7/11/06

Fungairiño ocultó al juez un informe que él mismo pidió y que desvincula a ETA del 11-M

Un informe que Fungairiño pidió sin saberlo Del Olmo descarta otra pista falsa de ETA en el 11-M

7-11-06 - ABC

Uno de los aspectos más llamativos del escrito de acusación del 11-M presentado ayer por la Fiscalía es la inclusión de un nuevo informe de la Comisaría General de Información de la Policía que nunca llegó a conocer el juez instructor, Juan del Olmo, y que de nuevo descarta cualquier relación de ETA con la matanza de los trenes. Ese documento, encargado en su día por el entonces fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Eduardo Fungairiño, tampoco fue conocido hasta hace un par de semanas por la fiscal del caso, Olga Sánchez, ni por el actual fiscal jefe, Javier Zaragoza.

El sorprendente hallazgo de este informe de la Unidad Central de Inteligencia, fechado el 26 de mayo de 2005, se produjo la primera quincena del pasado mes de octubre, pocos días después de que la Fiscalía de la Audiencia Nacional solicitara a la Sala de lo Penal la apertura del juicio oral contra los 29 procesados por los atentados.

Según las fuentes consultadas por ABC, el documento fue localizado «casualmente» en un «expediente de Fiscalía», una especie de «cajón de sastre» -así fue calificado por los medios citados- diseñado en la anterior etapa de Eduardo Fungairiño. En esa «carpeta» «dormían» determinados informes que no tenían un destino ya determinado con anterioridad.

La investigación abierta por Eduardo Fungairiño y el fiscal Ignacio Gordillo se prolongó durante tres meses, entre marzo y mayo de 2005. En ningún momento informaron de esas diligencias ni al instructor Juan del Olmo ni a la fiscal encargada del caso, Olga Sánchez.

Las pesquisas tienen su origen en una denuncia que llegó a la Fiscalía de la Audiencia Nacional en forma de carta, que escribió un preso común y que aseguraba que tenía noticias de posibles vinculaciones de ETA con la matanza de los trenes. Tras las investigaciones realizadas, la Policía concluyó que «los datos aportados por este preso eran en su mayoría falsos o carentes de credibilidad». En cuanto a las motivaciones, considera que el interno pudo buscar una mejora de su situación penitenciaria.

Las fuentes consultadas por ABC no descartan dar cuenta de lo ocurrido a la Fiscalía General del Estado para que valore la posibilidad de abrir un expediente disciplinario de los dos fiscales que actuaron sin el conocimiento del juez instructor y de la fiscal del caso, que ni siquiera llegaron a saber que existía una denuncia ni mucho menos el resultado de las gestiones realizadas.

Consultados ayer por ABC, Fungairiño y Gordillo dieron a ABC unas explicaciones casi coincidentes. Ambos dijeron que se abrieron unas «diligencias informativas» tras recibir el segundo la denuncia del preso en forma de carta; que precisamente por ello fue Gordillo quien tomó declaración al recluso -asistido de letrado- en presencia de su jefe, y que no se dio cuenta de los resultados al juez porque carecían de relevancia para la investigación de esta matanza.

Hay, sin embargo, una discrepancia llamativa entre ambos: Fungairiño asegura que la fiscal Olga Sánchez fue informada, y a través de ella el juez, mientras que Gordillo dice que no le consta este extremo y que quien sí lo sabía era Cándido Conde-Pumpido.