6/11/06

La Fiscalía estima que la detención de Abu Dahdah, la posición española en la Guerra de Irak y un mensaje de Bin Laden fueron los detonantes del 11-M

  • Escrito de conclusiones provisionales del Ministerio Fiscal

  • "Tras las manifestaciones hechas por OSAMA BEN LADEN, en el mensaje que se emitió el día 18 de Octubre de 2003 en la cadena de televisión qatarí AL YAZIRA en la que situó a España, entre otros países occidentales, como objetivos en los que atentar, se puso en marcha la actividad de planificación y ejecución del atentado, fijándose la fecha y comenzándose a preparar toda la logística e infraestructura necesaria para su realización.

    (...) Es, pues, en el año 2003 cuando siguiendo las directrices ideológicas del grupo terrorista AL QAEDA, SARHANE BEN ABDELMAJID FAKED, alias EL TUNECINO, en unión de los procesados Rabei OSMAN EL SAYED AHMED, alias MOHAMED EL EGIPCIO, JOUSSEF BELHADJ (responsable del Ala Militar de AL ANSAR de AL QAEDA en Europa), alias ABU DUJAN EL AFGANI, y HASSAN EL HASKI, alias ABU HAMZA, máximo responsable del GRUPO ISLAMICO COMBATIENTE MARROQUI en España, en respuesta a las detenciones que a partir de Octubre-Noviembre de 2001 se estaban produciendo contra miembros de la comunidad musulmana y de la posición del Gobierno de España en la guerra de Irak, comenzaron a planear la forma de poder cometer atentados en suelo español, con la intención de que tuvieran gran repercusión internacional, amparándose siempre en el hecho que la lucha se producía contra un Estado que apoyaba la coalición en la invasión y guerra de Irak por los EEUU de América, y decidieron realizar una acción de carácter terrorista para dar muerte al mayor número posible de personas en la capital de España."


    El Ministerio Público pide más de 230.000 años de cárcel en total para los 29 procesados

    06-11-06 - Manuel Marraco (EL MUNDO)

    El mensaje lanzado por Osama bin Laden en la cadena Al Yazira cinco meses antes del 11 de Marzo fue el detonante que llevó a la célula islamista a cometer los atentados de Madrid. Así consta en el escrito de acusación provisional que la Fiscalía de la Audiencia Nacional, dirigida por Javier Zaragoza, remitirá mañana al tribunal encargado de celebrar el juicio por los atentados, según indicaron fuentes próximas al Ministerio Público.

    La grabación sonora del líder de Al Qaeda, emitida el 18 de octubre de 2003, contenía una referencia expresa a España: «Nos reservamos el derecho a responder en el momento y el lugar oportunos a todos los países que participan en esta guerra injusta [Irak], en particular Reino Unido, España, Australia, Polonia, Japón e Italia».

    La calificación provisional de la Fiscalía atribuye la autoría intelectual del atentado a los procesados Youssef Belhadj, Hassan Haski y Rabei Osman, El Egipcio, así como al suicida de Leganés Serhane Abdelmajid Fakhet, El Tunecino. Este último ejerció de líder ideológico de la célula operativa, cuya dirección logística correspondió a Jamal Ahmidan

    El escrito mantiene que las detenciones de Abu Dahdah y otros miembros de la célula española de Al Qaeda, apenas un mes después del 11 de Septiembre, generaron la idea de atentar en suelo español. La Guerra de Irak reforzó la intención de la célula terrorista, y finalmente, el mensaje de Bin Laden dio el pistoletazo de salida. A partir de entonces se aceleraron las tareas logísticas para obtener el explosivo y la infraestructura necesaria (coches, viviendas) para los atentados.

    Según un informe de la Comisaría General de Información, la fecha concreta del atentado pudo fijarse al día siguiente de la difusión del mensaje de Bin Laden. El 19 de octubre de 2003 el procesado Yusef Belhadj compró un teléfono móvil en Bélgica con una fecha de nacimiento falsa: 11 de marzo de 1921. En las vistas de apelación contra el auto de procesamiento del juez Juan del Olmo, la fiscal Olga Sánchez mantuvo que Belhadj es Abu Duhana al Afgani, en cuyo nombre se reivindicaron los atentados de Madrid.

    Adiestramiento.

    La Fiscalía ofrece una explicación de cómo la célula accedió al sistema de activar las mochilas bomba con teléfonos móviles. Según destaca el escrito de acusación, el grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM) ya disponía de esos conocimientos y los enseñaba en el campo de entrenamiento de Jalalabad (Afganistán). Así consta en diversos documentos recogidos en el sumario sobre los atentados de Casablanca, atribuidos también a GICM.

    14 integrantes, 8 colaboradores.

    El juez Del Olmo procesó a 29 personas en el sumario de los atentados, que finalmente se sentarán en el banquillo. De entre ellas, la Fiscalía atribuye delitos de carácter terrorista a 22: Catorce presuntos integrantes de la célula (tres de ellos en grado de dirigentes) y ocho colaboradores. En este punto, la calificación provisional no coincide exactamente con Del Olmo. Cinco acusados a quienes el juez instructor tenía como colaboradores son, a juicio de la Fiscalía, integrantes de la célula. Se trata de Otman Gnaoui, Abdelilah Fadual Akil, Rachid Aglif, Mohamed Bouharrat y Saed Harrak. En sentido contrario, el primo de El Chino Hamid Ahmidan pasa de integrante a colaborador.

    Autores materiales.

    A juicio de la Fiscalía, en el banquillo de la Audiencia Nacional estarán sentados tres de los terroristas que colocaron una mochila bomba en los vagones, al haber sido identificados por pasajeros. Se trata de Jamal Zougam, Basel Ghalyoun y Abdelmajid Bouchar. El juez Del Olmo sí procesó al primero de ellos como autor material. Sin embargo, rechazó la autoría de Ghalyoun porque sólo se le había identificado en fotografías, no en la rueda de reconocimiento. En el caso de Bouchar -que huyó a la carrera del cerco de Leganés-, le atribuía la matanza del 11-M como miembro del núcleo duro de la célula, pero no aclaraba si los reconocimientos eran suficientes para afirmar que había subido a los trenes.

    El escrito del Ministerio Público identifica a 12 autores materiales: los tres que se sentarán en el banquillo, los siete suicidas de Leganés (El Tunecino, El Chino, Allekema Lamari, Rifat Anouar, Abdennabi Kounja y los hermanos Mohamed y Rachid Oulad) y dos huidos: Mohamed Afalah y Daoud Ouhnane. El primero, según informes policiales recogidos por la fiscal, se inmoló en Irak. El escrito fiscal considera posible que exista algún autor material aún no identificado, puesto en los trenes fueron colocadas 13 mochilas.

    El viaje a Alcalá.

    Los autores materiales del atentado se trasladaron a Alcalá de Henares en dos vehículos: la furgoneta Renault Kangoo y el Skoda Fabia. Así lo considera la Fiscalía, teniendo en cuenta que en ambos se encontraron huellas o rastros de ADN de los miembros de la célula, así como restos de explosivo. También porque los vehículos fueron hallados junto a la estación de cercanías. En es el caso del Skoda, sin embargo, el hallazgo se produjo tres meses después de los atentados, a pocos metros de la Kangoo y en una zona que había sido revisada sin éxito en numerosas ocasiones por la Policía.

    Récord de penas.

    Los atentados del 11-M han provocado la mayor petición de penas de la Historia de España: más de 230.000 años de cárcel en total para los 29 procesados, aunque la ley fija que nadie puede cumplir más de 40 años. Siete procesados copan las mayores acusaciones, puesto que se les responsabiliza directamente de los 191 muertos y 1.824 heridos del 11 de Marzo (no se les acusa por Leganés). Se trata de los tres dirigentes del grupo, otros tres presuntos autores materiales -quienes colocaron las bombas en los vagones- y Trashorras. Al ex minero se le considera autor como «cooperador necesario» de los atentados, al proporcionar la Goma 2 ECO supuestamente empleada en los atentados. Según la fiscal, el asturiano era consciente del fanatismo religioso de El Chino, que a menudo defendía la necesidad de atentar contra países occidentales.

    La lista de delitos por los que se pide prisión es muy numerosa. Junto al asesinato, los estragos y la pertenencia o colaboración con la célula terrorista, el escrito incluye el tráfico de explosivos y drogas, falsificación de documentos, robo...

    Para mantener su acusación la Fiscalía propondrá la presencia de 134 testigos. No comparecerá, al menos a petición del fiscal, ninguna víctima del 11-M. Sí lo harán -siempre que el tribunal lo admita- altos cargos de la Dirección General de Policía en el momento de los atentados. También tendrán que prestar declaración alrededor de 70 peritos expertos en diversas materias: explosivos, ADN, balística, acústica, etcétera.



    Las investigaciones descartan la posible participación de ETA en los atentados

    06-11-06 - José Yoldi (EL PAÍS)

    Todas las investigaciones realizadas por distintos cuerpos y fuerzas de la Seguridad del Estado que han sido incorporadas al sumario del 11-M descartan de forma concluyente y definitiva la hipotética participación de la organización terrorista ETA en los atentados del 11-M. Así figurará con toda probabilidad en el escrito de conclusiones del fiscal, que será presentado mañana, según informaron fuentes próximas a la investigación. Las pesquisas destacan que no existe relación entre organizaciones terroristas islamistas y ETA, aunque sí hubo contactos puntuales entre presos en una misma cárcel.

    El escrito de conclusiones provisionales del fiscal previsiblemente recordará que inicialmente el entonces ministro del Interior, Ángel Acebes, atribuyó la autoría de los atentados a ETA, pero las investigaciones efectuadas por agentes de la Comisaría General de Información y de otras unidades policiales especializadas no han confirmado esa hipótesis. Por el contrario, desde poco después de que se cometieran los atentados se descubrieron numerosas evidencias que apuntaban al "terrorismo internacional yihadista", y concretamente a un grupo de islamistas radicales afincados en España, algunos de los cuales pertenecían al Grupo Islámico Combatiente Marroquí.

    Las investigaciones realizadas posteriormente han consolidado la atribución del atentado a una célula terrorista islamista, y han permitido descartar definitivamente cualquier relación con otras organizaciones terroristas.

    Ni vínculos ni contactos

    La Comisaría General de Información del Cuerpo Nacional de Policía, en 2004; la Unidad Central de Inteligencia de la Policía y el Servicio de Información de la Guardia Civil, en 2006, concluyeron que no existía ningún tipo de vinculación, relación o contactos (operativos o no) entre la organización terrorista ETA o alguno de sus miembros y organizaciones terroristas islamistas o algunos de sus miembros, incluyendo campos de entrenamiento o adiestramiento, redes de financiación o aprovisionamiento de material.

    No obstante, consta que en poder de uno de los imputados en la denominada Operación Nova, se encontraron las direcciones de varios presos de ETA, aunque se comprobó que no ha existido correspondencia alguna entre ambos grupos. En las prisiones de Zaragoza y Córdoba aparecieron ejemplares de los diarios Gara y Berria en las celdas de algunos presos islamistas. Los reclusos señalaron que los usaban "como manteles".

    En la multitud de registros efectuados a miembros de ETA o islamistas no se ha encontrado ningún dato objetivo que permita deducir relaciones entre las organizaciones terroristas referidas, más allá de las relaciones interpersonales puntuales.

    La policía ha comparado el material y elementos de los explosivos utilizados por ETA en la voladura del aparcamiento de la calle Alfonso XIII de Santander en diciembre de 2002 que causó numerosos daños, y el recogido en distintos lugares relacionados con el 11-M, sin que se haya detectado ninguna coincidencia.

    La Comisaría General de Información elaboró dos informes en diciembre de 2004 sobre posibles conexiones de ETA y las denominadas caravanas de la muerte con la trama asturiana de los explosivos en los que se concluye que no existe relación alguna entre ambos grupos terroristas.

    Por otro lado, tanto la Dirección General de la Policía, como el Servicio de Información de la Guardia Civil y la Policía Autónoma Vasca, han informado al juez de que no se tiene constancia de que la banda terrorista ETA haya utilizado dinamita Goma 2 en los últimos 10 años.

    Datos espurios

    La Unidad Central de Inteligencia (UCI) elaboró en diciembre de 2005 un informe sobre Hipotéticos vínculos entre islamistas y ETA, que fue remitido al juzgado en 2006 y en el que se incluyen varios anexos documentales en los que se detallaban y analizaban en profundidad los presuntos vínculos que, según informaciones de prensa, existían entre ETA y los islamistas. También se estudiaba la supuesta intervención de ETA en los atentados del 11-M. Las investigaciones dieron un concluyente resultado negativo.

    Todos los extremos que pudieran suscitar dudas han sido analizados, como por ejemplo la denuncia formulada ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional por el preso Pedro Tomás Fernández Álvarez, quien sostenía que había oído conversaciones de miembros de ETA que decían tener relación con los atentados. Los datos resultaron ser espurios restando la credibilidad al recluso.


    La fiscalía pide casi 40.000 años de cárcel para los siete principales acusados del 11-M

    06-11-06 - José Yoldi

    La fiscalía de la Audiencia Nacional solicitará previsiblemente mañana penas de casi 40.000 años de prisión para siete de los 29 procesados por su participación en los atentados del 11-M, según informan fuentes próximas a la investigación. El escrito de conclusiones provisionales del fiscal recogerá con toda probabilidad que los autores intelectuales del atentado fueron Serhane ben Abdelmajid, El Tunecino; Hassan el Haski; Rabei Osman, El Egipcio, y Mohamed Belhadj, mientras que como autores materiales incluirá a los siete suicidas de Leganés, el fallecido en Irak Mohamed Afalah, los presos Jamal Zougam, Basel Ghalyoun y Abdelmajid Bouchar y el huido Daoud Ouhnane. La utilización de móviles para activar bombas se enseñaba en un campamento afgano.

    Los siete procesados que se enfrentarán a penas cercanas a los 40.000 años son: Jamal Zougam, Basel Ghalyoun y Abdelmajid Bouchar, los tres autores materiales que fueron reconocidos por testigos en alguno de los trenes durante la mañana del 11 de marzo de 2004; Rabei Osman, Mohamed el Egipcio; Youssef Belhadj y Hassan el Haski, los tres autores intelectuales de los crímenes, junto con el jefe ideológico, fallecido el 3 de abril de 2004 en Leganés, Serhane el Tunecino, y finalmente, José Emilio Suárez Trashorras.

    El fiscal estima que este último debe ser considerado autor por cooperación necesaria de los atentados, ya que suministró una importante cantidad de explosivos -alrededor de 200 kilos-al jefe operativo del grupo, Jamal Ahmidan, El Chino, sabiendo que éste era un fanático integrista que continuamente defendía la necesidad de atacar a Occidente y que podría utilizarlos "para la ejecución de acciones terroristas de gran envergadura".

    La Fiscalía reclamará para cada uno de ellos penas de 30 años de cárcel por cada uno de los 191 asesinatos y de 18 años de prisión por cada uno de los 1.820 asesinatos intentados. Además, habrá que añadir la pena por el delito de pertenencia a banda armada en grado de dirigente, integrante o colaborador, y para Suárez Trashorras además, la del delito de asociación ilícita, delito nuevo respecto de lo que figuraba en el auto de procesamiento.

    No obstante, y a pesar de lo elevadísimo de las penas que se solicitan, en caso de ser condenados, ninguno de ellos superará los cuarenta años de reclusión, máximo previsto en la legislación española cuando se cometieron los crímenes.

    Los restantes 22 procesados se enfrentarán con toda probabilidad a penas que oscilan entre los 30 y los cuatro años de prisión.

    La idea de realizar atentados comenzó a fraguarse en noviembre de 2001, cuando tras los atentados de las Torres Gemelas y del Pentágono, en Estados Unidos, fue detenido en España Imad Eddin Barakat Yarkas, Abu Dahdah, y otros islamistas integrantes de la célula española de Al Qaeda. La decisión de efectuarlos se reafirmó con la intervención de España en Irak y la reunión de las Azores. Por último, el detonante final para la ejecución del atentado fue la intervención de Osama Bin Laden el 18 de octubre de 2003 en la cadena qatarí de televisión Al Yazira, en la que anunció que España estaba entre los objetivos de los islamistas.

    El escrito del fiscal atribuirá la colocación de las bolsas con bombas en los trenes a los siete suicidas de Leganés, entre los que se encuentran el jefe ideológico de la célula, Serhane el Tunecino, y el jefe operativo, Jamal Ahmidan, El Chino. Los otros cinco suicidas, son Allekema Lamari, Asrih Rifaat Anuar, Abdennabi Kounjaa y Mohamed y Rachid Oulad Akcha. Los otros acusados de ser autores materiales son Mohamed Afalah, que huyó de España y murió en un atentado suicida en Irak; Jamal Zougam, que proporcionó los móviles Trium utilizados en las bombas y que fue reconocido por testigos en los trenes; Abdelmajid Bouchar, que avisó a los suicidas de que estaban rodeados por la policía y tras fugarse fue arrestado en Belgrado; Basel Ghalyoun, reconocido por testigos como uno de los que colocó bombas en los trenes y Daoud Ouhnane, cuyas huellas en la bolsa de los explosivos hallada en la Renault Kangoo, y otros escenarios el 11-M, no ofrecen dudas al respecto. La Fiscalía deja abierta la posibilidad de que participara en la colocación de las bombas algún terrorista más que no ha sido identificado, ya que las bombas fueron 13.

    El relato de hechos que figura en el escrito destaca que los terroristas llegaron a la estación de Alcalá de Henares con las bolsas-bomba en los vehículos Renault Kangoo y Skoda Fabia, ya que en ambos vehículos aparecen restos de explosivo Goma 2 Eco, y restos de ADN así como huellas de algunos de ellos (Allekema Lamari, Asrih Rifaat Anuar, Abdennabi Kounjaa, Mohamed Afallah y Daoud Ouhnane) y ambos vehículos fueron encontrados aparcados en las proximidades de la estación ferroviaria de Alcalá.

    Catorce de los procesados que se sentarán en el banquillo están considerados como integrantes de la célula terrorista y por lo tanto, acusados del delito de pertenencia a banda armada. Tres de ellos, El Haski, El Egipcio y Belhadj tendrán la consideración de dirigentes del grupo, mientras que los 11 restantes estarán acusados de pertenencia a banda armada. Se trata de Mouhannad Almallah Dabas, Fouad El Morabit Amghar, Jamal Zougam, Basel Ghalyoun, Abdelmajid Bouchar, Larbi Ben Sellam, Saed el Harrak, Mohamed Bouharrat, Abdelilah El Fadual el Akil, Otman el Gnaoui y Rachid Aglif.

    Otros ocho procesados serán acusados de colaboración con organización terrorista: Rafa Zouhier, Nasreddine Bousbaa, Mahmoud Slimane Aoun, José Emilio Suárez Trashorras, Antonio Toro, Hamid Ahmidan, y Brahim y Mohamed Moussatem.

    Como novedad, con respecto a lo que figuraba en el auto de procesamiento, la Fiscalía acusa a siete de los integrantes de la trama asturiana, del delito de asociación ilícita. En este caso, figurarán como dirigentes del grupo José Emilio Suárez Trashorras y Antonio Toro, y como integrantes del mismo Raúl González, Javier González, Sergio Álvarez, Antonio Iván Reis Palicio e Iván Granados.

    Ya sólo quedarían Carmen Toro, esposa de Suárez Trashorras, y Emilio Llano, el capataz de la Mina Conchita, de donde se sustrajo la dinamita Goma 2 Eco, para los que el fiscal reclama el delito de tráfico de explosivos.

    El escrito de conclusiones del fiscal recogerá un informe secreto de la policía que destaca que la técnica empleada para la fabricación de los artefactos explosivos con teléfonos móviles mediante el sistema de activación por alarma-despertador se enseñaba en el campo de adiestramiento del Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM) en Jalalabad (Afganistán). Una descripción de este sistema de activación figuraba en documentos ocupados a los islamistas y que se encuentran incorporados en el sumario de los atentados de Casablanca, que instruye el juez Baltasar Garzón.

    La Fiscalía tiene intención de proponer a 134 testigos, sin contar las víctimas, para que declaren en el juicio, que previsiblemente se iniciará en febrero de 2007.

    Además, también comparecerán a instancias del fiscal cerca de 70 peritos o expertos en diferentes materias, como explosivos, perfiles genéticos, huellas, documentación, balística, acústica, intérpretes de varios idiomas, forenses y médicos especialistas. También serán citados como testigos varios altos cargos de la Dirección General de la Policía en la fecha de comisión de los atentados.

    La Fiscalía considera que una de las pruebas fundamentales que figuran en la causa y que abrió una de las primeras líneas de investigación es el seguimiento del tráfico telefónico entre los números que empleaban los acusados. De esa forma se pudo determinar con exactitud el viaje realizado por Jamal Ahmidan, El Chino, con otros miembros de la célula islamista a Asturias para aprovisionarse de los explosivos. El viaje se celebró entre los días 27 y 28 de febrero de 2004. También por el rastreo de los teléfonos se pudo constatar que otros miembros del grupo, entre los que se encontraba Otman el Gnaoui, acudieron hasta Burgos con otro vehículo para auxiliar a Jamal Ahmidan y luego volvieron todos a la casa de Chinchón donde se montaron las bombas que colocadas en los trenes.

    El escrito de conclusiones provisionales del fiscal no reflejará el hallazgo del ácido bórico en el domicilio de Canarias donde se escondía Hassan El Haski cuando fue detenido en diciembre de 2004. El hecho, según las fuentes citadas, es "irrelevante" para la investigación, por lo que ni el hecho en sí ni los informes periciales sobre esta sustancia se han tenido en cuenta en la acusación provisional.

    En relación con la existencia de restos de metenamina, la Fiscalía ha incorporado a su escrito un dictamen pericial del Laboratorio de Criminalística de la Guardia Civil -emitido sobre el explosivo Goma 2 Eco hallado en la vía del AVE- que explica su presencia. En el mismo se constata que es una sustancia no explosiva que se genera por la mezcla de dos de sus componentes (nitroglicol y nitrato amónico) con el metanol en el cromatógrafo de gases.