5/1/05

Un informe policial vincula una amenaza de Bin Laden de octubre de 2003 con el 11-M

La unidad contra el terrorismo islamista remitió al juez sus conclusiones sobre el atentado

07-05-04 - Jorge A. Rodríguez / José Yoldi

El informe policial sobre las investigaciones del 11-M vincula lo masacre con la amenaza lanzada el 19 de octubre de 2003 por Osama Bin Laden contra "los cruzados" que participan en la guerra de Irak, en la que "por primera vez" apuntaba "directamente a España". Dicho informe, fechado el 29 de marzo pasado y que obra en la Audiencia Nacional, analiza las reivindicaciones de la masacre y explica que cuando Al Qaeda "incluye un nuevo objetivo como destinatario de sus acciones" terroristas, "cualquier musulmán, en cualquier lugar del mundo puede ejecutar tal dictamen" cuando vea "el momento oportuno". "Nos reservamos el derecho de responder en el momento y el lugar adecuados contra todos los países que participan en esta guerra injusta, en particular Gran Bretaña, España, Australia, Polonia, Japón e Italia", decía la grabación atribuida a Bin Laden que el 19 de octubre del año pasado lanzó el máximo responsable de Al Qaeda. Estados Unidos no está incluido en esa relación, ya que le dedica un apartado especial para amenazar a dicho país con nuevas "operaciones suicidas".
Dicha advertencia está recogida en el informe policial del 29 de marzo, uno de los varios que obran en el sumario policial, y la palabra España aparece subrayada y en negrita. Los investigadores relatan que la grabación con las amenazas de Bin Laden dura 10 minutos y que fue recogida por "los medios de comunicación social de todo el mundo".

Los redactores, adscritos a la Unidad Central de Información Exterior (terrorismo islámico) de la policía, explican que la estrategia terrorista de Al Qaeda había comenzado en noviembre de 2002, "cuando amenazó a Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Italia, Canadá, Alemania y Australia". Es decir, que hasta esa fecha, España no era considerada un posible objetivo. "En mayo de 2003", se agrega, "aumenta la lista de países amenazados, incluyendo a Noruega" y "en octubre de 2003 introduce en ella a España y Japón".

Los analistas agregan que el comunicado está estructurado en dos partes, una primera dirigida a Irak, a la población del país, y una segunda exclusivamente dedicada a Estados Unidos. "En esta segunda parte incluye la amenaza a los países mencionados", citando también a los países del Golfo, sobre todo Kuwait, al que califica de 'base de todos los cruzados".

Lo más aterrador del análisis es la advertencia de que, una vez lanzada la amenaza, cualquiera que simpatice con Al Qaeda puede ejecutarla. "Cuando se incluye un nuevo objetivo como destinatario de sus acciones, cualquier musulmán, en cualquier lugar del mundo, puede ejecutar sus acciones", sin que ni siquiera haga falta que la organización "estructure un plan o diseñe una acción concreta".

El informe asegura que, dada la orden general, basta con que "cualquier miembro de Al Qaeda o cualquier musulmán que siga sus creencias elabore un plan y decida hacerlo". No obstante, los investigadores añaden que en la mayoría de los atentados conocidos hasta el momento "se establece una colaboración de algún operativo de la organización en labores técnicas o de difícil ejecución para los operativos locales, como son la fabricación de explosivos o su utilización". En este caso, los explosivos fueron robados y los terroristas ensayaron el uso de los detonadores. Jamal Ahmidan, el Chino, probó en Avilés, entre el 28 y el 29 de febrero, algunos detonadores, conectándolos manualmente a la pila de su teléfono móvil.

Una vez trazado el plan, debe recibir un somero visto bueno. "Basta con la aprobación del plan por parte de un miembro de grado medio-alto de la organización para que éste [el plan] pueda ejecutarse y ser reivindicado después por Al Qaeda o algún grupo o movimiento de los muchos adscritos a ella". Esta autorización podría haber partido del marroquí Amer Azizi, Othan al Andalusi, uno de los jefes de Al Qaeda para Europa, e incluso por el "emir" o jefe que lee el comunicado del comando del 11-M contenido en un vídeo hallado en el piso de Leganés (Madrid) con la amenaza de más atentados. Éste podría ser el supuesto portavoz del ala militar de Ansar (partidarios) Al Qaeda en Europa, Abu Dujan Al Afgani, el lector de la reivindicación de los atentados contenida en un vídeo depositado junto a la mezquita de la M-30, el sábado 13 de marzo.

Una vez autorizado el plan, la decisión de ejecutarlo "tampoco tiene límite alguno de tiempo" y se espera "el momento oportuno sin mediar ningún tipo de necesidad que obligue a su ejecución en tiempo concreto". Todo esto para concluir que la reivindicación de la mezquita puede ser cierta, pero que eso no implicaría que los autores de la matanza "están ligados realmente con Al Qaeda".

Estas diligencias son distintas a las elaboradas entre el día 11 y el 18, desgranadas por EL PAÍS ayer y anteayer, y que incluyen la llamada "diligencia de inicio", fechada a las 8.35 del 11 de marzo (detalla las llamadas al 091) y la de "remisión" al juez, datada a las 9.10 del 18 de marzo. Todo va firmado y certificado por el instructor, fedatario público, y la no inclusión de algún dato o su alteración puede ser constitutiva de un delito de falsedad documental. Y ahí no figura la palabra ETA ni gestión alguna en esa línea.