24/10/07

Garzón procesa a una red de envío de 'muyahidines' a Irak, incluído Omar Nakcha quien habría facilitado la huida de implicados en el 11-M

Omar Nakcha colaboró en la huida de Mohamed Belhadj, Daoud Ouhane y Mohamed Afalah

24-10-07 - José Yoldi (EL PAÍS)

El juez Baltasar Garzón procesó ayer a 22 presuntos yihadistas que planearon realizar atentados en Francia y en Italia para conseguir una mayor repercusión internacional de sus acciones. La red española, según el auto dictado por el magistrado, estaba al servicio de Ansar al Islam, es decir, Al Qaeda en Irak, aunque paralelamente también estaría integrada en el Grupo Islámico Combatiente Marroquí.

El emir (líder) del grupo, Omar Nakhcha, Abdelkarim, marroquí residente en Bélgica, había huido de España tras las detenciones de la Operación Tigris. Ahora, lideraba dos células de yihadistas con sede en Barcelona y Madrid y "habría organizado y facilitado la huida de algunos de los implicados en los ataques terroristas del 11 de marzo de 2004 en Madrid, tales como Daoud Ouhnane, Yacine y Mohamed Afalah, Tareq (muertos en Irak) y Mohamed Belhadj; facilitándoles documentación falsa y los contactos precisos para facilitar la llegada a Irak, desde Turquía y Siria".

Nakhcha, considerado el responsable operativo de Al Qaeda en Europa, estaba a las órdenes directas del fallecido líder de Al Qaeda en Irak, Abu Musab Al Zarqawi, y era quien marcaba las pautas a otro de los procesados, Mohamed Mrabet, Abdelghafour, sobre las líneas a seguir para la captación y envió de combatientes a Irak.

Así, entre los meses de marzo y abril de 2005, cuatro marroquíes habrían sido enviados a Irak. A estos deben sumarse Bellil Belgacem, y Hassan Hssisni (ambos fallecidos en atentados suicidas en Faluya y Nasiriya, Irak) así como Hassan Mordoude y Ahmed Said Hssisni (devueltos a Marruecos desde Siria). Entre los muyahidines enviados también se encuentra otro de los autores materiales del 11-M, que está pendiente de juicio en España. Se trata de Abdellillah Hriz que había sido enviado desde España a Irak pero fue detenido en Siria. Nakhcha pidió ayuda económica -7000 euros- para él a Reduane Ayach. En concreto dijo que eran para "una persona que se encuentra enferma en Siria".

Porque los miembros de la red se comunicaban entre ellos en medio de estrictas medidas de seguridad, utilizando claves y lenguaje cifrado para evitar su detección por los servicios policiales. Así, "casamiento" o "boda" se utilizaba en lugar de morir en el campo de batalla; "dote", como dinero necesario para ir a hacer la yihad; "enfermo", en lugar de persona detenida; "hospital", como clave de prisión; "cidra", en lugar de metralleta o pistola; "zakuriya", para contactar por correo electrónico, o "ropa", en lugar de armas y explosivos.

Ambas células esperaban la llegada a España de un experto en explosivos llamado Abdeelziz, pero mientras tanto, por orden de Nakhcha, dos de los líderes de la red, Mohamed Mrabet y Djamel Dahmani se reunieron con un argelino experto en explosivos, con el fin de preparar nuevos atentados.

Siguiendo las instrucciones de Nakhcha, dos de los miembros del grupo, Redouane Ayach y Mounir Mrabet viajaron a Barcelona donde se entrevistaron con Abdelghafour. Mounir le propuso aprender a hacer bombas y Abdelghafour se mostró de acuerdo y de hecho se plantearon la posibilidad de realizar atentados en Italia y Francia para tener una mayor repercusión internacional, así como realizar un atraco en Barcelona.

El juez ha procesado a 18 miembros del grupo por delito de pertenencia a banda terrorista y a otros cuatro de los implicados por delito de colaboración.

El magistrado ha confirmado la prisión incondicional para 10 de los procesados, libertad bajo fianza de 6.000 euros para otros tres y libertad provisional para otros siete. El juez ha dictado orden de captura internacional para Abdeladin Akoudad, Nadufel y Ahmed Hssisni, ambos en paradero desconocido.