El jefe de seguridad de Renfe asegura que es posible que una persona tomara todos los trenes que luego estallaron bajándose y cogiendo el siguiente.- Otro rectifica y afirma que la persona que vio en los convoyes no era Basel Ghalyoun sino el huido Daoud Ouhnane
13-03-07 - Agencias
Dos testigos protegidos han cambiado ante el tribunal que juzga los atentados del 11-M su reconocimiento de dos de los autores materiales de la matanza. Así, la mujer que dijo ver a Basel Ghalyoun en el tren que explotó en la calle Téllez ha rectificado y ha asegurado que fue al huido Daoud Ouhnane a quien vio aquella mañana. Por su parte, la testigo protegido que reconoció a Abdelmajid Bouchar en la estación de Entrevías también ha modificado su testimonio y ha dicho creer que la persona a la que vio fue el acusado Jamal Zougam. Precisamente, ha sido este imputado el que menos dudas ha suscitado en otros tres testigos, que han confirmado que fue la persona que colocó las mochilas bomba en los trenes.
La testigo protegido que tras los atentados aseguró haber visto en el tren que explotó en la calle Téllez al acusado Basel Ghalyoun se ha retractado de este reconocimiento tras serle mostradas dos fotografías de este procesado y ha identificado al huido Daoud Aouhnane como la persona que vio en el convoy. "Ahora no tengo dudas", ha declarado. Basel Ghalyoun está considerado uno de los autores materiales de la matanza y la Fiscalía solicita para él 38.654 años de cárcel. Después de mostrarle las fotografías de Ghalyoun, que sólo es considerado autor material de los atentados por la Fiscalía y no por el juez instructor Juan del Olmo, que estimó poco fiable la declaración de esta testigo, la mujer ha dicho: "éste es muy blanco, el otro es más moreno, se parece, pero no es tan moreno como el chico que estaba en el tren".
La testigo ha explicado que hace poco tiempo encontró un libro sobre los atentados en el que halló una fotografía -que dijo no haber visto antes- de la persona que vio en el tren y, por eso, ha destacado, "ahora estoy segura de quién es", aunque ha precisado que "hay un parecido entre los dos". "Hace tres años que estoy buscando a la persona, andando por las calles y mirando las caras de la gente", ha subrayado la testigo B-78 después de mostrarle otra serie de fotografías, entre las que estaba Ouhnane, y asegurar que "no tiene dudas" de que era esta persona, señalando al huido del piso de Leganés, la que vio en el tren. A preguntas del fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, ha indicado que ante el juez Del Olmo le mostraron un vídeo y tras visionarlo tuvo "dudas" porque "no estaba bien de la cabeza, estaba nerviosa y asustada".
La mujer ha relatado que el 11 de marzo de 2004 cogió el tren en la estación de Alcalá de Henares junto con una amiga suya para ir a trabajar y ha recordado que durante el trayecto les llamó la atención un chico que llevaba gorro y bufanda porque aquel día "no hacía mucho frío". Después, ha continuado, vimos que ese chico, al que ha descrito como "muy joven, moreno y de estatura normal", se fue a otro vagón y después volvió al que estaban ellas, por lo que pensaron que estaba buscando un sitio para sentarse y al no encontrarlo en el otro compartimento regresó de nuevo. La testigo ha señalado que llevaba una "bolsa de tela con cremallera" y un periódico en las manos y que al volver del otro vagón se sentó cerca de ellas y vieron cómo colocaba la bolsa "muy abajo del asiento, como tirada muy abajo".
"Un minuto o dos después explotó una bomba en el otro vagón", ha agregado la mujer, quien ha recordado que inmediatamente después se levantaron y corrieron en dirección contraria a la bolsa, y "explotó otra bomba y a partir de ahí no me acuerdo de nada más". Tras indicar que su amiga murió a consecuencia de la explosión, la testigo ha contado que ella estuvo ingresada un mes en el hospital Doce de Octubre, donde la policía fue a tomarle declaración y a enseñarle las fotografías en las que entonces reconoció a Ghalyoun.
"Estaba muy nerviosa"
La segunda testigo protegido en modificar su reconocimiento ha sido la que identificó a Abdelmajid Bouchar en la estación de tren de Entrevías, aunque ha dicho que en el momento de su declaración ante la policía "estaba muy nerviosa" y que cree que la persona que vio el 11-M fue Jamal Zougam. La mujer ha indicado que mientras esperaba en el andén descendió del tren un joven "de rasgos árabes" y "nariz grande pero no aguileña" que le preguntó si la siguiente parada del recorrido del tren era Atocha. Ella le contestó afirmativamente y el chico abandonó la estación. La testigo ha explicado que dejó pasar ese convoy, en el que explotaron bolsas bombas a la altura de la calle Téllez, y cogió el siguiente.
La mujer ha descrito la ropa del individuo y ha explicado que llevaba "un gorro de lana calado" del que "le rebosaban los rizos", un abrigo oscuro y pantalones. Y ha puesto de manifiesto que cuando prestó declaración no había visto fotografías en los medios de comunicación y ha especificado que durante la mencionada rueda de reconocimiento "se derrumbó".
"La bolsa seguía allí"
Otro testigo protegido ha manifestado que Zougam es la persona que él vio el 11 de marzo colocando una bolsa de deporte debajo de un asiento del tren que explotó en la estación de El Pozo, y lo reconoció ante la policía tres días después, antes de que apareciera su foto en los medios de comunicación. Así lo ha manifestado en la decimotercera jornada de juicio, en la que ha relatado que el 11 de marzo de 2004 él viajaba en un tren de dos plantas que cogió en la estación de Alcalá de Henares y que cuando estaba sentado, "apoyado en la ventana y prácticamente dormido", vio que una persona lo "estaba empujando" y que "estaba metiendo una bolsa de deporte debajo del asiento de delante". El testigo ha manifestado que a la altura de San Fernando de Henares ya no vio a esa persona y que "la bolsa seguía allí", pero que no hizo "mucho caso" porque pensó que era un "descuido". "No se iba a imaginar nadie que (la bolsa) llevaba lo que llevaba", ha subrayado el testigo, que ha añadido que era de color "azul verdosa" y que debía de llevar algo dentro que pesaba, pues "le costó meterla" debajo del asiento.
El hombre ha descrito a la persona que colocó la bolsa como un "moro o gitano, de pelo rizado y de tez oscura" que llevaba una "escayolita" o férula que le ocupaba prácticamente toda la nariz. El testigo ha explicado que empezó a "hacer conjeturas con lo que había visto por la mañana" y que llamó a la policía por la noche y acudió "por voluntad propia" a declarar al día siguiente, aunque no fue hasta dos días después cuando le mostraron fotografías en las que reconoció a Zougam. Tras indicar que en el álbum que vio había unas 18 fotografías, el testigo ha subrayado que la foto de Zougam no había salido todavía en los medios de comunicación y que sólo lo había visto "el día de autos". A preguntas de la fiscal Olga Sánchez, el testigo ha asegurado que cuando vio en televisión la mochila que apareció en la estación de El Pozo pensó que, "si no era esa (la que el vio el 11-M), era su alma gemela".
Durante las preguntas que le ha realizado la defensa de Zougam, José Luis Abascal Escudero, el testigo S-27 ha manifestado no acordarse exactamente de si él viajaba en el piso de abajo o en el de arriba del tren "porque han pasado tres años". Según le ha recordado el letrado, en su primera declaración relató que iba en la planta inferior.
"Era Zougam al cien por cien"
Tal y como declaró en su día ante la policía, una de las personas que viajaban en el tren que hizo explosión en la estación de Santa Eugenia ha reconocido ante el tribunal "al cien por cien" a Zougam, para el que la Fiscalía solicita 38.654 años de prisión. La testigo protegido R-10 ha indicado que cogió el convoy en Alcalá de Henares a las 7.15 para dirigirse a la estación de Atocha y se sentó en el vagón de cola. Ha relatado que viajaba tal y como "hacía todos los días" cuando en el trayecto se le cruzó una persona "que le empujó en el hombro izquierdo" y también tropezó con un chico que "estaba leyendo un libro". La mujer ha detallado que esta persona portaba "una mochila" de color azul de "color clarito" y que "se fijó en la cara" porque el chico cruzó el convoy "como un loco".
Este hecho llamó su atención, ya que esta persona no le pidió perdón e incluso ha manifestado que se fijó más aún en su cara por si "esa persona era conocida o le estaba gastando una broma". Después, la testigo ha recordado el momento de la explosión y ha dicho que una vez que el tren paró en la estación de Santa Eugenia "la gente se bajó, se cerraron las puertas y el tren explotó". También ha precisado que en ningún momento vio a Zougam bajar del tren y sólo recuerda que éste atravesó el vagón para acceder a otro.
Por su parte, otra testigo, que iba junto con la anterior en el tren porque eran amigas, ha reconocido también a Zougam, como ya hizo ante la policía, y ha señalado que viajaba en el convoy y lo ha descrito como alguien con "la cara y la nariz grandes, moreno y de unos 1,75 metros". La mujer ha afirmado que no tiene "ninguna duda" de que se trata del acusado Zougam y que le vio pasar de un vagón a otro con una mochila "azul clarito".
Ficha resumen de la jornada
13-03-07 - Europa Press
TESTIGO PROTEGIDO J-35 Y TESTIGO PROTEGIDO J-11. TRABAJABAN EN EL MISMO MERCADO QUE MOHAMED LARBI BEN SELLAM
- Aseguraron que el acusado de pertenencia a organización terrorista era "el cabecilla" y el "líder espiritual" en lo referente a los rituales religiosos musulmanes, principalmente en la época del Ramadán.
- Explicaron que recibía visitas de los suicidas Jamal Ahmidan, alias "El Chino", Mohamed Oulad Akcha, Allekema Lamari, así como del huido Said Berraj.
TESTIGO PROTEGIDO N-33. TRABAJA EN TALLER DONDE REPARABA COCHES JAMAL AHMIDAN, ALIAS "EL CHINO"
- Cuando reconoció a "El Chino" en televisión le dijo al acusado Mahmoud Slimane Aoun, que solía acompañarle que eran unos "hijos de puta" por lo que habían hecho y Slimane Aoun le dijo que "le habían engañado" y que no tenía implicación en los atentados.
- Dijo que Ahmidan era una persona distante, con "una mirada desafiante" y que "no daba los buenos días ni al cuello de su camisa".
IBRAHIM AFALAH. HERMANO DEL HUIDO MOHAMED AFALAH
- Afirmó que el mismo día 3 de abril cuando se suicidaron siete terroristas en Leganés, el acusado Abdelmajid Bouchar le contó como "había escapado" del inmueble cuando vio a la policía al bajar la basura.
- Explicó que su hermano Mohamed le pidió un Volskwagen Golf para "irse de viaje" y que esto no le "extrañó" porque "lo solía hacer a menudo".
- Aseguró que no tiene ningún dato que certifique que su hermano está muerto como considera acreditado la policía que piensa que participó en un atentado suicida en Irak MOHAMED BOUCHAR. HERMANO DEL PROCESADO ABDELMAHID BOUCHAR
- Afirmó desconocer dónde obtuvo el dinero con el que se mantuvo huido Bouchar y en qué lugares estuvo.
AHMED AFALAH. PADRE DE MOHAMED AFALAH
- Dijo no saber de "verdad" si su hijo Mohaemd Afalah, que presuntamente muerto en un atentado-suicida en Irak tras huir del piso de Leganés en el que se inmolaron siete terroristas islamistas, estaba "vivo o muerto".
TESTIGO PROTEGIDO S-27. PASAJERO DEL TREN QUE EXPLOTO EN EL POZO
- Ratificó su declaración y situó al acusado Jamal Zougam con una bolsa de deportes en el tren que explotó en El Pozo - Reconoció no recordar si viajaba en el vagón de arriba o en el de abajo cuando se percató de su presencia.
TESTIGO PROTEGIDO B-78. PASAJERA DEL TREN QUE EXPLOTO EN LA CALLE TELLEZ
- Afirmó que fue el huido Dadoud Ouhnane y no el acusado Basel Ghalyoun a quien vio depositar una bolsa en el vagón en el que viajaba y que explotó en la calle Téllez.
- Explicó que este nuevo dato lo obtuvo al ver una fotografía que no había visto antes en un libro sobre los atentados y que reconoció a la persona que "estaba buscando hace tres años".
- Indicó que Ghalyoun que se parecía a la persona que vio en el vagón pero que ésta última era más morena.
TESTIGO PROTEGIDO C-65 Y J-70 . PASAJERAS DEL TREN QUE EXPLOTO EN SANTA EUGENIA
- La testigo C-65 reconoció "al cien por cien" al acusado Jamal Zougam en la estación de Santa Eugenia y que se fijó en su cara al empujarla para cambiar de vagón.
- La testigo J-70 afirma que tenía la nariz grande y media 1,75 y que cruzó "con violencia" de un vagón a otro del convoy.
TESTIGO PROTEGIDO X-11. PASAJERA DEL TREN QUE EXPLOTO EN LA CALLE TELLEZ
- Afirmó creer que la persona que vio en la estación de Entrevías fue Jamal Zougam y no Abdelmajid Brouchar.
TESTIGO PROTEGIDO H-19. VIANDANTE ESTACION DE ALCALA DE HENARES
- Afirmó que vio a tres personas en el parking de la estación y dijo que podrían ser alguna de las cuatro que citó en fotografía: a los acusados Jamal Zougam y Hamid Ahmidan, así como el imputados y no procesado Mohamed Haddad y el acusado en la desarticulación de la célula de Abú Dahdah en 2001 Driss Chebli.
MOHAMED BAACH. CUÑADO DEL HERMANO DE MOHAMED AFALAH
- Confirmó que vió junto a Ibrahim Afalah al acusado de la autoría material Abdelmajid Bouchar la noche del 3 de abril de 2004 y que éste les dijo que huída de la policía.
AZDINE BENSIALI. MARIDO DE LA HERMANA DE LOS AFALAH
- Relató cómo un desconocido le entregó un teléfono móvil y le encargó que se lo diera al padre de Mohamed Afalah, al que se considera muerto en Irak.
MANUEL RODRIGUEZ SIMONS. JEFE DE SEGURIDAD DE RENFE
- Indicó que un mismo grupo pudo colocar las bombas en todos los trenes dado el intervalo de salida desde Alcalá de Henares de los convoys donde se produjeron las explosiones
- Informó sobre la colocación de artefactos en Mocejón el 2 de abril y de un intento fallido el 31 de marzo en el kilómetro 6 de la vía Madrid-Sevilla
- Dijo que no recibieron llamada de aviso de los artefactos cuando ETA suele llamar para dar aviso
13/3/07
Cuatro testigos sitúan a Zougam en los trenes
La nota desclasificada del CNI señala que Trashorras "confesó su relación con el robo de explosivos"
"En el interrogatorio, comentó su relación con un marroquí al que llama Mowgly"
13-03-07 - J.A. Rodríguez / José Yoldi
El Tribunal que juzga el 11-M ya tiene en su poder la nota del Centro Nacional de Inteligencia fechada el 18 de marzo de 2004, siete días después de los atentados, sobre la investigación de la trama de los explosivos utilizados en los atentados de los trenes.
Durante más de un año, el PP, amparándose en informaciones publicadas por el diario El Mundo, ha sostenido la teoría de que el ex minero Emilio Suárez Trashorras había aportado información a la policía y a un agente del CNI respecto a la relación entre El Chino, autor del 11-M, y los etarras detenidos en Cañaveras con una furgoneta cargada con 500 kilos de explosivos. Esas informaciones apuntaron que dicha relación quedó reflejada por escrito en un informe del CNI que ocultaba el Gobierno.
Ese informe del servicio de inteligencia, todavía bajo mandato del PP, se reproduce íntegro a continuación y desmiente otro de los pilares de la teoría de la conspiración:
"Asunto: célula de crisis. Investigación en Asturias sobre atentados terroristas en Madrid.
En relación con la investigación llevaba a cabo en Asturias sobre el posible robo de detonadores en una explotación minera de la región, en colaboración con la Comisaría General de Información se significa lo siguiente:
Se interroga a Emilio Suárez Trashorras en la comisaría de Avilés y además de comentar su relación con un marroquí al que conoce como Mowgly (en alusión a su parecido al protagonista del Libro de la selva) cuenta su situación personal como inválido de la minería por esquizofrenia y preguntado al respecto dice haber trabajado 4 años en Caolines de Merilles, empresa que abandonó por motivos de salud.
Las dos vías de investigación habían confluido en Emilio Suárez. Después de cinco horas de interrogatorio, a Emilio y su mujer, Carmen, fundamentalmente en lo referente a sus movimientos durante los días 28 y 29 de febrero, confesó su relación con el robo [de explosivos] en Caolines de Merilles.
Datos operativos obtenidos. Banda de Mowgly. El jefe de los tres marroquíes, Mowgly, hace unos meses facilitó a Emilio una fotocopia de un DNI español con su fotografía a nombre de Redian Mardok, domiciliado en Ceuta. Mowgly, marroquí de la zona de Tetuán, delgado y de 1,70 de estatura, estaría casado con una española, tendría un hijo de unos 10-12 años, matriculado en un colegio público de Madrid. Los otros dos marroquíes que siempre le acompañan pero que no hablan (se supone que desconocen el idioma) responden a las descripciones: el primero, estatura de 1,80 metros, 30 a 35 años, magrebí. El segundo, estatura de 1,60, 30-35 años y con cara similar a la de un afectado por síndrome de down. Estos dos marroquíes parece que trabajan en albañilería, en la ampliación de una casa de aperos de labranza que compró Mowgly por 6.000 euros, situada a cuatro kilómetros dejando a la derecha el Parque Warner en Madrid, contigua a otra de ladrillo cara vista.
Rafa. Emilio entró en contacto con Mowgly a través de otro marroquí al que llama Rafa, del que dio los siguientes datos: "Vive en la zona de Villanueva del Pardillo, al lado de un concesionario Renault, alto, muy fuerte, pelo muy corto. Trabajan jueves y fines de semana como portero de discoteca. Se dedica al tráfico de armas, falsificación de documentos. Tiene un Golf color azul y vive con un tío suyo llamado Mustafá. Frecuenta mucho el local de alterne Flowers Gardens de Madrid, donde tiene "amigas" que le doblan tarjetas Visa de clientes.
Robo de detonadores. Según Emilio, el 28 de febrero de 2004 la banda de Mowgly se desplazó a Asturias con intención de atracar a mano armada una joyería de Avilés. Pero estaba cerrada. Como ese fin de semana estuvieron por Asturias en su vehículo Golf color negro matrículas nuevas, que tenía un fallo mecánico y temiendo quedarse averiados le pidieron a Emilio que le dejaran prestado un Toyota Corola matrícula 3241 CDW que el propio Mowgly le había vendido a Emilio meses antes. Después de realizar el robo de los detonadores (Emilio dice que él no estuvo allí), la banda abandonó Asturias por Cantabria al creer que estarían menos vigilados. El 9 de marzo de 2004, Mowgly llamó a Emilio y le dijo que bajara a Madrid a por el coche. Emilio mandó a recogerlo a un chico de Avilés de 15 años, al cual le regaló el Toyota, que se encontraba aparcado en la calle de Méndez Álvaro de Madrid. El chico ese día tuvo un accidente de tráfico en la carretera Getafe-Toledo, y volcó levantándose el correspondiente atestado judicial. Mowgly también comentó a Emilio que tenía una furgoneta Skoda y el propio Emilio vio aparcado en la caseta cercana a la Warner un Peugeot 306 de color azul.
Según Emilio, en la explotación de Caolines de Merilles, los detonadores pueden encontrarse en cualquier parte, debido al consumo tan elevado y al escaso control. Una vez dentro de la mina, que solamente pone en el exterior alguna frase alusiva a su vigilancia pero que en realidad es inexistente, se pueden encontrar en cualquiera de las galerías o tajos en cantidades de 50 o más. Sin embargo, la dinamita está más controlada y sí podrían sustraerse cantidades de 2 a 5 kilos, pero no más, especialmente durante los fines de semana. Se da la circunstancia de que los trabajadores a destajo -picador-ayudante (60%-40%)- le es abonada la nómina en función de las toneladas extraídas pero también se les descuenta la dinamita que han empleado. Así, es raro que puedan esconderse cantidades significativas de explosivos fuera del minipol (polvorín que se encuentra dentro de la galería).
Otros datos: A las 9.30 del 18 de marzo de 2004, Emilio Suárez Trashorras fue conducido a Madrid en calidad de detenido para identificar a los marroquíes mencionados en las bases de extranjeros y los lugares indicados. Los miembros de la banda de Mowgly cambian las tarjetas de móviles con mucha frecuencia, como máximo cada una o dos semanas. El amigo de Emilio en Madrid, que posteriormente le presentó a Rafa, parece ser que no tiene ninguna vinculación con la delincuencia, se llama Yasim.
12/3/07
El obispo de Huesca dice que la "sospecha" de la "matanza" del 11-M mira al Gobierno
Jesús Sanz espera que "no pongan más obstáculos para saber la verdad de la matanza" y el vicepresidente de la conferencia episcopal afirma que aún no se conoce la verdad del 11-M
12-03-07 - CadenaSER.com
El obispo de Huesca y Jaca, Jesús Sanz, se pregunta en su última carta pastoral, de ayer, 11 de marzo, si quienes ahora "defienden la vida" —en alusión al Gobierno por la concesión al etarra De Juana de la prisión atenuada—, estarán "al quite de quien se quite la vida en la eutanasia que viene", "no pondrán más obstáculos para saber la verdad de la maraña confusa y confundida de otra matanza, el 11-M, cuya sospecha les mira" y "respetarán la libertad de quienes quieren una educación no ideologizada ni sectaria para sus hijos".
La decisión del Gobierno de conceder la prisión atenuada a De Juana Chaos supone "pervertir un sentimiento noble como es el perdón, a fin de camuflar el chantaje del que siendo rehenes ellos mismos, nos hacen víctimas a todos los demás".
El prelado agrega en su carta pastoral, titulada Los idus de marzo, que quienes han tomado esa decisión "manchan el nombre de la paz y el de la piedad, convirtiéndolo en moneda de cambio con el que pagar -cueste lo que cueste- la particular guerra contra sus adversarios políticos, sociales y mediáticos".
Antonio Cañizares insiste en que aún no se conoce la verdad del 11-M
11-03-07 - Colpisa
El arzobispo de Toledo y vicepresidente de la Conferencia Episcopal, el cardenal Antonio Cañizares, afirmó este domingo durante la misa que ofició en la Catedral de Toledo que los atentados del 11-M en Madrid de hace tres años “aún no han sido esclarecidos en su verdad más real y honda” y “pesan sobre España como una losa opresora de la que necesitamos liberarnos”.
Mouhannad Almallah manifestó que nunca estaría tranquilo hasta que cayeran las Torres KIO, según dos testigos protegidos
12-03-07 - EFE
La ex pareja de uno de los procesados en el juicio del 11-M, Mouhannad Almallah Dabas, y el hermano de ésta aseguraron hoy que el procesado les comentó que no iba a 'estar nunca tranquilo hasta que se caigan' las Torres KIO de la plaza de Castilla de Madrid.
Así lo manifestaron ambos en la décimo tercera jornada de la vista en sus respectivas declaraciones como testigos protegidos, en las que explicaron que en el local de la calle Virgen del Coro, que tenía alquilado Almallah Dabas y en el que vivieron dos de los acusados -Basel Ghalyoun y Fouad El Morabit-, se visionaban vídeos sobre la yihad y campos de concentración en Afganistán.
Antes de detallar lo que ocurría en esas reuniones, el hermano de la ex pareja de Almallah, recordó que una vez que pasaron cerca de las Torres Kio en 2002, el acusado le dijo: 'yo no voy a estar nunca tranquilo hasta que se caigan esas torres'.
El procesado también hizo este comentario a la que fuera su compañera sentimental, según declaró ella hoy, primera mujer que comparece como testigo protegido en el juicio, que aseguró que al oirle esa manifestación se asustó mucho porque 'eso estaba muy mal'.
Apuntó que cuando ella vivía en el local de Virgen del Coro vio vídeos yihadistas en los que había 'cosas muy raras' y explicó que en las reuniones, a las que dijo que acudían el suicida Serhane Ben Abdelmajid, 'El Tunecino', y el hermano de Mouhannad, Moutaz Almallah Dabas -imputado en el 11/M, entre otros, 'escuchaban canciones que llamaban a la yihad'.
La mujer, que dijo tener miedo porque le han amenazado de muerte, matizó que Almallah veía estos vídeos por la noche, hasta que se dormía, y señaló que cuando presentó el 12 de marzo de 2003 la denuncia contra él por malos tratos se los entregó a la Policía.
Según la testigo, a raíz de la denuncia, la Policía llamó a declarar a Almallah Dabas, con quien, a pesar de que ella dijo que era su marido y que se casó con él en la mezquita de la M-30 en Madrid, no contrajo matrimonio, ya que en el libro de familia, cuyo contenido se leyó en la sala, su estado civil figura como soltera.
La celebración de reuniones fue corroborada por el hermano de la testigo protegido, quien al igual que ella manifestó tener miedo, y señaló que 'Mouhannad hablaba siempre de eso', en referencia a la yihad, a radicales y a los problemas que había en Irak, Afganistán o Palestina.
Añadió que a esas reuniones también acudía Mustafa Maymouni, encarcelado en Marruecos por los atentados de Casablanca, y recordó que al grupo que formaban los denominó 'Hermanos de los Mártires', en el que 'El Tunecino' y Moutaz -que fue extraditado a España por Reino Unido el pasado jueves- 'estaban al mismo nivel' de liderazgo.
La ex compañera del procesado, que se quedó embarazada de gemelos, afirmó que tras una de las palizas que él le propinó acudió al hospital y cuando le informaron a Almallah de que su novia había perdido a uno de los niños éste exclamó: 'Qué bien, esto es un golpe para una mujer, como el golpe que recibieron los americanos en el 11-S'.
Hassan Aglif desconoce que hizo su hermano la tarde en que murieron los siete suicidas de Leganés
Europa Press
Hassam Aglif, hermano de uno de los procesados, Rachid Aglif, alias ‘El Conejo’, afirmó hoy ante el tribunal del 11-M que desconocía dónde se hallaba éste la tarde del 3 de abril, momento en el que se suicidaron siete de los terroristas que participaron en la masacre.
El testigo incurrió en ciertas contradicciones en relación con lo declarado en el verano del 2003 ante el juez de la Audiencia Nacional Juan Del Olmo, instructor de la causa, a éste respecto. De hecho, admitió no acordarse de haber declarado que su hermano cerró la carnicería que regentaban en el barrio de Lavapies porque “faltaba carne”. No obstante, afirmó que ‘Conejo’ cerró el 3 de abril sin darle explicaciones. También concretó que en la mañana de ese sábado Rachid Aglif estuvo todo el tiempo con su padre.
Además aseguró que es “imposible” que su hermano fuera lugarteniente de Jamal Ahmidan alias ‘El Chino’, uno de los siete suicidas de Leganés. “Es imposible que mi hermano fuera lugarteniente de Ahmidan, no me lo creo, sé muy bien lo que es mi hermano, y además, con la cabeza que tiene ‘El Chino’, ¿iba a tener de lugarteniente a un chico de 22 años?”, sentenció Hassan Aglif.
Sobre la relación entre su hermano y ‘El Chino’ indicó que los dos “eran conocidos” pero que sobre todo “mantenían una relación comercial”. El testigo también afirmó que “no cree” que ‘El Chino’ pudiera haber organizado el atentado.
Mouad Benkhalafa incluye a Basel Ghalyoun, Almallah Dabbas, Abu Dahdah o Amer Azizi en las reuniones organizadas en el río Alberche
Europa Press
El testigo Mouad Benkhalafa, imputado y finalmente no procesado en relación con los atentados, afirmó hoy que conoció a Sarhane Ben Abdelmahid Fakhet alias ' Serhane El Tunecino', uno de los suicidas de Leganés, en la Mezquita de la M-30. También detalló que acudió a dos reuniones organizadas en el río Alberche a las que acudieron 'El Tunecino', los hermanos Almallah Dabbas, el considerado jefe militar de Al Qaeda en Europa, Amer El Azizi, y Basel Ghalyoun. Concretó que en dichas reuniones se habló de recaudar fondos para 'Afganistán' y que si bien esta postura la expresó Azizi, todos los presentes se pronunciaron a favor.
También explicó que Ghalyoun 'estaba enfadado' con los regentes de la Mezquita de la M-30 porque en su opinión 'no eran verdaderos musulmanes'. Aclaró que el acusado reconocía como auténticos musulmanes a los islamistas de Afganistán y Chechenia y que Ghalyoun 'tenía pensamientos radicales'.
A preguntas del fiscal Carlos Bautista especificó que los que asistieron a esas reuniones del río Alberche entendían por 'yihad' 'actos violentos'. En su testimonio también reconoció que 'El Tunecino' le regaló algunos libros entre los que se encontraba una entrevista al líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden.
También afirmó que vio como el suicidado en Leganés Jamal Ahmidan, alias 'El Chino', consultaba páginas en Internet en un locutorio madrileño dedicadas a 'armas y cómo manejarlas'.
9/3/07
Pilar Manjón a los defensores de las teorías de la conspiración sobre el 11-M: "¿A cuánto venden ustedes el kilo de lágrimas?"
"No hay agujeros negros en la investigación porque la policía ha tirado como un castillo de naipes la teoría de la conspiración"
9-03-07 - Europa Press
La presidente de la asociación 11-M Afectados por el Terrorismo, Pilar Manjón, criticó hoy a todos los sectores que han sostenido la "teoría de la conspiración" en torno a la investigación del atentado y que vinculan a ETA con la masacre que costó la vida a 191 personas. Asimismo incidió en "el sufrimiento" que han tenido que "soportar todos y cada unos de los días" las víctimas con "la maldita teoría de la conspiración" y que ahora sus defensores buscan otros enemigos como el preso de ETA José Ignacio de Juana Chaos
"No hay agujeros negros en la investigación porque la policía ha tirado como un castillo de naipes la teoría de la conspiración" enfatizó Manjón quien a continuación afirmar que ahora los defensores de la conspiración buscan otros "enemigos" como es el caso de la policía y su papel en la investigación o el etarra José Ignacio de Juana Chaos.
De hecho, Manjón denunció los réditos económicos que han logrado ciertos medios de comunicación con estas hipótesis. "A cuanto venden ustedes el kilo de lágrimas" preguntó con indignación Manjón para mostrar la falta de "conciencia" de estas plataformas por mantener estas teorías.
Censuró a todas las personas que se "empeñan" en que sea ETA la autora de los atentados y retó a quien "posea esos datos" que "los presente" al Juez. Incluso incidió en que los informes periciales han demostrado que "no fue el titadyne robado por ETA en Francia" el explosivo que se empleó en la deflagración de los trenes de cercanías.
Manjón acudió a un homenaje organizado en Madrid por los sindicatos UGT y CC.OO así como la Unión de Actores compuesto por la lectura de varios poemas y un breve concierto. En esta ceremonia estuvieron presentes personalidades como el responsables de Movimientos Sociales y ONG, Pedro Zerolo, la diputada del PSOE en Madrid, Matilde Fernández, la candidata de IU a la Comunidad, Inés Sabanés y el secretario de la Unión de Actores, José Bosso.
Durante el acto, Manjón leyó un poema donde trasladaba "su desprecio" de forma metafórica al PP y a su ex presidente José María Aznar. Así Manjón trasladó este sentimiento "para los del bigote, para los que sostienen la guerra, para los que no encuentran las armas de destrucción masiva y para los que mienten antes y ahora", enumeró Manjón.
Prosiguió sus críticas hacia los sectores que apoyaban al anterior Ejecutivo 'popular' hacia "los amigos del ex presidente del Gobierno y para quienes se enfadan cuando pierden las elecciones".
"POR QUÉ NOS DESTROZARON LAS VIDAS"
Además, se refirió al dolor que ha costado a las víctimas el tiempo que ha tardado la Audiencia Nacional en cerrar el sumario, si bien recalcó que su conclusión es un hito a celebrar por éstas.
En su intervención, Manjón también tuvo palabras muy críticas para los 29 acusados del juicio del 11-M. De hecho, Manjón les recriminó que éstos se "equivocaron del todo" por asesinar a las personas y trabajadores que "gritaron no a la guerra" --en alusión a la protesta ciudadana contra la guerra de Irak-- y que "sabían que no había armas de destrucción masiva porque se lo decía su corazón". "Queríamos salvar vidas y ellos tuvieron que venir ellos a destrozarnos la vida", enfatizó Manjón.
OPERACIONES TIGRIS y SELLO II
Pilar Manjón, adelantó hoy que su colectivo se personará como acusación particular en los procesos abiertos a los imputados por las Operaciones policiales "Tigris" y "Sello II" porque está "claramente vinculada" con el 11-M, ya que se centraban en la detención de "células durmientes que podían haber dotado de infraestructuras" a la que perpetró el atentado.
7/3/07
El policía experto en ETA que inspeccionó la Renault Kangoo descartó el modus operandi de ETA la misma mañana del día 11
En el interior del vehículo había muchos objetos que estaban "revueltos".- No vio ninguna tarjeta sobre el salpicadero
07-03-07 - Europa Press
El policía que inspeccionó ocularmente la furgoneta Renault Kangoo que apareció abandonada en la localidad madrileña de Alcalá de Henares, afirmó hoy ante el tribunal que juzga el 11-M que no apreció "en ningún momento" signos que indicaran el "modus operandi" utilizado habitualmente por la banda terrorista ETA en lo concerniente a la sustracción de vehículos.
El agente vinculado a la Brigada de Información Provincial de Madrid, y perteneciente al grupo ETA-Madrid, subrayó que en su inspección externa no apreció ninguna de las pautas empleadas por la banda terrorista para manipular coches.
El testigo detalló que las matriculas eran las originales y correspondían con la denuncia de un vehículo sustraído el 28 de febrero de 2004. "La marca de la matricula correspondía a los originales, el soporte no estaba manipulado, por eso creo que esa placa es la verdadera", relató a preguntas de la acusación particular. Indicó que él dio "por buena la placa", dato que fue corroborado por el jefe del grupo de información de la policía desplazado al lugar cuando le refirió los datos de la denuncia de la sustracción.
Además, especificó que el automóvil no presentaba "signos de forzamiento" y que no había aparato explosivo adherido al coche, estrategia empleada por ETA para borrar huellas. Todos estos datos le "llevaron a pensar que no había sido ETA". El testigo también aclaró a preguntas del presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez, que las placas "no habían sido dobladas" porque si hubiera sido así, la identificación de la numeración del coche no hubiera remitido a un vehículo sustraído.
El oficial de policía indicó además, a preguntas de las defensas, que el hecho de que él opinase que el coche no era de los utilizados habitualmente por la banda terrorista no marcó que se siguiera "una línea de investigación u otra" ya que el responsable de decidir sobre la línea a seguir en la pesquisas "es el instructor".
Aseguró que examinó los bajos del vehículo y que analizó su interior desde la parte delantera y las lunas laterales de la furgoneta, al tener lunas 'ciegas' la parte posterior del vehículo. También remarcó que en su inspección pudo comprobar muchos objetos pero que ninguno le impidió la visión del habitáculo interior de la furgoneta.
El testigo aseguró además que en su visionado exterior de la furgoneta Kangoo en Alcalá, no vio ninguna tarjeta en el salpicadero."Estaba todo muy desordenado, pero no vi tarjeta alguna", ha matizado.
A preguntas de las defensas de los acusados, el funcionario del Cuerpo Nacional de Policía detalló que en la declaración tomada al dueño de la finca éste detalló que había observado la salida del vehículo de tres individuos ataviados con gorros y bufandas y que portaban "una mochila", según le precisó en su declaración sin que "recuerde que le hablara de más mochilas".
El testigo protegido afirmó que a su llegada ya estaba dispuesto el cordón policial de la zona y que tras su examen, pudo apreciar a diez metros como al menos un perro de la unidad canina se introdujo en la parte posterior para inspeccionar la zona de carga, tal como marca el protocolo.
Además, explicó que cuando inició las labores de acopio de testigos y testimonios, comprobó con otros miembros policiales que existían cámaras en la estación, pero que una vez se procedió a visionar el contenido de las cámaras, apreció que estas no "grababan" y únicamente reflejaban en las pantallas de control de seguridad la visión directa de lo que se ocurría en ese momento en la estación.
Una agente de la UCI sostiene que fueron 13 los autores materiales del 11-M y que hay siete posibles implicados no identificados
"El 11-M es la represalia por la intervención española en la Guerra de Irak"
07-03-07 - Agencias
Una inspectora de la Unidad Central de Información (UCI) ha afirmado hoy durante su comparecencia como testigo protegido ante el tribunal que juzga los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, que su sección ha manejado siempre la hipótesis de que los autores materiales que colocaron los explosivos en los trenes de cercanías fueron 13 y ha indicado que, aunque no puede confirmarlo con datos objetivos, no descarta que fueran apoyados por varias personas más que pudieron realizar labores de "vigilancia".
La agente ha enumerado a quién correspondían los diferentes perfiles genéticos hallados, entre los que destacó los de los siete suicidas de Leganés y algunos de los que se encuentran en busca y captura, aunque ha señalado que aún quedan muestras que no han podido ser identificadas, aunque señaló que una de ellas es la del recientemente imputado Abdelilah Hriz por parte del juez Juan del Olmo.
De este modo, serían siete los perfiles genéticos que permanecen anónimos y, por tanto, siete presuntos implicados en el 11-M de los que aún no se averiguado su identidad. También ha indicado que unas 105 huellas dactilares siguen sin identificarse, muchas de ellas extraídas de libros, que, además de los autores de los atentados, pudieron utilizar otras personas en mezquitas y centros penitenciarios.
La investigación llevada a cabo por la Policía tras los atentados desvela también que pudo haber un tercer coche utilizado para transportar a los miembros de la célula terrorista a Alcalá de Henares u otros puntos y el material explosivo que no ha sido localizado. La agente ha explicado que uno de los coches que sirvieron para el traslado, el Skoda Fabia, no fue localizado hasta meses después de los atentados, cuando la empresa propietaria encontró en el maletero una funda de pistola y avisó a las autoridades.
La inspectora, que actúa como analista de los atentados, ha especificado además que tanto en la casa de Leganés -donde se suicidaron el 3 de abril siete terroristas integristas- como en la finca de Morata de Tajuña (que se utilizó para preparar los explosivos usados en la masacre), las fuerzas de seguridad del Estado localizaron material genético correspondiente a personas anónimas no identificadas.
Según ha explicado, su departamento concretó, con la información proporcionada por la Unidad TEDAX, que fueron entre 10 y 13 personas las que portaron las mochilas con los explosivos. Llegaron a esta conclusión al establecer que las bolsas empleadas en los atentados contenían entre 11 y 13 kilogramos de explosivos, y por tanto debían ser portadas cada una por un individuo, sin descartar a su vez que pudieran contar con ayuda de otras personas que las desplazaran hasta las inmediaciones de las estaciones de trenes.
Una de las hipótesis es que fueron tres grupos de cuatro personas los que perpetraron el ataque terrorista en los trenes de cercanías, desplazándose cada uno a los tres puntos geográficos de donde partieron los trenes. También cortejaron la hipótesis con diversos testimonios, como el del portero de la finca de Alcalá de Henares que vio a tres personas bajarse de la Renault Kangoo. Este fue un dato más para plantear la tesis de tres grupos terroristas divididos entre una orquilla de tres o cuatro personas.
Dentro de esas conjeturas, no ha descartado que los autores materiales de la masacre que se cobró 191 vidas el 14 de marzo del 2004, contaran con varias personas que les apoyaran en el transporte de los explosivos, en la confección de la infraestructura y en las labores de contrainformación.
Todos los miembros del comando encargado de la colocación de los explosivos pudieron dirigirse a la estación de cercanías de Alcalá de Henares o bien a otras estaciones intermedias en el recorrido del tren hasta Atocha y partieron, probablemente, de la finca de Morata de Tajuña, dado que fue la utilizada para preparar los explosivos.
La agente ha explicado además que según las reivindicaciones que hubo de los atentados se llegó a la conclusión de que el 11-M pudo ser una represalia contra España por su participación en la guerra de Irak y por la presencia de las tropas españolas en Afganistán.
De hecho, los atentados fueron reivindicados por el portavoz militar de Al Qaeda en Europa, Abu Dujana Al Afgani, y el suicida Jamal Ahmidan 'El Chino', según esta testigo, soñaba con ir a combatir a Afganistán.
La policía también ha especificado que Al Qaeda funciona como "una red, una estructura en tela de araña" y que sus células o grupos actuán con carácter autónomo, siguiendo una directiva marcada a través de comunicados o fatuas. "No se trata de una organización terrorista del estilo de ETA que desgraciadamente estamos obligados a sufrir", ha dicho.
Abdelkader Farssaoui 'Cartagena' se desdice de sus anteriores declaraciones
Insinúa que Sarhane 'El Tunecino' también se reunía con agentes de la UCIE y que avisó de que "buscaba mártires en España".- Admite ahora que fue ayudado por un abogado en la redacción de una carta a la Audiencia Nacional
07-03-07 - EFE / Europa Press
El confidente de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE) conocido como "Cartagena" señaló esta tarde en su declaración ante el tribunal del 11-M que informó a la unidad de la existencia de vínculos entre la célula islamista liderada por Serhane Ben Abdelmajid Faket, alias "Sarhane El Tunecino" --uno de los suicidas de Leganés-- y la banda terrorista ETA.
El confidente, que negó haber colaborado voluntariamente y a sueldo con la UCIE, relató un encuentro celebrado en una mezquita antes del 11 de marzo en la que se habló de la posibilidad de "pedir ayuda a los no musulmanes" para llevar a cabo la yihad. Los participantes opinaron entonces que se podría solicitar el apoyo de ETA ya que resultaría beneficioso para ambos.
Se dijo que la célula islamista podría comprar a la banda terrorista los explosivos y además de obtener un beneficio económico tendrían "también un atentado" contra un objetivo que podía interesarles. A preguntas de las acusaciones particulares concretó que por lo él pudo comprobar, la célula no disponía "de capacidad económica" aunque no supo precisar si contó con algún tipo de colaboración.
El ex imán de Villaverde aseguró hoy que en una ocasión, antes del 11-M, vio al suicida Serhane Ben Abdelmajid 'El Tunecino' reunirse con agentes de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE) de la Policía en una cafetería de Madrid. Tras ver a 'El Tunecino' montarse en una moto con el huido Said Berraj les siguió y vio que entraban en una cafetería, en concreto un VIPS cercano a la estación de metro de Colombia.
Explicó que una vez en el interior del establecimiento, pudo ver a Serhane 'El Tunecino' hablando con uno de los agentes, 'con los que yo me reunía', precisó, y a otro miembro de la UCIE leyendo una revista e indicó que al no ver a Berraj supuso que éste estaba en el aseo.
Tras este encuentro, 'Cartagena' indicó que en su siguiente reunión con los agentes les preguntó si 'El Tunecino' trabajaba para algún servicio secreto, lo que, dijo, 'no les gustó', y agregó que a partir de ese momento fue cuando en los informes de la UCIE aparecía que el grupo de Serhane, al que denominaban el 'grupo de Madrid', 'sospechaba de él'.
Durante su declaración, el testigo explicó también que el día de la explosión del piso de Leganés, que, según dijo, lo recuerda "como el peor de su vida", fueron a buscarle a su domicilio -ya vivía en Almería- sobre las siete de la mañana y se dirigieron a Madrid, donde al llegar "un comisario empezó a preguntarme por 'El Tunecino' y por las personas con las que se reunía".
Después de volverles a relatar lo que ya había contado a los miembros de la UCIE, agregó 'Cartagena', recordó que el comisario se levantó y le escuchó decir: "como este moro hable, la hemos cagado", tras lo que le informaron de la existencia del piso de Leganés y le pidieron que fuera hasta la vivienda, a lo que se él se negó.
"Menos mal que no insistieron con la petición porque si no hubieran muerto ocho", en alusión a los siete terroristas que se suicidaron en la vivienda.
El testigo negó sus anteriores declaraciones en las que vinculaba a Jamal Zougam con la célula y Aseguró que en realidad el piso de Leganés fue localizado la mañana del 3 de abril. 'Cartagena' enumeró hoy en su comparecencia varios nombres de los agentes que supuestamente le obligaron a colaborar con la Unidad Central de Inteligencia Exterior (UCIE), con objeto de que se infiltrara en células terroristas, y alteraron los informes que realizaba sobre sus actividades.
Así, denunció presuntos "chantajes y extorsiones" de un miembro de la UCIE que incluso llegaron a afectar a "su estado de salud". Concretamente, aludió a un supuesto jefe de la unidad de la UCIE que le supervisaba y al que se refirió como Guillermo Moreno. También enumeró otros nombres de supuestos agentes, entre los que se encontraban 'José Luis', 'Diego' o Manzano 'Antonio Jesús Parrilla'.
Uno de los abogados de la acusación pidió al tribunal el acta judicial del testimonio prestado hoy por el confidente con la intención de querellarse contra el testigo protegido por falso testimonio. 'Cartagena' se desdijo a lo largo de toda su declaración de afirmaciones realizadas anteriormente e indicó que antes mentía "por miedo".
Además, el abogado Gonzalo Boye, que representa a una víctima de los atentados, pidió al tribunal el acta judicial del testimonio prestado hoy por el confidente con la intención de querellarse contra el testigo protegido por falso testimonio. "Cartagena" se desdijo a lo largo de toda su declaración de afirmaciones realizadas anteriormente e indicó que antes mentía "por miedo".
No obstante, a pesar de que el letrado decidiera finalmente presentar la citada querella, ésta tendría que ser archivada ya que el Código Penal especifica que no se puede juzgar a un testigo por falso testimonio durante el desarrollo de un juicio, ya que esto podría suponer una coacción tanto para él como paras otras personas citadas a declarar en la misma vista.
En caso de que se comprobara que la declaración de "Cartagena" reviste falsedad, el tribunal encargado del juicio decidiría en sentencia sobre las medidas a tomar en su contra.
Al final de la sesión, el Tribunal advirtió la ausencia en autos de las notas informativas 6 y 10 de 2002 y 2003 del colaborador testigo.
6/3/07
Un inspector de la UCIE asegura que 'El Chino' justificó la matanza por la guerra de Irak y la situación en Palestina
"La tarde del 11-M ya teníamos indicios de la pista islamista".- "La gran faena es que siempre fuimos un paso detrás" de los autores del 11-M".
06-03-07 - EFE
Un instructor de la investigación del 11-M admitió hoy que "la gran faena es que siempre fuimos un paso por detrás" de los autores del 11-M, como el suicida Serhane Ben Abdelmajid, "El Tunecino", lo que impidió que la Policía conociera con antelación su intención de atentar en Madrid.
Así lo expuso en la undécima jornada del juicio, este inspector de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE) de la Policía, al reconocer que "El Tunecino", del que dijo que era "un islamista de nivel", era una persona "digna de consideración" por sus ideas extremistas, por lo que lamentó haber estado "siempre" un "paso por detrás de ellos" y de lo que planeaban Abedelmajid y sus "acólitos".
Explicó que antes de los atentados ya tenían conocimiento de las "ideas extremistas" de "El Tunecino" en el marco de las investigaciones que se estaban realizando sobre islamistas.
De hecho, aseguró, que "hay personas que salvaron su vida por el miedo que les causaba", y señaló que el acusado como presunto autor material del 11-M Basel Ghalyoun fue insultado por él y "llamado cobarde" en una de las reuniones que supuestamente mantuvieron algunos de los responsables de la masacre en el río Alberche.
Este inspector, tercer testigo que comparece en el juicio y que, al igual que los otros dos policías que ya han testificado, lo hizo amparado por el sistema de protección de testigos que le impide ser identificado y ser visto por el público, relató también que otro de los suicidas, Jamal Ahmidan, "El Chino", justificó ante su familia su participación en el 11-M argumentando que en países como Irak y Palestina morían 200 personas cada día y a nadie le importaba.
Esas fueron las palabras de "El Chino" cuando su hermano mayor le recriminó haber asesinado a doscientas personas en un país que le había acogido, según confesó voluntariamente ante la Policía su hermano menor, Youssef Ahmidan, quien manifestó estar convencido de la participación de Jamal en la masacre, según este testigo.
Tras relatar que después del 11-M hubo cierto caos a la hora de clasificar todos los datos de que disponían porque tenían una "avalancha de información que tardaban mucho tiempo en discriminar", señaló que a raíz de la identificación de las tarjetas telefónicas y de las primeras detenciones "la línea (de investigación) cogió algo más de definición pero sin ser muy precisa".
En este sentido, afirmó que "todas las sospechas" de que fuera un atentado islamista "se confirmaron con los siete suicidas de Leganés".
Sobre este episodio manifestó también que cuando los GEO acordonaron los alrededores del piso de la calle Martín Gaite de Leganés, "a raíz del supuesto tiroteo", él acudió allí con sus compañeros y al llegar "explotó la casa".
Por otra parte, explicó que en un principio se identificó a seis de los suicidas y no fue hasta meses después cuando se supo cuál era el séptimo, que resulto ser el argelino Allekema Lamari, quien se encontraba en libertad mientras se resolvía el recurso que interpuso ante el Tribunal Supremo contra una sentencia de la Audiencia Nacional que le condenó por pertenecer al Grupo Islámico Armado (GIA) argelino.
La identificación de Lamari, agregó, la propició, entre otros indicios, la declaración prestada por Safwan Sabagh, quien al ser detenido el 20 de agosto de 2004 en Valencia, aunque no está acusado por el 11-M, aseguró que éste le había dicho tras los atentados de Madrid: "no me cogerán vivo".
Un inspector de la UCIE precisa la vinculación con la célula terrorista de varios procesados del 11-M 
06-03-07 - Europa Press
El cuarto inspector de la Unidad Central de Investigaciones Exteriores (UCIE) que declara como testigo ante el tribunal del 11-M precisó esta tarde datos correspondientes a las investigaciones realizadas por su unidad que vinculan a los acusados Nasreddine Bousbba, Saed El Harrak y Mohamed Bouharrat con los atentados.
Durante su comparecencia ante el tribunal el inspector de la UCIE detalló su labor como secretario judicial en varios interrogatorios a distintos procesados, así como su intervención en los registros del domicilio de los acusados Saed El Harrak y Hamid Ahmidan.
Especificó que en la vivienda del primo de Jamal Almidhal, alias "El Chino" se encontró diversa documentación familiar y una tarjeta SIM vinculada con algunos de los suicidas de la vivienda de Leganés (Madrid). En lo referente a El Harrak aclaró que en la inspección ocular de la casa, se encontró documentación y manuscritos que confirman su relación con los integristas,
y que el registro de sus contactos telefónicos le vinculan con varios de los suicidados como Abdennabi Kounjaa, y los hermanos Mohamed y Rachid Oulad Akcha.
El testigo relacionó además al acusado Nasreddine Bousbba con la célula terrorista responsable de la masacre y afirmó tener constancia de que mantenía contactos con Jamal Almidhan cuatro meses antes de la masacre y que éste le propuso falsificar tres pasaportes, que posteriormente se hallaron en el piso de la calle Carmen Martín Gaite tras la explosión.
Precisó que Bousbba mantuvo almenos 17 contactos con Jamal Ahmidan. No obstante y a preguntas de la defensa, precisó que no se encontraron material de documentación en su domicilio.
El inspector indicó también que la investigación también relacionó al acusado Mohamed Bouharrat con la célula y detalló que encontraron en la inspección ocular del piso de Leganés anotaciones manuscritas suyas. También aludió a los testimonios recibidos por su unidad donde se indicaba un cambio de conducta de Bouharrat tras su salida de prisión ya que comenzó a apreciarse un estricto cumplimiento por su parte de las normas que predica la religión musulmana.
Un analista del Real Instituto Elcano apunta que Al Qaeda ideó el 11-M para forzar la retirada española de Iraq 
06-03-07 - Colpisa
Fue Al Qaeda la organización que ideó que un ataque de la magnitud del 11-M debía producirse en fechas próximas a las elecciones generales de 2004 con el objetivo de forzar la retirada de las tropas españolas destacadas en Iraq. Global Islamic Media, una página web de contenido islamista, público en 2003 este contundente mensaje: “Es necesario aprovecharse al máximo de la proximidad de las elecciones”. La coincidencia de las fechas “no parece una simple casualidad”, afirmó este lunes Haizam Amirah Fernández, investigador del Real Instituto Elcano que descubrió y analizó el texto.
Fernández sostuvo que el documento desvela un “extenso conocimiento” de la realidad política y social española. El desconocido autor incide, en particular, en la “falta de apoyo popular” que provocó la decisión del Gobierno de José María Aznar de participar en la ocupación de Iraq. Éste análisis estratégico le lleva a una conclusión clara: “El Gobierno español no soportará más de dos o tres golpes, como máximo”. Y si el Ejecutivo persiste en mantener las tropas tras estos ataques, “la victoria del partido socialista estará prácticamente garantizada”, concluye.
El texto ha sido una pieza clave para que la Fiscalía pueda relacionar la masacre de Madrid con la estrategia global de Al Qaeda. Su hallazgo, sin embargo, fue bastante azaroso. El documento, redactado en septiembre de 2003, lo encontró en internet un agente de los servicios de Información noruegos en diciembre de ese mismo año, pero no salió a la luz hasta después de la matanza de los trenes de cercanías. Sólo entonces se lo contó a los medios de comunicación, y así llegó a oídos de Fernández, que no pudo precisar en que periódicos lo leyó el fin de semana del 13 y 14 de marzo.
Fernández también descubrió otro texto revelador, de título “Mensaje al pueblo español” y publicado en la misma web en diciembre de 2003. Este documento despeja cualquier posible duda sobre la intención del anterior, ya que sostiene que la muerte de ocho agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en Irak es consecuencia del apoyo español a Estados Unidos: “La responsabilidad de la ocupación recae sobre los ejércitos participantes y sus pueblos”. Añade, por si esta amenaza no fuera suficiente, que “los batallones de la resistencia iraquí, y quienes les apoyan fuera de Irak, son capaces de aumentar las dosis de sufrimiento en Irak y fuera de él”.
Las defensas de muchos de los acusados procuraron de restar credibilidad al testimonio de Fernández y trataron de sembrar dudas sobre la autenticidad de los documentos. Así, varios de los letrados destacaron que recibe subvenciones de cuatro ministerios y se esforzaron por vincular al Instituto Elcano con el CNI.
La acusación del 11-M combate a los "topos" de la conspiración
07-03-07 - El Periódico
La bancada de la acusación en el juicio del 11-M está revuelta. La mayoría de sus letrados arremetieron ayer contra un reducido núcleo de colegas por "torpedear" la causa. Alegan que ponen más empeño en defender la teoría conspirativa alentada por el PP y sus medios afines que en sostener sus acusaciones contra los procesados. Las críticas se centran sobre todo en los letrados de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) y la Asociación de Ayuda a las Víctimas del Terrorismo, receptor privilegiado de subvenciones de la Comunidad de Madrid.
El vicepresidente de la mayoritaria Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo, Jesús Ramírez, instó a esos abogados a "retirarse" del juicio si su objetivo es persistir en esa estrategia. Gonzalo Boyé, representantes de dos víctimas, expresó su indignación contra los "letrados ornitorrinco, que no se sabe si son mamíferos o peces" e incluyó en el grupo de "conspiradores" a dos abogados más que no identificó. Otros representantes de la acusación coincidieron con Boyé en que la estrategia de esos colegas de vincular a ETA con el 11-M y sembrar dudas sobre la actuación policial puede enturbiar el juicio.
Bermúdez reprende de nuevo a la AVT: «A efectos del sumario, bolsa y mochila son lo mismo»
07-03-07 - N. V. (ABC)
Los intentos de dos acusaciones por compaginar, según el día, la participación de ETA en los atentados con la desacreditación a la investigación policial y judicial (insinuando incluso que la Policía ha aportado pruebas falsas a la instrucción) vino ayer de la mano del abogado de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT). Se trata de la segunda acusación a la que reprendió el lunes el presidente de la Sala por estar defendiendo a los procesados en lugar de a las víctimas. La discusión se produjo en esta ocasión con motivo del interrogatorio por parte del letrado Emilio Murcia al inspector de la UCIE, que declaró en la mañana de ayer como testigo.
El policía reconoció que su unidad compró una bolsa parecida a la llamada «mochila 13», la que no llegó a estallar, para analizar las fibras de ambas bolsas e intentar averiguar así si el establecimiento en el que se compró la primera bolsa podía ser el mismo que en el que la Policía compró la segunda.
El que hubiera dos bolsas provocó una confusión en el Juzgado, lo que se aprovechó para acusar a la Policía de un supuesto complot.
Inspector (I), a preguntas de la AVT: «Esa bolsa azul se compró en el número 14 de la calle Caravaca. Se compró porque nos parecía calcada a la que habíamos visto en los medios que había estallado en los trenes. Se pensó que se podía solicitar de Policía Científica un cotejo de fibras a ver si podía haber sido adquirida en la tienda de enfrente, de los hermanos Chedadi, y si se podía ubicar el atentado en los objetivos investigados en Lavapiés. De ahí vino la confusión posterior que hubo.
Abogado (A): Discúlpeme, ¿qué confusión?
(I): Se dijo que habíamos remitido al Juzgado la mochila de Vallecas y no la otra.
(A): ¿Pero no dijo que en los trenes habían explotado bolsas, no mochilas?
(I): Bolsas, mochilas...
(A): Son cosas distintas.
(I): Bueno, discúlpeme. Yo por lo que he leído siempre... He leído siempre mochilas.
Gómez Bermúdez (G-B): Guarde silencio. A estos efectos es lo mismo. Señor letrado, evidentemente bolsa y mochila no son sinónimos. Si coge el sumario, que conoce perfectamente, unas veces se habla de bolsa y, sin embargo, a nivel popular se habla de mochila. No ha lugar a la pregunta. Otra pregunta.
(A): ¿Sabe lo que explotó en los trenes, una bolsa o una mochila?
(G-B): No ha lugar a la pregunta. Sí a lo que si él compra es una bolsa o una mochila.
(A): Señoría, el testigo ha dicho que se produjo confusión sobre lo que explotó en los trenes. No es este letrado el que...
(G-B): No, no ha dicho eso. Ha dicho que hubo una confusión al remitirlo al Juzgado ¿Lo que ustedes compran qué es, una bolsa o una mochila?
(I): Una bolsa con asas.
(G-B): Aclarado. Una bolsa con asas. Otra pregunta.
5/3/07
El instructor jefe del 11-M asegura que desde el mismo día 11 nunca se consideró una autoría distinta a la islamista
El 11-M forma parte de la estrategia diseñada por Al Qaeda para la guerra de Irak.- "Yo desde el 11 de marzo hasta fecha de hoy no he recibido ninguna comunicación que vincule cualquier otro tipo de trama, que no sea islamista con el 11-M"
05-03-07 - Europa Press
El instructor jefe de las diligencias e inspector jefe de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE) en el momento de los atentados del 11 de maezo en Madrid, testigo protegido que continuó hoy contestando a las preguntas de la fiscal Olga Sánchez en la reanudación del juicio del 11-M, indicó que en 'ningún momento' de la investigación llevada a cabo tras la masacre recibió 'ninguna comunicación sobre la participación de ninguna trama no islamista en el 11-M'.
A preguntas de una de las acusaciones particulares sobre las pesquisas realizadas por la Policía Nacional en relación con una posible participación de la banda terrorista ETA en la masacre, el instructor puso de manifiesto que desde el mismo día 11, todas las unidades de la Comisaría General iniciaron sus respectivas investigaciones. Entre las unidades --explicó-- se encontraba la responsable de Interior, encargada habitualmente de investigar la comisión de atentados etarras.
A pesar del inicio de estas investigaciones paralelas, el inspector jefe dijo no haber sido informado de la colaboración en los atentados de 'ninguna trama no islamista'. 'Si hubiera existido se me hubiera comunicado', precisó.
"Eligieron España por ser el eslabón más débil del trío de las Azores"
05-03-07 - elpais.com / EL PAÍS
El inspector jefe de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional, que declara bajo el sistema de protección de testigos y que ha identificado como agente número 18.403, ha señalado esta mañana, en la apertura de la décima sesión del juicio del 11-M, que los terroristas eligieron España como el objetivo del brutal atentado "por ser el eslabón más débil" del llamado trío de las Azores. El agente, al cargo de las diligencias de la investigación, se refería a la reunión en la que Bush, Blair y Aznar prepararon la guerra de Irak.
El que fuera el instructor jefe que instruyó la investigación abierta a raíz de los atentados del 11 de marzo de 2004, que declara desde un ángulo de la sala y protegido por unas cortinas que preservan su identidad, ha reconocido además que la Policía localizó por primera vez en 2003 la finca de Chinchón en la que supuestamente se montaron las bombas a raíz de los atentados de Casablanca, pero dejaron el caso "en suspenso" al huir a Marruecos el sospechoso que la había alquilado en 2002, Mustafa El Maymouni, encarcelado en ese país.
La policía enmarca el 11-M en la estrategia diseñada por Al Qaeda para la guerra de Irak
La célula que cometió el 11-M "obedecía" las directrices marcadas por Al Qaeda dentro "de una estrategia perfectamente diseñada sobre el conflicto iraquí", según el instructor general de las diligencias, José Luis Serrano, entonces jefe de la sección sobre terrorismo magrebí de la Comisaría General de Información. Osama Bin Laden, relató, dio su plácet genérico y anticipado para un atentado como el de Madrid, cuyo plan ya había sido esbozado por el sirio español Mustafá Setmarian Nassar, Abu Musab al Suri, profesor de terrorismo en Afganistán, al que se da por preso en una cárcel secreta.
Esa red, creada por "selección natural" de células islamistas que se iban disgregando, se constituyó en una estructura local "que seguía, obedecía y copiaba las directrices de una estructura más amplia llamada Al Qaeda". Local y general se retroalimentaban, hasta el punto de que la primera "cumplía la estrategia perfectamente diseñada de Al Qaeda sobre el conflicto iraquí", dijo José Luis Serrano. Bin Laden habría dado en octubre de 2003 "su visto bueno a la estructura en España para que llevara a cabo el atentado sin tener la aprobación directa de Al Qaeda, como ocurría antes del 11-S".
El atentado lo habría llevado a cabo el GICM, vinculado a Al Qaeda, en cuyo campo de entrenamiento de Jalalabad ya había instruido a terroristas "sobre el encendido a distancia de temporizadores y el uso de teléfonos móviles para activar artefactos". El plan de atacar los trenes, una vez detectada España como "el eslabón más débil" de los países con tropas en Irak, "ya había sido planificado por Setmarian", por cuya captura el FBI ofrecía 25 millones de dólares. Ahora se da a esta persona por presa en una cárcel secreta de EE UU, aunque también se le ha ubicado en Guantánamo.
El inspector jefe que ya abrió el jueves por la tarde la fase testifical tras nueve sesiones en las que han declarado los 29 procesados, ha añadido que el 13 de marzo de 2004 la Policía no barajó ningún dato sobre suicidas en los trenes: "Ése es un dato que lógicamente esperábamos desde el primer día, porque si lo hubiera habido era signo directo de que el atentado era obra de islamistas; pero, en ningún momento se tuvo conocimiento de que lo hubiera". Respecto a si fue el acusado José Emilio Suárez Trashorras la persona que facilitó los datos el 17 de marzo de 2004 para localizar la finca, el testigo, el primero que comparece ante el tribunal y que comenzó a declarar el pasado miércoles, ha recordado que ya se conocía que esa finca había sido alquilada por Maymouni en octubre de 2003 y "con esos datos se localiza".
Comprobaron, ha añadido el testigo, que la finca la había alquilado, con identidad falsa, el suicida Jamal Ahmidan, El Chino, que, según se supo después del 11-M, había regresado a España en el verano de 2003. En este sentido, ha señalado que, a posteriori, los investigadores determinaron que octubre de 2003 es la fecha en la que se hacen los preparativos finales para los atentados porque "se lleva a acabo de forma más directa y rápida la concreción de los grupos y la relación entre todos ellos". "De esa estructura (la de El Chino) no teníamos ningún conocimiento, ni siquiera conocimiento de que estuvieran aquí (en España)", ha asegurado el testigo, al precisar que lo que sí manejaban eran datos del "seguimiento de actividades de sectores vinculados al salafismo en el sumario abierto a raíz de los atentados de Casablanca", en mayo de 2003.
También ha indicado que había abierta una investigación sobre la estructura de Serhane Ben Abdelmajid, El Tunecino, y reuniones en el local de la calle de Virgen de El Coro que tenía alquilado el acusado Mouhannad Almallah Dabas. Con los restos de las investigaciones sobre la célula de Maymouni y la de el líder de Al Qaeda en España, Imad Eddin Barakat, Abu Dahdah, los investigadores, confeccionaron, tras el 11-M, cuadros con fotos de las personas que creíamos estaban al frente de los grupos que perpetraron los atentados: El Chino, Rabei Osman El Sayed -alias Mohamed El Egipcio- y los huidos Amer Azizi y Said Berraj, entre otros.
Este primer testigo del juicio ha recordado también que la investigación de los explosivos utilizados en el 11-M pasó ser llevada por la Guardia Civil tras la primera detención del ex cuñado de Trashorras, el también acusado Antonio Toro, el 27 de marzo de 2004, "por indicación de la autoridad judicial y de nuestra superioridad". Tras indicar que no se comunicó "ninguna motivación" específica para esa "división" en la investigación, ha añadido que su sección estaba "centrada" en las "redes islamistas", si bien dijo que disponían de una "información genérica" de los explosivos.
Ningún colaborador avisó a su sección de los atentados
Europa Press
El instructor jefe de las diligencias e inspector jefe de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE) en el momento de los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, concretó hoy a preguntas de las acusaciones particulares que ningún colaborador de su sección facilitó "información previa sobre los atentados". "Nadie avisó o facilitó datos sobre la comisión de un atentado", indicó.
El testigo protegido reconoció, no obstante, que la unidad sí contaba con informaciones sobre la creación, miembros y celebración de reuniones de "alguno de los grupos" que posteriormente resultaron estar relacionados con las explosiones en los trenes de cercanías de Madrid.
En relación con los confidentes indicó, además, que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil no proporcionó a su sección informes sobre el acusado Rafa Zouhier ni comunicó que éste era colaborador suyo y había informado de la existencia de una red de tráfico de explosivos.
La detención de Zouhier se produjo después de la de José Emilio Suárez Trashorras, que según considera acreditado la Fiscalía proporcionó a la célula terrorista islamista los explosivos utilizados en la masacre.
Durante la continuación del interrogatorio del testigo tras el receso de mediodía, volvieron a surgir preguntas relacionadas sobre la alerta de riesgo de atentados islamistas en España. El instructor jefe de las diligencias precisó que el aviso a la superioridad se realizó a través de una nota interna elaborada por la sección correspondiente y dirigida a su superior inmediato.
En un momento de la ronda de preguntas de las acusaciones, el presidente del Tribunal, Javier Gómez Bermúdez, instó al letrado que representa a la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M a retirar una de las cuestiones planteadas al inspector jefe, referente al testigo protegido "Cartagena". El presidente precisó que las preguntas realizadas por las acusaciones deben seguir la línea del escrito presentado por cada una de ellas antes del inicio del juicio y no sobrepasar o contradecir su teoría acusatoria.
Ante la sucesión de preguntas de esta acusación y otras sobre la banda terrorista y su posible participación en los atentados, Gómez Bermúdez, precisó que la forma de trabajar de los cuerpos policiales no son objeto de análisis, al igual que su organigrama interno.
El presidente del tribunal intervino nuevamente durante el interrogatorio realizado por el abogado del acusado Jamal Zougam, José Luis Abascal, que preguntó al testigo por la manera de proceder de su unidad en la obtención de datos relacionados con la tarjeta telefónica localizada en una mochila aparecida en el distrito madrileño de Vallecas.
El inspector concretó que las gestiones en las distintas compañías telefónicas comenzaron inmediatamente después de los atentados, el día 12. La solicitud a las compañías se realizó con autorización judicial, explicó el miembro de la UCIE, que concretó que se les pidió que guardaran durante el tiempo que fuera necesario todos los datos relacionados con la citada tarjeta. "Nos interesaba que los datos persistieran", añadió.
Ante la continuación de preguntas de Abascal referentes a estas gestiones de investigación Gómez Bermúdez interrumpió al abogado y dijo: "Pido a los letrados que tengan el mínimo de decoro exigible en el estrado y que no lean el periódico".
El letrado preguntó además al testigo sobre su relación con el confidente y testigo protegido conocido como "Cartagena". El inspector jefe de la UCIE en el momento de los atentados reconoció que tenía constancia de que era colaborador de uno de los grupos que dependían de él y precisó que el tratamiento de "Cartagena" lo llevaban a cabo dos funcionarios. "Nunca se le pidió que llevara a cabo ningún tipo de actividad concreta", indicó.
El turno de preguntas de Abascal se cerró con otra reconvención del presidente del tribunal que se produjo después de que el abogado inquiriera por "la Unidad de Euskalerría en Irak". "No ha lugar por impertinente", dijo Gómez Bermúdez.
El segundo testigo de la UCIE (testigo protegido 81.572) detalla el proceso para identificar a los autores
Europa Press
En la declaración de ayer el segundo testigo de la UCIE, inspector de la unidad, detalló --remitiéndose a sus funciones como secretario judicial en distintas diligencias-- el proceso llevado a cabo para identificar a los autores a través del tráfico de las tarjetas telefónicas de los móviles, así como la interrelación y conexiones entre los diversos miembros de la célula a través del registro de llamadas y de los números localizados en las agendas de sus teléfonos.
También aclaró las diligencias y la documentación existente respecto a varias comisiones rogatorias destinadas a rastrear el tráfico de llamadas del acusado Hassan el Haski, presunto autor intelectual
de los atentados y para el que la Fiscalía solicita una pena de 38.656 años de prisión.
Además, explicó, entre otros pormenores, que gracias a la declaración de un testigo protegido, la Policía concretó la constitución de la célula de Villaverde (Madrid) en el 2002, mediante la celebración de una serie de reuniones en un piso de la localidad organizadas por Mustaphá El Maimouni, encarcelado actualmente en Marruecos por su relación con los atentados de Casablanca.
Asimismo, el inspector de la UCIE detalló que, por entonces, también se constituyó la célula del barrio de Lavapiés con la presencia del procesado por 191 asesinatos terroristas y otros 1755 en grado de tentativa, Jamal Zougam.
Otra de las líneas de su declaración fue la referente a las diligencias elaboradas en colaboración con países europeos, sobre los contactos telefónicos de los procesados Abdelmajid Bouchard y Youssef Belhadj, y su vinculación con varios miembros de las células que intervinieron en la organización de la masacre de Atocha.
En lo referente a la investigación de Leganés y en su papel de secretario, el inspector precisó que fue el mismo día --el 3 de abril del 2004-- en que se suicidaron en Leganés siete de los terroristas que participaron en el atentado el momento en que se iniciaron los trámites para averiguar quién contrató el alquiler de la vivienda. También detalló que fue en esa fecha cuando se inician las pesquisas para corroborar quienes habían tenido contacto con los terroristas suicidas durante su estancia en el inmueble.
Las defensas de los acusados mencionados por el inspector durante su declaración a la Fiscalía solicitaron precisiones sobre las afirmaciones realizadas por el funcionario policial, que aludió en todo los casos al desconocimiento sobre los hechos cuestionados, alegando que únicamente participó en interrogatorios como instructor o secretario judicial de determinadas diligencias.
El presidente del tribunal reconviene a un abogado y le conmina a no salirse de su papel de acusación
06-03-07 - EL PAÍS
En la sesión de ayer, el tribunal conminó a la acusación particular ejercida por la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M a ceñirse al caso o a retirar la acusación, debido a algunas preguntas que parecen más de defensa que inquisidoras.
En los primeros momentos de la vista, Gómez Bermúdez conminó al letrado José María de Pablo Hermida, que ejerce la acusación particular en nombre de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, a que acuse, de acuerdo con el escrito de conclusiones provisionales que presentó, o a que retire la acusación. De Pablo lleva desde el inicio del juicio formulando preguntas sobre vínculos entre islamistas y etarras, y ejerciendo la acusación como si fuera una defensa, claramente alineada en la denominada teoría de la conspiración.
"El letrado explicará cuál es la relación de su postura como acusación particular con esa pregunta y otras que está formulando y que le he dejado formular porque podían tener un sentido equívoco. Le recuerdo que, a diferencia del Ministerio Fiscal, que en su condición de defensor de la legalidad puede llegar a pedir la absolución, la única posibilidad que le queda a las acusaciones particulares es retirar la acusación o sostenerla. Por lo tanto, su interrogatorio e intervención tiene que ir en defensa de sus conclusiones provisionales. Y en su escrito no hay ninguna referencia a eso que pregunta..."
El presidente explicó en la sala que sólo el fiscal, siendo acusación, puede acusar o solicitar la absolución, puesto que la Constitución le otorga el papel de defensor de la legalidad. Sin embargo, las acusaciones como partes activas sólo pueden actuar en el juicio para sostener sus tesis acusatorias o retirar la acusación. No pueden plantear tesis alternativas para profundizar en otras líneas de investigación ni ayudar a las defensas, porque la legislación relativa al procedimiento no lo permite. Así lo advirtió el presidente del tribunal ante el cariz de las preguntas del abogado De Pablo.
El segundo toque fue cuando el defensor de Zougam preguntó por qué no se había pedido autorización judicial para, ya a partir del 12 de marzo, conocer el tráfico de llamadas de las tarjetas telefónicas relacionadas con los atentados. "¿En qué precepto legal se dice que es obligatorio pedir autorización judicial para conocer un tráfico de llamadas?", preguntó Gómez Bermúdez. Como ese precepto no existe, porque la autorización judicial es obligada para intervenir los teléfonos y oír las conversaciones, pero no lo es para investigar el tráfico de llamadas entre números, el abogado no preguntó más. La pregunta tenía su origen en la portada de El Mundo de ayer que aseguraba que se pidieron sin orden judicial y que era imposible que la policía llegara a conocer los tráficos, porque Amena (ahora Orange) borra los registros a las 72 horas. El inspector explicó que ya el día 12 se pidió a la compañía que guardara todos los datos relacionados con la tarjeta de la única mochila desactivada y las relacionadas con ellas o vendidas en la misma tanda. Esas tarjetas condujeron a Zougam y a desentrañar la trama.
3/3/07
Un informe fotográfico prueba que Goma 2 ECO y Goma 2 EC se juntaban en la mina Conchita en 2004
02-03-07 - José Yoldi / J. A. R. (EL PAÍS)
El reportaje fotográfico y la película de vídeo grabada por la Guardia Civil en la mina Conchita, de donde salió el explosivo que estalló en la mañana del 11 de marzo en cuatro trenes de Madrid, dejó inapelables muestras de la desidia con la que se manejaba la dinamitación en esa explotación. La llave de los polvorines se dejaba durante el trabajo a los pies de un árbol. El explosivo que sobraba se dejaba, tapado con un tablón o ramas. Nadie vigilaba la mina durante los fines de semana y los perros que allí permanecían, y no siempre, o estaban atados o cazando, que para eso los quería su dueño.
Endika Zulueta, abogado defensor de Raúl González Peláez, Rulo, pidió la exhibición en la sala del reportaje en vídeo y foto efectuado por la Guardia Civil durante la investigación de la mina y durante una inspección. Las imágenes lograron enmudecer a los que han mantenido contra viento y marea la tesis de que el explosivo utilizado en el 11-M no fue Goma 2 ECO porque esta dinamita no lleva entre sus elementos el dinitrotolueno (DNT), que sin embargo si está presente en la Goma 2 EC.
La imagen de las bolsas con varios kilos de Goma 2 ECO y Goma 2 EC juntas, tiradas de cualquier manera, en bocaminas húmedas, tapadas con tablones y ramas, helaron el ánimo de los defensores de la teoría de la conspiración. Dejó en la vista oral otra prueba evidente de que en la mina Conchita había grandes cantidades de la Goma 2 que tiene dinitrotolueno y que los que arramplaron con ella seguro que no hicieron muchas distinciones.
Las fotografías e imágenes se habían tomado entre junio y octubre de 2004, algunos meses después de los atentados del 11-M. Y la Goma 2 EC, que supuestamente se había dejado de fabricar en 2002, estaba allí tirada ese año. Además, la fábrica estuvo fabricando los dos tipos de dinamitas simultáneamente durante un periodo.
Los defensores de las sospechas tampoco se quedaron convencidos al comprobar que la cantidad de DNT hallada en la dinamita no explosionada era tan ínfima (de apenas el 0,01%) que sólo podía ser causada por una contaminación (en la fabricación de la dinamita o en otros lugares). Tampoco la sentencia del menor conocido como el Gitanillo, condenado por entregar explosivos a Jamal Ahmidan, El Chino, de parte de Emilio Suárez Trashorras, les ha hecho mella.
Londres extradita a España a Moutaz Almallah Dabas, implicado en el 11-M
El español de origen sirio es hermano de uno de los procesados en el juicio por el atentado
08-03-07 - EFE
El español de origen sirio Moutaz Almallah Dabas, detenido en el Reino Unido en relación con los atentados del 11 de marzo del 2004 en Madrid (11-M), ha sido extraditado hoy a España, como estaba previsto, según ha confirmado Scotland Yard. Dabas, de 39 años y hermano de uno de los procesados por el 11-M, ha sido entregado en torno a las 13.00 horas a una delegación de policías españoles que se han desplazado a Gran Bretaña para su traslado, ha dicho una portavoz de Scotland Yard.
El presunto terrorista, arrestado hace casi dos años en Londres a petición de las autoridades españolas, ha salido para España en un vuelo privado, ha precisado la misma fuente.
Dabas ha sido devuelto a España después de que cinco jueces de la Cámara de los Lores, máxima instancia judicial del Reino Unido, rechazara el pasado 28 de febrero su recurso en contra de su entrega a la Justicia española, que lo reclama por su presunta relación con los ataques del 11-M, que causaron 191 muertos y casi 2.000 heridos.
El supuesto terrorista es hermano del sirio Mouhannad Almallah Dabas, uno de los 29 juzgados actualmente en Madrid en relación con los atentados perpetrados contra cuatro trenes de cercanías. Dabas fue detenido el 19 de marzo del 2005 en su casa de Slough (oeste de Londres), un día después de que su hermano también fuera arrestado en España en conexión con el 11-M.
Moutaz Almallah Dabas resultó detenido en virtud de una orden europea de arresto cursada por el juez de la Audiencia Nacional española Juan del Olmo, encargado del sumario del 11-M. En mayo del año pasado, Dabas perdió en el Tribunal Superior de Londres su apelación contra su extradición a España, después de que un juez británico autorizara su entrega por su presunta relación con los atentados en la capital española.
Los jueces del Tribunal Superior concluyeron que el régimen de detención incomunicada que se le podría aplicar en España no implicaría una violación o negación flagrante de los derechos del acusado, como esgrimían los abogados del sospechoso. Tras la decisión del Tribunal Superior, Dabas decidió agotar todas las vías legales británicas y presentó su último recurso ante la Cámara de los Lores.
Según el Ministerio del Interior español, los hermanos Dabas mantuvieron supuestamente contacto con algunos de los principales implicados en la matanza, como el suicida Serhane Ben Adelmajid, conocido como El Tunecino, o el supuesto cerebro de los atentados Rabei Osman Al Sayed, alías Mohamed el Egipcio.
De acuerdo con las autoridades españolas, ambos están presuntamente relacionados con actividades de captación de jóvenes radicales islamistas en España para su posterior envío al extranjero. Esas actividades se realizaban, entre otros lugares, en una vivienda en Madrid que fue alquilada por Moutaz.
La Policía española atribuye a Moutaz Almallah Dabas una posición "relevante y de dirección" en las supuestas reuniones de adoctrinamiento para la Yihad (guerra santa) que se celebraron en esa vivienda.
Para su hermano, Mouhannad Almallah Dabas, la Fiscalía pide 12 años de prisión por acoger y ayudar a varios de los imputados en la matanza del 11-M.
1/3/07
El instructor jefe del 11-M afirma que la pista yihadista surgió el mismo 11-M y que la guerra de Irak elevó el riesgo de atentados
Osama Bin Laden dio "su visto bueno genérico" en octubre de 2003 y reivindicó directamente los atentados el 17 de abril del año siguiente.- La UCIE avisó por escrito de que la alarma de atentados islamistas era crítica antes del 11 de marzo
01-03-07 - EFE / Europa Press / Colpisa
La fase testifical se ha iniciado esta tarde con la declaración del inspector jefe de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE) cuando ocurrió el 11-M, José Luis Serrano.
En su declaración afirmó que el mismo día de los atentados la Policía ya pensó que la matanza de los cercanías podía ser obra de terroristas islamistas y que la mayor parte de las indagaciones se orientaron a "una línea determinada". A preguntas de la fiscal Olga Sánchez, añadió que el 13 de marzo los expertos en terrorismo 'yihadista' ya controlaban casi en exclusiva las pesquisas porque la detención de Jamal Zougam, imputado en varias causas de la Audiencia Nacional, supuso "la confirmación" de que buscaban a un comando de esas características.
El inspector jefe sitúa la confirmación de la autoría yihadista en la mañana del 13 de marzo, pero ya el mismo 11-M, "tras una confusión inicial" que provocó que comenzasen a trabajar todos los grupos antiterroristas sin distinción, pasaron dos cosas que apuntaron a los islamistas: primero, por la mañana, el hallazgo de la furgoneta Renault Kangoo, uno de los vehículos utilizados por los terroristas, con un trozo de cartucho de Goma 2, varios detonadores y un casete de rezos coránicos introducido en el aparato musical. Por la tarde, la reivindicación del atentado al diario londinense 'Al Quds al Arabi' por las Brigadas de Abú Hafs el Masri-Al Qaeda, un sello terrorista ya utilizado en la atribución de varias masacres yihadistas en el mundo. "Es el primer dato que nos hace pensar en un atentado islamista", indicó.
El funcionario explicó que Zougam, uno de los cinco primeros detenidos, es un viejo conocido de la UCIE por su relación con dos sumarios abiertos en la Audiencia Nacional, el de la célula española de Al Qaeda que lideró Abú Dahdah y el relacionado con la masacre de Casablanca de mayo de 2003.
La sospecha no hizo sino aumentar por la noche con la reivindicación de los atentados mediante una cinta de vídeo, en nombre del portavoz en Europa de Ansar Al Qaeda, Abú Duján, sobrenombre atribuido al procesado Youssef Belhadj.
Las primeras declaraciones de los detenidos llevaron a la conclusión de que en torno a la figura de Serhane 'el Tunecino', otro viejo conocido de la UCIE, se habían aglutinado fundamentalistas islámistas del 'grupo de Madrid' (Mustafá Maimouni), del 'grupo de Lavapiés' (Zougam) y de la célula de Rabei Osmán 'el Egipcio'.
La investigación del explosivo requisado, robado de Mina Conchita, junto al análisis de las tarjetas telefónicas adquiridas por el comando y al estudio de la localización de sus miembros a través de la señal de los teléfonos móviles, permiten identificar a los principales 'yihadistas', detener a la 'trama asturiana' y llevaron, en la tarde del 3 de abril de 2004, al piso franco de Leganés donde siete terroristas se suicidan al verse acorralado por la Policía.
La desarticulación del 'núcleo duro' del comando cumple el primer objetivo de la Policía, que era atrapar a los terroristas para evitar nuevos atentados, como el fallido del 2 de abril en las vías del AVE Madrid-Sevilla. A partir de ese momento, se activaron todas las líneas de investigación para atrapar a los huidos, buscar a los autores intelectuales y desmantelar al completo la célula y la infraestructura del grupo en España.
El inspector jefe señaló que pronto encontraron pruebas de que el comando que ejecutó la masacre seguía órdenes dictadas el 18 de octubre de 2003 por Osama bin Laden a través de 'Al Yazira' y que justificó semejante ignominia por la implicación del Gobierno de José María Aznar en la invasión de Irak.
El jefe policial aseguró hoy que antes del 11-M 'era conocido que estábamos en una situación de alarma bastante crítica' y enumeró una serie de comunicados y reivindicaciones de acciones terroristas, entre las que destacó la participación de España en la guerra de Irak y los atentados de Casablanca (Marruecos).
El que fuera instructor jefe de la investigación de los atentados, explicó que informaron 'directamente y por escrito' de esa situación de alarma, aunque dijo: 'no sé donde llegaría el escrito de la situación en la que estábamos'. La alarma saltó tras el comunicado del 18 de octubre de 2003 en el que Osama Bin Laden mencionaba por primera vez a España como objetivo real. Estas palabras unidas al proceso de investigación de los atentados de mayo de 2003 en Casablanca y las noticias sobre la evolución de Al Qaeda que experimentaba en la época una progresión hacia el Norte de África y Europa sirvieron de fundamento para considerar que España se encontraba ante un peligro real de atentados.
Entre los comunicados y reivindicaciones, citó el mensaje de Osama Bin Laden, emitido el 18 de octubre de 2003 en la cadena de televisión qatarí Al Yazira, en el que situaba a España, entre otros países occidentales (Japón, Alemania, Estados Unidos o Inglaterra), como objetivos en los que atentar.
También recordó el comunicado emitido en una web islámica el 10 de diciembre de 2003 en el que Al Qaeda establecía una 'estrategia diseñada' para los países que tenían tropas desplazadas en Irak y señalaba a España, junto con Italia y Reino Unido, como 'eslabón más débil'.
De las acciones terroristas, el inspector jefe señaló los atentados de Casablanca (Marruecos) en mayo de 2003, el asesinato el 9 de octubre de un agregado de la Embajada española en Bagdad, el sargento del Ejército del Aire José Antonio Bernal, y el atentado del 27 de noviembre de ese mismo año en Irak en el que murieron siete agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).
El funcionario policial explicó que su unidad está especializada en grupos islámicos y se encargaba de las investigaciones relacionadas con la zona geográfica del Magreb. Indicó que una de las principales líneas de investigación tras los atentados fue el estudios de los comunicados y reinvindicaciones de células islamistas en todo el mundo.
Entre ellos, el inspector jefe destacó un comunicado elaborado en septiembre de 2003 y del que se tuvo conocimiento de forma posterior a los atentados, que menciona directamente a España como eslabón más débil de la coalición de intervención en Irak, junto a Italia y Reino Unido. El texto, que demuestra un profundo conocimiento de la realidad política y social española, no se hizo público hasta el 10 de diciembre en la web de difusión de Al Qaeda y fue descubierto después del 11 de marzo de 2004 por los servicios y traducido por el Instituto Elcano.
En el documento se reflejaba la estrategia de los muyaidines en Irak, cuyo fin era el abandono de las tropas y establecía que si se golpeaba a España con 'dos o tres golpes dolorosos' se provocaría o bien la retirada inmediata de las tropas de Irak o que facilitaría la victoria el PSOE y, con ella, esta esperada retirada. Precisaba que 'los golpes' debían tener lugar antes del tercer mes de 2004 en que tendría lugar el proceso electoral en nuestro país.
Este comunicado es sólo uno de los múltiples indicios --más de una decena-- que apuntaban comon objetivo del terrorismo islamista a España, entre los que el inspector jefe citó entre otros, el asesinato del sargento José Bernal Gómez, segundo agregado de Información de la Embajada española en Bagdad, el 9 de octubre del 2003 y el atentado contra los agentes del CNI, también en Irak.
El agente, hoy analista de la Comisaría General de Información, aseguró que Al Qaeda fue preparando el trasfondo o justificación intelectual del 11-M desde septiembre de 2003 y su escalada de amenazas contra España se concretó con el asesinato de ocho agentes del CNI en Irak, el 9 de octubre y el 24 de noviembre de ese año. El 12 de noviembre se produjo el atentado contra las tropas italianas en Nasiriya, que, como las españolas, habían sido objeto de amenaza directa.
Según Serrano, el llamamiento que Bin Laden hizo el 18 de octubre a atentar contra España, por el envío de tropas a Irak, supuso "el visto bueno genérico de la dirección de Al Qaeda para atentar en cualquier lugar y en cualquier momento".
Tras las reivindicaciones de los autores de la masacre de Madrid, fue Bin Laden quien la reivindicó en un vídeo el 15 de abril. "Dijo los atentados de Europa, pero no había habido otros", explicó Serrano.
El resto de implicados en la ‘trama asturiana’ aseguran que Trashorras les encargó llevar mochilas con explosivos a Madrid a manos de 'El Chino'
Iván Granados reconoce que que Trashorras le pidió transportar explosivos
01-03-07 - Reuters
El juicio por los atentados del 11 de marzo de 2004 se reanudó el jueves con el testimonio de varios de los integrantes de la denominada 'trama asturiana', entre ellos Iván Granados Peña, quien declaró que el ex minero José Emilio Suárez Trashorras le pidió viajar a Madrid con explosivos, algo que se negó a hacer.
"Le dije que no tenía por qué hacer ningún viaje y me dijo que se lo iba a proponer a Gabi (Gabriel Montoya, alias "El Gitanillo", el menor ya condenado por los atentados)", dijo Granados.
Contradiciendo a Trashorras, dijo que el menor le contó posteriormente que entregó la bolsa con los explosivos "a unos moros" y que éstos también viajaron a Asturias, donde les acompañó a una mina.
"No me lo creí mucho porque era un 'guaje' y tenía muchas fantasías en la cabeza", agregó.
Según el sumario, Trashorras, que trabajó hasta 2001 en mina Conchita, en Asturias, vendió explosivos a los supuestos autores de los peores atentados de la
historia de España, que dejaron 191 muertos, a cambio de drogas, y en concreto mantuvo contacto con Jamal Ahmidan "El Chino", que se inmoló en Leganés en abril de 2004 junto a otros seis islamistas.
Los explosivos, detonadores y cartuchos de Goma 2 Eco fueron robados de la mina de forma periódica, almacenados en zonas protegidas y finalmente recogidos. Después, fueron trasladados a Madrid en transporte público por los colaboradores de Trashorras y por los islamistas, que viajaron también a Asturias, según el sumario del juicio.
Otro de los que supuestamente transportó explosivos a Madrid, Sergio Álvarez, dijo que Trashorras le propuso viajar a Madrid para llevar CDs piratas y que la bolsa, cerrada con un candado, pesaba "unos 30 kilos" y que se lo entregó a "El Chino", pero no sospechó de que su contenido podía ser otro hasta la detención del ex minero tras los atentados.
Respecto a las condiciones de la mina, Raúl González Peláez, "El Rulo", quien según la fiscalía proporcionó a Trashorras los explosivos, puso de relieve las pocas medidas de seguridad existentes.
González explicó cómo se utilizaban los explosivos y los detonadores en su jornada laboral, indicando que en muchas ocasiones les sobraba material, que se quedaba sin guardar tras tableros o piedras. Muchas veces las llaves de los minipolvorines las dejaban mientras trabajaban "colgadas en un árbol o encima de una piedra".
El minero indicó que cada pareja de trabajadores cogía unas dos o tres bolsas de dinamita Goma 2 Eco, que pesaban cinco kilos cada una, de cajas que dejaban abiertas. A final de mes, la dinamita que gastaban se la descontaban de la nómina en función de los metros que hubieran utilizado en la mina.
Además, una barrera era la única medida que impedía la entrada a la mina, aunque muchas veces se quedaba abierta, y el recinto no tenía vigilancia desde las tres de la tarde, hora a la que finalizaba el trabajo, hasta las siete de la mañana del día siguiente.
El procesado declaró que después del 11-M, cambiaron las medidas de seguridad: comenzaron a quemar los explosivos sobrantes y a guardar los detonadores no utilizados.
Emilio Llano Álvarez, quien desde hace más de 20 años era el responsable de la recepción, almacenamiento y distribución de los explosivos y que supuestamente alteró los libros de registro de la dinamita, declaró posteriormente que no observó ningún desfase en los polvorines respecto a su contabilidad.
Se prevé que hoy terminen de comparecer los 29 procesados en conexión con los atentados, poniendo fin a la primera fase del juicio. La próxima semana, comenzarán a testificar más de 600 testigos antes de pasar a los 110 peritos citados.
Sergio Álvarez y Reis Palicio reconocen que llevaron bolsas que entregaron a 'El Chino' pero desconocían que eran explosivos

01-03-07 - Europa Press
Antonio Iván Reis Palicio, acusado de formar parte de la trama asturiana que presuntamente facilitó los explosivos empleados en el 11-M, admitió hoy ante el tribunal que juzga los atentados que el 9 de enero de 2004 viajó a Madrid por encargo del ex minero José Emilio Suárez Trashorras para entregar a "un moro", que más tarde identificó como Jamal Ahmidan, "El Chino" -uno de los siete terroristas que se suicidaron en Leganés (Madrid)-, una bolsa que él creía que contenía polen de hachís en mal estado. Lo hizo en pago de una deuda por droga que mantenía con el ex cuñado del minero, el también acusado Antonio Toro.
Reis Palicio, alias 'Jimmy', está acusado de los delitos de asociación ilícita y suministro de sustancias explosivas por los que la Fiscalía solicita en su caso un total de 8 años de prisión. Actualmente se encuentra en libertad provisional.
Al inicio de su declaración, con la que se inició la sesión de tarde en el pabellón de la Audiencia Nacional en la Casa de Campo, en Madrid, Reis se declaró inocente ante la Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia Nacional. Relató que trabajaba con Antonio Toro, ex cuñado de Suárez Trashorras, y que sabiendo que traficaba con droga, le pidió hachís para venderlo y pagar el alquiler, y evitar así que le echaran del edificio.
Admitió también que, tras la Nochevieja de 2003, que fue cuando le pidió la droga a Toro, le quedó pendiente una deuda con éste por valor de 8.000 euros, de los que sólo había logrado devolverle unos mil. El 4 de enero de 2004 Suárez Trashorras -para quien se solicitan 38.670 años de cárcel como cooperador necesario en la masacre-, le propuso realizar un viaje a Madrid para llevar "polen" (hachís) en mal estado que tenía que devolver. En otro momento de su declaración, reconoció que sabía que el ex minero traficaba también con drogas "y un poco con explosivos".
A preguntas de la fiscal Olga Sánchez, Ivan Reis reconoció que aceptó la propuesta de Trashorras porque, a causa de la deuda que mantenía con Toro y uno de sus socios, llamado Richard, este último llegó a ponerle una pistola en la cabeza. "Y sentí la pistola aquí, en la cabeza, fría, y estaba 'superacojonao'", dijo. Según la propuesta que le hizo Suárez Trashorras si realizaba el viaje a Madrid él quedaba libre de la deuda con Toro y ganaba además de 300 euros.
En todo caso, Reis siempre pensó que transportaba 10 kilos hachís, aunque nunca llegó a ver el interior de la bolsa, porque fue Trashorras quien la metió en el maletero del autobús con dirección a Madrid, que partió desde Oviedo. El ex minero le comentó que la persona a la que tenía que entregar la mercancía le pediría un sobre con dinero, y que él tenía que decir que aquello era imposible porque se lo habían robado.
Una vez en Madrid, entregó la bolsa a "un moro que llegó en un Opel Kadet" y que se identificó como amigo de Emilio. Más tarde, al ver su foto en televisión, identificó a esta persona como Jamal Ahmidan, "El Chino".
"Como no tenía el dinero el moro me pegó, se rió de mí, me quitó el dinero y el móvil y encima me dio un euro y dijo 'pa que compres gominolas", relató Reis ante el tribunal. Con ese euro, llamó a Trashorras desde una cabina y le contó lo ocurrido. Una vez en Asturias, aseguró que la entonces mujer de Suárez Trashorras , Carmen Toro le dijo: "No te preocupes, ese dinero se te devolverá". Más tarde apuntó que Carmen le pudo decir esto porque él le dio pena. "Pero no la metáis en esto", agregó.
A pesar de haber realizado el viaje Toro siguió reclamándole la deuda a Reis. Le dijo que él no tenía nada que ver con los negocios de su cuñado Suárez Trashorras. Por este motivo, Reis aseguró hoy que se escondió unos días en Gijón y luego viajó a Asturias, donde reside su familia.
Cuando le contó a su amigo, el también acusado Sergio Alvarez lo ocurrido, a éste le entró miedo porque él creía que había bajado 'CD's piratas' en otro viaje a Madrid, y ahora caía en la cuenta de que pudo haber trasladado hachís en vez de los discos.
Reis negó haber sabido jamás que trasladó explosivos y expuso al tribunal que actualmente está casado, tiene una hija y va a tener un hijo el próximo mes de marzo. "Yo ya estoy fuera de todo esto y ni fumo, presuntamente. Pero si tengo que pagar por esto, pues se pagará", dijo Reis.
Por su parte, Sergio Álvarez, acusado de trasladar hasta Madrid parte de los explosivos utilizados en el 11-M, ha asegurado que Trashorras le dijo "en todo momento" que la bolsa contenía cd's pirata y ha señalado que aceptó realizar el viaje porque "estaba sin trabajo y necesitaba dinero". El ex minero le ofreció 600 euros, aunque reconoció también que a la vuelta de Madrid le dio "dos cachos de porros". Según Álvarez, al poco tiempo de llegar a la estación de autobuses de Madrid llegó 'El Chino' y, tras preguntarle si era el amigo de Trashorras, le entregó la bolsa y regresó a coger el autobús de vuelta.
Javier González Díaz niega que vigilara en Mina Conchita mientras Trashorras robaba y Emilio Llano asegura que nunca notó la desaparición
Europa Press
Javier González Díaz, alias "El Dinamita", negó hoy que acompañara al ex minero José Emilio Suárez Trashorras a Mina Conchita y que permaneciera vigilando mientras éste accedía a las instalaciones de la explotación con objeto de robar dinamita. Indicó, además, que no sabía que se dedicaba al tráfico de explosivos y dijo que nunca ha trabajado en la mina.
Por su parte, el vigilante de Mina Conchita, Emilio Llano, declaró hoy a preguntas de su abogada que 'nunca' notó que desaparecieran explosivos ni detonadores de la explotación minera y concretó que si hubieran robado 150 kilos de dinamita hubiera sido imposible continuar el trabajo.



