asegura que "no hay nadie en el PP" que achaque a ETA la matanza de Atocha. "Si alguien lo dice yo le exigiré que lo pruebe, y si no lo prueba, le diré que no lo puede decir", agregó el líder del PP.

    El dirigente socialista se declaró "atónito" por estas palabras y manifestó su "estupor" recordando, por ejemplo, la versión que sostuvo el Gobierno del PP en los días posteriores a los atentados. "¿Por qué no has estado mintiendo entonces?", se preguntó.

    A su juicio, las palabras de Rajoy resultan "intolerables" habida cuenta de que, según dijo, el PP lleva todo este tiempo "torpedeando" la investigación del juez instructor, "deslizando insinuaciones" y "utilizando" el 11-M para ejercer la oposición al Gobierno.


    Fernández Bermejo critica que el juicio por los atentados de Madrid sea objeto de "otro paralelo" de los medios

    El ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, criticó hoy durante una intervención en el Congreso ante los parlamentarios socialistas que el juicio por los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid sea objeto de "otro paralelo" de los medios, puesto que, en su opinión, afecta al trabajo de "los magistrados, fiscales y abogados que se enfrentan al juicio más importante de la historia de este país".

    A su juicio, todos ellos "merecen más sosiego y respeto porque está en juego su propia imparcialidad". Ante esta situación, Fernández Bermejo quiso hacer un llamamiento "al sosiego y a crear las condiciones" para que se de el mismo.

    Durante su discurso ante el Grupo Parlamentario Socialista, subrayó precisamente que una de las prioridades del Ministerio en lo que resta de legislatura será que "los tribunales recuperen el sosiego necesario para poder cumplir estrictamente con su función".

    "Ese sosiego significa poner trabajar sin agobios y sin interferencias del resto de poderes políticos y de los poderes fácticos sean mediáticos, económicos o sociales, que desarrollan su actividad a veces con actitudes que hacen muy difíciles el trabajo de los tribunales", concluyó el titular de Justicia.


    Zaplana considera que las sesiones del juicio no le obligan a desdecirse de sus declaraciones sobre 11-M

    Zaplana afirma "con toda seguridad" que en la Kangoo había una tarjeta del Grupo Mondragón (4-05-06)

    20-03-07 - EFE

    El portavoz del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana, aseguró hoy que los testimonios que está viendo en el juicio del 11-M, que sigue con 'gran detenimiento', no le obligan a desdecirse de sus declaraciones anteriores sobre el mayor atentado ocurrido en España.

    'Yo lo sigo (el juicio) y me lo sé', garantizó Zaplana, quien, sin querer entrar en más detalles, añadió: 'No nos hace desdecirnos de nada de nuestras declaraciones, nuestras manifestaciones y nuestros comentarios en todo este tiempo'.

    Por eso, confesó no entender la 'alegría' de algunos con el desarrollo de los acontecimientos, salvo que no sea sincera o que se trate de una 'estrategia'.

    19/3/07

    El Tedax que desactivó una bomba la noche del 11-M asegura que era diferente a las de ETA y similar a las usadas por terroristas en Oriente Medio

    Dos artificieros declaran que la mochila explosionada en la estación de El Pozo era muy parecida a la desactivada el 11-M y contenía el mismo explosivo que el encontrado en el resto de escenarios.- Un policía guía canino explica que un trozo de papel con impregnación de explosivos en el interior de una bolsa de plástico cerrada es difícil de detectar para un perro, ya que no desprende olor

    19-03-07 - Reuters

    El agente de los Tedax que desactivó una bomba hallada en una mochila el 11-M dijo el lunes durante el juicio por los atentados que el artefacto no reunía las características de los explosivos elaborados por ETA.

    "Me llamó la atención. Era distinta a las que conocíamos. No se corresponde con las que hacen otros grupos de carácter autóctono como ETA", dijo el agente del cuerpo de explosivos de la Policía Nacional. El subinspector declaró no haber visto nunca un artefacto igual. Se parecía a los que usan los terroristas en Oriente Medio.





    El testigo añadió que la bomba no explotó porque falló el empalmado de los cables y manifestó que en su opinión el artefacto fue elaborado por dos personas distintas.

    "No cuadra la concepción ingeniosa del teléfono con la pequeña chapuza de los cables. Mi opinión es que alguien hizo los teléfonos y alguien recibió las instrucciones de empalmar", indicó.





    La mochila que se encontró en la comisaría madrileña de Puente de Vallecas, adonde se llevaron los objetos recuperados en la estación de Cercanías de El Pozo, es el punto central de las comparecencias de los testigos en la sexta semana del juicio.

    Además del agente de los Tedax - la unidad de desactivación de explosivos de la Policía Nacional -, declararon otros dos artificieros, que aseguraron que la mochila de El Pozo contenía el mismo explosivo que el artefacto hallado sin explotar en Atocha y que estaba presente también en el piso de Leganés donde se inmolaron siete presuntos integrantes de la célula islamista a la que se responsabiliza de la tragedia.

    Posteriormente, un policía guía canino que revisó la furgoneta Kangoo hallada en las cercanías de la estación de Alcalá de Henares y en la que supuestamente llegaron los autores materiales declaró que su perro no detectó ningún objeto explosivo al entrar en la parte de carga del vehículo.

    En el registro posterior en dependencias policiales se encontró un trozo de papel con impregnación de explosivos en el interior de una bolsa de plástico cerrada, pero el agente explicó que un elemento así es difícil de detectar para el perro, ya que no desprende olor.

    La sesión de la tarde la abrió el portero de un inmueble de Alcalá de Henares que hacia las 7 de la mañana del 11 de marzo de 2004 vio a tres personas bajando de la Kangoo y que le llamaron la atención inmediatamente por ir excesivamente abrigadas.

    Uno de ellos, que iba totalmente tapado, llevaba una bolsa y una mochila y se dirigió a la estación, dijo Luis Garrudo, que añadió que aunque en un primer momento le dieron la impresión de que podían ser de países del Este, no lo aseguraba en absoluto, ya que luego afirmó que le parecían del Magreb.

    A continuación intervino un subinspector de los Tedax que relató la localización de una mochila en la estación de El Pozo, donde explotaron dos bombas, apoyada contra la pared frente a uno de los vagones que no explotó.

    Dentro había un móvil con cables de detonador y una masa blanquecina, pero fue imposible localizar ningún resto de explosivo tras la explosión del artefacto cuando intentaban neutralizarlo.

    El policía municipal que encontró la mochila relató su hallazgo debajo de un asiento en un vagón donde no había víctimas y cómo intentó alejarla todo lo posible por si explotaba, apoyándola contra un muro.

    También comparecieron dos trabajadores de una obra próxima a la estación de Vicálvaro que el 11-M vieron a una persona ajena a la obra cambiándose de ropa.

    El testigo identificó a cuatro personas como parecidas al hombre que vieron, entre las que están Mohamed Oulad Akcha, Rifaat Anouar - dos de los que se suicidaron en Leganés - y Mohamed Bouharrat, uno de los 29 procesados.

    En la ropa se encontró el ADN de Rifaat mezclado con el de Otman el Gnaoui, acusado de ser miembro de la célula islamista, según la fiscalía.


    Por Inmaculada Sanz y Teresa Larraz.

    18/3/07

    Rajoy sostiene ahora que nadie en el PP dice que ETA hiciera el 11-M

    "No le quepa la más mínima duda de que al final el terrorismo islamista y el de ETA estarán relacionados en algún punto." (20-06-04, Mariano Rajoy en una entrevista publicada en EL MUNDO).

    "Pues bien, ahora resulta que ETA también estaba allí, en el 11-M" ("ETA también estuvo allí" artículo de Jaime Ignacio del Burgo publicado en EL MUNDO el 09-09-06)

    El PP seguía difundiendo hasta hoy un vídeo que atribuye la autoría del 11-M a ETA y Zapatero (31-01-07)

    Martínez-Pujalte acusa al Gobierno de "engaño masivo" a la comisión de investigación por negar la relación ETA-trama asturiana (07-02-07)





    18-03-07

    Fragmento de la entrevista a Rajoy publicada en el Diari de Girona:

    -El debilitamiento que dice usted de ETA es contradictorio con los que sostienen que participó en los atentados del 11-M.

    Rajoy.- La última vez que ETA mató, antes del 30 de diciembre pasado, fue en abril de 2003. Yo no sé si alguien sostiene que ETA participó en los atentados del año 2004. Yo no tengo la más remota idea. Esto habrán de decirlo los tribunales.

    -¿Usted no lo sostiene?

    Rajoy.- No, no. Yo no sostengo nada. Hasta aquí podíamos llegar.

    -Hay gente de su partido que lo ha insinuado.

    Rajoy.- No, no. En mi partido no hay nadie que diga que ETA hizo esto. Y si alguien lo dice, yo le exigiré que lo pruebe. Y si no lo prueba, le diré que no lo puede decir. Aquí, sostengo el que digan los tribunales, que es el que he sostenido.


    Visto en 14 de abril

    R10, el quinto testigo contra Jamal Zougam

    18-03-07 - José María Irujo (EL PAÍS)

    R10, el quinto testigo contra Jamal Zougam al que nadie oyó la semana pasada en la sala de vistas donde se juzga a los presuntos autores del 11-M, vive en Rumania, pero no ha podido ser localizado para que aporte su testimonio al tribunal. Una suerte efímera para el procesado marroquí, presunto autor material de la matanza, porque lo que contó este hombre a la policía y al juez Juan del Olmo encaja, en opinión de la fiscalía, con los relatos de otras tres personas que aseguran haberle visto en dos de los trenes de la muerte.

    Primero en el que salió a las 7.10 de Alcalá, y luego en el de las 7.15, al que aguardó acompañado de otra persona, en la estación de Torrejón, según señalan los testigos. Zougam, según se deduce de estos testimonios, dejó una bomba en un tren y, con la ayuda de otro terrorista que le acompañaba en la citada parada, colocó otra en el siguiente. Eso explica su presencia y reconocimiento en dos de los escenarios diferentes de la matanza.

    El 11-M, el rumano identificado como R10, de 48 años, tomó en Alcalá el tren de las 7.15 para dirigirse a su trabajo en la localidad de Aravaca. Se sentó en el segundo o tercer vagón y comprobó que en la estación de Torrejón subieron dos hombres "hablando en árabe..., portando uno de ellos una mochila muy grande de color negro". Se fijó en ellos porque el vagón iba casi vacío y porque se separaron "pudiendo sentarse juntos".

    Uno se acomodó frente a él, dándole la espalda, y el otro, que llevaba la mochila, lo hizo cerca de la puerta. El primero giró sobre sí observando el resto del vagón "y emitió una tos anormal, que le dio la sensación de que podía ser un tipo de contraseña. Muchos pasajeros observaron curiosos su actitud". R10 no pudo observarles más porque después entró gente en el vagón. En la estación de Santa Eugenia, tras la parada del tren, y cuando llevaba recorridos unos 20 metros se produjo una explosión que dejó un reguero de cadáveres, y al rumano inconsciente. Al despertar ayudó a los heridos.

    El 16 de marzo, ese testigo señaló "sin ningún género de duda" a Zougam, de 34 años, cuando la policía le mostró un libro con fotografías, R10 aseguró que el marroquí era la persona que llevaba la bolsa y, antes de ver su imagen, lo describió como un tipo de aproximadamente 1,80, complexión normal, moreno, pelo largo, gran nariz, cara alargada y rasgos del tipo de un gitano o indio. Un fiel retrato del procesado, en cuya tienda de Lavapiés se vendieron las tarjetas que accionaron las 13 mochilas bomba.

    Zougam fue visto en ese mismo tren por otros dos testigos, dos rumanas que han aportado numerosos detalles. La identificada como C65 señaló que lo vio pasar por el vagón, que le golpeó en un hombro con la mochila que portaba y empujó a un hombre que viajaba de pie y leía un libro. No recuerda cómo iba vestido, pero sí su cara. "Estoy segura al 100% de que era él", dijo. La otra, J70, herida en la explosión, destacó que, antes de reconocerlo, no había visto su fotografía en los periódicos porque no hablaba ni entendía español.

    Zougam no sólo colocó una bomba en ese tren, sino que minutos antes se había deshecho de otra en el que salió de Alcalá a las 7.10, según se desprende de otro testimonio. Es el de un español, identificado como A27, que ha relatado al tribunal cómo un tipo "moro o gitano, de piel oscura", que asegura es Zougam, intentó colocar una bolsa azul de gran tamaño bajo el asiento. Se fijó en él porque le empujó y porque viajaban solos. El testigo se durmió y cuando despertó, a la altura de San Fernando, aquel hombre se había marchado, pero la bolsa seguía allí. "No sé si se apeó en San Fernando o en Torrejón, pero yo me di cuenta en San Fernando de que la bolsa seguía allí", relató. Al bajar del tren este testigo oyó las explosiones.

    A juzgar por los tres testigos, Zougam se bajó en la estación de Torrejón y subió al tren que había salido de Alcalá a las 7.15. Allí es donde lo vio el rumano R10, que no ha acudido a la vista oral, y las dos rumanas. "O viajaron juntos desde Alcalá o Zougam se encontró en Torrejón con otro miembro de la célula que le entregó otra bomba. Por eso los vieron juntos en el siguiente tren", explican fuentes de la fiscalía.

    La fiscalía cree "trascendental" el testimonio de R10 ante la policía y ante el juez Del Olmo porque, a su juicio, corrobora el testimonio de los otros tres testigos. La defensa de Zougam niega que participara en la matanza y resta validez a los testigos protegidos.

    La pasada semana otro testigo señaló también a Zougam y provocó confusión porque lo situó en el tren de Téllez. La fiscalía renunciará en sus conclusiones definitivas a este testimonio por "poco fiable e inverosímil". Durante la instrucción esta persona identificó a Abdelmajid Bouchar, otro de los procesados, pero en la vista oral X11 rectificó y apuntó a Zougam.

    15/3/07

    Operación Sello I y II, Operación Tigris y Operación Nova I y II

    Sentencia de la 'Operación Nova' 6/2008 (Sumario 26/2004): [DOC]

    Datadiar.tv

    Operación Sello I y II

    Contra la trama de huida de los terroristas

    La “Operación Sello” se realiza bajo la dirección del Juzgado Central de Instrucción Seis, de la Audiencia Nacional, policías adscritos a la Comisaría General de Información, han procedido a la detención de cinco personas por su vinculación con los atentados terroristas del pasado 11 de marzo de 2004 en Madrid y tiene una segunda parte en enero de 2007, en la que se detiene otras seis personas.

    Los detenidos, tres en Barcelona y dos en Madrid, son los siguientes:

    Mohamed LARBI BEN SELLAM, alias “Abou Zubair”, nacido en Tánger, Marruecos, el 10-06-77, con domicilio en Santa Coloma de Gramanet, Barcelona. Está acusado de integración en organización terrorista islamista, estragos terroristas, 192 asesinatos terroristas en grado de consumación, más de 1.000 asesinatos terroristas en grado de tentativa y delitos conexos.

    Mohamed EL IDRISSI, nacido el 01-09-76 en Beni Amarte, Marruecos, con domicilio en Villaverde, Madrid. Acusado de integración en organización terrorista islamista o colaboración con organización terrorista islamista o alguno de sus miembros, y delitos conexos a ella vinculados.

    Asan AMRANI BOUKHOBZA, nacido el 10-10-71 en Tánger, Marruecos, con domicilio en Sabadell, Barcelona. Acusado de integración en organización terrorista islamista o colaboración con organización terrorista islamista o alguno de sus miembros, y delitos conexos a ella vinculados.

    Abdenneri ESSABAR, nacido el 31-03-65 en Fes, Marruecos, con domicilio en Madrid. Acusado de integración en organización terrorista islamista o colaboración con organización terrorista islamista o alguno de sus miembros, y delitos conexos a ella vinculados.

    Individuo sin identidad constatada y conocido como Driss EL GORDO, con domicilio en Santa Coloma de Gramanet, Barcelona. Acusado de integración en organización terrorista islamista o colaboración con organización terrorista islamista o alguno de sus miembros, y delitos conexos a ella vinculados.

    Desarrollo de las investigaciones

    En el marco de las investigaciones del atentado perpetrado el 11 de marzo de 2004 en Madrid y, concretamente, en la búsqueda de personas sobre las cuales el JCI Seis de la Audiencia Nacional tiene dictada Orden Internacional de Detención, se tuvo conocimiento de la adquisición, el día 14 de marzo de 2005, de un “teléfono de seguridad”, en un centro comercial de Madrid, que fue entregado, posteriormente, a Ahmed Afalah, padre de Mohamed Afalah miembro de la célula terrorista autora de los atentados y uno de los individuos actualmente huidos.

    En las labores de adquisición y entrega a su destinatario de dicho teléfono, habría participado el marroquí Mohamed El Idrissi, siendo dirigido por un individuo que, posteriormente, fue identificado como Mohamed Larbi Ben Sellam, alias “Abou Zubair”, sobre quien existía ya una orden internacional de detención, interesada en el marco de la denominada “Operación Nova 2”, por el Juzgado Central de Instrucción número Cinco, por su pertenencia a la célula liderada por Mustapha Maymouni, Driss Chebli y Sarhane Ben Abdelmajid Fakhet, alias “Sarhane El Tunecino” en el barrio de Villaverde de Madrid, y a la que también pertenecían, entre otros individuos más, Mohamed Afalah y Allekema Lamari.

    Este grupo está considerado como uno de los focos radicales que convergieron en la comisión de los atentados del 11-M, estando la mayoría de sus miembros, bien en prisión, bien muertos como parte de la célula que se suicidó en Leganés el pasado 4 de abril de 2004.

    Larbi Ben Sellam, junto a Sarhane “El Tunecino”, serían los enlaces entre ese grupo y el liderado, por esas mismas fechas, por Rabei Osman Al Sayed Ahmed, alias “Mohamed El Egipcio” y que fue adoctrinado por los hermanos Mutaz y Muhannad Almallah Dabas.

    Este último grupo se reunía en diferentes domicilios de Madrid, destacando las reuniones en el local sito en la calle Virgen del Coro de Madrid, y que estaba formado por otros implicados en los atentados del 11-M, tales como Basel Ghalyoun y Fouad Al Morabit Amghar.

    El objetivo de la entrega del teléfono de seguridad, adquirido por Idrissi, al padre de Mohamed Afalah, sería facilitar la comunicación, por parte del propio Mohamed Afalah, a éste de su decisión de morir como “mártir” en una acción terrorista suicida en Irak. Acción que presuntamente ya se habría ejecutado, entre el pasado 12 y 19 de mayo pasado, no pudiendo por el momento precisar el objetivo concreto.

    La coordinación desarrollada por Mohamed Larbi se habría realizado con labores de apoyo de Hassan El Amrani y Driss El Gordo desde Barcelona, y de Abdenneri Essebar desde Madrid, tanto en colaboración en la huida de los buscados como en la actividad de reclutamiento de mujahidines para Irak.
    La trama Belga

    En un principio, Mohamed Afalah habría llegado hasta la Plaza Duchese Du Brabant, en Maaseik (Bélgica), el 5 de abril del año pasado, probablemente en busca de Mimoun y de Youssef Belhadj. Ante la ausencia de estos, Mohamed Afalah llamó a su hermano Ibrahim para que, a través de la familia Moussaten, se le facilitara el teléfono belga de Youssef Belhadj. Mohamed Afalah desconocía que Mimoun Belhadj había viajado ya a Siria, con intención de entrar en Irak bajo la red de Mohsen Kahybar.

    Se sabe también que Mohaed Afalah estuvo en el domicilio en Bélgica (Van Schoor, 45 de Schaerbeek) de Mourad Chabarou, alias “Mohamed Ray”, detenido el 19-06-04 por su doble vinculación, su relación con la célula belga del “GICM” y su relación con “Mohamed El Egipcio”, que acababa de ser detenido en Italia por su conexión con el 11-M.

    Mohamed Larbi Ben Sellam estaba muy relacionado con “Mohamed El Egipcio”, sirviendo de puente entre el grupo de éste y el creado en Madrid por Mustapha Maymouni. Tras la detención de Maymouni en Marruecos, por Casablanca, Mohamed Larbi desapareció para volver posteriormente a ser localizado en Madrid. En febrero de 2004 volvió a desaparecer, desconociéndose desde entonces su paradero.

    Una vez entregado el teléfono de seguridad al padre de Mohamed Afalah, éste intentó contactar con él en varias ocasiones, al parecer desde Siria y posteriormente desde Irak. El motivo no seria otro que pedir perdón a su padre y comunicarle su predisposición al martirio, mediante algún tipo de acción suicida en Irak, tal y como ya se ha dicho.
    “Operación Sello II”

    Agentes del Cuerpo Nacional de Policía detiene el día 3 de enero a cinco personas en la denominada “operación Sello II”, por su presunta relación con el terrorismo internacional. Los arrestos se produjeron en Barcelona, Tarragona, Girona, Cádiz y La Coruña. La operación fue ordenada por el juez Ismael Moreno, que sustituía al titular del Juzgado de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional , Juan del Olmo, que se encontraba de vacaciones.

    Al día siguiente, el 4 de enero, la Policía detuvo a otra persona más en Lleida en el marco de esta misma operación.

    Los detenidos están acusados de prestar colaboración a tres de los implicados en los atentados perpetrados el 11 de marzo de 2004 en Madrid: Mohamed Afalah, al que la Policía da por muerto en un atentado suicida en Irak en mayo de 2005; Mohamed Belhadj -que alquiló el piso de Leganés en el que se suicidaron siete de los terroristas que perpetraron el 11-M-; y Daoud Ouhnane, cuyas huellas aparecieron en la furgoneta Renault Kangoo en la que los terroristas trasladaron los explosivos antes de colocarlos dentro de los trenes.
    Detenidos:

    Zohaib Khadiri, arrestado en Santa Coloma de Gramanet (Barcelona).

    Djilali Boussiri, imán, detenido hacía las tres de la mañana en su piso tituado en la calle Balmes de Reus (Tarragona).

    Nasreddine Ben Laid Amri, tunecino de 30 años y técnico en telefonía, fue captuarado de madrugada en su domicilio de la calle Quirze Jordá de Vidreres (Girona).

    Samir Tahtah, que se encontraba ingresado en régimen de aislamiento en la prisión del Puerto de Santa María (Cádiz), tras haber sido detenido en su domicilio de Santa Coloma de Gramanet en junio de 2005 en el marco de la “operación Tigris” desarrollada contra células islamistas dedicadas al reclutamiento de muyahidines para enviarlos a Irak.

    Kamal Ahbar, que estaba preso en régimen de aislamiento en el centro penitenciario de Teixeiro (La Coruña). Al igual que el anterior había sido detenido en 2005 en el marco de la “operación Tigris” desarrollada contra células islamistas dedicadas al reclutamiento de muyahidines para enviarlos a Irak.

    Taha Seghrouchni, arrestado en Lleida en 4 de enero. Estaba en paradero desconocido tras haber abandonado su anterior domicilio.

    La primera fase de la “operación Sello” tuvo lugar el 15 de junio de 2005 y estuvo también dirigida a desmantelar las estructuras de apoyo a los terroristas huidos del 11-M.

    La “operación Sellos II” arranca tras el descubrimiento, a raíz del 11-M, de una infraestructura islamista en España encargada de enviar muyahidines a Irak. La investigación se dirigió hacia unas células ubicadas en Santa Coloma de Gramanet y Barcelona, donde se produjeron algunas detenciones en los dos últimos años dentro de las operaciones “Sello”, “Tigris” y “Camaleón”.

    La Policía descubrió que dos personas, Zohaib Khadiri, residente en Santa Coloma de Gramanet, y Samir Tahtah, preso en la cárcel del Puerto de Santa María, habían financiado la huida de Mohamed Belhadj, que facilitó a los terroristas del 11-M el piso de Leganés donde vivieron antes de suicidarse.

    Khadiri, Kamal Ahbar y Nasreddine Ben Laid Amri realizaron sendos envíos de 400 euros cada uno a Mohamed Afalah desde un locutorio de Santa Coloma.

    Djilali Boussiri, por su parte, servía de enlace con el argelino Daoud Ouhnane.

    Taha Seghrouchni, presuntamente implicado en la financiación del 11-M, mediante el ingreso de importantes cantidades de dinero en la cuenta de Daoud Ouhnane, así como por haber mantenido contactos telefónicos fluidos con el mismo, en fechas anteriores a los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid.

    En los registros en los domicilios de los tres detenidos en Barcelona, Tarragona y Gerona la Policía se incautó de documentación y pequeñas cantidades de dinero, así como de resguardos de envíos de dinero a Irak o resguardos de llamadas telefónicas a Afganistán, fotocopias de pasaportes y certificados falsos de trabajo, tres ordenadores, una PDA y sellos de los ayuntamientos de Zaragoza y Barcelona.


    Operación 'Tigris'

    En la Operación 'Tigris', también desarrollada el 15 de junio de 2005 se desarticula una célula dedicada al reclutamiento y envío de muyahidines a Irak, dentro de la red terrorista de Abu Musab al Zarqawi. Dirige la operación la Comisaría General de Información de la Dirección General de la Policía, en colaboración con las Brigadas Provinciales de Barcelona, Valencia y Cádiz y bajo la dirección del Juzgado Central de Instrucción Número Cinco de la Audiencia Nacional. En ella, se detiene a 11 individuos integrantes de la red.

    El núcleo central de la organización se encontraba en Siria desde donde operaban los dos principales reclutadores y financiadores de las actividades de la red islamista: Muhsin Khaybar, alias “Abdelmajid Al Libi”o “Abdelmajid Al Yasser”, y Abdel Hay Assas, alias “Abdalla”. Estas dos personas centralizaban en Siria todas las comunicaciones, vía Internet, con el resto de los operativos en diferentes países, entre ellos España. Ambos fueron detenidos en mayo de 2004 por las autoridades sirias y posteriormente entregados a su país de origen, Marruecos. Los dos activistas están acusados en Marruecos por delitos de terrorismo y pertenencia a la organización terrorista islámica Ansar Al Islam / Red de Al Zarqawi. Las actividades de esta red islamista se centraban en el reclutamiento y envío de mujahidines a Irak con el objetivo de cometer acciones terroristas suicidas contra las fuerzas coaligadas.

    Prácticamente la totalidad de los individuos detenidos ejercían actividades de delincuencia común, como el tráfico de estupefacientes, falsificación documental, robos con violencia e intimidación, etc, a través de las cuales obtenían los fondos necesarios para el mantenimiento de las actividades de la red islamista. Otros tantos integrantes de la organización desmantelada hacían llegar los fondos obtenidos, por diferentes medios (transferencias, correos personales, etc), a sus países de origen.

    Una de las personas detenidas, Tarek Hamed Hamu, lo ha fue en el centro penitenciario de Botafuego, en Algeciras, donde permanecía interno tras su detención el pasado día 02-04-05 en Ceuta en una operación contra el tráfico de estupefacientes. Dicho individuo, reclutado por la organización, había realizado, aparentemente, los rituales previos de “aceptación del martirio en una acción a favor de la sagrada Yihad”.

    Al igual que Tarek Hamed Hamu, varios de los integrantes de la red islamista investigada manifestaron expresamente su voluntad de convertirse en mártires del Islam, lo que mostraba la extrema radicalidad y peligrosidad de la mayoría de los detenidos en esta operación, dispuestos a cometer una acción terrorista de carácter suicida en el momento que así lo dispusieran los responsables de la organización.

    A los detenidos en el marco de la “Operación Tigris”, la autoridad judicial les imputa por un presunto delito de integración y/o colaboración con organización terrorista, falsificación de documento público y/o oficial con fines terroristas, tráfico de drogas, y otros. Los detenidos han sido los siguientes:

    Detenidos en Madrid:

    Omar BOULAICH LYAZIDI. Relacionado con algunos de los operativos más importantes de la red terrorista. Nacido en Tánger (Marruecos), el 22-05-78. Boulaich se dedica habitualmente al tráfico de estupefacientes y otras actividades delictivas contra el patrimonio. Ha sido detenido en su domicilio en Madrid, Paseo de la Esperanza, 45, 3º D.

    Mostafa ROUMANE. Nacido en Tánger (Marruecos), el 22-06-83. Ha participado directamente en la financiación de actividades de algunos de los operativos más importantes de la red islamista, cediendo su cuenta bancaria para la realización de transferencias. Roumane se dedica habitualmente al tráfico de sustancias estupefacientes. Ha sido detenido en su domicilio en la localidad de Getafe, calle Huertos, 12, 3º,1ª.

    Ahmed ASSAS. Nacido en Tánger (Marruecos). Conoce las actividades y ha estado en contacto con su hermano Abd-Al-Hay El Assas, dirigente de la red islamista y reclutador de mujahidines para la organización terrorista Ansar Al Islam. Assas se dedica, ocasionalmente, al tráfico de sustancias estupefacientes. Detenido en su domicilio de la calle Callao, 39, 6º D de Fuenlabrada (Madrid).
    Detenidos en Cataluña:

    Samir TAHTAH. Nacido en Douar Aknia, (Marruecos) el 14-02-77. TAHTAH aparenta ser el máximo responsable de la red respecto al reclutamiento y envío de mujahidines al conflicto iraquí. Coordina las comunicaciones con los responsables de la red en el extranjero y el posterior envío de los reclutados para cometer las acciones terroristas en territorio iraquí. Tahtah tiene antecedentes por falsedad documental. Detenido en su domicilio de la calle San Francesc, 20, bajo de Santa Coloma de Gramanet (Barcelona).

    Fouad DKIKAR, nacido en Marruecos en 1977. Ha participado en actividades de reclutamiento, selección, financiación y envío de mujahidines a Irak. Detenido en el domicilio de la calle Dalmau 6, ático 2º de Santa Coloma de Gramanet (Barcelona).

    Mustafa FILALI. Nacido en Tánger (Marruecos), el 28-12-78. Ha participado en actividades a favor de la organización terrorista en orden al reclutamiento, selección, financiación y envío de mujahidines al conflicto iraquí. Filali posee antecedentes por la comisión de un delito de robo con violencia/intimidación. Ha sido detenido en su domicilio de la calle Guardia, 14, principal, 5ª de Barcelona.

    Abadelbarie DAHANE. Nacido en Tánger (Marruecos), el 20-01-72. Contacto de algunos de los principales dirigentes de la red islamista, ha participado en actividades de financiación a favor de la organización terrorista, efectuando transferencias de dinero a otros objetivos de la red. Dahane se dedica habitualmente al tráfico de sustancias estupefacientes. Ha sido detenido en su domicilio, sito en la calle Félix Mestre Nuto, 9 de Villafranca del Penedés. (Barcelona)3-T.

    Yagoub GUEMEREG. Nacido en Tissemsilt (Argelia), el 26-09-67. Forma parte del núcleo de responsables de la red en lo relativo al reclutamiento y envío de mujahidines a Irak. Guemereg se dedica habitualmente a la comisión de delitos contra el patrimonio. Ha sido detenido en su domicilio de la calle Carders, 5, entresuelo 1ª de Barcelona.

    Detenido en la Comunidad Valenciana:

    Faruk ABIDI. Nacido en Hussein Dey (Argelia), el 01-01-84, Faruk Abidi es hermano de un operativo importante de la red islamista, Abidi, encarcelado actualmente en Argelia con cargos por terrorismo. Khaled Abidi había manifestado, como otros miembros de la red, su “disposición al martirio por la Yihad”. Faruk ha colaborado con su hermano en la financiación de actividades de la red mediante la comisión de actos delictivos. Ha mantenido contacto con diferentes operativos de la organización y conoce el entramado y actividades de la red islamista. Faruk Abidi posee numerosos antecedentes por delitos contra la propiedad y contra las personas (robos con violencia e intimidación). Ha sido detenido cuando se encontraba en el Centro de Internamiento de Extranjeros de la ciudad de Valencia, donde permanecía a la espera de resolución de un expediente de expulsión a su país natal, Argelia.

    Detenido en Algeciras

    Tarek HAMED HAMU. Nacido en Ceuta, el 24-12-78. Tarek parece ser un miembro reclutado para la red islamista, a la que abastecía de las documentaciones falsificadas necesarias para el desplazamiento de los Mujahidines hasta Irak. Había realizado, aparentemente, los rituales previos a la realización de una acción de tipo suicida a favor del Yihad. Ha sido detenido en el Centro Penitenciario de Botafuego, donde permanecía preventivo tras su detención por la UDYCO, el pasado día 02–04-05 en Ceuta, en una operación contra el tráfico de estupefacientes.

    Detenido en el Puerto de Santa María:

    Latif HAMED HAMU. Nacido en Ceuta, el 01-08-81. Hermano del anterior. Ha colaborado, presuntamente, con la red islamista en las mismas actividades que su hermano. Tanto Tarek como Latif Hamed Hamu son sospechosos de pertenecer a la organización terrorista marroquí Salafia Jihadia.


    La Operación Nova I y II

    La "operación Nova" permitió desarticular en octubre de 2004, gracias a las confidencias de Abdelkader El Farssaoui, conocido como "Cartagena", una célula islamista que planeaba atentar con un camión de explosivos contra la Audiencia Nacional, aunque el testigo protegido se ha desdicho en varias ocasiones de algunas de sus confidencias.

    “Cartagena” tiene la condición de testigo protegido por esta operación, a parte de por el Sumario del 11-M, que supuso la detención de 32 islamistas de la célula dirigida por Mohamed Achraf, que pretendía volar la Audiencia Nacional haciendo estallar un camión cargado de explosivos.

    Los detenidos pretendían adquirir una gran cantidad de explosivos para que su acción fuera extraordinariamente letal: más de 1.000 kilos de dinamita. Su intención era colocar la mitad de ellos en un camión para hacerlo estallar contra la Audiencia Nacional, en la madrileña calle de Génova. El grupo desarticulado habría estudiado el terreno.

    Esta operación policial se precipitó a partir del 14 de septiembre de 2004, cuando un testigo protegido reveló a la Comisaría General de Información de la Policía Nacional los detalles de un futuro atentado terrorista en Madrid, momento en que la investigación pasó al juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón.

    Por otra parte, la Policía vincula a algunos de los presuntos miembros de la supuesta célula islamista que pretendía atentar contra la Audiencia Nacional con el denominado Movimiento Islámico de la Juventud, algunos de cuyos miembros ya fueron investigados por el juez Baltasar Garzón en el año 2001.

    Garzón destaca, en el auto en el que decreta su ingreso en prisión, que los 18 detenidos, bajo la dirección de Mohamed Achraf, "entre el final de 2001 y principios de 2002, constituyeron un grupo terrorista organizado y estructurado, (...) de tendencia radical salafista que defiende la práctica de la yihad (guerra santa) y, con intención de ponerla en práctica en España, a través de acciones violentas como la proyectada contra el edificio de la Audiencia Nacional y las personas que hubiera en su interior, objetivo elegido por el emir, al que habrían manifestado su intención de convertirse en mártires del Islam en el momento que fueran requeridos para ello varios de los componentes del grupo autodenominado Mártires por Marruecos".

    La resolución recuerda cómo el grupo aprovechó la coincidencia de varios de sus integrantes en la cárcel de Topas (Salamanca) para estructurarse y especifica las numerosas cartas que se remitían los reclusos de exaltación a la yihad y en las que muestran su predisposición al "martirio para defender al Islam de los incrédulos a los que dicen que hay que combatir con todas las armas (incluidos los explosivos)".

    El auto de Garzón destaca también la fusión entre el grupo de Achraf con los condenados por su pertenencia al Grupo Islámico Armado (GIA). "Simultáneamente a esta labor de captación de Achraf", precisa Garzón, "otros miembros del GIA que cumplían sentencia firme por pertenencia a banda armada, como son Abdelkrim Bensmail , relacionado con Allekema Lamari, que le enviaba dinero a la cárcel, hasta el día 6 de marzo de 2004 para su manutención, Mohamed Amine Akli y Bachir Belhakem, realizaban una labor similar de proselitismo y captación de personas, presos por delitos comunes, consiguiendo de esta forma junto con el emir, con el que en alguna ocasión mantuvieron contacto, la adhesión a la causa terrorista de otras personas”.

    Además, el presunto responsable de la célula, Mohamed Achraf, detenido en Suiza, había dado ya la orden de atentar con un camión-bomba contra la Audiencia Nacional, y había llegado a decir que "no importaba el costo, pero que la acción se debía hacer con urgencia".

    Según Garzón, el atentado planeado por este grupo terrorista, denominado “Mártires por Marruecos”, iba a ser una acción suicida en la que participarían cuatro personas, incluido el propio Achraf, que se había encargado de realizar personalmente las vigilancias sobre la Audiencia Nacional y que había contactado con un palestino especialista en electrónica para que preparara el camión-bomba.

    El auto afirma que el denominado grupo de Topas estaba integrado por 15 personas, de las que cinco se encuentran huidas, entre ellas Abdellah Hawari, fugado desde febrero de 2003 mientras disfrutaba de un permiso carcelario, y que según Garzón es el hombre de confianza de Achraf. También se encuentran en paradero desconocido Mohamed Hamid, Sade Asde, Rachid Mohamed Mohamed y Mohamed Boukiri.

    Garzón ordenó la busca y captura de estos cuatro y del cuarto futuro suicida, conocido como “Abdelouahab”, así como la de Salah Ghoulam, uno de los contactos de Achraf en Bélgica y que estaba encargado de recaudar fondos para el GIA.

    Agentes de la Comisaría General de Información de la Dirección General de la Policía desarticularon una célula islamista orientada a la “Yihad”. En una operación de carácter preventivo, dirigida por el titular del Juzgado Central de Instrucción Cinco de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, desarrollada en Andalucía, Valencia, Madrid y Navarra.

    Fueron detenidos ocho presuntos integristas islámicos violentos, a los que hay que añadir otros diez que se encontraban cumpliendo condena en distintas cárceles españolas.

    Las investigaciones que permitieron llevar a cabo la “operación Nova”, se remontan al verano de 2004. El grupo desmantelado estaba compuesto por musulmanes residentes en España con antecedentes por la comisión de delitos comunes. Algunos de ellos pudieron entrar en contacto mientras cumplían condenas en diferentes centros penitenciarios. Estaban interrelacionados formando parte de una estructura bajo las directrices de un líder, y habrían mantenido numerosos contactos con otros activistas en distintos países europeos, EE.UU. y Australia.

    Detenidos:

    Smail Latrech, nacido en El Harrch (Argelia) en 1975, fue detenido en La Mojonera, El Ejido (Almería).

    Mokhatar Siah, nacido en 1975 de Mascara (Argelia), fue detenido en Gandia (Valencia). Tenía tres reclamaciones judiciales, una de ellas del juzgado de instrucción de Lorca (Murcia) por lesiones y había sido detenido en Melilla en dos ocasiones en marzo de 1998, una por infracción de la Ley de Extranjería y otra por robo con violencia e intimidación.

    Djamel Merabet, argelino, de 42 años, detenido en Málaga.

    Mourad Yala alias “Abu Anas”, nacido en Harrch (Argelia) en 1960, técnico en informática con grandes conocimientos en la falsificación y clonación de tarjetas, fue detenido en Cabañuelas (Almería). Es considerado policialmente como uno de los elementos extremistas más activos de los detenidos en la operación.

    Abdol Ghaffar Hasemi, “Medhí”, nació en Kabul (Afganistán) en 1973. Portaba pasaporte holandés y fue detenido en Cabañuelas (Almería). “Medí”, es también técnico en informática con grandes conocimientos en la falsificación y clonación de tarjetas.

    Ahmed Mohamed Ahmed, nacido en Ceuta, detenido en Madrid.

    Magid Mchmacha, nacido en 1969 en Casablanca (Marruecos), detenido en Almería.

    Majad Sahouane, alias “Abderraman” y “Abdelmajid”, argelino, de 30 años, fue detenido en Pamplona en el locutorio de su propiedad. Sahouane ya había sido arrestado el 26 de septiembre de 2001 en el marco de las investigaciones sobre el 11-S, por su presunta implicación en sendos ataques suicidas contra la embajada y un centro cultural de EE UU en París como presunto miembro del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC). Quedó en libertad vigilada bajo fianza en mayo de 2002.
    Todos ellos fueron arrestados el día 18, salvo Majad Sahouane que fue detenido el día 19. También este día el juez ordenó, en el marco de esta operación policial, que se interrogara a 10 presos internos en distintos centros penitenciarios.

    Los presos interrogados y que fueron detenidos son:

    Said Afis, integrista argelino, nacido en 1978, que cumple condena en la cárcel de Topas (Salamanca) por delitos comunes.

    Baldomero Lara Sánchez, nacido en Málaga en 1975, traficante de armas que tenía acceso a dinamita de la minas de mármol de Almería y que cuenta en su historial con 99 antecedentes por delitos contra la propiedad; y

    Addila Mimon (su verdadero nombre sería Dibali Abdellah), nacido en 1974 en Argelia. Los dos se encuentran ingresados en la prisión de A Lama (Pontevedra).

    Abdelkrim Bensmail, internado en la prisión de Villabona (Asturias), y Mohamed Amine Akli, preso en la cárcel gaditana de Puerto I, que ya habían sido detenidos en Valencia en 1997 junto a Allekema Lamari, séptimo suicida de Leganés y uno de los autores materiales del 11-M. Los dos fueron condenados junto a Lamari por pertenencia a banda armada, en su caso al GIA argelino.

    Bachir Belhakerm, preso en la cárcel de Córdoba y miembro de la célula del Grupo Armado Islámico (GIA) desarticulada en Valencia en 1997. Fue condenado también en la misma causa que Lamari.

    Jera Hoari, nacido en Líbano en 1973, interno en la cárcel de Teixeiro (A coruña), que está acusado de realizar varios atracos y robos para financiar al GIA, y que utilizó diez identidades distintas para cometer el mismo tipo de delitos. Mantenía contactos con el cabecilla y cerebro de la célula desarticulada, el argelino Mohamed Acharf, preso en Suiza, con el que coincidió en la cárcel de Topas. Desde la prisión salmantina fue trasladado a la de Villabona (Asturias) donde conoció a otro de los presos imputados ahora, Abdelkrim Bensmail.

    El mauritano Kamara Bidhaima Diadie, nacido en 1974, internado en el penal del Acebuche (Almería).

    Eddebdoubi Taoufik, nacido en Marruecos en 1979, preso en la cárcel de Zuera (Zaragoza).

    Mustafa Farjani, nacido en 1971 en Tánger (Marruecos) y que cumple condena en la prisión de Bonxe (Lugo) por numerosos delitos contra la propiedad.

    Operación Nova II

    La Policía Nacional, bajo la dirección del juez Garzón, realizó trece nuevas detenciones en el marco de la operación Nova II, continuación de la que sirvió para desarticular una célula islamista orientada a la yihad.

    La operación permanece abierta y hasta el momento han sido dos los detenidos en Madrid, dos en Cádiz, cuatro en Valencia y otros cinco en diferentes centros penitenciarios.

    Los detenidos en Madrid fueron:

    Abderrazak Azzi, nacido en Marruecos.
    Abdelkrim El Ouazzani, nacido en Marruecos.

    En Cádiz:

    Azzedine Bellid, nacido en Argelia.
    Noureddin Bellid, nacido en Argelia.

    En Valencia:

    Hocine Kedache, nacido en Argelia.
    Djilali Mazari, nacido en Argelia.
    Ahmed Chebli, nacido en Argelia
    Salah Zelmat nacido en Argelia. (Los dos últimos fueron detenidos en Tabernes de Valldigna)
    Por otro lado, en el centro penitenciario de A Lama (Pontevedra) se detuvo a Kunic Soubi, nacido en Argelia, Mohamed Amin, nacido en Marruecos, y Aspri Smali, nacido en Argelia; en el de Nanclares de Oca (Álava), a Mustapha Zanibar, nacido en Marruecos; y en el de Puerto de Santa María (Cádiz), a Khalid Farid, nacido en Argelia.

    Se produjeron diversos registros y a todos los detenidos se les ha ocupado abundante documentación, correspondencia y cassettes y cintas de vídeo en árabe. Los detenidos pasarán a disposición judicial y el juez ha decretado la incomunicación de todos ellos.
    Posteriormente, la Policía detuvo, por orden del juez, en Madrid y Gandía (Valencia) a cuatro islamistas pertenecientes a la célula que pretendía volar la Audiencia Nacional y varios edificios significativos de la capital de España. Uno de ellos es Faisal Allouch, de 34 años, imputado por el magistrado Juan del Olmo en el sumario del 11-M y que se encontraba en libertad provisional.

    Allouch, arrestado en su domicilio de Villaverde (Madrid), fue detenido por primera vez el pasado 21 de marzo como presunto colaborador del 11-M y puesto en libertad el 5 de mayo, aunque con algunas medidas cautelares para impedir su huida.

    Por la noche, agentes de la Comisaría General de Información detuvieron a otros tres presuntos terroristas de origen argelino, uno de ellos considerado un hombre de confianza del presunto jefe del grupo, Mohamed Achraf, detenido actualmente en Suiza.

    Los tres eran buscados desde que el pasado 18 de octubre se desarrolló la primera fase de la “operación Nova”, y no pudieron ser localizados por la Policía.

    Allouch podría formar parte de una célula terrorista creada a finales de 2002 y en febrero de 2003 en Madrid por Mustafá Maimouni, preso en Marruecos por los atentados de Casablanca.

    Detenidos en noviembre

    La Policía detuvo el día 8 de marzo, por la noche, en Valencia al dirigente salafista Mohamed Boualem Khouni, “Abdallah", acusado de formar parte de la célula radical de tendencia Takfir que había montado Mohamed Achraf desde las cárceles españolas para volar, entre otros objetivos, la Audiencia Nacional. “Abdallah” ya había sido detenido el 26 de septiembre de 2001, por su supuesta participación en la preparación de ataques suicidas en Europa, pero la juez de la Audiencia Nacional Teresa Palacios lo liberó en mayo de 2002 por falta de pruebas.

    Mohamed Boualem Khouni, nacido el 15 de marzo de 1969 en Beokhalfa Tizi Ouzou (Argelia), fue detenido en la localidad de Canals (Valencia) por agentes de la Comisaría General de Información a las órdenes del juez Baltasar Garzón, quien lo acusa de integración en organización terrorista. Garzón cree que Boualem formaba parte, junto a Djamel Seddiki y Reda Cherif (detenidos el pasado día 3 y ya en prisión), de un grupo "salafista extremo", reunido por Mohamed Achraf en la Comunidad Valenciana con restos de la estructura española del Grupo Islámico Armado (GIA) montada por Allekema Lamari (un suicida de Leganés) y de su escisión más radical, el Grupo Salafista de Predicación y Combate (GSPC).

    Por motivos casi idénticos, Boualem fue detenido el 25 de septiembre de 2001 en La Mojonera (Almería), junto a otras 14 personas, a petición de las autoridades belgas, una vez que fue considerado miembro del GSPC. La solicitud fue cursada tras la captura en Uccle (Bélgica) de Nizar Trabelsi, "quien pretendía llevar a cabo atentados contra objetivos norteamericanos en Europa de carácter suicida". Durante el registro posterior a su detención, se localizó una pistola ametralladora Uzi y material para la fabricación de explosivos. Trabelsi había pasado una temporada conviviendo en Tudela (Navarra) con el argelino Mohamed Belaziz, quien por esas fechas dejó reflejado en su diario su intención de morir en un ataque suicida.

    Boualem y Belaziz fueron puestos en libertad por la juez Teresa Palacios a partir de mayo de 2002, una vez que las autoridades belgas desistieron de pedir su extradición. El 3 de febrero pasado, la causa contra ellos fue archivada por la juez.

    La Guardia Civil detuvo el 11 de noviembre de 2004, de madrugada, en la localidad alicantina de Santa Pola al ciudadano de origen argelino Mohamed Boukiri, de 30 años, sospechoso de mantener relación con el grupo “Mártires para Marruecos”, desarticulado por la Policía en las operaciones “Nova” y “Nova II”.

    Este individuo podría formar parte del denominado “grupo de Topas”, prisión en la que, entre 2001 y 2002, Mohamed Achraf reclutó a internos de origen islámico dispuestos a convertirse en mártires.

    El 22 de noviembre, por la tarde, agentes del Cuerpo Nacional de Policía detuvieron en Mataró (Barcelona) a Samir Ben Abdellah, de 36 años, a quien el juez Baltasar Garzón considera como uno de los integrantes de la organización terrorista Mártires para Marruecos, formada por Mohamed Achraf desde la cárcel de Topas (Salamanca) y que había planeado volar la Audiencia Nacional.

    Ben Abdellah, arrestado en el marco de la “operación Nova II”, fue señalado en el juzgado por dos de los detenidos en esta operación, llevada a cabo a finales del pasado mes de octubre, como alguien integrado en la red terrorista a la que pertenecían.

    Samir había ejercido de imán en Alcorcón y Torrejón de Ardoz (Madrid) y, posteriormente, en el barrio de Cerdanyola de Mataró.

    Desde el pasado día 2 de noviembre estaba en busca y captura. En el auto por el que se acordaba esta medida, el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón aseguraba que Ben Abdellah formaba parte de la “célula” de Madrid, creada entre finales de 2002 y febrero de 2003, por el también marroquí Mustapha Maimouni, preso en Marruecos por su presunta participación en los atentados de Casablanca de mayo de 2003. Según el magistrado, esa “célula” fue el embrión del grupo que cometió los atentados del 11-M.

    Más detenciones en diciembre

    Agentes de la Comisaría General de Información de la Dirección General de la Policía detuvieron en diciembre de 2004 a tres islamistas de la corriente salafista que estaban conformando una célula radical y a otros dos que tienen vínculos con los autores de los principales atentados de Al Qaeda de los últimos cuatro años.

    La operación policial, comenzó sobre las 23.00 de la noche del día 13 en Vitoria, Madrid y Alcañiz (Teruel) y se completó el día 14 por la tarde con una nueva detención en la capital. Los cinco arrestos fueron ordenados por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón en el marco de la “Operación Nova”, que supuso la desarticulación de una célula montada por Mohamed Achraf (preso en Suiza) desde la cárcel de Topas (Salamanca) y que pretendía, entre otros objetivos, volar precisamente la Audiencia Nacional mediante un ataque suicida con un camión bomba.

    Los dos detenidos en Vitoria fueron: Abdelkader Lebik, “Hamou Lebik”, nacido el 7 de agosto de 1973 en Chlef (Argelia), y Abdallah Ibn Moutalib Kaddouri, nacido el 28 de septiembre de 1974 en la misma localidad. Ambos estaban formando, supuestamente, una célula radical junto al detenido en Alcañiz, Brahim Amman, nacido el 3 de mayo de 1966 en Denia (Argelia), que hacía frecuentes viajes a Vitoria.

    Los tres, que están relacionados con una célula desarticulada en Cataluña en 2003, cuentan con extensos historiales delictivos en su país. Sobre Abdelkader Lebik recaen cuatro Órdenes Internacionales de Detención expedidas por el Tribunal de Chlef (Argelia), por delitos de pertenencia a banda armada, asesinato, tenencia ilícita de armas y explosivos y otros. “Hamou Lebik” estaba relacionado con Mohamed Tahraoui, “Mohamed de Barcelona”, responsable de la célula salafista que fue desarticulada en enero de 2003 en Cataluña dentro de la denominada “Operación Lago”. Tahraoui fue liberado y vuelto a detener el 23 de marzo último.

    La “Operación Lago” supuso la desarticulación de una célula terrorista del D.H.D.S. argelino (Grupo de Protectores de la Corriente Salafista). Dicho entramado prestó infraestructura y apoyo al grupo terrorista desmantelado en Francia en diciembre de 2002 por la comisión, preparación e instigación de actos terroristas y que dirigía Merouane Benahmed “El Químico”. Esta célula tenía proyectado cometer un atentado con coche bomba contra la Embajada de Rusia en París.

    Abdallah Ibn Moutalib Kaddouri sería, presuntamente, el encargado de facilitar las documentaciones al resto de individuos conectados con la red terrorista argelina desmantelada en 2003.

    Los otros dos detenidos ahora también están relacionados con la “Operación Nova”, pero guardan estrechos vínculos con autores e inductores del 11 de marzo, el 11-S y los atentados de Casablanca. En la calle de Miguel Servet, en un locutorio del barrio madrileño de Lavapiés, fue detenido el español de origen marroquí Khalid Zeimi Pardo, nacido en Tánger (Marruecos) el 14 de febrero de 1977. Pardo ya fue detenido el 15 de abril, después de que se hallara en casa de Sarhane Ben Abdelmajid, “El Tunecino”, una fotocopia de su DNI. Sin embargo, fue puesto en libertad.

    El último detenido, Mohamed el Ouazzani, nacido en Taza (Marruecos) el 30 de agosto de 1981, fue localizado en el barrio madrileño de Carabanchel. Participó en las reuniones de exaltación de la yihad violenta que se celebraron en la casa de Faissal Allouch (detenido en la “Operación Nova”). A esas reuniones acudieron “El Tunecino”, Driss Chebli, Azizi, Abderrazak Azzi, Said Chedadi y Berraj, entre otros.

    Ouazzani se encontraba en busca y captura desde el pasado 2 de noviembre por orden del juez Garzón en el marco de la “Operación Nova”.

    Durante esta operación se practicaron cinco registros domiciliarios, donde los agentes se incautaron de abundante documentación y un ordenador. Cuatro de estos registros se llevaron a cabo en las viviendas de los detenidos, ya que los dos arrestados en Vitoria compartían domicilio, y otro más en el locutorio donde fue capturado Khalid Zeimi.

    Situación de los detenidos:

    23 de octubre de 2004: por la noche el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, a propuesta del fiscal Pedro Rubira, decretó prisión incondicional por colaboración o pertenencia a banda armada para 17 de los 18 detenidos en el curso de la “operación nova”. El auto de prisión también les achaca unos 400 delitos de asesinato terrorista en grado de tentativa, los mismos que el número de personas que de media trabajan o visitan a diario la sede judicial. El magistrado decidió prorrogar la detención judicial del otro arrestado. Se trata del ciudadano argelino Smail Latrech.

    27 de octubre de 2004: el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón acordó el ingreso en prisión incondicional de Smail Latrech, acusado de pertenecer a la célula terrorista dirigida por Mohamed Achraf, arrestado en Suiza, que pretendía atentar contra este tribunal.

    3 de noviembre de 2004: el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón decreta prisión para Abderrazak Azzi, Azzedine Bellid, Noureddin Bellid, Ahmed Chebli, Hocine Kedache, Djilali Mazari, Abdelkrim El Ouazzani, Salah Zelmat, Mohamed Amin, Mustapha Zanibar, Aspri Smali y Kunic Soubi. Los cuatro últimos se encontraban en centros penitenciarios cuando fueron detenidos, donde cumplían condena por otras causas. El magistrado decide dejar en libertad por esta causa a Khalid Farid.

    5 de noviembre de 2004: el juez Baltasar Garzón decreta libertad condicional para Smail Latrech.

    8 de noviembre de 2004: el marroquí Faisal Aluch y los argelinos Reda Cherif y Djamel Seddiki ingresan en prisión incondicional por orden del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, por un delito de integración en organización terrorista. El cuarto detenido, el también argelino Rachid Amin, queda en libertad tras prestar declaración ante el juez.

    10 de noviembre de 2004 el juez Baltasar Garzón ordena el ingreso en prisión incondicional por integración en organización terrorista de Mohamed Boualem Khouni y Mohamed Boukiri.

    24 de noviembre de 2004, el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ordena el ingreso en prisión incondicional de Samir Ben Abdellah, al que imputa un delito de pertenencia a organización terrorista.

    16 de diciembre de 2004: el juez Baltasar Garzón decreta el ingreso en prisión incondicional de Khalid Zeimi Pardo, Mohamed el Ouzani, Abdelkaer Lebik y Brahim Amman, por un delito de integración en organización terrorista. El quinto detenido, Abdallah Ibn Moutalib fue puesto en libertad con la obligación de comparecer semanalmente ante el juzgado.

    24 de febrero de 2005: fallece Mustafa Zanibar.


    Condenados a penas de entre 5 y 14 años 20 de los 30 acusados en la operación Nova.- No se considera probado que conspiraran para atentar contra la Audiencia Nacional

    27-02-08 - EFE

    La Audiencia Nacional ha condenado hoy a penas de entre 5 y 14 años de cárcel a 20 de los 30 procesados en el marco de la "operación Nova", aunque, en contra de lo que sostenía la Fiscalía, no ha considerado probado que conspiraran para atentar contra este tribunal con un camión cargado de explosivos.
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    Según el fallo de esta sentencia, cuya lectura corrió a cargo del presidente del tribunal, Alfonso Guevara, entre los condenados por estos hechos -de los que dieciocho lo han sido por pertenencia a organización terrorista y otros dos por colaboración- destaca el líder de este grupo, el argelino Mohamed Achraf.

    Achraf ha sido condenado a la máxima pena impuesta por el tribunal, 14 años, al ser considerado el emir de la célula terrorista que él mismo creó en la cárcel de Topas (Salamanca) para adoctrinar en el 'yihadismo' a otros presos con los que planeó ataques suicidas, y mantener contactos por carta con otros reclusos de cárceles de Málaga, Almería y Valencia, donde se crearon otros grupos.

    Respecto a la acusación de la Fiscalía de que los miembros de este grupo terrorista estuvieran conspirando para atentar contra la Audiencia Nacional, el tribunal cree inexistente el delito de conspiración, a pesar de que ha quedado acreditado que Achraf planeaba ese atentado e hizo gestiones para obtener los explosivos.

    La Sala cree que ese plan y esas gestiones no son constitutivas de un delito de conspiración, porque se trata de una iniciativa individual "a desarrollar" y para resultar una conspiración necesita ser compartida por otras voluntades, lo que no se considera probado.

    Esta apreciación del tribunal ha conllevado que las condenas impuestas hayan sido considerablemente más bajas de las que pedía la Fiscalía, que reclamaba un total de 455 años para estos acusados (43 para el principal acusado, Mohamed Achraf).

    De los 10 procesados que han resultado absueltos, cinco quedaron en libertad el pasado 4 de febrero a la vista de las deliberaciones de la sentencia, mientras que los otros cinco permanecen encarcelados por estar presos en otras causas.

    14/3/07

    Los TEDAX descartaron el explosivo habitual de ETA (Titadyne) "desde el primer momento" al ver los daños causados

    Sánchez Manzano indica que nadie le comunicó "en ningún momento" que el explosivo fuera Titadyne



    14-03-07 - Europa Press

    El inspector de la Brigada Provincial de los Tedax en Madrid, afirmó hoy ante el tribunal del 11-M que, a partir de las explosiones que presenció, pudo determinar que la dinamita utilizada en los atentados "era de menor antigüedad" que la utilizada por ETA habitualmente en sus acciones. Además, precisó que "se tenía claro" que la sustancia empleada en el atentado no era una dinamita corriente, como la Goma 2 EC o el Titadyne, porque si se hubiera empleado dicho material "no podrían haber apreciado los efectos que observaron" en las explosiones controladas de las estaciones Atocha y El Pozo.

    Explicó al tribunal que los efectos producidos en las explosiones controladas realizadas marcaban que la sustancia empleada por los terroristas correspondía a "un alto explosivo" que posteriormente resultó ser, "según los análisis", Goma 2 ECO.

    Argumentó que las dinamitas convencionales alcanzan una velocidad de detonación de 3.000 metros por segundo al explosionar, mientras que en las deflagraciones realizadas por los artificieros la velocidad de detonación alcanzó los 6.000 metros. A este respecto añadió que puede considerarse un alto explosivo aquel cuya velocidad de detonación se sitúa por encima de los 5.600 metros.

    El testigo, que estuvo presente en los cuatro focos de las explosiones, indicó que el Titadyne y la Goma 2 EC son dinamitas más inestables porque contienen nitroglicerina y están mezcladas con otros componentes "no explosivos", lo que hace que durante la detonación no mantega la velocidad. No obstante, en las explosiones controladas observaron que la velocidad de detonación persistía con el paso del tiempo.

    Esto se debe, dijo, a que la Goma 2 ECO contiene componentes como el nitroglicol y el nitrato amónico que "potencian" la dinamita al actuar como estabilizantes.

    ETA: CORTES EN LA CHAPA MENOS LIMPIOS.

    También afirmó que descartó el Titadyne y la Goma 2 EC por los cortes que presentaba la carrocería de los trenes, ya que recordó que la chapa de los coches-bomba de ETA presentan incisiones mucho menos limpias.

    Agregó que las dinamitas con mayor antigüedad realizan "cortes menos limpios" en contacto con los objetos, mientras que en el caso de altos explosivos o dinamitas de menor antigüedad, esos son "más grandes y limpios", tal y como apreció en la detonación controlada de Atocha. Insistió en que la Goma 2 EC y el Titadyne no son consideradas "como altos explosivos".

    El inspector jefe --que destacó que su unidad "hizo lo correcto" en su intervención en los cuatro focos de explosiones-- hizo hincapié en los olores apreciados a su llegada a la estación de Atocha, ya que dijo se trataba "de algo desconocido".

    "Un explosivo huele de una manera y otro de otra", dijo y explicó que éste no supo identificarlo. Relató después que la explosión de la primera mochila encontrada en la estación les dio una pista clave al detectar que el humo provocado por la deflagración era "más bien blanco" lo que es síntoma de nitratos como los que contienen el nitroglicol y el nitrato amónico, componentes de la Goma 2 ECO.

    "No conocíamos la Goma 2 ECO", explicó a continuación e indicó que, a pesar de que la Unidad Central la utiliza actualmente en sus prácticas, en la Brigada Provincial no disponen de ella. "Las dinamitas pueden variar de la unidad central a la de Madrid", especificó.

    ENVOLTORIOS DE GOMA 2 ECO.

    El testigo se refirió, además, a la explosión de la vivienda situada en la Calle Carmen Martín Gaite de Leganés donde se suicidaron siete terroristas islamistas, y dijo que allí se requisaron entre cinco y ocho cartuchos de dinamita, junto a una "barbaridad de envoltorios" de la misma sustancia. Incidió a su vez en que todo fue debidamente documentado y clasificado como prueba.

    El agente relató que acudió al piso tras el aviso de un compañero, quien le informó de un "intercambio de disparos" en un piso de Leganés donde se habían atrincherado un grupo de personas de "raza árabe". Tras conocer este dato acudió junto a un equipo porque tenía el "presentimiento" de que iba a suceder algo.

    MOCHILA DE VALLECAS.

    Por otra parte, se refirió a la mochila localizada en el Parque Azorín del distrito madrileño de Puente de Vallecas e indicó que las radiografías realizadas a esta bolsa mostraron que el artefacto que portaba no explotó porque el detonador estaba desconectado. No obstante, recalcó que le era "difícil apreciar" este hecho.

    Dijo desconocer por qué el juez Juan del Olmo no recibió el informe pericial relativo a la mochila y añadió que la anotación realizada en la radiografía practicada en la que se indica que se realizó un mes después de los hechos, se debe "a una equivocación del subjefe de grupo que documentó esa copia".

    Respecto a la mochila de Vallecas, el testigo recalcó que sobre las dos de la mañana del 12 de marzo del 2004 recibió un aviso de un miembro de los TEDAX, a su llegada los agentes se desplazaron al parque Azorín para manipular el artefacto en un espacio abierto. Allí le informaron que el artefacto estaba compuesto de una bolsa de deportes azul y que dentro aparecía una bolsa transparente, en cuyo interior se apreció una sustancia "blanquecina" con un teléfono móvil boca abajo.

    El testigo explicó que para su desactivación se colocó un inhibidor de frecuencias a siete metros para impedir la activación del explosivo a través del teléfono móvil. Tras esta medida, los Operarios 2 y 3 destinados en Vallecas le comunicaron que realizaron una primera radiografía de resultado negativo, y que después el operario hizo otras en las que se "veía algo".

    EXPLOSIVOS EN VEHÍCULO.

    En cuanto a la inspección del vehículo Skoda Fabia localizado meses después de los atentados y que pudo ser el utilizado por la célula para transportar la dinamita desde Asturias a Madrid, el inspector jefe detalló que las unidades caninas detectaron restos de explosivos en el coche.

    "Un perro se sentó en el maletero y el otro comenzó a hacer extraños", dijo y ratificó que cuando abrieron el maletero encontraron una maleta de grandes dimensiones que contenía en su interior una bolsa, jerseis, una funda sobaquera para portar un arma y dos pares de guantes. Dentro del coche había, además, "un par de cintas con caracteres árabes".


    Sánchez Manzano indica que supieron que era dinamita a las 14 horas del 11-M y que nadie le comunicó "en ningún momento" que el explosivo fuera Titadyne

    14-03-07 - Europa Press

    El ex comisario jefe de los TEDAX Juan Jesús Sánchez Manzano indicó hoy ante el tribunal del 11-M, que "en ningún momento" a lo largo de la investigaciones sobre los explosivos utilizados en los atentados, oyó decir o le comunicaron que la dinamita utilizada "pudiera ser titadyne".

    Sánchez Manzano especificó que la perito química encargada de los análisis de las muestras recogidas en los escenarios de las explosiones entregó directamente al Comisario General de Seguridad Ciudadana (del que dependían entonces los TEDAX) los resultados de las pruebas. "Por tanto yo no informé nunca de nada, tampoco de la presencia de titadyne", dijo.





    Precisó además que no tiene constancia de que "nadie informara" sobre este extremo e indicó que, si alguien lo hubiera hecho hubiera ido "en contra de las normas".

    El ex comisario puso de manifiesto que en la investigación se establecieron "desde un principio" una serie de coincidencias en "todos los escenarios y todas las incidencias" relacionadas con los atentados y relativas al explosivo utilizado.

    A este respecto recordó que su unidad únicamente se encargó de determinar el tipo de explosivo utilizado, que en el caso de los atentados fue dinamita, sin especificar en ningún caso la marca comercial. Así pues, dijo, fue la Policía Científica la que concluyó, partiendo del análisis de los explosivos localizados en la furgoneta Kangoo, la mochila de Vallecas, la vía del AVE a la altura de Mocejón y los escombros de la casa de Leganés, que el explosivo era Goma 2 ECO y concretó que las pruebas se realizaron sobre "sustancia completa y pesable".

    TROZO DE CARTUCHO DE LA KANGOO

    En el caso concreto del trozo de cartucho localizado en la furgoneta Kangoo, que fue conducida a las dependencias de los TEDAX antes de las tres de la tarde del día 11 de marzo de 2004 por la Policía Científica, se obtuvo in situ una conclusión preliminar que apuntaba a la Goma 2 ECO al comparar la dinamita con la disponible en la unidad especializada en explosivos, explicó el ex comisario.

    Expuso que se da el caso de que los TEDAX utilizan para sus prácticas este tipo de dinamita con lo que los agentes de este cuerpo la identifican "inmediatamente" y en presencia del Comisario General de Información la jefe de laboratorio acudió a buscar un cartucho que se comparó con el localizado.

    En relación con la furgoneta destacó que ningún miembro de su unidad "manipuló" la Kangoo ni "la llenó de cosas" y especificó que "no introdujeron un cartucho de GOMA 2 ECO" en el vehículo. También destacó que ignoraba el motivo porque el que la sustancia denominada "metenamina" aparecía en un informe pericial.

    El jefe de la unidad de explosivos afirmó hoy, además, ante el tribunal del 11-M que no se levantó ningún acta de declaración tomada a los representantes de Unión Española de Explosivos cuando que se personaron horas más tarde para identificar los siete detonadores y el resto de cartucho de la Kangoo como material que elaboró la empresa. De hecho, explicó que estuvieron simplemente en las dependencias del departamento un breve periodo para corroborar que era su producto y que en ningún caso se procedió a su interrogatorio. También dijo que no recuerda si ese contacto está reflejado en alguna nota informativa.

    Además, y a preguntas del abogado de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, Emilio Murcia sobre la posibilidad de identificar hoy a esos responsables, Sánchez Manzano señaló que "es posible que no pudiera identificarlos" porque coincidió con ellos "poco tiempo".

    Anteriormente, Sánchez Manzano explicó en su comparecencia ante el tribunal que la Unión Española de Explosivos, actualmente conocida como MASAN, confirmó a las cinco del 11 de marzo del 2004 que tanto los detonadores como la dinamita eran de su propiedad. Los de cobre, según nota informativa de los TEDAX enviada ese mismo día 11 solo se utilizan en ambientes "grisú", es decir explotaciones mineras, en Asturias, León, Palencia y Cataluña.

    Indicó que tampoco consta en ningún documento el contenido de la información que proporcionó la empresa Caolines de Merilles cuando se identificaron detonadores localizados en la finca de Morata de Tajuña como pertenecientes a esta empresa concreta

    Sobre los análisis cualitativos que determinaron el explosivo correspondiente a esos vestigios, el ex responsable de los TEDAX se remitió a lo comunicado por la Policía Científica a su departamento. Sí aclaró que cuando tenía 'sustancia pesables', como en los casos de la Renault Kangoo, el aparato de Mocejón hallado el 2 de abril del 2004 y los cartuchos encontrados en el piso de Leganés, los análisis coincidían en determinar que la sustancia explosiva era Goma 2 ECO.

    Sánchez Manzano también recalcó que los criterios formales de actuación de los miembros del cuerpo de desarticulación de explosivos se cumplieron correctamente y por ello dio "su visto bueno". No entró a valorar, sin embargo, las decisiones tomadas por los agentes en las tareas de intervención de los artefactos porque "no es técnico" y éstos tienen "plena autonomía" para desarrollar su labor.

    SE PRIMÓ LA SEGURIDAD

    A preguntas de una acusación particular sobre los riesgos que asumieron los agentes en sus intervenciones en las horas inmediatas a las explosiones, el ex comisario jefe de los TEDAX afirmó que se primó la seguridad de la ciudadanía y de los agentes destinados a la investigación de los artefactos explosivos en todos los escenarios

    Aclaró que, tanto en la estación de Atocha como en el resto de focos de la explosión, los agentes, TEDAX inspeccionaron 'todas las bolsas' halladas, salvo en los casos en los que se averiguó que portaban material explosivo, en donde se aplicaron los protocolos de actuación habituales.

    También relató, en cuanto a la posibilidad de que la mochila de Vallecas fuera depositada en la comisaria de este distrito por "una persona" que la trasladó desde el pabellón del recinto ferial del IFEMA, donde ese día se velaba a las víctimas, que a él le comunicó este hecho un funcionario de la policía y varias agentes a su cargo, pero que no puede precisar detalles porque este asunto no es de su competencia.

    A preguntas sobre si recordaba el color del humo o su olor cuando llegó a primera hora a la estación de Atocha tras la explosión dijo que "el olor era a restos humanos".

    NITROGLICERINA

    El ex comisario reconoció, además, durante su declaración que cuando asistió a la Comisión de Investigación del Congreso destinada a esclarecer los atentados cometió "un error" al mencionar que en la masacre se había utilizado "nitroglicerina". Dijo que esta sustancia siempre ha estado asociada a la dinamita y que por tanto el fallo "es muy común". "Pero lo asumo", concluyó.

    Además, dijo que su unidad elabora en cada caso un informe en el que realizan juicios críticas y valoración de los resultados de una determinada investigación. En el caso del 11-M "que no tenía similitudes con ningún otro atentado" --dijo-- la valoración fue "muy positiva" ya que la contribución de los TEDAX ayudó a desentrañar un caso "difícil" y facilitó que hubiera detenciones "en 20 días".


    El presidente del tribunal, Gómez Bermúdez, al abogado de la AVT: "Las preguntas no conducen al esclarecimiento de la verdad"

    Pilar Manjón, ha pedido a la AVT que se retire "si no quieren imputar a estos 29 acusados"





    14-03-07 - Javier Álvarez / CadenaSER.com

    El jefe de los TEDAX durante el 11-M ha asegurado en el juicio que el día de los atentados, a las 14.00 horas, ya se sabía que el explosivo utilizado no era el habitual de ETA. Durante la decimoquinta sesión del juicio del 11-M, el presidente del tribunal ha tenido que volver a parar los pies a los abogados que alientan las teorías de la conspiración.

    La Asociación de Víctimas del Terrorismo está actuando como defensa y no como acusación. Su abogado, Emilio Murcia, ha encaminado sus preguntas malévolas a sembrar dudas, a acechar al ex comisario jefe de los Tedax, Juan Jesús Sánchez Manzano, a hacerse el inocente cuando desprestigiaba el trabajo de los policías de explosivos: "¿Por qué acudieron los que no estaban de servicio ese día?", ha preguntado. ¿Por qué acudieron cientos de ciudadanos?, eso no lo ha preguntado.

    El presidente del tribunal, después de una hora, le ha interrumpido. "No, no pregunta. Conforme al artículo 683 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, pasará a formular otro conjunto de preguntas porque estas no conducen al esclarecimiento de la verdad", ha aseverado Gómez Bermúdez al letrado.

    Son preguntas que no sirven al esclarecimiento de la verdad, son preguntas que hacen las acusaciones para defender a no se saben quién o qué intereses. Son preguntas que han despertado la indignación del público, de las víctimas, nada más oírlas.

    La presidenta de la asociación que acoge a un mayor número de víctimas del 11-M, Pilar Manjón, ha mostrado esta indignación cuando, recuperando una frase del presidente del tribunal, Gómez Bermúdez, ha pedido a la Asociación de Víctimas del Terrorismo que se retire del juicio "si no quiere imputar a estos 29 acusados, tal y como dijo su señoría hace 2 ó 3 días".


    Dos acusaciones populares convierten su interrogatorio en un proceso a la Policía

    «No, a mi padre... No te jode»

    N. VILLANUEVA (ABC)

    La agresividad en los interrogatorios de las defensas a los testigos de cargo no es algo que en la práctica resulte extraño. Sí lo es, sin embargo, que las preguntas de una acusación a un testigo propuesto por ella misma deriven en una auténtica batalla campal que convierta en benevolentes los interrogatorios de las defensas, hasta el punto de que éstas tengan que estar agradecidas por que una acusación les ha hecho el trabajo. Más aún si ese testigo es un policía.

    Eso es lo que ayer volvió a pasar durante la decimoquinta sesión del juicio por los atentados de Madrid, sesión en la que las acusaciones populares Ayuda a las Víctimas y la AVT tomaron las riendas de unos interrogatorios a un testigo marcados desde el minuto uno por los intentos de humillar, deslegitimar y cuestionar su trabajo. Se trataba de Jesús Sánchez Manzano, jefe de la Unidad Central de Desactivación de Explosivos hasta diciembre pasado y responsable de todos los Tedax que participaron en la desactivación y análisis de los explosivos encontrados en los distintos focos y escenarios relacionados con el 11-M.

    «¿Revisó usted las bolsas de todas las estaciones? ¿Estuvo presente en las desactivaciones? ¿La decisión de enviar los restos a Policía Científica fue suya? ¿Cómo es posible que el jefe de los Tedax no entienda de explosivos? ¿Le dijo la perito química si uno de los componentes era dinitrotolueno? ¿Le dijo si tuvo que lavar los restos de agua y acetona y qué hizo con el agua? ¿Participó alguno de sus hombres en el registro de la furgoneta? ¿Sería capaz de identificarlo? ¿Por qué no hicieron fotografías de las bombas? ¿Hubo un tiroteo en Leganés?». Las preguntas de estas dos acusaciones, que abarcaban muchísimos más aspectos de los que competen a un jefe de los Tedax en el estricto cumplimiento de sus funciones caldearon el ambiente en la Sala hasta el punto de que se podían escuchar perfectamente las desaprobaciones a los letrados (especialmente al de la AVT, Emilio Murcia) por parte de las víctimas que acudieron ayer al juicio y que, además de superar ampliamente el número de las que habían asistido a las últimas sesiones, provenían en su mayor parte de la Asociación Afectados de Terrorismo. La actitud en el estrado del citado abogado tampoco fue muy afortunada, pues tras formular una pregunta y decir el testigo que si se estaba dirigiendo a él, se le escuchó decir: «No, a mi padre... No te jode».

    Desmarque

    No era la primera vez que se ponían en escena unos interrogatorios tan incisivos, sorprendentemente mucho más que los formulados a los procesados. Ya sucedió la semana pasada, cuando el presidente del Tribunal, Javier Gómez Bermúdez, invitó a los dos letrados a retirar la acusación contra las 29 personas que se sientan en el banquillo al hacerles ver que estaban actuando como abogados defensores. Sin embargo, no fue hasta ayer cuando se puso realmente en evidencia el desmarque del resto de acusaciones de la estrategia de estos dos letrados, que si hasta hace unos días consistía en introducir a ETA en el 11-M, ahora va encaminada a acusar de forma más o menos sutil a la Policía de haber manipulado pruebas en los distintos escenarios de la matanza. Algo que no se ha atrevido a apuntar ni siquiera el abogado defensor de Zougam, lo que, en su caso, incluso sería más comprensible por su condición de defensor.

    «Como acusación...»

    Este desmarque se vio de forma muy clara en los casos de los letrados Gonzalo Boye, que comenzó su interrogatorio diciendo: «Como acusación voy a hacerle varias preguntas (...)»; José María Fúster-Fabra, quien al concluir sus preguntas al perito, señaló: «Señor Manzano, quiero darle las gracias (por su trabajo) en nombre de las víctimas que represento»; o Antonio García, que, en defensa de Manjón y otras víctimas, optó por preguntar al testigo de forma directa (y para no dejar ningún atisbo de duda) lo que directamente no se habían atrevido a preguntar Ayuda a las Víctimas y AVT. «¿Su Sección manipuló la Kangoo y la llenó de cosas? ¿Alguien de su servicio manipuló en el laboratorio de los Tedax un cartucho para hacer que saliera Goma 2? ¿Alguien preparó un cartucho de Goma 2 para introducirlo en la Kangoo?».

    «Como su obligación como testigo es decir la verdad, si responde afirmativamente estará incurriendo en un delito, por lo que no tiene por qué contestar», le recordó Gómez Bermúdez, que de nuevo delimitó los interrogatorios rechazando las preguntas que «no nos llevan a ningún sitio».


    Rajoy: "No sé si ETA atentó o no el 11-M, lo dirán los tribunales".- Del Burgo advierte: "el juicio no ha hecho más que empezar"

  • "Pues bien, ahora resulta que ETA también estaba allí, en el 11-M" (09-09-06, Jaime Ignacio del Burgo)

  • 13-03-07 - CadenaSER.com

    Durante la entrevista emitida anoche en Antena 3 TV, se le pidió al presidente del PP, Mariano Rajoy, que aclarase si cuando dijo, hace unos días, que ETA no mató entre 2003 y diciembre de 2006 porque "no pudo", había dado por hecho que esta organización terrorista no era responsable de las muertes de los atentados del 11-M en Madrid.

    "Yo no sé si ETA atentó o no el 11-M. Eso lo dirán los tribunales", contestó, indicando que él, como tendrán que hacer los demás, se limitará a "respetar y acatar" la decisión que tomen los órganos competentes de la Justicia.


    "El juicio no ha hecho más que empezar"

    14-03-07 - Europa Press

    El diputado de UPN Jaime Ignacio Del Burgo, miembro de la dirección del Grupo Popular y uno de sus representantes en la comisión de investigación de los atentados del 11 de marzo de 2004, expresó hoy su "confianza" en los jueces de la Audiencia Nacional que se ocupan de aquella matanza terrorista y recalcó que ellos determinarán si los 29 procesados son los responsables del 11-M. Eso sí, quiso dejar claro que "el juicio no ha hecho más que empezar".

    En rueda de prensa en el Congreso, Del Burgo fue preguntado por el testimonio del que fuera jefe de los TEDAX en aquellos días, Juan Jesús Sánchez Manzano, cuya labor ha sido puesta en duda por quienes cuestionan la investigación de los hechos.

    Del Burgo expresó sus recelos sobre la versión del policía acerca de que al mediodía del mismo 11 de marzo de 2004 ya se sabía que el explosivo no era de ETA. A su juicio, el hecho de que se determinara el explosivo "no significa nada sobre la autoría" ya que, si bien la Goma 2 Eco no era el habitual de la banda terrorista, nada impide que hubiera recurrido a ello, y tampoco se sabía entonces qué explosivo usa Al Qaeda.

    Además, aprovechó para recordar las dudas sobre los análisis de los explosivos realizados por los TEDAX, pendientes de un nuevo informe pericial solicitado por la Sala de lo Penal que juzga el caso, y recordó que el primer informe sobre explosivos se presentó el día 16 de marzo, con lo que difícilmente podía haber conclusiones el día 11.

    En ese contexto, insistió en la necesidad de confiar en la Justicia y aseguró que nada le gustaría más que completar su libro sobre los interrogantes del 11-M con un apéndice dando por resueltas sus preguntas sin respuesta. "Vamos a ver qué pasa --señaló--, El juicio no ha hecho más que empezar, y al final los jueces determinarán si esos 29 personas son responsables y, si lo son, que caiga sobre ellos todo el peso de la ley".

    Por último, Del Burgo, el diputado que llegó a entrevistar a Rafá Zouhier, uno de los encarcelados por el 11-M que culpa a las fuerzas de seguridad de no haberse enterado de lo que tramaban los supuestos terroristas, aseguró hoy que, en relación con el 11-M, el PP no ha hecho "más que preguntas", y se burló de quienes dan por hundida la llamada "teoría de la conspiración". "Si es verdad que se hunde, debería estar ya a tres mil metros bajo tierra", comentó.