7/12/05

El 11-M se organizó desde Bruselas, según un fiscal belga

  • Principales ideólogos o "autores intelectuales" del 11-M

  • 07-12-05 - Reuters

    El grupo al que se responsabiliza de los atentados de Madrid y Casablanca fue dirigido desde Bruselas, donde activistas islámicos proporcionaron a los autores apoyo económico y logístico, dijo el miércoles un fiscal belga.

    Varios miembros del Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM) han sido arrestados en Francia y en las Islas Canarias por los atentados, en lo que murieron más de 200 personas. Se trata de la primera vez que un fiscal ha hablado de la estructura de mando del grupo y localizado su sede en Bélgica.

    En su presentación ante un tribunal de Bruselas, el fiscal público Bernard Michel dijo que cuatro de los 13 sospechosos que están siendo juzgados dirigieron las operaciones del grupo en todo el continente desde Bélgica.

    En referencia al testimonio de los sospechosos arrestados en Francia, el fiscal explicó que organizaron reuniones preparatorias antes de los atentados de Madrid y proporcionaron un lugar seguro para uno de los autores, que huyó a Bélgica tras los ataques.

    'Lo que es importante señalar es la jerarquía con el grupo de Bélgica, por encima del francés', indicó. 'El grupo de gestión del GICM en aquel momento estaba con seguridad en Bélgica', añadió.

    Los abogados de la defensa dicen que sus clientes eran amigos de los sospechosos y no estaban al tanto de sus motivos verdaderos.

    El GICM es considerado responsable de los atentados de marzo de 2004 contra cuatro trenes de cercanías de Madrid en los que murieron 191 personas, y de los de Casablanca en 2003, que mataron a 45, entre ellos los 12 suicidas.

    Los 13 hombres que están siendo juzgados - 10 marroquíes y tres belgas de origen marroquí - están acusados de pertenecer al grupo, pero ninguno de llevar a cabo los atentados.

    Si son hallados culpables, los cuatro líderes se enfrentan a un máximo de 10 años de cárcel. El resto, con al menos cinco años.

    El proceso es el primero que se celebra bajo la nueva ley antiterrorista de Bélgica, que explícitamente convierte el terrorismo en un delito. En anteriores juicios, los sospechosos estaban acusados de pertenencia a organización criminal.

    El Grupo Islámico Combatiente Marroquí figura en la lista estadounidense de organizaciones terroristas. Su objetivo es establecer un estado islámico en Marruecos y apoyar la lucha de Al Qaeda - que se atribuyó la responsabilidad de los atentados - contra los países occidentales.